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(NICHOLAS KAMM/AFP/GETTY IMAGES)

¿Ejecutará el presidente Trump la orden 13848?

Una orden ejecutiva pasada por alto podría ser la ruina de la izquierda.

La administración de Trump y sus abogados continúan exponiendo el fraude electoral en los estados indecisos de Estados Unidos. A medida que se acumula el vasto tesoro de pruebas, los comentaristas están considerando el armamento legal que el equipo de Trump podría desplegar próximamente.

El jueves 19 de noviembre, el comentarista de Sky News, Alan Jones, destacó una posible defensa para la administración Trump. Viene en forma de una orden ejecutiva firmada el 12 de septiembre de 2018, hace más de dos años. La orden 13848 otorga al Departamento de Justicia amplios poderes de enjuiciamiento en contra actores extranjeros que se entrometan en las elecciones estadounidenses.

Esta orden parece estar hecha especialmente para defender a la administración Trump.

En el momento de la firma de la orden, la izquierda estaba enfocada en la colusión rusa. El presidente Donald Trump también estaba preocupado por la intervención extranjera, pero él no estaba mirando las pasadas elecciones de 2016, sino las que vendrían en 2020. En la orden, el presidente estableció “que la capacidad de las personas ubicadas, en su totalidad o en parte sustancial, fuera de Estados Unidos para interferir o socavar la confianza pública en las elecciones estadounidenses, incluso mediante el acceso no autorizado de la infraestructura electoral y de campaña o la distribución encubierta de propaganda y desinformación, constituye una amenaza inusual y extraordinaria para la seguridad nacional y la política exterior de Estados Unidos”.

La orden continúa: “En los últimos años, la proliferación de dispositivos digitales y comunicaciones basadas en la Internet ha creado vulnerabilidades importantes. (…) Por la presente declaro una emergencia nacional para hacer frente a esta amenaza”.

Este documento fue firmado bajo un estado de emergencia nacional que existe hasta el día de hoy. Lenguaje fuerte. En ese momento, muchos demócratas lo rechazaron por ser demasiado poco y demasiado tarde. Lo criticaron por centrarse demasiado y exclusivamente en las máquinas y el software de conteo de votos, el problema exacto que vemos ahora mismo paralizando el proceso electoral de Estados Unidos.

Después de firmar la orden executiva, Lawfare escribió:

Vale la pena señalar que la Sección 1 se centra casi exclusivamente en las alteraciones de la “infraestructura electoral”, que la orden define luego de manera un poco más estricta: “El término ‘infraestructura electoral’ significa tecnología y sistemas de información y comunicaciones utilizados por o en nombre del gobierno federal o un gobierno estatal o local en la gestión del proceso electoral, incluidas las bases de datos de registro de votantes, máquinas de votación, equipos de tabulación de votaciones y equipos para la transmisión segura de los resultados electorales”.

El presidente advirtió que las potencias extranjeras podrían explotar el uso de máquinas de votación y equipos de tabulación.

Un arma contra la izquierda

Dominion Voting Systems, Smartmatic y Scytl son empresas con vínculos extranjeros que se utilizaron en estas elecciones, y hay informes de que otras empresas de Alemania y Serbia también participaron. Todas ellas entonces caerían bajo el alcance de la orden ejecutiva 13848.

¿Qué le permite esta orden hacer a la administración de Trump? Le permite, entre otras cosas, la incautación de propiedades dentro de Estados Unidos, restricciones al acceso a instituciones financieras y “cualquier otra medida autorizada por la ley”.

¿Y quién podría ser el objetivo? Cualquier empresa o persona que haya “directa o indirectamente participado, patrocinado, ocultado o de alguna otra forma haya sido cómplice de interferencia extranjera en una elección de Estados Unidos”. ¿Podría eso incluir empresas y miembros de los principales medios de comunicación y grandes compañías de tecnología? “La orden ejecutiva de Trump sobre manipular las elecciones (...) significa claramente que la red puede tener un alcance muy amplio, dijo el comentarista de radio Alan Jones. “Ha de ser una persona valiente la que esté dispuesta a apostar, incluso ahora, en contra de Donald Trump”.

Hemos sido testigos de un intento coordinado de robar una elección. Y, en gran parte, proviene de Estados Unidos mismo. Sí, las máquinas de recuento de votos y el hardware son de propiedad extranjera, pero fue la izquierda radical y su camarilla mediática quienes trabajaron para manipular las elecciones.

Esta orden permite al Departamento de Justicia perseguir la interferencia extranjera ayudada por una cooperación cómplice en suelo estadounidense. Todo lo que queda es que salga la evidencia. Como dijo la fiscal estadounidense Sidney Powell: “Se trata de un fraude electoral masivo y me preocupa mucho que haya involucrado no solo a Dominion y su software Smartmatic, sino que el software también fue utilizado por otras máquinas electorales. El problema era el software. Incluso su propio manual explica cómo se pueden borrar los votos”. A medida que se vuelven a contar las papeletas, las máquinas serán examinadas. Las declaraciones juradas se firmarán y se leerán en la corte. La verdad seguirá saliendo.

Podemos saber con certeza que veremos a la administración Trump salir victoriosa sobre los principales medios de comunicación y la izquierda radical. No porque confiemos en la destreza legal de los abogados del Sr. Trump, tampoco por la previsión del Sr. Trump al firmar órdenes ejecutivas para estas ocasiones, sino por la palabra segura de la profecía bíblica.

La obra inconclusa de Jeroboam

Durante los primeros cuatro años de la administración Trump, el jefe de redacción de la Trompeta, Gerald Flurry, señaló las escrituras que muestran que la presidencia de Trump será la última de Estados Unidos.

Cuando la situación parecía desoladora para el antiguo Israel, “dio [el Eterno] salvador a Israel” (2 Reyes 13:5). El libro de Reyes es uno de los libros de los profetas anteriores, y la mayor parte de su profecía es para el tiempo del fin.

“Porque [el Eterno] miró la muy amarga aflicción de Israel; que no había siervo ni libre, ni quien diese ayuda a Israel; y [el Eterno] no había determinado raer el nombre de Israel de debajo del cielo; por tanto, los salvó por mano de Jeroboam hijo de Joás” (2 Reyes 14:26). Esta es una profecía sobre Estados Unidos actual, los descendientes del antiguo Israel (lea Estados Unidos y Gran Bretaña en profecía, por Herbert W. Armstrong, para tener prueba de la identidad de Estados Unidos). Dios profetizó que un tipo de Jeroboam ii del tiempo del fin salvaría a Estados Unidos temporalmente. En “Salvando (temporalmente) a EE UU de la izquierda radical”, el Sr. Flurry identificó al Sr. Trump como un tipo de Jeroboam ii del tiempo del fin.

Bajo la administración de Obama, el nombre de Israel casi fue borrado, y ya lo habría sido si Hillary Clinton hubiera sido elegida en 2016.

En un artículo reciente, el Sr. Flurry proclamó audazmente que podemos estar seguros que el Sr. Trump ganará esta elección porque muchas de las profecías sobre lo que hará aún no se han cumplido. Las Escrituras indican que antes que termine su mandato, este Jeroboam ii moderno tendrá control de la religión, la corte suprema y las agencias federales de Estados Unidos (Amós 7:13). (Para obtener detalles específicos de esta profecía, lea “¿Puede el presidente Trump obtener el control de su propio gobierno dividido?”). Esto está sucediendo en Estados Unidos hoy: el presidente Trump tiene un fuerte grupo de seguidores evangélicos y, con el nombramiento de la jueza Amy Coney Barrett, la Corte Suprema es ahora más conservadora de lo que ha sido en años.

La izquierda radical cree que los resultados fraudulentos de estas elecciones son inmodificables. Pero Dios tiene otros planes. Sus promesas no se anularán por la voluntad de grandes empresas de tecnología o de los principales medios de comunicación. A pesar de los mejores esfuerzos para borrar el nombre de Israel, el plan de Dios se llevará a cabo. Israel será salvado por un último momento.

Como escribió el Sr. Flurry en una carta reciente a miembros y colaboradores: “No sé exactamente cómo se desarrollará esto, pero creo que Dios está permitiendo que suceda de esta manera para asegurar que la maldad y la corrupción en Estados Unidos sean ¡expuestas!”.

Independientemente de si la orden ejecutiva 13848 se convierte en un arma contra las grandes empresas de tecnología, los medios de comunicación y políticos de izquierda, siga observando. La administración Trump está a punto de tener una rotunda victoria milagrosa sobre la izquierda radical.

El folleto gratuito del Sr. Flurry Great Again (Grande otra vez) es una lectura obligada en estos tiempos de agitación política. Asegúrese de solicitar un ejemplar si aún no lo ha hecho.


ESTADOS UNIDOS BAJO ATAQUE

¿Está usted preocupado sobre hacia dónde está dirigiendo el país la administración actual? ¿Y sobre si la nación puede o no sobrevivir los próximos cuatro años? La situación está peor de lo que usted piensa, y sólo existe una forma para solucionar este problema gigantesco.