Reciba nuestro boletín gratis

China, military

China News Service/VCG/Getty Images

Lo que significa el milagro chino (quinta parte)

Russia y China en profecía: capítulo tres

Continuación de Lo que significa el milagro chino (cuarta parte)

Ascenso militar

Para añadirle dientes a sus agresivas tácticas políticas y económicas, China está trabajando diligentemente en modernizar sus capacidades militares.

En 2008, China sobrepasó al Reino Unido como el segundo gasto militar más grande del mundo. Aunque muy lejos de los 607 mil millones de dólares del gasto militar estadounidense, China rápidamente está cerrando la brecha. En 2014, el Instituto Internacional de Estudios para la Paz de Estocolmo estimó que China gastó 216 mil millones de dólares en sus Fuerzas Armadas. El Ejército Popular de Liberación (epl) es el ejército permanente más grande en el mundo, con 2,3 millones de tropas, y China tiene 318 millones de hombres aptos para el servicio militar. Las fuerzas terrestres del epl contienen 1,6 millones de hombres. Los expertos dicen que este número puede ser aumentado rápidamente por unos 800.000 efectivos de la fuerza de reserva, 1,5 millones de policía armada, y 8 millones de hombres de la milicia.

Una de las mayores áreas de crecimiento en el ejército de China es la Armada del epl (aepl). A medida que China mira sobre el horizonte buscando recursos, necesita una fuerza naval robusta para defender sus líneas de vida marítimas. Abril de 2009 marcó el 60 aniversario de la Armada de China, y China lo celebró exhibiendo muchos barcos que no habían sido mostrados nunca. “Celebrando el aniversario de diamante de la aepl, China estaba haciendo más que fomentando el orgullo nacionalista”, escribió Stratfor. “Al pasar revista a las tropas se destacaba la capacidad doméstica de la industria militar china de comandar el reconocimiento global de China como una potencia naval importante” (24 de abril de 2009).

Desde el año 2000, China se ha enfocado en modernizar su fuerza naval. La aepl posee más de 200 fragatas, submarinos, naves patrulleras armadas con misiles y embarcaciones anfibias y está dispuesto a tener más embarcaciones que la armada de EE UU para 2020. En 2012, China puso en servicio su primer portaviones y ha hecho planes para construir dos más. China lanzó más buques navales que cualquier otro país entre 2013 y 2014, y los analistas esperan que esa tendencia continúe. China tiene ahora más submarinos que cualquier otra nación asiática, y pronto tendrá más que Estados Unidos. Equipa sus submarinos con misiles balísticos intercontinentales capaces de transportar ojivas múltiples a más de 12.000 kilómetros.

En 2014, China intensificó sus pretensiones territoriales en el mar del Sur de China cuando comenzó a crear islas artificiales en aguas en disputa y a militarizarlas. Algunas de las islas están hasta 1.290 kilómetros lejos de China continental, pero a tan sólo 240 kilómetros de las Filipinas. De acuerdo con la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, ese territorio le pertenece a las Filipinas. ¿Pero quién está por allí para para hacer valer el “derecho internacional”? A pesar de las quejas de Estados Unidos, las Filipinas y otras naciones, China continúa construyendo estas islas, reforzando así sus pretensiones por casi todo el mar del Sur de China. Pekín vio en la débil respuesta estadounidense a la invasión rusa de Ucrania, que EE UU ya no está dispuesto a confrontar a los agresores con ningún poder real. China no perdió tiempo en tomar ventaja de la nueva realidad.

Por supuesto, a pesar de su crecimiento, China aún está muy por detrás de EE UU y sigue siendo menos avanzado que Europa militarmente. Ése es el por qué China está buscando formas no convencionales para nivelar el campo de juego.

China ve la guerra cibernética como una herramienta importante para “socavar la arista tecnológica del ejército estadounidense”, de acuerdo con el reporte anual al Congreso de 2007 sobre el poder militar chino, del Departamento de Defensa de EE UU.

Una de las brechas más grandes en la historia militar estadounidense sucedió en 2013 cuando, en un solo ataque, China robó dos docenas de los principales sistemas de armas de Estados Unidos. El año siguiente, el director de la Agencia de Seguridad Nacional (nsa) Mike Rogers dijo que China y uno o dos países más podrían invadir y apagar los servicios públicos, la aviación y redes financieras de EE UU. Ese mismo año, hackers chinos penetraron a los contratistas del Comando de Transportes de EE UU 20 veces, y el ejército chino hizo ostentación de su nuevo avión de combate furtivo J-31, fabricado con base en el conocimiento robado de los servidores estadounidenses. En 2015, China hackeó hasta 18 millones de datos de información personal de actuales y antiguos empleados del gobierno. Mike McConnell, exdirector de la nsa, dijo: “Los chinos han penetrado cada una de las mayores corporaciones de importancia en Estados Unidos y le han sacado información” (12 de marzo de 2015). Estos asaltos informáticos incluían el Congreso, el Departamento de Defensa y el Departamento de Estado de EE UU.

La guerra espacial es otra forma en la que China está tratando de nivelar el campo de juego. El 11 de enero de 2007, China llevó la carrera espacial a un nuevo nivel. Al disparar una ojiva desde un misil balístico hacia el espacio, destruyendo así un viejo satélite meteorológico chino, China explotó más que un satélite; explotó el mito de que el programa espacial chino no amenaza a Estados Unidos. Christopher Bodeen, escribiendo para Associated Press, observó: “La prueba es un cañonazo de advertencia a los esfuerzos de EE UU para mantener su hegemonía de poder en tierra y en el espacio, donde su ejército es fuertemente dependiente de las redes de satélites… Cualquier potencial conflicto en el espacio pondría mucho de las economías del mundo industrializado en riesgo…” (23 de enero de 2007). China explotó otro satélite en 2010. Ejércitos con tecnología avanzada como el de EE UU y el de la UE son fuertemente dependientes de los satélites. El Dr. Ashley Tellis, un experto sobre China, del grupo de expertos del Fondo Carnegie para la Paz Internacional, afirmó que el programa espacial de China está dirigido al “lado flaco” de EE UU en el espacio, y que China podría llevar a cabo un “Pearl Harbor espacial”. 

Continúa en Lo que significa el milagro chino (sexta parte)

RCP_ES_AD