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GETTY IMAGES (3), MANDEL NGAN/AFP por GETTY IMAGES, REESE ZOELLNER/TROMPETA

Una peligrosa nueva era de la ‘Adoración a la voluntad’

La política estadounidense está en un estado de histeria. Hay una razón mortal por la que tantas personas están adoptando ideas locas.

Dado todo el enfoque en el coronavirus es fácil olvidar que hace solo unas semanas Estados Unidos acusó políticamente a su presidente. Los demócratas llevaron los estándares de juicio político a lo más bajo históricamente, al haber llamado a testigos falsos, y confiado en rumores y criminalizar intenciones. Ni la investigación del abogado especial Robert Mueller, ni el Comité de Inteligencia de la Cámara encontraron evidencia alguna contra el presidente Donald Trump, pero estos hechos no importaron. Los izquierdistas radicales siguen repitiendo la mentira de que se confabuló con el gobierno ruso para socavar la seguridad de EE UU, y la mentira de que amenazó con retener la ayuda militar a Ucrania si ésta no investigaba a la familia de Joe Biden. Al final, este vergonzoso absurdo terminó el 5 de febrero, cuando el Senado absolvió al Presidente.

El representante principal del juicio político, Adam Schiff, dijo esto durante sus argumentos finales en el juicio político: “Ustedes no pueden confiar en que este presidente haga lo correcto—ni por un minuto, ni por una elección, ni por el bien de nuestro país—simplemente no pueden. Él no cambiará y ustedes lo saben. Un hombre sin carácter ni brújula ética nunca encontrará su camino”.

La definición de calumnia en el diccionario Merriam-Webster es “la expresión de acusaciones falsas o de tergiversaciones, que difaman y dañan la reputación de otro”. El representante Schiff calumnió al Presidente. Pero millones de personas le creyeron. ¿Por qué? Porque es imposible que razonen. No ven el mundo en términos de lógica o hechos objetivos. Como explicaré, usan un estándar muy diferente y extremadamente peligroso para regir sus decisiones.

Cuando el Senado votó por no llamar a testigos adicionales para el juicio político en enero, los manifestantes se reunieron frente al edificio del Capitolio y pidieron el derrocamiento del sistema de gobierno de EE UU. El grupo Refuse Fascism (Rechazo al fascismo) —una iniciativa conjunta entre los Socialistas Demócratas de EE UU y el Partido Comunista Revolucionario usa— organizó estas protestas. Un hombre usó un megáfono para decirle a la multitud: “Ustedes no pueden confiar en las elecciones que ellos están manipulando”. Luego dirigió un canto diciendo: “Donald Trump es culpable; todo el sistema es culpable”.

El Partido Comunista Revolucionario usa es una organización estalinista que quiere abolir la Constitución de EE UU y crear una nación llamada “La Nueva República Socialista en Norteamérica”. Este grupo sólo tiene unos pocos cientos de miembros, pero estos revolucionarios suenan alarmantemente similar al representante Schiff y al expresidente Barack Obama.

En noviembre pasado, el Sr. Obama aconsejó a los políticos que se mostraran más disimuladamente en sus intentos de “transformar fundamentalmente” a EE UU, porque “el estadounidense promedio no cree que tengamos que derribar completamente el sistema y luego rehacerlo”. (Lea sobre esto en mi artículo de portada de nuestra edición de marzo, “Estados Unidos ha sido ‘fundamentalmente transformado ”, en laTrompeta.es).

El estadounidense promedio no cree que tengamos que “derribar completamente el sistema”, pero el Sr. Obama sí. Y debido a las mentiras descaradas que la izquierda radical dice, más estadounidenses comienzan a pensar como él.

¿Qué está sucediendo en EE UU? Una bruma de engaño envuelve a nuestra nación. Es sorprendente lo fácil que los periodistas, los políticos y otras figuras engañan a la gente hoy en día. Debemos entender el espíritu detrás de ese engaño, ¡ya que es más peligroso de lo que la mayoría de la gente piensa!

La adoración a la voluntad de Hitler

Adolfo Hitler comenzó la Segunda Guerra Mundial, una guerra que produjo 60 millones de muertos e infligió algunos de los peores sufrimientos en la historia.

Hitler creía que, si uno dice una gran mentira y la repite lo suficiente, la gente la creerá. Él escribió en Mein Kampf [Mi lucha]: “En la gran mentira siempre hay cierta fuerza de credibilidad; porque las grandes masas de una nación siempre se corrompen más fácilmente, en los niveles más profundos de su naturaleza emocional, que en su consciente o en lo voluntario; y así, en la simplicidad primitiva de sus mentes, más fácilmente son víctimas de la gran mentira que de la pequeña, ya que ellos mismos suelen decir pequeñas mentiras en pequeños asuntos, pero se avergonzarían de recurrir a falsedades a gran escala”.

Eso puede sonar extraño, pero le sucedió al pueblo alemán. Hitler y sus seguidores le dijeron a la gente que el ejército alemán no perdió la Primera Guerra Mundial en el campo de batalla, sino que los judíos los apuñalaron por la espalda. No hubo evidencia de esta afirmación, pero Hitler la repitió hasta que la gente se la creyó. También culpó al injusto y desastroso Tratado de Versalles, y responsabilizó a Occidente de la agitación política y económica que afectó a la República de Weimar. Los alemanes le creyeron a Hitler, lo eligieron canciller y apoyaron sus masacres contra los judíos. Los nazis exterminaron 6 millones de judíos durante el Holocausto.

No hemos aprendido de esta historia como debiéramos. ¿Podría suceder algo similar hoy? ¿Podría suceder eso en EE UU? ¿Podría alguien provocar una revolución política simplemente repitiendo una mentira descarada una y otra vez hasta que la gente llegue a creerla?

Pues, ¡esto ya ha sucedido a un grado impactante!

Hermann Rauschning fue el presidente de la Ciudad Libre de Danzig en Alemania desde 1933 hasta 1934. Él se unió brevemente al movimiento nazi antes de romper con éste. Tuvo muchas conversaciones con Adolfo Hitler que más tarde escribió en su libro Hitler habla.

Rauschning escribió que durante varias de estas conversaciones, Hitler hablaba mucho sobre la psicología de mentir. “Lo que usted le dice a la gente en masa, en un estado receptivo de devoción fanática, permanecerá. Las palabras recibidas bajo una influencia hipnótica son radicales e impermeables a toda explicación razonable”, recordó Rauschning que había dicho en una ocasión (énfasis mío en todo). En otras ocasiones, Hitler dijo: “Ahora estamos al final de la Era de la Razón”; “Una nueva era de interpretación mágica del mundo está llegando, la de interpretación en términos de la voluntad y no de inteligencia”; “No hay tal cosa como la verdad, ni en el sentido moral ni en el científico”.

Rauschning llamó a Hitler un “maestro hechicero”. Hitler tenía una intensa fascinación por la magia oculta. Mucho de lo que él le dijo a Rauschning acerca de “una nueva era de interpretación mágica” venía del ocultista alemán Ernst Schertel. El libro de Schertel sobre magia fue uno de los que tenía más anotaciones en la biblioteca personal de Hitler.

Las anotaciones de Hitler en el libro Magia: Historia, teoría y práctica incluyen aspectos destacados como “la diferencia entre ‘verdadero’ y ‘falso’ ha desaparecido”, y “se gana mucho con [magia]: es decir, la posibilidad de intervenir en esta estructura, cambiar el mundo de acuerdo a nuestra voluntad. Pero esto es magia, y sobre esta base podemos crear realidad, donde no hay realidad”.

Hitler creyó que él no necesitaba confiar en la razón, la inteligencia, la realidad, la verdad absoluta o en Dios. En lugar de eso, adoró su propia voluntad humana y creyó que podía crear su propia realidad.

Consciente o inconscientemente, muchas personas hoy creen lo mismo. Simplemente continúan mintiendo hasta que se convencen a sí mismos y a aquellos alrededor suyo de que están en lo correcto.

Ataque desde adentro

Estamos viendo mentiras osadas y descaradas como el engaño de colusión de Rusia que se ha convertido en una parte cada vez más grande del panorama político actual. Esta peligrosa tendencia comenzó mucho antes del juicio político.

El periodista Michael Hastings publicó un libro llamado Pánico 2012: La historia interna sublime y aterradora de la campaña final de Obama. En éste, Hastings describió el intrigante efecto personal que el presidente Obama tendría sobre los periodistas que cubrían su campaña electoral. En televisión, Hastings dijo que estos reporteros “perdían la cabeza algunas veces. Comienzan a comportarse como adolescentes, como aficionados y que se embelesaban”. Debido a que los medios se embelesaban por el presidente Obama, él pudo acumular un enorme poder para silenciar a la disidencia. Los medios simplemente no estaban dispuestos a desafiarlo.

Muchas de las creencias del Sr. Obama eran desconocidas antes de que fuera elegido porque los medios no lo investigaron. ¡La prensa tiene mucho que responder por la forma en que encubrieron a este hombre y sus ambiciones!

Ahora, muchos de los mismos periodistas que se embelesaban por Barack Obama ven todo lo que el presidente Trump hace, como una prueba de corrupción y maldad. Las mismas personas que pasaron por alto las irregularidades de la administración de Obama, ahora están fabricando acusaciones contra la administración de Trump. Están exponiendo continuamente su propio sesgo de parcialidad y ceguera absoluta.

¡Debemos estar preocupados por esto! ¡Sin medios de comunicación libres y veraces, una república no puede sobrevivir!

Los demócratas radicales están demostrando que prácticamente no hay límite a lo que harán para atacar al Presidente y socavar las elecciones anteriores, y la próxima. El representante Schiff incluso sugirió durante las audiencias del juicio político, que el presidente Trump podría ofrecer Alaska a los rusos a cambio de apoyo en la próxima elección presidencial. ¡Esto es un alarmismo desquiciado, desprovisto de ninguna evidencia! ¿De qué está hablando este hombre?

¿No es exactamente lo que Hitler estaba describiendo? ¡Estas personas creen que si lo dicen, es verdadero! Que si ellos desean que así sea, entonces todos deberían creerles.

Esto es profundamente preocupante. La profecía bíblica muestra que la adoración a la voluntad conducirá a un sufrimiento feroz e intenso, incluso peor que en la Segunda Guerra Mundial.

La advertencia de la Biblia

El apóstol Pablo escribió sobre este mismo tema: “Nadie os prive de vuestro premio, afectando humildad y culto a los ángeles [demonios, debería leerse], entremetiéndose en lo que él [ha] visto [esa es la traducción correcta], vanamente hinchado por su propia mente carnal (…) Tales cosas tienen a la verdad cierta reputación de sabiduría en culto voluntario [a la voluntad]…” (Colosenses 2:18, 23).

Esto es exactamente de lo que estaba hablando Hitler (el culto a la voluntad, pero en otro nivel), de la “interpretación mágica… en términos de la voluntad”. Hitler dijo: Así es cómo funciona ahora: Su lógica, hechos, evidencia y verdad no nos detendrán. Seguimos una “interpretación mágica” hoy. ¡La adoración a la voluntad es inmune a la verdad! Esa es la nueva era que Hitler quería introducir. No hay una verdad absoluta, dice. No busque respuestas en la Biblia. Sólo tenga una interpretación mágica de las cosas. La sugerencia es, ¡Sólo sigan nuestra voluntad!

Pablo revela lo que sucede cuando uno adora a la voluntad humana: ¡Eso conduce esencialmente a adorar demonios! Eso es porque la mente humana es muy vulnerable a las difusiones, los engaños y la influencia de Satanás, especialmente cuando está llena de vanidad. ¡Seguir una voluntad humana realmente significa seguir la voluntad de Satanás!

La periodista británica Melanie Phillips, en su libro de 2010 titulado The World Turned Upside Down: The Global Battle Over God, Truth and Power [El mundo al revés: La batalla global sobre Dios, la verdad y el poder], introduce un buen punto de que la habilidad para pensar racionalmente viene de Dios. “La ciencia occidental surgió de la idea original de que el universo era racional; y esa creencia nos fue dada por el Génesis, que estableció la proposición revolucionaria de que el universo tenía un Creador racional”, escribe ella. “Sin una inteligencia tan determinada detrás de esto, el universo no podría haber sido racional; y entonces no habría habido lugar para la razón en el mundo porque no habría habido verdades ni leyes naturales para descubrir la razón”.

Satanás y sus demonios rechazan la autoridad de Dios. No creen en la verdad absoluta; todo es relativo a su voluntad. Cristo dijo que el diablo “no ha permanecido en la verdad, porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, de suyo habla; porque es mentiroso, y padre de mentira” (Juan 8:44).

Cuando los seres humanos rechazan la verdad de Dios, comienzan a adorar sus propias opiniones. Comienzan a pensar como Satanás. Cuando este tipo de pensamiento se arraiga lo suficiente, la gente deja de preocuparse incluso por la diferencia entre lo verdadero y lo falso. Empiezan a tratar mágicamente de “crear realidad donde no hay realidad”.

¡Este pensamiento se está apoderando de la escena política de EE UU! ¿Puede usted reconocerlo?

La izquierda radical está dejando de lado la ley fundamental de la nación, diciéndonos que se está interponiendo en el camino. No necesitamos esa antigua ley, insisten. Nosotros sabemos lo que es la justicia, ¡pueden confiar en nosotros!

¡Tal razonamiento allana el camino de los tiranos! Los tiranos odian los hechos y las verdades que limitan su poder. Así que ignoran la realidad a favor de su propia “interpretación mágica” del mundo. Cada tirano es una herramienta que el diablo puede usar para tirar por tierra la verdad de Dios (Daniel 8:12).

¡Debemos reconocer la fuerza espiritual malvada detrás de este impulso para socavar la ley!

Derribando el sistema

El fallecido Herbert W. Armstrong señaló que la diferencia entre el nazismo de Adolfo Hitler y el comunismo de Josef Stalin simplemente era la diferencia entre el socialismo nacional y el socialismo internacional. El término “nazi” es una abreviación del Partido Nacional Socialista de los Trabajadores Alemanes. Aunque a los nazis no les gustaban los comunistas, las dos ideologías son muy similares, y Hitler y Stalin cooperaron al comienzo de la Segunda Guerra Mundial.

Uno puede aprender mucho acerca de cómo opera la izquierda radical al estudiar a Hitler y a Stalin.

En 1956, el Sr. Armstrong escribió que Rusia estaba librando una guerra psicológica contra EE UU. “Una guerra psicológica de propaganda, infiltración, subversión, desmoralización; es una guerra que ha atacado nuestras mentes y nuestros valores morales y espirituales, más que nuestros cuerpos y nuestras posesiones terrenales. (…) Es un tipo de guerra que no entendemos ni sabemos cómo hacerle frente. ¡Usa todos los medios diabólicos para debilitarnos desde adentro, agotando nuestra fuerza, pervirtiendo nuestra moral, saboteando nuestro sistema educativo, derribando nuestra estructura social, destruyendo nuestra vida espiritual y religiosa, debilitando nuestro poder industrial y económico, desmoralizando nuestras fuerzas armadas y finalmente, después de tal infiltración, derrocando a nuestro gobierno por la fuerza y la violencia!”

Al igual que los nazis, los comunistas creían que el fin justifica los medios. En otras palabras, ellos pueden hacer lo que quieran, y los resultados lo justificarán. ¡Cuán terriblemente peligroso y desastroso! Mire los resultados. Ellos, en la búsqueda de una meta tergiversada anti-Biblia y anti-Dios, ¡cometieron atrocidades indescriptibles!

Los comunistas en EE UU se han organizado en un par de partidos políticos diferentes, pero el comunismo realmente no es un partido político. ¡Su objetivo es destruir la república constitucional de EE UU!

Esos manifestantes del Partido Comunista Revolucionario fuera del edificio del Capitolio fueron bastante honestos sobre sus objetivos. Ellos gritaban: “Donald Trump es culpable; todo el sistema es culpable”. Y elogiaron una nueva Constitución estalinista publicada en su sitio de la Web, que dice: “Para crear este nuevo Estado socialista, sería necesario derrotar, desmantelar y abolir completamente el Estado capitalista-imperialista de EE UU; y esto a su vez sólo sería posible con el desarrollo de una crisis profunda e intensa en la sociedad, y el surgimiento de un pueblo revolucionario (de millones y millones) que tengan el liderazgo de una vanguardia comunista revolucionaria, y que sean conscientes de la necesidad de un cambio revolucionario y determinados a luchar por ello”.

Las políticas que Barack Obama trabajó para implementar, tenían mucho más en común con estos activistas de lo que la mayoría de la gente cree. Pero como él dijo en noviembre pasado: “Incluso cuando rompemos moldes y somos atrevidos en nuestra visión, también tenemos que estar enraizados en la realidad. El estadounidense promedio no cree que tengamos que derribar completamente el sistema, y rehacerlo”.

¡La mayoría de los estadounidenses no quieren una constitución comunista! Así que el Sr. Obama aconseja a los demócratas a mentir sobre sus creencias y que oculten sus objetivos. Pocos medios de comunicación hoy están cubriendo los esfuerzos incansables de la izquierda radical para derribar el sistema. En lugar de eso, están obsesionados con las falsedades sobre cómo el Sr. Trump trabaja para Putin.

¡Este movimiento es ilegal más allá de lo que las palabras pueden describirlo! Se trata de adorar la voluntad y dar paso a una nueva y peligrosa era de interpretación mágica. ¡Y esta filosofía de adoración a la voluntad está consumiendo a la nación! ¿A dónde llevará esto? ¡La mayoría de la gente no se da cuenta, pero pronto se hará dolorosamente claro que está llevando a un sufrimiento sin paralelo si no despertamos!

¡No nos gusta pensar sobre esto, pero debemos hacerlo! ¡El tipo de revolución que la izquierda radical está promoviendo generalmente hace que millones de personas derramen su sangre!

Guerra civil

El expresidente de la Cámara de Representantes Newt Gingrich dijo en una entrevista de Fox News en 2017 que: “Creo que debemos tomar muy en serio la amenaza de una guerra civil. (…) Lo que se está viendo con Antifa, lo que se está viendo en los campus universitarios, lo que se está viendo, hasta cierto punto, en la burocracia, es una división real del país. (…) Como historiador, mi punto de vista es bastante simple: un lado o el otro gana”.

Sin embargo, en la guerra civil de EE UU, ningún lado ganará.

En un artículo titulado “No habrá ganadores en la Segunda Guerra Civil”, Newsmax.com concluyó: “[M]uchas personas ven la guerra no sólo como algo inminente, sino como algo virtualmente inevitable. Si ese es el caso, será mejor que nos ocupemos excavando búnkeres… y tumbas” (25 de agosto de 2017).

¿Qué tan serio es este asunto? ¡La primera Guerra Civil de EE UU costó casi tantas vidas como todas las demás guerras estadounidenses combinadas! Pero otra erupción de violencia entre estadounidenses sería mucho peor.

Y si el país se sumerge en luchas internas, muchas naciones extranjeras estarán listas para atacar. EE UU es la nación más rica en la historia. Si continúa destruyéndose a sí misma, las naciones como China, Rusia, Corea del Norte, Irán y otras, destruirán lo que la guerra civil no destruya mientras compiten por el botín. Entonces, la superpotencia estadounidense será historia, ¡y le seguirá una tercera guerra mundial con múltiples potencias nucleares involucradas!

La Trompeta hoy, y antes de nosotros Herbert W. Armstrong, ¡hemos advertido sobre la Tercera Guerra Mundial por más de 85 años! Esta guerra está profetizada en la Biblia. ¡La división de EE UU está acelerando el cumplimiento de lo que Dios predijo hace miles de años!

Arraigados en Cristo

Para ser protegidos de esta calamidad venidera, debemos aprender de nuestra historia. El apóstol Pablo advirtió que no permitamos que ningún hombre nos engañe con palabras tentadoras; usted debe estar arraigado en Cristo. “Por tanto, de la manera que habéis recibido al Señor Jesucristo, andad en él; arraigados y sobreedificados en él, y confirmados en la fe, así como habéis sido enseñados, abundando en acciones de gracias. Mirad que nadie os engañe por medio de filosofías y huecas sutilezas, según las tradiciones de los hombres, conforme a los rudimentos del mundo, y no según Cristo” (Colosenses 2:6-8).

La Good News Bible traduce la expresión “rudimentos del mundo” como “espíritus gobernadores del universo”. El Thayer’s Lexicon dice que significa “invadir, de maldades que comienzan a existir entre los hombres y comienzan a ejercer su poder”. ¿Qué es adorar la voluntad? ¡Significa ser gobernado por el mundo de los demonios! ¡Eso es lo que Pablo está diciendo!

¡Hay un mundo espiritual maligno, y esos espíritus tienen poder! La Escritura deja esta realidad sumamente clara. ¡Lea los evangelios, por ejemplo, y verá que Jesucristo habitualmente iba expulsando los demonios! ¿A dónde se iban estos demonios? ¡Ellos no morían! Millones de ellos fueron arrojados y confinados a esta Tierra junto con Satanás el diablo (Apocalipsis 12:7-12).

Si usted no está arraigado en Jesucristo y en la Palabra de Dios como está revelado en la Biblia, usted es “fácilmente corrompido en el estrato más profundo de [su] naturaleza emocional”. Satanás, “el príncipe de la potestad del aire”, transmite en estados de ánimo, actitudes e impulsos que nos hacen impenetrables a la razón, si lo permitimos (Efesios 2:2).

Siempre hay alguien por ahí que quiere que adoremos la voluntad. Pero la única manera de escapar de las catástrofes devastadoras profetizadas para hundir a EE UU, es estar arraigados en la verdad—basada en la Palabra de Dios.

Incluso aquellos que ven que hay un problema real en EE UU hoy no reconocen su alcance total. Hay una fuerza espiritual malvada que busca destruir a EE UU. Ese espíritu está trabajando en la izquierda radical para cumplir ese objetivo. ¡Un gran espíritu maligno está llevando a estas personas a acelerar la muerte de esta nación! La gente se está rindiendo al pensamiento malvado y de odio. Creen que están abrazando el socialismo y el comunismo. Pero de hecho, ¡se están alineando con la voluntad satánica!

Si usted quiere comprobar esto con más profundidad, con gusto le enviaremos una copia gratuita de mi folleto Estados Unidos bajo ataque. Éste lo ayudará a reconocer la peligrosa dirección en la que se dirige esta nación.

Dios no quiere que la gente sufra por las calamidades que se aproximan. Aquellos individuos que respondan y atiendan a la advertencia de Dios, Él los protegerá. Y todos debemos ver que está profetizado que estas calamidades ocurran en los mismísimos últimos días de la existencia de EE UU como potencia mundial fuerte, ¡que es justamente antes del regreso del Mesías a esta Tierra para gobernarla! 

ATK, AD