Reciba nuestro Boletín de avisos gratuitamente una vez por semana.

210331 cardinal gettyimages 1179253760

(FRANCO ORIGLIA/GETTY IMAGES)

Un cardenal pide un mundo sin fronteras

A lo largo de la historia, la Iglesia Católica Romana ha luchado por controlar naciones.

El Vaticano quiere estrechar las relaciones con el Partido Comunista de China, a pesar de la brutal persecución del politburó contra los musulmanes uigures, los budistas tibetanos y los católicos chinos. El 26 de marzo, el presidente del Consejo Pontificio para el Diálogo Interreligioso dijo a los periodistas que cree que el diálogo interreligioso, incluso con los no creyentes, es necesario para solucionar problemas mundiales como la pobreza, la guerra, el cambio climático y el tráfico de personas.

El cardenal Miguel Ángel Ayuso Guixot anunció que el Vaticano seguirá manteniendo relaciones diplomáticas con China tras la renovación de un concordato sino-vaticano de 2018 que otorga al régimen ateo un papel en el nombramiento de obispos. Luego dijo: “Lo que esperamos es que esta apertura continúe, que este largo proceso continúe, porque en un mundo globalizado no hay diferencias, no hay fronteras”.

Antes del concordato sino-vaticano de 2018, la mitad de los 10 a 12 millones de católicos de China rendían culto en iglesias clandestinas que se negaban a reconocer el control comunista sobre su fe. La otra mitad rendía culto en la Asociación Católica Patriótica China, una iglesia dirigida por el clero designado y controlado por el Partido Comunista. Se suponía que el acuerdo era un compromiso estratégico en nombre de la unidad católica, pero ningún miembro del clero católico ha sido liberado de la cárcel, y varios más han desaparecido desde que se firmó el acuerdo.

Así pues, el hecho que el Vaticano haya renovado este acuerdo demuestra que no busca realmente el bienestar de los católicos chinos, sino que intenta aumentar su influencia geopolítica con una superpotencia china en ascenso.

El último gobernador británico de Hong Kong ha advertido que el Vaticano está cometiendo un error al acercarse a China justo cuando ésta se está convirtiendo en la dictadura más dura desde Mao Zedong. Y el cardenal ya retirado, Joseph Zen, ha dicho que el acuerdo es análogo a la firma de un contrato con Adolf Hitler, algo que el Vaticano hizo el 20 de julio de 1933.

A pesar de las afirmaciones del cardenal Ayuso, la firma de un concordato con una dictadura comunista que envía a la gente a campos de concentración no va a ayudar a solucionar la pobreza, la guerra, el cambio climático y el tráfico de personas. Pero puede llevar a la Iglesia Católica Romana un paso más cerca a crear un mundo globalizado donde “no hay fronteras”.

La palabra “católica” significa universal, y a lo largo de la historia la Iglesia católica ha mostrado un espíritu imperialista y un deseo de dominio en su cruzada para ganar conversos e influir en las naciones.

El Papa Francisco lo admitió en su exhortación Evangelii Gaudium (La alegría del Evangelio), donde escribió: “Los migrantes me plantean un desafío particular por ser Pastor de una Iglesia sin fronteras que se siente madre de todos. Por ello, exhorto a los países a una generosa apertura, que en lugar de temer la destrucción de la identidad local sea capaz de crear nuevas síntesis culturales”.

Ya sea que el Vaticano esté dando aliento a la inmigración ilegal en Estados Unidos o firmando un concordato con la China comunista, su objetivo final es crear un mundo sin fronteras controlado por la Iglesia Católica Romana. Es poco probable que el concordato sino-vaticano de 2018 haga que el Vaticano gane muchos conversos en China, pero puede ayudar al Vaticano a atraer a la China comunista y a la Europa socialista hacia una alianza económica contra Estados Unidos capitalista.

En su folleto La visión de Isaías sobre el tiempo del fin, el jefe editor de la Trompeta, Gerald Flurry, explica cómo la Biblia profetiza que la economía mundial estará dominada por tres bloques de poder en el tiempo del fin: Tiro, Tarsis y Quitim. Él explica que Tiro representa el centro comercial de Unión Europea moderna; Tarsis es el Japón de hoy en día; Quitim es la China de hoy en día. Isaías 23:1-3 dice que los mercaderes de Tarsis se lamentarán cuando Tiro sea destruida. Así, Japón y China estarán en una estrecha asociación económica con un súper estado europeo.

Otras profecías bíblicas, como la de Apocalipsis 17, revelan que una poderosa entidad religiosa llamada “Babilonia la Grande” se convertirá en una fuerza rectora sobre una potencia económica que embriaga a todas las naciones con su riqueza y esplendor. Apocalipsis 18:3 dice que “los mercaderes de la tierra se han enriquecido por medio de la abundancia de su opulencia” (versión New King James [traducción nuestra al español]). Observe que estos comerciantes no sólo están activos en Europa, sino que son mercaderes que hacen negocios en todas las naciones, desde las Américas hasta el Oriente. ¡Esto muestra que el Vaticano avanzará bastante en su cruzada por un mundo sin fronteras antes que caiga finalmente Babilonia la Grande!

Cualquiera que esté preocupado por el tipo de acuerdos que el Papa está haciendo con las dictaduras totalitarias necesita leer [el capitulo 7 de La visión de Isaías sobre el tiempo del fin]: “Dirigiéndose hacia una catástrofe mundial”, por el Sr. Flurry. Éste explica la próxima alianza entre China y Europa. Se profetiza que ambas potencias serán decisivas en la caída de Estados Unidos. 


LA VISIÓN DE ISAÍAS SOBRE EL TIEMPO DEL FIN

Isaías tenía una profecía para el tiempo del fin que era dual. Él entregó su mensaje a los sacerdotes del templo y al pueblo de Israel. ¿Sabía usted que la mayoría de las profecías de Isaías para el templo también son dirigidas a la Iglesia de Dios laodicena en el tiempo del fin? La rebelión de los laodicenos gira en torno al gobierno de Dios. No quieren que Dios los gobierne. Isaías tiene una visión poderosa para los laodicenos, para las naciones de Israel e incluso el mundo entero. Usted no encontrará una visión más inspiradora y de mayor alcance en toda la Biblia. Representa una Tierra hermosa y pacífica. La visión llega al universo. Este profeta también revela cómo Satanás destruye con éxito esa visión para muchos del pueblo de Dios. Aquellos que superen el engaño de Satanás serán las personas más honradas de la Tierra. ¡Se convertirán en la Esposa de Cristo!