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(FATEMEH BAHRAMI/ANADOLU AGENCY/GETTY IMAGES)

Nuevo oleoducto podría convertir a Irán en el rey del comercio mundial

Lo que el oleoducto Goreh-Jask significa para Oriente Medio y el mundo.

Dentro de poco, Irán podrá exportar su propio petróleo incluso mientras bloquea el estrecho de Ormuz. La Compañía Nacional de Petróleo de Irán anunció el 19 de mayo que había comenzado a transportar petróleo a través del oleoducto Goreh-Jask. Este oleoducto se ha venido planeando por lo menos desde el 2012. Extendiéndose desde el oeste de Irán hasta el puerto de Jask en el golfo de Omán, sus 1.100 kilómetros de longitud tienen la capacidad de transportar un millón de barriles de petróleo al día y el potencial de aumentar las exportaciones petroleras iraníes en un 50%, aproximadamente.

“Este es un proyecto estratégico en términos de seguridad, economía y energía”, dijo el presidente iraní Hassan Rouhani en una conferencia televisada. “Los clientes que nos compran petróleo quieren estar seguros de poder recibirlo bajo cualquier condición”.

Actualmente, Irán exporta la mayor parte de su petróleo desde el puerto de la isla de Charag, en el interior occidental del golfo Pérsico. Por su parte, Jask se encuentra en el golfo de Omán, lo que significa que Irán podría exportar su petróleo prácticamente de forma directa al océano Índico. No tendría que atravesar el estrecho de Ormuz, el angosto canal navegable que conecta el golfo de Omán con el golfo Pérsico.


En su conferencia Rouhani mencionó esto: “En un día lluvioso, seríamos nosotros los que estaríamos en apuros [si se cerrara el estrecho]. Hemos logrado superar este problema”.

El año pasado, alrededor de 18 millones de barriles de petróleo pasaron por el estrecho de Ormuz cada día. En comparación, por el canal de Suez cada día pasaron 3 millones de barriles. El Departamento de Energía de Estados Unidos califica el estrecho de Ormuz como “el punto de estrangulamiento de tránsito de petróleo más importante del mundo”. También es uno de los más vulnerables. En su punto más estrecho, sólo tiene 33 kilómetros de ancho. A un costado de ese sector se encuentra la Sultanía de Omán, uno de los Estados árabes más moderados. Y del lado opuesto está Irán.

Otros países importantes de producción petrolera, como Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Qatar, el Reino de Bahrein e Irak, exportan su petróleo a través del estrecho de Ormuz. Cinco de las 10 principales naciones exportadoras de petróleo están ubicadas en el golfo Pérsico. La Armada de Estados Unidos también depende del estrecho de Ormuz para acceder a sus diversas bases navales en el golfo Pérsico. Es uno de los pasos de estrangulamiento más importantes del mundo.

Esto es lo que hace que el oleoducto Goreh-Jask sea tan preocupante.

Otros países del Golfo que también exportan petróleo, como Arabia Saudí y los Emiratos Árabes Unidos, tienen oleoductos que llegan a puertos fuera del estrecho de Ormuz. Si el estrecho se cerrara, como ha mencionado Rouhani, Irán sería el más perjudicado. Pero ese ya no es el caso.

¿Es posible cerrar el estrecho de Ormuz?

Piense en todo lo que ha sucedido en el Estrecho y sus alrededores desde el comienzo de este año. En enero, Irán se apoderó de un petrolero surcoreano, lo que provocó una respuesta de la Armada surcoreana. En febrero, un barco israelí en el golfo de Omán fue atacado, muy probablemente por Irán. El 10 de mayo, la Armada estadounidense realizó 30 disparos de advertencia contra 13 embarcaciones iraníes que los acosaban amenazadoramente.

La política exterior desestabilizadora de Irán no se limita al estrecho de Ormuz y al golfo de Omán. En todo Oriente Medio Irán es el “rey” de la revolución islámica. En Gaza, Irán es el principal patrocinador de armas y tecnología armamentística de Hamás; los cohetes disparados en el reciente conflicto entre Israel y Gaza fueron diseñados en Irán. El 20 de mayo, el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu, declaró: “Si el apoyo iraní se termina, [Hamás] se colapsa en dos semanas”.

Irán también patrocina a los rebeldes hutíes en Yemen. Este Estado árabe a orillas del mar Rojo actualmente se encuentra en una guerra civil entre el gobierno reconocido internacionalmente y los hutíes islamistas. A pesar de que Arabia Saudí y los Emiratos Árabes Unidos están apoyando al gobierno oficial, los hutíes están ganando. Parte del territorio yemení incluye el estrecho de Bab el Mandeb, la entrada sur del mar Rojo.

Rouhani da a entender que Irán es demasiado pragmático como para perjudicarse a sí mismo cerrando el estrecho de Ormuz. Pero la política exterior iraní es por naturaleza impredecible y desestabilizadora. Teherán no tiene buenas relaciones con Occidente. El gobierno de Irán tiene fama de ser audaz y prepotente, lo cual irrita a sus enemigos. Si Irán quisiera realmente perjudicar a Occidente, podría cerrar el estrecho de Ormuz al tráfico de petróleo. Y ahora es posible hacerlo sin perjudicar mucho su propia economía, pues contará con un oleoducto que bordea el Estrecho.

Y si los hutíes consiguen el control absoluto de Yemen, entonces en esta ecuación también se puede incluir el control sobre el estrecho de Bab el Mandeb. Si se cierra el mar Rojo al comercio, se cortaría la ruta más rápida y directa entre el Mediterráneo y el océano Índico.

El oleoducto Goreh-Jask podría ser la pieza final para convertir a Irán en el rey del comercio mundial. No porque Irán tenga una economía poderosa, sino porque controla todas las rutas comerciales. Y cualquier entidad que quiera utilizarlas estaría a merced de Teherán.

La Biblia profetiza que Irán obtendrá dicho control sobre el comercio mundial.

Una profecía en Daniel 11 dice: “Pero al cabo del tiempo el rey del sur contenderá con él; y el rey del norte se levantará contra él como una tempestad, con carros y gente de a caballo, y muchas naves; y entrará por las tierras, e inundará, y pasará. (…) Extenderá su mano contra las tierras, y no escapará el país de Egipto. Y se apoderará de los tesoros de oro y plata, y de todas las cosas preciosas de Egipto; y los de Libia y de Etiopía le seguirán” (versículos 40, 42-43).

¿Quiénes son estos reyes misteriosos del sur y del norte?

Cuando se comparan los versículos previos en Daniel 11 con la historia secular, se puede ver quién es el rey del norte. En History and Prophecy of the Middle East (Historia y profecía del Oriente Medio), el editor ejecutivo de la Trompeta, Stephen Flurry, demuestra que el rey del norte al que se hace referencia a partir de Daniel 11:40 es el resurgimiento del Imperio Romano que actualmente se está desarrollando en Europa, durante el “tiempo del fin”.

Entonces, ¿quién es el rey del sur?

Por Daniel 11, sabemos que es una gran potencia situada al sur de Europa; tiene una política exterior agresiva y provocadora. Las referencias a Egipto, Libia y Etiopía muestran que tiene influencia en todo Oriente Medio y África.

En su folleto gratuito El rey del sur el redactor jefe de la Trompeta, Gerald Flurry, identifica al rey del sur como un bloque de poder islamista radical y señala específicamente a Irán como la cabeza de ese bloque.

¿Qué otra nación podría ser denominada como “rey” del Islam radical? Irán ya tiene un imperio de Estados marioneta y patrocina grupos terroristas en toda la región. Sus tentáculos se extienden por todas partes, desde Gaza hasta Yemen, pasando por Líbano, Siria, Irak y Somalia. Y Teherán siempre está deseoso de añadir más países a sus conquistas.

Pero, ¿qué tiene esto que ver con que Irán controle el comercio mundial?

La clave está en las referencias a Egipto, Libia y Etiopía. El Sr. Flurry escribe en El rey del sur:

¿Por qué Irán estaría tan interesado en obtener alguna medida de control sobre Libia y Etiopía? Para mí, la respuesta es intrigante.

Todo lo que uno necesita hacer es coger un buen mapa de Oriente Medio, con énfasis en el mar Mediterráneo y el mar Rojo. Entonces uno puede ver por qué el rey del sur, es decir el islam radical, está tan interesado en una alianza con, o el control de estos dos países (como también Egipto y Túnez). ¡Ellos colindan con los dos mares que comprenden la ruta comercial más importante en el mundo! (…)

Eso podría darle a Irán el control virtual del comercio a través de estos mares. ¡El islam radical podría detener el flujo de petróleo esencial para EE UU y Europa!

La sola idea de que una potencia islamista radical controle la ruta comercial más importante del mundo da a entender que esto no es sólo un problema local. Es algo que podría tener la mayor de las repercusiones en el mundo entero. Y si a esto se le suma el poder de cerrar el estrecho de Ormuz, esta amenaza se amplifica enormemente.

Para saber más, solicite su ejemplar gratuito de El rey del sur.


EL REY DEL SUR

El profeta Daniel escribió acerca de una futura confrontación entre el rey de norte y el rey del sur. ¡Estamos ahora en el tiempo donde estos dos importantes poderes están rápidamente levantándose! El rey del sur está provocando problemas incluso hoy. ¡Es crítico que usted sepa la identidad de este poder profetizado!