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Mi padre

MELISSA BARREIRO/LA TROMPETa

Mi padre

El amor del Padre (Capítulo seis)

Continuación de ¿Dónde está Dios?

Muchos de nosotros podemos considerar, con toda razón, a Herbert W. Armstrong como un “padre” espiritual, del mismo modo que lo fue el apóstol Pablo para muchos en el siglo I (1 Corintios 4:15). Él me ayudó a establecer una relación personal con Dios Padre.

Mi propio padre no sabía cómo ser un buen padre porque nadie le había enseñado; su padre tampoco sabía. Así que hizo muchas cosas mal. Esto es cierto, en mayor o menor grado, para muchos de ustedes en sus propios antecedentes familiares. Para dar la vuelta a una familia, alguien en ella necesita romper el ciclo y aprender a hacerlo bien.

Mi padre era alcohólico y, a veces, bastante violento. Cuando yo estaba creciendo, me impuso una disciplina severa. No me azotaba mucho, pero cuando lo hacía, se ponía muy duro, generalmente con una vara de buen tamaño.

Yo necesitaba parte de esa corrección, pero muchas de mis necesidades quedaron sin satisfacer. Ciertamente aprendí a someterme al gobierno, pero había muchas cosas que no me enseñaron y que debieron haberme enseñado. Francamente, llegué a tener cierta amargura hacia mi padre. Eso me dificultó relacionarme con Dios.

Cuando llegó el momento, me alegré de irme por mi cuenta. Quería vivir la “vida emocionante” que todos en el mundo estaban viviendo. Sin embargo, no fue así en absoluto. Pronto sentí que la vida carecía de esperanza y que era vacía. Incluso comencé a preguntarme si existía un Dios. Cuanto más intentaba probarlo, más pensaba que Dios no existía. Esto me desanimó aún más.

Mi madre había sido llamada a la verdad de Dios en 1957, y desde entonces intentó sin cesar convertirme. Me rebelé contra eso y la perseguí por ello. Cada vez que Herbert W. Armstrong salía en la radio, ella subía el volumen para que yo pudiera oírlo, y eso me molestaba. Yo fui hostil hacia él y su mensaje, es decir, hasta que mi vida se volvió tan miserable y sin esperanza que estaba lo suficientemente dispuesto a hacer lo que fuera con tal de cambiarla, incluso si eso significaba investigar la“religión de mamá”.

Protegido por Dios

Alrededor del tiempo en que estaba siendo llamado, una noche tormentosa, mi padre se encontraba en el patio trasero llamando a la puerta para entrar, pero nadie pudo escucharlo porque estaba lloviendo y tronando. Finalmente lo oí y fui a abrir la puerta. Estaba parado allí, empapado, borracho y furioso porque no lo habíamos dejado entrar más rápido.

Entró tempestuosamente en la casa y en el dormitorio del fondo. Cuando salió, tenía una pistola, y venía detrás de mí. Reconocí lo que quería hacer y traté de agarrar la pistola. Pero antes de que pudiera alcanzarla, la puso contra mi cabeza, y oí el clic de la pistola.

Le quité la pistola. Resultó que, aunque la recámara estaba vacía cuando me disparó, la siguiente recámara sí tenía una bala. Mi padre literalmente había intentado matarme.

Estoy convencido de que Dios salvó mi vida milagrosamente. Él tenía planes para mí, y esa es una de las pocas ocasiones en que puedo pensar donde Él me protegió.

Humanamente, preferiría no mencionar ese incidente, pero podría ser de ayuda saber por lo que Dios me hizo pasar.

A veces nos contenemos de entregarnos realmente a Dios porque tenemos un mal trasfondo o ciertos problemas en nuestro pasado. Simplemente no podemos superarlo del todo y dejarlo atrás. Podemos pensar: Si no me hubiera sucedido esto o aquello, tal vez podría lograrlo.

No debemos limitar a Dios. Él tiene razones para llamar a quien llama, y puede obrar milagros en nuestras vidas más allá de lo que podemos imaginar. A menudo, tiene maneras de usar las tragedias de nuestro pasado para Su ventaja final.

Seré honesto: la manera en que mi padre abusó de su autoridad me dificultó de algunas formas poner mi mente en orden respecto a la autoridad en la Iglesia. Habiendo visto el abuso de autoridad, aprendí a odiarla más que a ninguna otra cosa. También me ha ayudado a aprender a ejercer autoridad de acuerdo a Dios.

¿Sabía usted que la mayoría de las personas a las que Dios ha llamado a Su Iglesia han tenido problemas, algunos de ellos extremadamente serios? ¡Algo de lo que muchos de nosotros hemos pasado en nuestra niñez fue tan horrible que no queremos hablar de ello! 1 Corintios 1:26-29 nos describe como los menospreciados y lo vil del mundo.

Todos hemos salido de un mundo que puede dejarnos profundamente marcados. Pero no podemos quedarnos sentados y lamentarnos por eso. Si usted ha salido de una situación como la mía, o peor, ¿qué puede hacer?

Afortunadamente, mis propios hijos no tuvieron que lidiar con esos problemas. Ciertamente tienen un padre imperfecto, pero las cosas mejoraron todo el tiempo, como sucede en la Iglesia de Dios. ¡Gracias a Dios, podemos detener esa locura en nuestras familias! Usted y yo tenemos esa oportunidad. ¡Qué bendición tan invaluable! Debemos aprovecharla.

Llamado a la Iglesia de Dios

A principios de 1961, yo tenía 25 años y vivía en San Luis, Missouri, cuando Dios me llamó a Su Iglesia. En ese momento, yo era un desastre espiritual: un enorme y descomunal fracaso. Mi vida estaba tan fuera de curso, que estoy seguro de que no habría sobrevivido hasta los 40 años. Realmente necesitaba a alguien que me orientara.

Dios me había llevado al punto de la desesperación. Sabía que necesitaba ayuda, y estaba agradecido de que hubiera un Dios que se acercara a mí. Cuando Él me llamó, aproveché Su ayuda.

¡Sólo hay una forma de aprender a hacer que la vida funcione, y es que nuestro Padre celestial nos lo muestre!

Por ejemplo, unos años después, cuando me casé y tenía un hijo en camino, no sabía nada sobre cómo criar hijos; mis padres no habían dado un ejemplo que yo pudiera seguir. Mamá era demasiado blanda; papá era demasiado duro y me enseñó poco. ¿Dónde iba a aprender a educar a mis hijos? Eso es algo que debemos aprender ¡de Dios!

Así que comencé a estudiar la Palabra de Dios y el libro sobre la crianza de los hijos publicado por la Iglesia de Dios Universal. Estudié y estudié. ¡Quería darle a mis hijos la oportunidad de tener éxito! Quería darles la dirección que necesitaban, de la manera en que Dios me la estaba dando a mí.

Justo en el corazón de las enseñanzas del Sr. Armstrong estaba su instrucción sobre la institución divina de la familia. Él nos enseñó a construir matrimonios hermosos y a criar hijos felices. Nosotros educamos a nuestros niños con las lecciones de los Servicios Educativos para Jóvenes; les proporcionamos a nuestros adolescentes ricas experiencias a través del programa Oportunidades para Jóvenes Unidos, con sus eventos deportivos, concursos de talentos y campamentos de verano.

¡Cualquiera que aplicó la educación familiar de Dios experimentó personalmente las bendiciones que resultan!

Una figura paterna

Una vez que estuve en la Iglesia de Dios, llegué a considerar a Herbert W. Armstrong como un padre. Mi propio padre era deficiente, pero vi que el Sr. Armstrong era muy estable. Seguirle me ayudó a estabilizar mi vida y a ser un hombre más fuerte.

Comprobé que el Sr. Armstrong era el hombre de Dios. Dirigió la Iglesia poderosamente, manteniendo viva la verdad. Me dio lo necesario para que mi vida tuviera sentido y fuera feliz. Me enseñó a amar a Dios; nunca antes había experimentado algo así.

Es una perspectiva muy bíblica ver al Sr. Armstrong como un padre. El apóstol Pablo tenía una perspectiva paternal hacia el pueblo de Dios. Consideró a hombres como Timoteo, Tito y Onésimo como hijos (1 Timoteo 1:2; Tito 1:4; Filemón 10). Llamó a los miembros en Galacia: “Hijitos míos” (Gálatas 4:19). Exhortó y consoló al pueblo de Dios “como el padre a sus hijos, (…) que anduvieseis como es digno de Dios…” (1 Tesalonicenses 2:11-12). A la gente de Corinto les escribió: “No escribo esto para avergonzaros, sino para amonestaros como a hijos míos amados” (1 Corintios 4:14).

Pablo consideraba a sus seguidores como sus hijos espirituales. ¿Por qué? “Porque aunque tengáis diez mil ayos en Cristo, no tendréis muchos padres; pues en Cristo Jesús yo os engendré por medio del evangelio” (versículo 15). Pablo era su padre espiritual porque llegaron a Dios a través de él. Se llamó a sí mismo su padre espiritual.

El Sr. Armstrong dijo lo mismo a todos los que llegaron a Dios, directa o indirectamente, a través de él.

Esto es diferente a darle a alguien el título de “padre”. Jesucristo nos instruye a no usarlo como título religioso (Mateo 23:9). En la Iglesia de Dios no llamamos a nuestros ministros “padre” como se hace en la Iglesia católica. No nos dirigíamos al Sr. Armstrong de esa manera, Pablo no usaba ese título, y los miembros de la Iglesia de Dios de Filadelfia no se dirigen a mí ni a ningún ministro de esa manera. Pero eso no impidió que Pablo o el Sr. Armstrong se describieran a sí mismos como padres de los miembros de la Iglesia.

Pablo y el Sr. Armstrong fueron excepcionales. “No tenemos muchos padres”. ¡Esta etiqueta de “padre” es un llamado muy exaltado de Dios! Eso es porque nos señala a Dios el Padre.

El Elías del tiempo del fin

Aquí hay una profecía clara y directa de Dios, que fue cumplida por Herbert W. Armstrong: “He aquí, yo os envío el profeta Elías, antes que venga el día de [el Eterno], grande y terrible” (Malaquías 4:5). El Sr. Armstrong vino en el espíritu y el poder del profeta Elías. Está claro por esta profecía que este papel se cumpliría en el tiempo del fin. El “día de [el Eterno], grande y terrible” aún no ha ocurrido, ¡pero está a punto de ocurrir!

El Sr. Armstrong reconoció hacia el final de su ministerio que él cumplía con esta profecía. Lo dijo en varias ocasiones y escribió sobre ello en su libro final, El misterio de los siglos. Sin embargo, dentro de los tres años posteriores a su muerte, su sucesor, Joseph Tkach, dijo: “No es apropiado (…) asignar diversas Escrituras al Sr. Armstrong o a mí personalmente como si nuestro liderazgo hubiese sido específicamente profetizado en la Biblia. Además de ser erróneo y espiritualmente presuntuoso, esta clase de pensamiento sólo sirve para etiquetar falsamente a la Iglesia de Dios como una secta que adora a sus líderes humanos” (Worldwide News, 9 de enero de 1989).

El Sr. Tkach no dio ninguna Escritura para respaldar su afirmación, lo cual fue un cambio masivo en la enseñanza de la Iglesia. Cuando los discípulos de Cristo le preguntaron sobre la profecía de Malaquías, Él no les dijo que no le asignaran nombres. De hecho, les dijo que esa profecía ya se había cumplido, en tipo, por un hombre específico: Juan el Bautista (Mateo 17:10-13).

Por supuesto, ese cumplimiento no fue “antes que venga el día de [el Eterno], grande y terrible”; habría un Elías del tiempo del fin. Y Cristo también dijo que en este tiempo del fin, Elías “restaurará todas las cosas” (versículo 11). Si usted realmente conoce su Biblia, ¡notará cuándo un hombre está restaurando todas las cosas! Eso es lo que el Sr. Armstrong hizo por la Iglesia de Dios, restaurando todas las doctrinas fundacionales de la verdad que se habían perdido. Si Dios no lo hubiera enviado, no sabríamos nada sobre el verdadero evangelio de Cristo, el propósito de Dios, el gobierno de Dios, la naturaleza de Dios. No conoceríamos el plan maestro de Dios ni cómo está representado por los días santos anuales. ¡No tendríamos la llave que abre la profecía bíblica, que es un tercio de su Biblia! El Sr. Armstrong restauró todas estas verdades y muchas más. Nadie más ha estado ni cerca de cumplir este papel. Dios trabajó a través de un hombre para restaurar estas verdades, no de un comité de eruditos. Eso es innegable. (Solicite nuestro folleto gratuito Una señal crucial del tiempo del fin para aprender todo sobre esta profecía.)

Dios siempre construye Su Obra en torno a un hombre. Si usted no acepta este concepto profundo, entonces debe rechazar al Elías del tiempo del fin y lo que Cristo dijo sobre él. ¡Toda la Obra del tiempo del fin de Dios gira en torno a él! La Biblia lo deja claro. Él era el líder físico que dirigía la Iglesia bajo Cristo. Toda la Iglesia lo respaldó para hacer la Obra de Dios.

¡Los grupos laodicenos no creen que el Sr. Armstrong haya cumplido este papel profético fundamental! Algunos de sus miembros pueden creerlo, pero sus líderes son, en el mejor de los casos, indecisos al respecto. ¡Eso condena su religión!

Debido a que entendemos que el Sr. Armstrong cumplió este papel profetizado fundamental, publicamos El misterio de los siglos y varias otras obras importantes que él escribió. ¡Esos libros fueron inspirados por Dios, y Él quiere que se ofrezcan y se distribuyan libremente a este mundo! La idu nos demandó para tratar de impedir que los libros del Sr. Armstrong se imprimieran. Los enfrentamos en las cortes durante seis años antes de que finalmente ofrecieran vendernos los derechos de autor. Los grupos laodicenos no hicieron nada para ayudarnos. ¡Muchos laodicenos esperaban que fracasáramos! Si hubieran valorado la verdad restaurada por el Elías del tiempo del fin de Dios, habrían apoyado nuestro esfuerzo por mantenerla viva, ¡pero no lo hicieron! Eso testifica en voz alta de su falta de respeto, o incluso desprecio, por el Elías de Dios.

Usted debe probar esta doctrina fundacional. Una vez que lo haga, proporciona una base sólida para muchos aspectos del entendimiento bíblico y la vida correcta, de acuerdo con cada palabra de Dios.

¿Ve usted al Sr. Armstrong como lo ve Dios?

Volver su corazón

Así es como Dios describe la obra del Sr. Armstrong: “Él hará volver el corazón de los padres hacia los hijos, y el corazón de los hijos hacia los padres, no sea que yo venga y hiera la tierra con maldición” (Malaquías 4:6). El tema es el amor familiar: hacer volver el corazón de los padres hacia los hijos y el de los hijos hacia los padres. Eso no se refiere sólo a la familia física, sino a la Familia de Dios.

¡El Sr. Armstrong volvió mi corazón hacia Dios el Padre! ¡Él cumplió esta profecía en mi vida personal! Lo hizo por muchas decenas de miles de personas que se convirtieron en miembros de la Iglesia de Dios Universal. Y también trabajó muy duro para edificar familias físicas, especialmente dentro de la Iglesia pero incluso con personas en el mundo. ¡Qué Obra maravillosa hizo Dios a través de este hombre!

Dios el Padre ha vuelto Su corazón hacia nosotros; necesitamos volver nuestros corazones hacia Él y amarlo. Una vez que las personas hayan aprendido a amar a su Padre celestial, entonces aprenderán a amar a sus hijos, a su familia y a todos los demás. ¡Eso revolucionará nuestra vida, lo cambiará todo y transformará al mundo entero!

Si hay una palabra que describa dónde se han equivocado los laodicenos y dónde no lo ha hecho el remanente de filadelfinos, creo que es la comprensión de la palabra padre.

Note la advertencia al final de este pasaje: hay personas que se apartaron de lo que el Sr. Armstrong enseñó y logró, ¡y están a punto de recibir la maldición final y perder sus vidas eternas! Para evitar esa maldición, debemos volver nuestros corazones a Dios y amar Su gobierno como lo hizo el Sr. Armstrong y como enseñó a otros a hacerlo.

Las escuelas de Elías

La vida del profeta original Elías tiene muchos paralelismos con el Elías del tiempo del fin. Elías fundó tres colegios, probablemente ubicados en Gilgal, Betel y Jericó (por ejemplo, 2 Reyes 2:1-5; véase también 2 Reyes 4:38). El Sr. Armstrong también fundó tres colegios. Gilgal estaba en Efraín. El Sr. Armstrong también tuvo un colegio en Efraín, la actual Gran Bretaña.

¿Por qué estableció Dios estos colegios? Podemos saber la respuesta porque sabemos por qué el Sr. Armstrong estableció el Ambassador College: sin éste, la Obra simplemente no podría crecer. La Obra se deshacía con la misma rapidez con la que él la podía construir porque no tenía la ayuda ministerial y administrativa para mantener la mente de las personas en lo que Dios estaba haciendo. ¡Después de que empezó los colegios, tuvo ayuda entrenada, y la Obra empezó a crecer a un ritmo fenomenal!

Elías estaba educando estudiantes para enseñar al mundo entero. De eso se trata esta obra de Elías: ¡preparar maestros para enseñar y guiar a toda la humanidad! ¡A través del colegio, Dios pudo educar profundamente a las personas en Su visión! Esa es Su meta. ¡La gente no tiene naturalmente una visión divina, pero una vez que Él puede educarlos y encaminarlos a la dirección correcta, pueden hacer una gran Obra para Dios! Por eso también hemos establecido el Herbert W. Armstrong College en la sede de la Iglesia de Dios de Filadelfia en Edmond, Oklahoma.

Los estudiantes de las escuelas de Elías eran llamados “los hijos de los profetas” (1 Reyes 20:35; 2 Reyes 2:3; etcétera). Miraban a Elías como un padre. Él les enseñó todo sobre la Familia de Dios.

Una prueba inspiradora de ese hecho llega en el momento en que la autoridad de Elías es transferida a Eliseo, su sucesor.

Elías estaba a punto de ser llevado por Dios. Aparentemente, estaba visitando sus tres colegios para despedirse. Él amaba a esos jóvenes, y ellos estaban extremadamente conmovidos por su partida. Le dijo a Eliseo que se quedara en Gilgal mientras él viajaba a Betel, pero Eliseo dijo: “Vive [el Eterno], y vive tu alma, que no te dejaré” (versículo 2). Elías, mientras iba de colegio en colegio, seguía ofreciéndole a Eliseo la oportunidad de quedarse atrás. Pero Eliseo no se apartaba del lado de Elías. ¡Era profundamente leal a su maestro!

¡Eliseo había aprendido algo que la mayoría del pueblo de Dios aún no ha aprendido hoy, y eso es nunca dejar a Elías! Incluso después de su muerte, no deje el espíritu de Elías o lo que él enseñó. Si es la obra del Elías de Dios, ¡debemos aferrarnos a ella!

‘Padre mío, padre mío’

¡Finalmente Dios se llevó a Elías en un despliegue impresionante! “He aquí un carro de fuego con caballos de fuego apartó a los dos; y Elías subió al cielo en un torbellino” (2 Reyes 2:11).

Esta fue la respuesta emotiva de Eliseo: “Viéndolo Eliseo, clamaba: ¡Padre mío, padre mío, carro de Israel y su gente de a caballo!…” (versículo 12). Elías no era su padre biológico, sino su padre espiritual, por medio de quien había recibido la verdad de Dios, justo como el Sr. Armstrong fue nuestro padre en este tiempo del fin.

Creo que Dios ha separado a los filadelfinos de los laodicenos principalmente por este asunto. Todos los laodicenos han rechazado el oficio de padre, lo que significa que han rechazado el gobierno de la familia de Dios. Esta es la razón principal por la que son laodicenos.

Los miembros de la idf ven al Sr. Armstrong como “padre mío, padre mío”. Por supuesto, él no fue infalible; esto es simplemente reconocerlo como el hombre que nos dio la verdad de Dios. Si vamos a llegar al final, nuestra actitud hacia las enseñanzas del Sr. Armstrong debe ser como la reverencia de Eliseo por la obra de Elías.

¡Eliseo vio que el cargo de Elías era el único cargo que podía llevar a Israel adelante! Era la única esperanza de Israel, ¡entonces y ahora! Él vio que, al final, todo Israel sería gobernado por las enseñanzas de Elías. Su clamor de “Padre mío, padre mío” reveló su profundo entendimiento y su hermosa actitud. A Dios le agradó tanto su actitud que usó a Eliseo para continuar Su Obra después de Elías. Es por eso que Eliseo fue elegido para ese trabajo, creo yo. Cuando Elías estaba a punto de ser llevado, Eliseo no pensó: ¡Me alegro de que finalmente vaya a conseguir ese trabajo! No era como un buitre esperando que Elías muriera. Eliseo dijo: ¡Padre mío, padre mío! Él amaba a Elías.

El Elías original y el del tiempo del fin ocuparon cargos de “padre” extremadamente importantes para Dios. La idf, como Eliseo, reconoce ese hecho. Este es el tema fundamental que distingue a la idf de los grupos laodicenos. Por eso luchamos en la corte por El misterio de los siglos y nadie más lo hizo. Sólo la idf hoy posee los derechos de autor, e imprime y distribuye libremente ese importante libro.

Este es un principio muy vital de entender. ¡Si usted sigue el ejemplo de Eliseo en este sentido, Dios le hará un rey con una posición en la sede para siempre!

¿Por qué? Porque esta verdad fundamental nos apunta a Dios el Padre.

Jesucristo dijo: “El Padre mayor es que yo” (Juan 14:28). Hizo tales declaraciones repetidamente para establecer la relación familiar Padre-Hijo. Dios está tratando de que captemos, o recapturemos, esta visión de la Familia de Dios. Podemos gobernar en la Familia de Dios sólo después de que le demostremos a Dios que seremos gobernados: que estamos en total sujeción a Dios nuestro Padre.

¡Los tibios laodicenos muestran por la forma en que tratan los escritos del Sr. Armstrong que no están honrando a Dios el Padre! Si usted no entiende el papel que desempeñó el Sr. Armstrong, ¡usted no entiende a Dios el Padre!

Esta es una hermosa visión familiar que una persona con actitud carnal no puede captar porque Dios no puede revelársela.

Dios quiere que usted lo honre. El Sr. Armstrong estableció el Ambassador College para enseñarle eso a los jóvenes. ¡Si todos esos estudiantes se hubieran aferrado a esta verdad, tendríamos muchos miles de personas en la Iglesia hoy haciendo una obra espectacular! Deberíamos tener muchas más personas ayudando a entregar el mensaje de Dios, porque es la única esperanza en el mundo actual. ¡Imagínese el impacto en el mundo que podríamos tener con más personas!

¡Este entendimiento familiar nos mantendrá espiritualmente arraigados para siempre! Entonces Dios sabe que siempre permaneceremos leales al Padre y al Hijo y a cualquier otro que ellos coloquen sobre nosotros. ¡Debemos quedar firmemente arraigados en el gobierno familiar de Dios y aceptar el mando de la Familia para siempre!

El Dios de Elías

Después de que Elías fue llevado, Eliseo aprendió una lección importante. “Alzó luego el manto de Elías que se le había caído, y volvió, y se paró a la orilla del Jordán. Y tomando el manto de Elías que se le había caído, golpeó las aguas, y dijo: ¿Dónde está [el Eterno], el Dios de Elías? Y así que hubo golpeado del mismo modo las aguas, se apartaron a uno y a otro lado, y pasó Eliseo” (2 Reyes 2:13-14).

Si estudia este relato en el hebreo original, verá que cuando Eliseo llegó al Jordán, primero golpeó el agua pero no habló, y no pasó nada. Entonces hizo la importante pregunta: “¿Dónde está [el Eterno], el Dios de Elías?” y golpeó el agua, ¡y el río se abrió y él lo cruzó!

¿Quiere saber cómo hacer la Obra de Dios en la actualidad? ¿Cómo hacer que las puertas se abran para usted, incluso que se dividan ríos, si es necesario? Aquí está la fórmula. Eliseo sabía dónde estaba el Dios de Elías, y él estaba siguiendo a su padre espiritual. Así que Dios partió las aguas del río para él, tal como lo hizo con Elías.

¿Dónde está el Dios de Elías hoy? ¿Dónde está el gran Dios Todopoderoso que hizo esa poderosa Obra?

¿Puede usted responder esa pregunta? ¡Demasiados del pueblo de Dios ni siquiera se lo preguntan! ¡La mayoría de ellos ni siquiera están interesados en dónde está Él! Si quisieran saberlo, se someterían al gobierno de Dios y terminarían en la verdadera Iglesia de Dios.

Después de la muerte del Sr. Armstrong, muchos miembros de la Iglesia no supieron mirar al Dios que estaba detrás del hombre. No preguntaron dónde estaba ese Dios de milagros, ¡como si Él hubiera muerto junto con el Sr. Armstrong!

¡Dios no murió! Sin embargo, ninguna de las Iglesias dispersas de Dios tiene ese tipo de poder. No reciben ni proclaman la revelación de Dios. Ellos han rechazado el gobierno de Dios. Y sus obras están desprovistas del tipo de milagros y maravillas que eran casi rutinarios cuando la Obra era dirigida por el Sr. Armstrong.

¡Nosotros debemos encontrar y permanecer con el Dios de Elías!

Cuando las aguas del Jordán se dividieron para Eliseo, todos supieron dónde estaba el Dios de Elías. “Viéndole los hijos de los profetas que estaban en Jericó al otro lado, dijeron: El espíritu de Elías reposó sobre Eliseo. Y vinieron a recibirle, y se postraron delante de él” (versículo 15). Estos jóvenes estudiantes eran profundamente sumisos al gobierno de Dios. Es triste que tan pocos de los “estudiantes” del Sr. Armstrong tengan esta actitud.

¿Dónde está el Dios de Elías en la actualidad, quien hizo una Obra tan poderosa a través de Su mensajero del tiempo del fin? Puede responder a esa pregunta con otra pregunta: ¿Dónde están las personas que honran a Dios como Padre hoy, y al mismo tiempo, honran al Sr. Armstrong como un padre espiritual?

Honre al Padre

El libro de Malaquías está dirigido a los laodicenos. La primera crítica en ese libro es acerca de Dios no siendo honrado como Padre. Esto tiene un significado mucho más profundo del que a veces nos damos cuenta. Creo que está en la raíz de todos los problemas de los laodicenos.

La profecía de Malaquías comienza: “Profecía [carga, versión King James] de la palabra de [el Eterno] contra Israel, por medio de Malaquías. Yo os he amado, dice [el Eterno]. Y dijisteis: ¿En qué nos amaste? ¿No era Esaú hermano de Jacob? dice [el Eterno]. Y amé a Jacob” (Malaquías 1:1-2).

Dios menciona a Jacob y Esaú por una buena razón: estos dos hermanos estaban distanciados, alienados el uno del otro. Hay división familiar en la Iglesia de Dios hoy. ¿Cuál es la causa? Aquí Dios nos dice por qué.

“El hijo honra al padre, y el siervo a su señor. Si, pues, soy yo padre, ¿dónde está mi honra?, y si soy señor, ¿dónde está mi temor?…” (versículo 6).

¡Qué pregunta tan profunda! ¿Dónde está mi honra? Esto es profundamente importante para Dios. Sorprendentemente, algunos laodicenos ya no creen que Dios sea un Padre.

¡Los laodicenos dejaron de honrar a Dios el Padre, la Cabeza de la Familia! Es imposible sobrevivir si hacemos eso. Rechazaron a su Padre espiritual. También rechazaron al Sr. Armstrong. Pero no fue realmente al Sr. Armstrong a quien rechazaron; fue a nuestro Padre espiritual, ¡Dios el Padre!

¡Para mantener una perspectiva espiritual correcta, usted debe honrar al Padre! Si no lo hace, está rechazando a la Familia y al gobierno de la Familia.

Incluso en una familia física, si ha de ser fuerte y producir buenos frutos como hijos con carácter, el padre debe ser honrado. Si no lo es, la familia comienza a desmoronarse.

Dios es un Padre, y Él debe ser honrado.

El temor de Dios

En Malaquías 1:6, Dios corrige a los laodicenos por su falta de temor divino: “Si soy señor, ¿dónde está mi temor?”.

Contraste esto con el ejemplo del Sr. Armstrong, también destacado en Malaquías. Allí Dios se refiere a él como “Leví”, quien fue el padre de los levitas físicos, quienes ministraban en el tabernáculo y en el templo (p. ej., Deuteronomio 21:5). Dios usa ese nombre profético para mostrar que el Sr. Armstrong fue el padre espiritual del ministerio de Dios en este tiempo del fin.

Dios le dice al ministerio laodiceno: “Y sabréis que yo os envié este mandamiento, para que fuese mi pacto con Leví, ha dicho [el Eterno] de los ejércitos” (Malaquías 2:4). Dios hizo un pacto con este hombre. Luego lo elogia: “Mi pacto con él fue de vida y de paz, las cuales cosas yo le di para que me temiera; y tuvo temor de mí, y delante de mi nombre estuvo humillado [la versión King James dice ‘tuvo temor delante de mi nombre’]. La ley de verdad estuvo en su boca, e iniquidad no fue hallada en sus labios; en paz y en justicia anduvo conmigo, y a muchos hizo apartar de la iniquidad” (versículos 5-6). ¡Qué elogio! ¡El Sr. Armstrong apartó a muchas personas de la vida sin ley, como lo hizo conmigo! Mi vida es un testimonio personal de que él cumplió con esta profecía. Muchos entre el remanente filadelfino dirían lo mismo.

Note lo que esto dice sobre el carácter del Sr. Armstrong: su temor de Dios se menciona tres veces sólo en el versículo 5. El Sr. Armstrong tenía un temor vivo de quebrantar la ley de Dios e ir contra Su gobierno. Por eso hizo una obra tan grande. Él fue un ejemplo notable de ese temor, ¡y un modelo de obediencia a Dios! Nadie puede negar honestamente los frutos.

¿Teme usted a Dios? ¿Se refleja eso en su vida diaria? Si usted es cristiano, siguiendo a Jesucristo, debe temer a Dios. Este es un temor reverente profundo que lleva a vivir de manera correcta. Dios lo ordena (Deuteronomio 10:12, 20; véase también Deuteronomio 6:2, 13; 13:4; Eclesiastés 12:13). Temer a Dios es “el principio de la sabiduría” y “el principio del conocimiento” (Salmo 111:10; Proverbios 9:10; 1:7; ver versión King James). Jesús mismo hizo eco de este principio (Mateo 10:28; Lucas 12:5). A lo largo del Nuevo Testamento, el temor de Dios está vinculado a la santidad, la obediencia, la adoración, la humildad y la motivación para evitar el pecado (p. ej., 2 Corintios 7:1; Efesios 5:21; 1 Pedro 2:17; Apocalipsis 14:7).

Dios no puede gobernar a nadie que no le tema. Debemos temerle apropiadamente y temer quebrantar Su ley. ¡Eso produce obediencia desde el corazón! Nuestro nivel de comprensión dependerá de cuánto temamos a Dios y nos humillemos ante Él como un niño pequeño. Entonces Él puede revelarnos Su verdad. ¡A los que hacen esto, Dios los recompensa poderosamente!

Todos necesitamos aprender a temer a Dios como lo hizo el Sr. Armstrong. Estudie la vida de ese hombre. Con gusto le enviaremos un ejemplar gratuito de su autobiografía, que está llena de ejemplos de cómo ese temor motivó su vida justa. Este es uno de los libros de los que ganamos los derechos de autor.

Dios también confronta la falta de temor de Su pueblo en Jeremías 2-7. “Tu maldad te castigará, y tus rebeldías te condenarán; sabe, pues, y ve cuán malo y amargo es el haber dejado tú a [el Eterno] tu Dios, y faltar mi temor en ti, dice el Señor, [Eterno] de los ejércitos” (Jeremías 2:19). ¿Está hablando de usted? Tantos del pueblo de Dios tenían ese temor, pero ahora han “dejado” al Eterno.

“¿A mí no me temeréis? dice [el Eterno]. ¿No os [temblaréis; ver versión New King James] ante mí, que puse arena por término al mar, por ordenación eterna la cual no quebrantará?…” (Jeremías 5:22). ¡Dios es un Dios todopoderoso a quien se le debe temer! ¿Teme desobedecerle y provocar Su ira? ¡La mayoría del pueblo de Dios en esta era no lo hace! “No obstante, este pueblo tiene corazón falso y rebelde; se apartaron y se fueron. Y no dijeron en su corazón: Temamos ahora a [el Eterno] Dios nuestro…” (versículos 23-24). Ese temor debe estar en nuestro corazón.

Note cómo el versículo 24 describe a Dios: “…que da lluvia temprana [revelación dada a Herbert W. Armstrong] y tardía [revelación dada durante esta era final de la Iglesia] en su tiempo, y nos guarda los tiempos establecidos de la siega”. Las verdades y doctrinas bíblicas que enseñó el Sr. Armstrong fueron verdaderamente lluvia espiritualmente refrescante, pero tenemos que darnos cuenta de que la Fuente de eso no fue un hombre, ¡sino Dios mismo! Eso también es cierto de la revelación que hemos recibido durante esta era laodicena. ¡Qué precioso regalo que deberíamos apreciar!

Los tiempos establecidos se refieren a la Fiesta de Pentecostés [la versión King James dice “semanas establecidas”]. ¡Ese día santo representa a Cristo casándose con nosotros! La esposa de Cristo debe temer apropiadamente a su Marido y someterse a Su liderazgo. Este temor es un gran tesoro. Si este matrimonio fuera real para el pueblo de Dios, seguramente no se rebelarían contra tan incomparable honor.

“Vuestras iniquidades han estorbado estas cosas, y vuestros pecados apartaron de vosotros el bien” (versículo 25). ¡Qué trágico! ¡Dios anhela darle a Su pueblo mucho bien —bendiciones maravillosas e inspiradoras—, pero no puede hacerlo debido a su pecado y rebelión! ¿Está usted negándole a Dios la oportunidad de darle “el bien”?

Recuerde esa pregunta de Dios: “Si soy señor, ¿dónde está mi temor?” ¿Teme usted cuando su matrimonio podría estar fracasando? ¿Teme cuando sus hijos no están haciendo lo que deben? ¿Teme usted ser tibio respecto a la Obra de Dios? ¿Teme usted si está haciendo su parte en esta Obra? ¿Teme la división en la Iglesia? ¿Teme usted competir con el gobierno de Dios? Puede postrarse sobre sus rodillas y decir: Dios, sé que hay algunas áreas donde odio tu gobierno, y no quiero cambiar mi matrimonio, o no quiero trabajar con mis hijos como debería. Dios, por favor, ¡ayúdame a temerte de la manera en que lo hizo el Sr. Armstrong!

Llegará el momento en que toda rodilla se doblará ante Cristo (Filipenses 2:10). Dios le está dando, mientras lee este mensaje, la oportunidad de ser uno de los primeros en inclinarse ante Cristo el Rey, antes de que lo haga el resto de la humanidad. Quienes rechazan Su gobierno perderán sus vidas.

Recuerde el nombre del Padre

Más adelante, Malaquías describe a los filadelfinos fieles: “Entonces los que temían a [el Eterno] hablaron cada uno a su compañero; y [el Eterno] escuchó y oyó, y fue escrito libro de memoria delante de él para los que temen a [el Eterno], y para los que piensan en su nombre” (Malaquías 3:16). ¿El nombre de quién? Esto está hablando de Dios el Padre. Estos santos tienen el temor apropiado de Dios, y recuerdan el nombre de Dios el Padre.

Fíjense cómo bendice el Padre a estas personas: “Y serán para mí especial tesoro, ha dicho [el Eterno] de los ejércitos, en el día en que yo actúe; y los perdonaré, como el hombre que perdona a su hijo que le sirve” (versículo 17). La palabra joyas [en vez de la frase “especial tesoro” que se utiliza en la versión King James] no es una buena traducción para describir a los santos fieles de Dios. La palabra hebrea significa un tesoro especial [así como dice en la Reina-Valera 1960]. Describe lo que Dios valora.

Somos mucho más que joyas para Dios. ¡Somos hijos! Usted sabe que un montón de joyas no es nada comparado con su propio hijo o hija. ¡Su propio hijo es verdaderamente un tesoro especial!

Incluso el comentario Soncino dice que estas personas no son como las otras personas del libro de Malaquías; estas son una minoría fiel. En efecto lo son. Son hijos extremadamente especiales para Dios.

Dios perdona de la Gran Tribulación a Sus propios hijos que le sirven. Así es como Él se siente respecto a Sus hijos obedientes. Él espera honra. Y cuando usted honra a su Padre, Él le perdonará como cualquier padre lo haría con su hijo. Ese es el amor de un padre. ¡Debemos agradecer a Dios por eso a diario! Eso mantiene leales a estos santos: conocen a su Padre, y saben que son hijos, ¡y agradecen a Dios por eso continuamente! Oh, Padre, ¡yo soy tu hijo! ¡Tú cuidas de mí y me proteges y provees todo lo que necesito! ¡Qué bendición ser tu hijo! ¿Qué he hecho yo para ser un tesoro tan especial para ti?

¡El pueblo de Dios disfruta hoy de una relación especial con Dios, y estamos llamados a ayudar a toda la humanidad a entrar en esa relación especial! En Jeremías 3:18, Dios dice que reunirá el reino dividido de Israel: “En aquellos tiempos irán de la casa de Judá a la casa de Israel, y vendrán juntamente de la tierra del norte a la tierra que hice heredar a vuestros padres”. Eso es inspirador, ¡pero es sólo el comienzo! ¡Dios entonces va a unir al mundo entero! Injertará a todos los gentiles en la Familia.

Vamos a ayudar a Dios a traer a todas las personas bajo una sola Cabeza. ¿Cómo es eso posible? La única manera en que uniremos a este mundo es unir a todos bajo un solo líder: Dios el Padre. ¡Entonces ellos también se convertirán en Su tesoro especial!

‘Un trono glorioso’

Isaías 22 tiene una profecía del tiempo del fin sobre un padre y un hijo: “En aquel día llamaré a mi siervo Eliaquim hijo de Hilcías” (versículo 20). Dos impresiones de sellos de arcilla, o bulas, con los nombres Eliaquim e Hilcías fueron excavadas en Israel, probando su relación familiar. Exhibimos estos artefactos en el Armstrong Auditorium como parte de nuestra exposición “El reino de David y Salomón descubierto”. Creo que Dios estuvo detrás de eso. Estas dos bulas no significan mucho para el mundo, pero significan mucho para nosotros: señalan al Hilcías y Eliaquim del tiempo del fin, quienes son tipos de Herbert W. Armstrong y de mí, respectivamente. ¡Dios en realidad llama a Eliaquim “hijo de” Hilcías! ¡Qué inspirador!

Dios le da a Eliaquim una responsabilidad en este tiempo del fin: un gobierno para administrar (versículo 21). Este gobierno le fue arrebatado a un líder malvado en la Iglesia de Dios, Sebna (versículos 15-19).

El versículo 21 dice: “… y [Eliaquim] será padre al morador de Jerusalén, y a la casa de Judá”. Este hombre es un “padre” para los habitantes de Jerusalén espiritual: las personas en la Iglesia de Dios. Estos seguidores y miembros comparten todos el objetivo de hacer todo lo posible para tener unidad y armonía en este gobierno.

Eliaquim es un tipo de mi cargo. Dios me ha dado Su gobierno. Tenemos gobierno en esta Iglesia, con un enfoque en el Padre. El Padre está tratando de ayudarnos a ver lo que hace falta para alejarnos de Sebna y sus falsas enseñanzas. Eliaquim es un padre espiritual; es el hijo de Hilcías, quien lo precedió en ese cargo. En la Jerusalén espiritual, dice Dios, este líder no es un tirano sino un padre. Este tipo de liderazgo no se impone; simplemente guía como Dios dirige. Dios dice que Eliaquim también es un padre para Judá. Este es un gobierno familiar, una Obra familiar. Dios realmente enfatiza eso aquí.

Este “padre” no puede hacer toda la Obra por sí solo; necesita mucho apoyo. Todos nosotros estamos haciendo la Obra, y sólo hay una manera de hacerla. El Sr. Armstrong lo dejó claro. Dios el Padre es la Cabeza, y Él es la autoridad suprema. Estamos en la Tierra para ser Sus hijos e hijas: Su Familia. El gobierno es todo.

No tenemos muchos padres en la Iglesia. Dios enfatiza a estos dos líderes, Hilcías y Eliaquim, como padres.

Respecto a Eliaquim, Dios dice: “Y pondré la llave de la casa de David sobre su hombro; y abrirá, y nadie cerrará; cerrará, y nadie abrirá” (versículo 22). Esto se trata de la casa de David: ¡descendientes del mismísimo Rey David! Dios ha abierto muchas puertas poderosas para Su Obra, permitiéndonos proclamar Su verdad por todo el mundo.

“Y lo hincaré como clavo en lugar firme; y él será por trono glorioso a la casa de su padre” (versículo 23; traducción nuestra de la versión King James). ¿Cómo será Eliaquim por “trono glorioso”? ¿Qué “trono glorioso” podría ser este? Este es el trono de David: ¡un trono glorioso! Es una profecía sobre el trono de David estando aquí en esta Iglesia. Explico esta importante profecía en detalle en mi libro El nuevo trono de David (por favor solicite un ejemplar gratuito). Ese libro muestra cómo este trono comenzó con una nueva “piedra del destino”: la piedra de oración del Sr. Armstrong. ¡Esta revelación se basa en la revelación de Estados Unidos y Gran Bretaña en profecía y explica cómo ese trono será entregado a Jesucristo!

El Sr. Armstrong fue el Elías del tiempo del fin, y nosotros continuamos la obra de Elías. Debemos tener en cuenta el enfoque aquí en “padre”. Eliaquim es el hijo de Hilcías. El Sr. Armstrong está en el cuadro todo el tiempo. Él preparó el camino para que tuviéramos una nueva piedra y un nuevo trono.

Usted lo ve también en el siguiente versículo: “Colgarán de él toda la honra de la casa de su padre” —eso remite a Hilcías— “los hijos y los nietos, todos los vasos menores, desde las tazas hasta toda clase de jarros” (versículo 24).

¡Todos los laodicenos no arrepentidos van a la Tribulación, y sólo el 50% saldrá de ella —en una resurrección— después de morir en la Tribulación! Los “hijos” son aquellos que se arrepienten y se reconcilian con Dios. Los “nietos” son el 50% que pierden sus vidas eternas. El Comentario de Jamieson, Fausset y Brown dice que “nietos” se refiere a “cosas viles (…) brotes inútiles, excremento”. ¡Dios dice que son como excremento inútil! (Por favor lea el Capítulo 6 de La visión de Isaías sobre el tiempo del fin para aprender más). ¡Los que rechazan a Dios son como estiércol espiritual! Dios no tendrá nada que ver con ellos.

¿Qué hizo que los laodicenos se degeneraran a este estado horrible? Perdieron la visión de la Familia de Dios.

¡Este es un gran asunto para Dios! ¡Él es el Padre! ¡Y esta es Su Familia! Dios ama a Su Familia; entregó a Su Hijo unigénito para que fuera salvajemente golpeado y luego crucificado para pagar por nuestros pecados. ¡Qué tremendo sacrificio! ¡Así de mucho ama el Padre a Su Familia! Él llamó a esas personas a la Iglesia y las eligió. Está muy afligido por su rebelión.

Debemos enfatizar al Padre en el gobierno familiar. Necesita tener absoluta claridad y entusiasmo sobre esta verdad más fundamental. Dios nos está diciendo: ¡Si logras el enfoque correcto y puedes aprender a seguirme a mí, tu Padre, verdaderamente voy a permitirte compartir el mismísimo trono de Cristo y gobernar este mundo con Él!

Una Obra de milagros

Cuando Herbert W. Armstrong dirigió la Iglesia de Dios Universal, fue una obra de milagros. Durante sus 55 años en el ministerio de Jesucristo, la Obra floreció. Comenzó sin nada y creció hasta convertirse en una enorme Obra dirigida por el Espíritu que difundió la hermosa verdad de Dios por todo el mundo.

El Sr. Armstrong supervisó una obra que se basaba en el principio de dar, que es una expresión del amor de Dios. Para el final de su vida, la Iglesia estaba dando 8 millones de ejemplares gratuitos de la revista La Pura Verdad cada mes, una circulación mayor que Time y Newsweek combinadas en ese momento. Dimos 6 millones de ejemplares de Estados Unidos y Gran Bretaña en profecía, sin mencionar innumerables otras revistas, periódicos, libros, folletos, tratados y artículos, todos sin costo. Hicimos que la transmisión de El Mundo del Mañana estuviera disponible gratuitamente en más de 400 estaciones de televisión.

En ese momento, la Obra recibía un ingreso anual de aproximadamente 200 millones de dólares. Dios hizo un uso magnífico de nuestros diezmos y ofrendas, y estábamos felices de ser parte de una causa tan noble.

La Fundación Cultural Internacional Ambassador, que el Sr. Armstrong fundó en 1975, patrocinó proyectos humanitarios incluyendo excavaciones arqueológicas, escuelas y excursiones antropológicas. Sus actividades se extendían de Bombay a Bruselas, de Las Filipinas a Los Países Bajos, de Tokio a El Cairo. Organizamos proyectos en Jerusalén, Jordania, Londres, Nepal y Okinawa. ¿Por qué? Porque al Sr. Armstrong se le encargó predicar el evangelio “para testimonio a todas las naciones” (Mateo 24:14).

Usando los contactos internacionales que el Sr. Armstrong estableció a través de la fundación cultural, Dios le abrió puertas para conocer a cientos de funcionarios de alto rango en todo el mundo. El Sr. Armstrong fue invitado a hablar públicamente en muchas ocasiones, y aprovechó esas oportunidades para predicar el evangelio; para contar a la gente sobre el plan maestro de Dios y sobre su increíble potencial humano. Estos eventos abrieron el camino para campañas de presentación personal, en las que habló ante muchos miles de líderes en varios países.

En Pasadena (California), sede de la idu, organizamos una serie de conciertos en el Ambassador Auditorium que atrajo a artistas de talla mundial y aportó un nivel de excelencia a la comunidad. Físicamente, fue la obra maestra de una Obra que durante décadas había construido grandes recursos para el mejoramiento de la humanidad.

Bajo el Sr. Armstrong, la Iglesia de Dios Universal practicó el camino del dar: de carácter divino, generosidad, enriquecimiento cultural, educación verdadera, de embellecer el entorno y cuidar al prójimo. ¡El Sr. Armstrong nunca se desvió de la comisión que Dios le dio, y la Obra floreció! Su obra reconocía el deseo de Dios de que todos los hombres sean salvos y llevados al conocimiento de Su verdad (1 Timoteo 2:3-6). Fue una muestra inspiradora del amor de Dios por toda la humanidad.

Cuando el Sr. Armstrong murió, fue muy elogiado por líderes y personas destacadas de todo el mundo. Incluso las personas inconversas podían ver claramente el enorme legado de amor y generosidad que dejó, y quedaron profundamente impresionadas por ello. Ciertamente, todos nosotros en la Iglesia reconocimos a un nivel mucho más profundo lo que él había logrado.

Lo que verdaderamente distinguió los logros del Sr. Armstrong fue que todos ellos se construyeron sobre los cimientos de la verdad de Dios. Dios llenó al Sr. Armstrong con entendimiento bíblico, restaurando todas las verdaderas doctrinas fundacionales a Su Iglesia a través de ese hombre. Aprendimos y vivimos según las maravillosas verdades de Dios, y nuestras vidas fueron más plenas como resultado.

¿Hizo todo eso el Sr. Armstrong? Ciertamente él trabajó duro para implementar la ley y el gobierno de Dios y caminar por fe. Pero ¿fue la Obra tan poderosa y eficaz simplemente por el intelecto o la experiencia publicitaria del Sr. Armstrong? ¿Abrió el Sr. Armstrong todas esas poderosas puertas?

No, ¡el gran Dios lo hizo!

Como dice Zacarías 4:6, y como el Sr. Armstrong señaló a menudo, esa Obra se hizo “[n]o con ejército [humano], ni con fuerza [humana], sino con mi Espíritu, ha dicho [el Eterno] de los ejércitos”. No hace falta un gran discernimiento espiritual para reconocer que Dios estaba detrás de esa Obra —Dios estaba bendiciendo esa Obra— Dios estaba empoderando y multiplicando esa Obra— mientras el Sr. Armstrong se sometía a Él. Ningún hombre podría haber construido jamás una obra tan maravillosa y prodigiosa en este mundo satánico. ¡Fue construida y sostenida por los milagros del Dios vivo!

Críticos

¡Desde que murió el Sr. Armstrong, he oído a mucha gente criticarlo de maneras injustas, incluso escandalosas! ¡Sé que esas críticas son pura calumnia! Simplemente no hay verdad en la mayoría de las acusaciones contra él. El Sr. Armstrong cometió errores, y reconoció públicamente muchos de ellos. ¡Pero Dios nunca podría haber logrado lo que hizo a través de ese hombre durante más de 50 años a menos que fuera justo e intensamente comprometido con servir a Dios! Él cambió mi vida de muchas maneras maravillosas. ¡Hasta el día de hoy le estoy profundamente agradecido, y espero verlo de nuevo en el Reino de Dios muy pronto!

Los laodicenos no quieren el gobierno de Dios. No quieren “los males del gobierno de un solo hombre”, como han declarado públicamente. ¡Esas palabras vienen de la mente del diablo! Nunca hablan de las bendiciones del gobierno de un solo hombre cuando ese hombre sigue a Dios. ¿Fue malvada la era de Herbert Armstrong? Sé que el gobierno del Sr. Armstrong fue maravilloso. Casi me vuelvo loco después de que murió, cuando ya no teníamos ese maravilloso regalo. ¿Es malo el gobierno de un solo hombre? ¡Tengo que decir que mi experiencia con el gobierno de un solo hombre fue espléndida! Exalto el cargo, no al hombre. Pero el Sr. Armstrong fue una bendición maravillosa durante toda mi vida adulta. Lo sé. Lo experimenté. No me importa lo que diga cualquier rebelde de mente carnal.

Naturalmente, la Iglesia no era perfecta; había problemas. Algunos miembros e incluso ministros no implementaron el amoroso gobierno familiar de Dios de la manera correcta. Pero el problema iba mucho más allá de una simple negligencia. Como se mencionó anteriormente en este libro, Apocalipsis 3:9 nos dice que “la sinagoga de Satanás” estaba en realidad operando dentro de la Iglesia de la era de Filadelfia, ¡incluso mientras el Sr. Armstrong estaba vivo!

La Biblia está llena de profecías que muestran que Dios sabía que esta crisis ocurriría, y en realidad la permitió para poner a prueba nuestra lealtad a Él. La Biblia también muestra que Él va a llevar cada abuso a juicio. ¡Dios no será burlado! Le recomiendo encarecidamente que solicite un ejemplar gratuito de El mensaje de Malaquías para un estudio bíblico exhaustivo de la perspectiva de Dios sobre lo que le ocurrió a la idu.

Muchos del pueblo de Dios se han alejado de Dios por completo, debido a los errores y pecados de hombres. A ellos les falta la visión general.

¿Los pecados de los hombres cambian la verdad de Dios?

El Sr. Armstrong murió hace 40 años. ¿Pero murió el Dios Todopoderoso que dio poder a su obra?

¿Es Dios demasiado débil para hacer hoy la misma Obra maravillosa, simplemente porque un hombre ha sido retirado de la escena? Absolutamente no.

La Obra de la IDF

La Iglesia de Dios de Filadelfia tiene muchos menos miembros y seguidores que los que tenía la idu en su apogeo. ¡Pero le desafío a que examine la Obra milagrosa que Dios está haciendo con estos pocos!

La idf comenzó en diciembre de 1989 con 80 dólares y 12 personas. Desde ese pequeño comienzo, Dios nos ha dado un maravilloso grupo de seguidores fieles y leales en todo el mundo. Él nos ha abierto puertas para producir programas de televisión, podcasts diarios y programas de radio para audiencias en masa. La Llave de David se transmite en estaciones de televisión de todo el mundo. Dios nos ha dado los medios para distribuir gratuitamente cientos de folletos, revistas y lecciones del curso bíblico por correspondencia a millones de personas. La revista la Trompeta de Filadelfia y su sitio web, laTrompeta.es, continúan la obra de La Pura Verdad. Publicamos la Visión Real, una revista de vida cristiana; Let the Stones Speak [Deje que las piedras hablen; disponible en inglés], una revista de arqueología enfocada en Israel; True Education [Educacion verdadera; disponible en inglés], que está dirigida a nuestros jóvenes; y un curso bíblico por correspondencia de 36 lecciones en el que se han inscrito más de 100.000 alrededor del mundo. La idf ha revivido las campañas de presentación personal, organizando campañas en Estados Unidos, Canadá y el Reino Unido.

Dios nos ha dado cuatro oficinas regionales alrededor del mundo, ubicadas en Canadá, el Reino Unido, las Filipinas y Australia. La sede de la Iglesia está situada en una propiedad de 170 acres bellamente ajardinada, la cual incluye un edificio administrativo y un centro de procesamiento de correo tan grande como un campo de fútbol americano, que alberga nuestro inventario de literatura, un centro de llamadas y un estudio de televisión. Tenemos varios edificios y dormitorios para un pequeño colegio y una academia de kínder a secundaria, y estudiantes que nos brindan una ayuda invaluable en la realización de la Obra de Dios. Desde 2001, nuestro Herbert W. Armstrong College ha graduado a cientos de estudiantes, de los cuales más de 80 están empleados a tiempo completo o a tiempo parcial en la Obra. Tenemos ministros a tiempo completo en todo el mundo.

El punto focal de nuestro campus es una casa para Dios: el Armstrong Auditorium, un recinto para las artes escénicas de la más alta calidad, con lámparas adornadas con cristal, candelabros de cristal, mármol español, ónix azerbaiyano y acústica de talla mundial. Por medio de la Armstrong International Cultural Foundation [Fundación Cultural Internacional Armstrong], la idf patrocina experiencias culturalmente enriquecedoras, tal como presentaciones de bellas artes y proyectos humanitarios en el extranjero. La fundación patrocina excavaciones arqueológicas en Jerusalén. Hemos exhibido algunos de los artefactos bíblicamente más importantes que se han encontrado, organizando tres exposiciones en nuestro auditorio, más recientemente “El reino de David y Salomón descubierto”, en la que mostramos la invaluable Estela de Tel Dan, que prueba la dinastía del Rey David.

Todo esto ha sido pagado sin solicitar donaciones. Comenzamos con 80 dólares y fe en Dios. ¡Porque hemos confiado en Dios, Él ha provisto medios asombrosos para servirle a Él y a Su Obra!

Y —lo más importante— por mantenernos firmes en todas las verdades fundacionales que recibimos por medio del Sr. Armstrong, Dios nos ha dado una abundancia de verdad por encima e incluso más allá de eso a lo que nos aferramos. Dios ha continuado bendiciéndonos, como lo hizo con el Sr. Armstrong, con nueva revelación. El Dios vivo no dejó de hablarle a Su pueblo después de que el Sr. Armstrong murió. Él ha continuado dándonos “la verdad presente” que se basa en el fundamento de la verdad que Él restauró a través del Sr. Armstrong. La idf produce más de 100 libros y folletos, de los cuales la gran mayoría contienen nueva revelación del gran Dios.

Esa es la prueba más grandiosa de que el Dios que inspiró al Sr. Armstrong está detrás de nuestra obra.

Nosotros esperamos que pueda identificar claramente los mismos milagros y bendiciones que construyeron la obra del Sr. Armstrong. Sobre todo, ¡esperamos y oramos para que pueda reconocer la Obra del gran Dios de Elías!