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¡Los republicanos deben ir a la cárcel!
L os líderes del Partido Demócrata están enfadados con la administración Trump por su supuesta persecución política contra Ilhan Omar. Esto sucede no sólo después de que los demócratas intentaran encarcelar a Donald Trump, sino al mismo tiempo que persiguen políticamente a muchos de sus seguidores.
“La gente que rodea a Donald Trump (…) no tiene inmunidad como la que tiene el presidente (…) Así que va tras las personas que cumplen sus órdenes”, dijo la senadora Elissa Slotkin, una infiltrada del “Estado profundo” que previamente trabajó en la CIA, a estudiantes de la Universidad de Chicago la semana pasada:
Quiero examinar estos casos emblemáticos y no sólo centrar el enfoque en el presidente, sino en las personas que lo hicieron posible. Quiero que los jóvenes que salgan de la escuela digan: “¿Debería ir a trabajar para la administración Trump? Suena divertido. Podría ser una oportunidad”. Quiero que piensen: “… eso podría acarrearme una tonelada de problemas que no quiero, así que mejor evito participar en eso”. Quiero ese mensaje disuasorio.
Ese tipo de pensamiento es exactamente lo que motivó los ataques legales del Departamento de Justicia de Joe Biden contra funcionarios de Trump de su primer mandato. Que los demócratas acusen a Trump de persecución política resulta verdaderamente irónico.
La congresista Ilhan Omar podría haber mentido sobre su edad para obtener la ciudadanía de EE UU. Su padre fue naturalizado en el año 2000. Omar afirmó que entonces tenía 17 años y que, por lo tanto, también calificaba automáticamente para la ciudadanía; pero podría haber tenido 18 años y no calificar.
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Investigar esto es, según el expresidente Barack Obama, “espantoso”. Se quejó: “Agentes federales han allanado su casa, confiscado registros personales e incautado su teléfono” en busca de pruebas.
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¡Imagínese allanar la casa de un oponente político! Por supuesto, algo así nunca podría suceder con un demócrata en la Casa Blanca.
Es cierto que existe algo de corrupción y mala conducta entre las personas que Donald Trump ha designado, y hay comportamientos cuestionables —en el mejor de los casos— por parte de miembros de su familia. Pero esto palidece hasta la insignificancia al lado de los actos de traición que Obama y sus simpatizantes han cometido. Por el bien del futuro de EE UU, esa mala conducta debe ser investigada, expuesta y procesada.
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Obama y sus compinches espiaron a un candidato presidencial de EE UU, incluyendo la intervención de llamadas confidenciales a abogados. Usaron los servicios de inteligencia para generar el escándalo de la colusión rusa y se confabularon con periodistas para dañarlo en la prensa y entorpecer su administración. Luego allanaron su casa con cargos inventados e intentaron encarcelarlo para impedirle presentarse a la reelección.
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Investigar y encarcelar a los responsables no es política de ojo por ojo ni rebajarse a su nivel. Es la única manera de evitar que tales crímenes vuelvan a ocurrir.
El año pasado, el redactor jefe de la Trompeta, Gerald Flurry, describió la “vil traición y corrupción centradas en Barack Obama, John Brennan, James Clapper, Jim Comey y otros”. Dijo que si estos criminales no eran llevados ante la justicia, “entonces el resurgimiento de la nación puede acabar siendo mucho más temporal de lo que la gente espera”. Hasta ahora, aún no se ha hecho justicia, y declaraciones como las de Obama están diseñadas para asegurar que nunca se haga. El Sr. Flurry continuó:
Dios realizó milagros literales para traer al Presidente Trump de vuelta a su cargo. Usted necesita darse cuenta de que estos milagros tienen un propósito principal: ¡Son una advertencia para nosotros y una oportunidad para arrepentirnos antes de que nuestras naciones sean destruidas!
El arrepentimiento nacional tiene que incluir exponer el pecado y castigar a los culpables. Para más información sobre el mal que ocurrió, lea el artículo del Sr. Flurry “Barack Obama desenmascarado por traición”.
Alemania convocó al embajador de Irán ayer, después de que dos hombres fueran acusados el jueves de conspirar para asesinar a los presidentes del Consejo Central de Judíos en Alemania y de la Sociedad alemana-Israelí. Según los informes, uno de los dos recibía órdenes del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán. Este es el ejemplo más reciente de Irán presionando tanto como puede dentro de la sociedad alemana. La profecía bíblica describe esta “contienda” y muestra que, en última instancia, provocará un torbellino.