Reciba nuestro Boletín de avisos gratuitamente una vez por semana.

W1siziisijiwmjevmdivmtcvn3m0yms4etm4cl8ymtaymdvfqwjzywxvbv9ndwvydgvfzgvfywjzywxvbl9lbl9lbf9drvnfrevox19jcm9wcgvkxy5qcgcixv0?sha=b1830f3cff7f0fc6

DOMINIO PÚBLICO

Líderes ilegítimos

¿Quién es el gobernante legítimo a los ojos de Dios?

Varias encuestas estiman que un tercio de los estadounidenses cree que la victoria electoral de Joe Biden es ilegítima. A medida que surgen más y más pruebas de fraude electoral, los cristianos que creen en la Biblia deben preguntarse, ¿qué piensa Dios?

La historia bíblica nos da la perspectiva necesaria. Como demostró el difunto Herbert W. Armstrong en Estados Unidos y Gran Bretaña en profecía, el pueblo de EE UU desciende en gran parte de los israelitas bíblicos. Y a lo largo de su larga, y a menudo tumultuosa historia, muchos líderes falsos gobernaron Israel temporalmente.

Piense en Is-boset. El profeta Samuel ungió a David como rey sobre Israel, pero David pasó 17 años en el desierto. Incluso después de que el rey Saúl murió en batalla, el comandante en jefe del ejército de Saúl convenció a Is-boset, hijo de Saúl, de que estableciera una base de operaciones en la ciudad de Mahanaim y se declarara rey. Is-boset no tenía autoridad de Dios para hacerlo. Sin embargo, todas las tribus de Israel, excepto Judá, lo aceptaron en lugar de David. Is-boset reinó como rey falso durante dos años antes de que toda la nación de Israel finalmente llegara a considerar a David como su legítimo rey.

Absalón, el hijo del rey David, fue otro rey falso. 2 Samuel 15:13-14 dice: “Y un mensajero vino a David, diciendo: El corazón de todo Israel se va tras Absalón. Entonces David dijo a todos sus siervos que estaban con él en Jerusalén: Levantaos y huyamos, porque no podremos escapar delante de Absalón; daos prisa a partir, no sea que apresurándose él nos alcance, y arroje el mal sobre nosotros, y hiera la ciudad a filo de espada”. David tuvo que dejar su palacio en Jerusalén para huir de un rey falso que había vuelto al pueblo en su contra. Aunque David era el rey a ojos de Dios, Absalón tomó el control de las palancas del poder en Israel durante un tiempo hasta que las fuerzas de David lo derrotaron en la batalla del Bosque de Efraín.

Un escenario similar se repitió cuando David estaba en su lecho de muerte. 1 Reyes 1:5 dice: “Entonces Adonías hijo de Haguit se rebeló, diciendo: Yo reinaré. Y se hizo de carros y de gente de a caballo, y de cincuenta hombres que corriesen delante de él”. El rey David había designado a su hijo Salomón como su heredero legítimo, pero Adonías intentó apoderarse del trono antes de que Salomón pudiera ser coronado. Se podría decir que organizó una ceremonia de inauguración falsa para él. Pero él no era el rey legítimo a ojos de Dios. Y a través de la influencia de la reina Betsabé y la diplomacia del profeta Natán, Dios resolvió las cosas para que Salomón destituyera a Adonías de su cargo.

La reina Atalía fue otra gobernante ilegítima. Después de que el rey Ocozías de Judá murió en batalla, su malvada madre no se afligió, sino que tomó el control de Judá y gobernó durante seis años. Peor aún, mató al resto de la familia de Ocozías en un esfuerzo por poner fin al linaje de David (2 Reyes 11). Sin embargo, sin que ella lo supiera, la hermana del rey muerto había tomado al hijo de Ocozías, Joás, y lo había escondido para protegerlo de la ira asesina de Atalía. Luego, cuando Joás tenía siete años, un sacerdote fiel promulgó un plan para matar a la malvada Atalía y coronar a Joás como el verdadero rey.

El rey Nabucodonosor de Babilonia intentó sin éxito destruir la línea de David. El profeta Jeremías se entristeció después de que Nabucodonosor mató al rey Sedequías de Judá y a sus hijos. Dios había prometido: “No faltará a David varón que se siente sobre el trono de la casa de Israel” (Jeremías 33:17). Pensando que Dios había roto Su promesa, Jeremías escribió: “Mas tú desechaste y menospreciaste a tu ungido, y te has airado con él. Rompiste el pacto de tu siervo; has profanado su corona hasta la tierra” (Salmos 89:38-39). Sin embargo, Dios preservó el trono de David al transportar a una hija de Sedequías a Irlanda. Puede que haya habido algunos años en los que ningún descendiente de David ejerció una autoridad real sobre los israelitas, pero Tea Tephi era, no obstante, la reina legítima.

Dios quiere que tengamos confianza total en Sus promesas. Mi padre escribió en su artículo “Por qué Donald Trump seguirá siendo el presidente de EE UU” (laTrompeta.es) que Donald Trump es un tipo del rey Jeroboam ii del tiempo del fin y, por lo tanto, debe permanecer en el cargo hasta que tenga un enfrentamiento con un tipo del profeta Amós del tiempo del fin. Pero ahora los demócratas radicales han expulsado al Sr. Trump de la Casa Blanca al llenar las urnas con votos no verificados y al usar máquinas de votación electrónica plagadas de escándalos. Ninguna persona razonable puede decir honestamente que las elecciones presidenciales de 2020 fueron libres y justas. Pero reyes falsos han gobernado Israel antes. Sólo tenemos que esperar a que Dios resuelva las cosas a Su manera y en Su tiempo. 


ESTADOS UNIDOS Y GRAN BRETAÑA EN PROFECÍA

La gente del mundo occidental estaría sorprendida y boquiabierta, ¡si lo supieran! Los gobiernos de Estados Unidos, Gran Bretaña, Canadá, Australasia y África del Sur pondrían en marcha gigantescos programas de protección, ¡si lo supieran! ¡Ellos podrían saberlo! ¡Pero, no lo saben! ¿Por qué?