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GARY DORNING, REESE ZOELLNER/TROMPETA

La ambición global por destruir a Estados Unidos y su presidente

Una mirada al objetivo supremo que motiva a los enemigos de Estados Unidos

¿Recuerda el gran escándalo de las mascarillas? Ocurrió en abril, en el apogeo de la crisis del coronavirus. Comenzó en Bangkok, Tailandia, donde un contenedor de transporte lleno de mascarillas con destino a Alemania, fue desviado inexplicablemente en el último momento a Estados Unidos.

Los alemanes estaban furiosos. Andreas Geisel, ministro del interior de Berlín, calificó el comportamiento de EE UU como un “acto de piratería moderna”. El alcalde de Berlín, Michael Müller, culpó directamente a Donald Trump. “Las acciones del presidente de EE UU no solo revelan una falta de solidaridad, sino que son inhumanas e irresponsables”, tuiteó. La canciller alemana, Angela Merkel, respaldó tácitamente los comentarios, afirmando que era “importante que lleguemos al fondo de esto”.

Al final resultó que no había un complot siniestro para robar las mascarillas de Alemania. Los alemanes percibieron una conspiración que no existía y reaccionaron exageradamente. Para su crédito, el Ministro del Interior y el Alcalde admitieron su error y se disculparon.

Entre los eventos geopolíticos, eso fue un escándalo menor. Pero es revelador que líderes alemanes de tan alto nivel, exploten espontáneamente por dicho incidente. Esto revela una sensibilidad extrema que, junto con otras pruebas, muestra una hostilidad clara e intensificada hacia EE UU, especialmente contra el presidente Trump.

Pero no es sólo Alemania. El sentimiento antiestadounidense está aumentando en todo el Continente. Es frecuente ver en los medios de comunicación europeos que donde Donald Trump es retratado habitualmente como un bobo colosal y como la raíz de los problemas mundiales. Mientras tanto, los líderes y funcionarios de Europa se exceden tratando de socavar a EE UU y a su presidente.

Y no es sólo Europa. Hoy, muchos de los países, instituciones y organizaciones más influyentes del mundo son descaradamente antiestadounidenses. Todos saben que Rusia y China consideran a EE UU como un adversario, y que Alemania y Francia están adoptando la misma opinión; pero incluso las relaciones de EE UU con aliados tradicionales como Corea del Sur, las Filipinas y Japón se están deteriorando.

Esta misma tendencia está ocurriendo con la Organización del Tratado del Atlántico Norte (otan), el Fondo Monetario Internacional, la Organización Mundial de la Salud (oms) y las Naciones Unidas. El papa Francisco, otra voz influyente en los asuntos mundiales, también detesta a Donald Trump y a EE UU.

¿Por qué el mundo se está volviendo contra EE UU y su presidente?

La mayoría de la gente culpa al Sr. Trump. Muchos consideran al presidente de EE UU ser un ignorante, ofensivo y la antítesis de un estadista. Los críticos desprecian su visión del mundo de que “Estados Unidos es primero”. Odian el hecho de que él está preparado para pedirles cuentas a otras naciones, y que él quiere que EE UU se retire de ser el principal financiero, policía y solucionador de problemas del mundo. Éstas son las razones, se nos dice, por las que las naciones se están distanciando de Washington.

Por supuesto, los líderes de cada nación anteponen los intereses de su país, incluso cuando perjudica a otros. Eso por sí solo no explica el antagonismo hacia EE UU. El menosprecio por los discursos del presidente Trump es constante incluso cuando sus decisiones son probablemente correctas. Poner toda la culpa sobre este hombre es simplista y superficial, y oculta la razón más grande y siniestra de esta tendencia.

La verdad es que un poder más alto y mucho más malvado y peligroso está detrás de ese odio contra EE UU.

Odiando a Estados Unidos

El desprecio de China por EE UU y su esfuerzo continuo por desafiar su poder es evidente. Sin embargo, pocos reconocen la medida en que Pekín trabaja para envenenar a otros en contra de EE UU.

Considere la asociación de Pekín con la oms, que fue expuesta por la crisis del covid-19. La oms y su director general, el Dr. Tedros Adhanom Ghebreyesus, recibieron muchas críticas por su respuesta lenta e inepta al virus. Desde el principio, la oms manipuló los hechos y gestionó mal la crisis.

La razón no tenía nada que ver con la burocracia o los recursos. “La oms ha fallado por una razón muy simple: tanto ésta como su director general están demasiado cerca de China (que es, por cierto, un gran inversor en la Etiopía natal del Dr. Tedros)” (Spectator, 18 de abril). Desde el principio, el Dr. Tedros y la oms trabajaron para defender a Pekín y favorecer sus intereses.

Aun cuando la oms en noviembre [2019], ya tenía cierta comprensión sobre el problema en la ciudad china de Wuhan, se tardó en revelar los hechos, especialmente sobre cuán contagioso era el virus. En todo enero ésta advirtió en contra de la imposición de restricciones de viajes a o de China, incluso cuando cientos de miles de personas entraron y salieron de Wuhan. En lugar de hacerle algunas preguntas difíciles a China, Tedros elogió a Pekín por la forma en que manejó la crisis.

En una conferencia de prensa del 28 de enero, el Dr. Tedros dijo: “Apreciamos la seriedad con la que China está tomando este brote, especialmente el compromiso del liderazgo superior y la transparencia que han demostrado…”. Hay pruebas contundentes de que este virus se originó en un laboratorio chino, ¡pero la oms no dice nada al respecto!

Mientras tanto, a medida que avanzaba la crisis, el Dr. Tedros y la oms se volvieron más críticos con el presidente de EE UU. El 9 de abril, con Trump hablando de investigar a la oms, el Dr. Tedros lo reprendió por “politizar” la crisis, siendo eso un curso que resultaría en “muchas más bolsas para cadáveres”. “Tienen muchas otras formas de promoverse a sí mismos”, regañó. “Ésta no es la que se debe usar para la política; es como jugar con fuego”.

Hablemos sobre politizar la crisis: el Dr. Tedros y la oms estaban en el bolsillo de China. Sin embargo, EE UU es por mucho el mayor colaborador de la oms, ya que proporciona casi el 15% de su financiamiento total. ¿Por qué su presidente no debería investigar la conducta de una organización que recibe cientos de millones de dólares estadounidenses?

La infiltración de Pekín en la oms debería plantear preguntas sobre sus relaciones con otras organizaciones e instituciones internacionales clave. ¿Está volviendo a otros contra EE UU también?

Kristine Lee, miembro asociado del Programa Asia-Pacífico en el Centro para una Nueva Seguridad Estadounidense, escribió sobre esto para Politico: “Para las personas que han estado observando de cerca el creciente activismo de China en las Naciones Unidas, la deferencia de la oms hacia China no es sorpresa. De hecho, es sólo la punta que se ve de un iceberg peligroso” (15 de abril; énfasis agregado en todo). Lee explicó cómo Pekín en los últimos años “ha posicionado sistemáticamente a ciudadanos chinos a la cabeza de una amplia gama de agencias de la onu”.

Justo este año, a China le fue asignado uno de los cinco escaños en el Grupo Consultivo que encabeza el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas. También ocupa posiciones similares de influencia en la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (unesco). En tanto, EE UU dejó ambas agencias en 2018.

Lee escribió: “La influencia de Pekín sobre la oms no puede entenderse independientemente de una campaña mucho más grande y más amplia, una que apunta a doblar el arco de la gobernabilidad global hacia una orientación más intolerante que privilegia los intereses de actores autoritarios”.

Esa es una declaración poderosa. Este eje chino-oms es parte de una cruzada global más grande para debilitar el liderazgo de EE UU y orientar a la comunidad internacional en torno a gobiernos autoritarios.

Más evidencia

Quizás tal subversión debería esperarse de entidades como China, Rusia, la oms y la onu. Pero también estamos viendo que los viejos amigos y aliados de EE UU se vuelven apáticos e incluso hostiles.

Una encuesta de investigación realizada en enero por Pew reveló que la confianza de los alemanes en el presidente de EE UU ha disminuido del 51% en 2001 a sólo el 13%. En España, cayó del 26 al 21%.

“La mayoría de los europeos y latinoamericanos tienen poca confianza en que el presidente estadounidense haga lo correcto con respecto a los asuntos mundiales”, informó el Centro de Investigación Pew. La proporción de europeos que expresaron “no tener confianza” en Trump (64%) es mayor que la de cualquier otro líder mundial mencionado en la encuesta. El estudio reveló que los europeos tienen más confianza en el presidente ruso Vladímir Putin que en Donald Trump.

Otra encuesta mostró que la mayoría de los alemanes consideran que el Sr. Trump es más peligroso que Putin, que el presidente de China Xi Jinping, que el ayatolá de Irán Alí Jamenei y que Kim Jong-un de Corea del Norte.

Los sentimientos de Alemania hacia EE UU en general también están cambiando. En 2000, el 80% de los alemanes favorecía a EE UU. Para 2015, el número había caído a la mitad. Para la primavera de 2019, era sólo del 39%. Esta tendencia se ha desarrollado menos dramáticamente en otras naciones europeas. En Italia en el año 2000, la visión favorable era del 76%; hoy es del 62. En Francia fue del 62% (el más bajo en Europa en ese año); hoy es del 48%. Sólo el 52% de los españoles tiene una visión favorable de EE UU.

Hoy es una rutina ver falta de respeto y hostilidad hacia EE UU en las decisiones, discursos y políticas de los líderes europeos. El presidente francés Emmanuel Macron, dice que la otan está sufriendo una “muerte cerebral” y culpa de eso a Donald Trump. Macron se convirtió en un héroe internacional en la conferencia de la otan en diciembre pasado cuando corrigió públicamente al presidente estadounidense diciéndole que “hablara en serio”, después de los comentarios que hizo el Sr. Trump sobre el Estado Islámico.

Muchos de los líderes europeos están ahora de acuerdo con la evaluación de la canciller Merkel después de regresar de la cumbre del G-7 en 2017: “La era en la que podíamos confiar plenamente en los demás ha terminado en cierta medida. (…) Los europeos realmente tenemos que tomar nuestro destino en nuestras propias manos. (…) Tenemos que saber que los europeos debemos luchar por nuestro propio futuro y destino”. Una encuesta reciente encargada por la Fundación Körber, encontró que el 47% de los alemanes cree que Berlín debería cooperar menos con EE UU.

En febrero, el tema de la Conferencia de Seguridad de Múnich de este año (la reunión más importante de líderes mundiales en temas de seguridad) fue la “ausencia de Occidente” y la fragmentación del mismo. Con líderes de EE UU y Europa hablando sobre los grandes temas del día, la Conferencia expuso la enorme división entre ambos. EE UU y Europa “no sólo están muy lejos de las grandes cuestiones que enfrenta Occidente (amenazas de Rusia, Irán, China)”, escribió Politico, “sino que ambos están en universos paralelos”.

El presidente Macron fue especialmente contundente en sus puntos de vista en la Conferencia. Habló sobre la necesidad de que Europa se vuelva más independiente en el ámbito militar, que deje de ser el socio menor de EE UU y se acerque más a Rusia.

Otro fuerte crítico es Karl-Theodor zu Guttenberg, exministro de Defensa de Alemania. Algunos especulan que Guttenberg (ampliamente considerado un experto en relaciones entre EE UU y Alemania), pronto volverá a la política. Aunque él apoya las cálidas relaciones entre EE UU y Alemania, ha denigrado encarnizadamente a EE UU bajo Donald Trump, a quien se ha referido como el “payaso en la Casa Blanca” y un “jack-in-the-box” [payaso bromista].

La opinión de Guttenberg sobre el Sr. Trump resuena en toda Europa, donde los principales periódicos y estaciones de televisión lo retratan habitualmente como un bufón ignorante. En los últimos años, las portadas de Der Spiegel, la revista de noticias más grande de Europa, ha plasmado al presidente EE UU como un ‘dedo de en medio’ para Europa, como un terrorista decapitando a la Estatua de la Libertad, como un mono infrahumano, como un bebé que monta una bomba nuclear, un meteorito preparado para destruir el planeta y un tsunami destruyendo Washington, D. C.

Otra figura clave con una notable animosidad contra EE UU es el papa Francisco. Francisco ha llamado al capitalismo del estilo estadounidense “una nueva tiranía” y “estiércol del diablo”. En 2016, durante una visita a la frontera entre EE UU y México, el Papa dijo que cualquier hombre que construye un muro no podría llamarse cristiano; un golpe obvio al Sr. Trump.

“Si se toma por sus palabras, el papa Francisco no podría posiblemente desear que el líder del sistema capitalista crezca y prospere, para continuar infligiendo su ‘tiranía’ sobre el mundo”, escribió el jefe editor de la Trompeta, Gerald Flurry, en su artículo de 2016 titulado “¿Por qué está el Papa entrometiéndose en la política norteamericana?” “Si él cree que el mercado libre es una fuerza de destrucción, entonces él se sentirá no solamente justificado sino obligado a usar su poder para debilitarlo” (laTrompeta.es).

Más allá de Europa, las relaciones de EE UU con Japón, Corea del Sur y las Filipinas, todos sólidos aliados desde hace mucho tiempo, también están bajo una tremenda tensión.

Es fácil culpar de todo esto a Donald Trump. Como presidente, él retiró a EE UU del acuerdo climático de París y del acuerdo nuclear con Irán, el cual los europeos favorecieron; ha criticado las escasas contribuciones de Europa a la otan y exigió que pague más; ha apoyado el Brexit, ha retirado las tropas estadounidenses de Siria sin consultar a los aliados europeos y ha pedido a amigos como Japón, Corea del Sur y las Filipinas que brinden una compensación por el apoyo de EE UU. En marzo, cuando Europa se convirtió en una zona conflictiva por el covid-19, el Presidente cerró rápidamente las fronteras estadounidenses para los europeos.

Estas medidas son dramáticas. Y no hay duda de que el presidente Trump se relaciona con la comunidad internacional de manera muy diferente a cualquiera de sus predecesores. Pero, aunque estas decisiones podrían alterar a los líderes mundiales, no eran irrazonables. Casi siempre hubo mérito en las acciones y decisiones del Sr. Trump, incluso si la ejecución puede ser poco diplomática o poco convencional. El acuerdo climático de París perjudicó a la economía estadounidense más que a la de cualquier otra nación; EE UU ha gastado miles de millones de dólares en la otan durante décadas; el acuerdo con Irán fue una farsa conocida desde el principio. En cada caso, el Presidente estaba actuando sinceramente en el mejor interés de su país, como debería hacerlo un presidente, y como lo hacen todos los líderes mundiales.

Entonces, ¿por qué el mundo se vuelve furioso casi cada vez que Donald Trump habla? ¿Por qué los principales medios de comunicación y los políticos de Europa son tan irrespetuosos? ¿Por qué las organizaciones internacionales intentan complacer a China y socavar a EE UU?

La causa fundamental

Durante ya casi 10 años, la Trompeta ha informado sobre el surgimiento de la izquierda radical y su ataque sostenido contra la Constitución de EE UU, contra el estado de derecho y la herencia judeo-cristiana de la nación. En Estados Unidos bajo ataque, publicado por primera vez en 2013, el Sr. Flurry identifica la fuente fundamental de esta campaña para destruir a EE UU.

Este folleto esclarecedor se enfoca en pasajes bíblicos que revelan la existencia del diablo, un ser espiritual inherentemente malvado que es “el dios de este mundo” y “el príncipe de la potestad del aire” (2 Corintios 4:4; Efesios 2:2).

Como veremos, el diablo tiene un odio extraordinario en contra de EE UU. Con respecto a los problemas crecientes que socavan a esta nación hoy, el Sr. Flurry escribe en ese folleto: “Estamos viendo las consecuencias de un ataque satánico calculado y agresivo dirigido a debilitar y finalmente destruir a las naciones de Israel, ¡comenzando con la nación más poderosa del mundo!”. Cuando se refiere a “las naciones de Israel”, el Sr. Flurry está hablando de EE UU y Gran Bretaña (y su Mancomunidad), los descendientes del tiempo del fin del antiguo Israel. (Compruebe esto estudiando Estados Unidos y Gran Bretaña en profecía. Solicítelo gratis).

La historia bíblica muestra que el diablo siempre ha buscado la destrucción del pueblo de Israel y Judá. En 2 Reyes 14, por ejemplo, leemos de la antigua campaña del diablo para “borrar el nombre de Israel de debajo del cielo”.

En Apocalipsis 12:9, una profecía para el tiempo del fin, dice: “Y fue lanzado fuera el gran dragón, la serpiente antigua, que se llama diablo y Satanás, el cual engaña al mundo entero; fue arrojado a la tierra, y sus ángeles fueron arrojados con él”. Este evento histórico ya ha sucedido. Satanás ha sido arrojado a la Tierra. Como lo explica el Sr. Flurry en Estados Unidos bajo ataque: “El diablo y millones de demonios están ahora confinados a la Tierra. Ellos ya no pueden salir al universo”.

Ahora Satanás nuevamente busca “borrar el nombre de Israel”, tanto espiritual como físico. “Satanás odia todo lo que Dios representa”, escribió el Sr. Flurry. “Él alberga un terrible odio contra Israel. Tanto Israel espiritual (la Iglesia de Dios) y el Israel físico (las naciones actuales que descienden del antiguo Israel, particularmente EE UU, Gran Bretaña y el Estado judío en Oriente Medio…)” (la Trompeta, marzo de 2020).

Hoy esta campaña, que ha estado funcionando durante décadas, se encuentra en sus etapas finales.

A través de los años, hemos expuesto cómo Satanás ha desplegado la izquierda radical dentro de EE UU. Pero cuando se consideran las acciones de Rusia, China, Alemania, Francia y una gran cantidad de otros países, organizaciones e instituciones, surge la pregunta: ¿está el diablo orquestando una campaña global para destruir a EE UU?

La izquierda radical en EE UU está en estrecho contacto con los enemigos de la nación. Durante la Conferencia de Seguridad de Múnich en febrero, una delegación de demócratas se reunió con el ministro de Relaciones Exteriores iraní, Javad Zarif, sin la aprobación ni el conocimiento del Departamento de Estado de EE UU. John Kerry, el secretario de Estado de Barack Obama, también se ha reunido con Zarif varias veces.

Hillary Clinton, otra secretaria de Estado de Obama, también parece estar trabajando tras bastidores en contra de la Casa Blanca. El otoño pasado, con el Brexit en la balanza, Clinton visitó el Reino Unido y alentó a la nación a detener el Brexit y permanecer en la UE. En 2017, Obama visitó Alemania al mismo tiempo que el presidente Trump, y se reunió con Ángela Merkel justo antes de que Trump lo hiciera. “No podemos aislarnos”, le dijo. “No podemos escondernos detrás de un muro”. Al argumentar en contra del proyecto distintivo del Sr. Trump, le estaba mostrando a Alemania que hay alternativas al Sr. Trump. Más recientemente, el presunto candidato presidencial demócrata, Joe Biden, ha tratado de proteger y alentar a China, incluso cuando el Presidente busca presionarla.

¡Estos importantes políticos estadounidenses son más leales a los líderes de Alemania y China que a su propio presidente y su propia nación!

“El diablo está atacando a las naciones de Israel”, escribe el Sr. Flurry en Estados Unidos bajo ataque. Éste es el contexto en el que debemos evaluar las acciones de China, la ONU y la oms, Alemania, Francia, los comentarios de Guttenberg y Macron, e incluso las encuestas y estudios que muestran la hostilidad formándose en Europa hacia EE UU. Recuerde que Satanás es “el dios de este mundo”, ¡y él lo está volviendo contra EE UU!

Cuando uno entiende el profundo odio del diablo contra “Israel” y todo lo que abarca este nombre, ¡lo que pasa en el mundo de repente tiene mucho sentido!

Veamos estas profecías aún más profundamente.

Lo que dice la profecía

Para entender la Biblia, debemos comprender el principio señalado en Isaías 28:10: “Porque mandamiento tras mandamiento, mandato sobre mandato, renglón tras renglón, línea sobre línea, un poquito allí, otro poquito allá”. Las profecías y doctrinas bíblicas se entienden al considerar múltiples libros y capítulos. Las profecías del tiempo del fin sobre EE UU y su relación con el resto del mundo involucran múltiples pasajes, pero quizás hay cuatro que son claves: 2 Reyes 14:23-29; Amós 7; Daniel 8 y Apocalipsis 12.

El pasaje de 2 Reyes describe la historia del rey Jeroboam ii, quien gobernó el reino de Israel en el siglo viii a.C. Durante los 41 años de su mando, el reino experimentó un resurgimiento impresionante, ampliando su territorio, aumentando su fuerza militar, mejorando su poder político y expandiendo su prosperidad material.

El profeta Amós vivió en el siglo viii a.C. y le entregó una advertencia de Dios al rey Jeroboam ii. Parte de este mensaje está registrado en Amós 7. Sin embargo, el mensaje de Amós es dual; este libro lleva una advertencia para Israel en los “últimos días”, o sea el tiempo del fin (Todos los que llamamos “los profetas menores” contienen profecía del tiempo del fin). Amós 7 es historia y profecía. Registra el mensaje de Dios al antiguo Jeroboam, pero también es una profecía sobre el mensaje de Dios a un tipo de rey Jeroboam del tiempo del fin en Israel.

¿Tiene EE UU un rey, alguien que gobierna en el mismo espíritu de Jeroboam y ha sido responsable de un notable resurgimiento? Aunque fue escrito hace miles de años, ¡2 Reyes 14:25-28 describe perfectamente la presidencia de Donald Trump!

En 2 Reyes 14 leemos que Jeroboam ii se convirtió en rey durante una época de agitación nacional extrema. Los versículos 25-26 registran que Jeroboam “...restauró los límites de Israel (…) Porque el Señor miró la muy amarga aflicción de Israel; que no había siervo ni libre, ni quien diese ayuda a Israel”. La palabra hebrea para aflicción significa depresión o miseria. El comentario de Albert Barnes dice que Jeroboam se convirtió en rey cuando Israel estaba en “extrema depresión y debilidad”. Se podría usar el mismo lenguaje para describir a EE UU en 2016, cuando la nación sufría los efectos devastadores de un presidente que odiaba la Constitución y el estado de derecho.

El versículo 27 revela la severidad de la condición de Israel: “Y [el Eterno] no había determinado raer el nombre de Israel de debajo del cielo; por tanto, los salvó por mano de Jeroboam hijo de Joás”. El reino estaba en una crisis existencial. Hubo una conspiración masiva en marcha para “raer el nombre de Israel”.

Ésta es la razón por la que Dios respaldó a Jeroboam ii y creó un resurgimiento. Él no quería que esta colosal oleada de odio destruyera el reino, así que Dios “los salvó por mano de Jeroboam…”. Usó a este hombre para evitar que Israel fuera borrado.

Hoy hay otra vez, hay una gran conspiración para “borrar el nombre de Israel”, ¡y Dios ha levantado a otro Jeroboam! En última instancia, es la razón por la cual la izquierda radical odia la visión de Donald Trump sobre EE UU: ¡porque él está, al menos por ahora, defendiendo a Israel!

Antíoco

Ahora considere otra dimensión importante de esta profecía. La profecía en Daniel 8 también es dual, lo que significa que esta historia se repetiría, en lo que Daniel llamó los “últimos días”, el tiempo justo antes del regreso de Jesucristo. Daniel 8 es principalmente una profecía sobre Antíoco Epífanes, el tirano griego que destruyó a los judíos y al templo judío en el siglo iii a.C. El diablo usó a Antíoco para tratar de “borrar el nombre de Israel” (Los judíos son parte de Israel).

En Daniel 8 y 10 se profetiza el surgimiento de figuras de Antíoco del tiempo del fin, hombres tiránicos que buscarán destruir a Israel. Daniel 8:12-13 registra que el Antíoco original “echó por tierra la verdad” y vio al pueblo de Dios (los judíos) “pisoteado”. El versículo 23 registra que él es “entendido en enigmas”, lo que implica que está influenciado directamente por Satanás y los demonios. El versículo 25 dice que “destruirá a muchos” y luchará directamente contra el “Príncipe de los príncipes”; ¡o sea, Jesucristo!

El Sr. Flurry ha explicado que podemos esperar que Satanás trabaje a través de tres hombres tipo Antíoco en el tiempo del fin. Uno de estos hombres opera dentro de la Iglesia de Dios, el Israel espiritual. Este hombre es el “Amasías” mencionado en Amós 7. Otro tipo de Antíoco surgirá en Europa: él es el poderoso dictador político mencionado en pasajes como Habacuc 1:11. Finalmente, hay un Antíoco político actuando dentro de EE UU, echando por tierra la verdad y teniendo un comportamiento sin ley. Este hombre lidera la izquierda radical.

¿Podemos reconocer lo que está haciendo el diablo? Él tiene tres Antíocos en este tiempo final, y los tres tienen el mismo objetivo supremo: ¡destruir a Israel!

En Estados Unidos bajo ataque, el Sr. Flurry expone el comportamiento de Barack Obama y explica cómo el expresidente presidió una nueva era de desafuero en EE UU. Obama empoderó dramáticamente al movimiento de la izquierda radical, un movimiento que busca destruir al EE UU tradicional.

Pero como estamos viendo ahora, el espíritu de Antíoco, y la campaña para “borrar el nombre de Israel”, no es un problema meramente interno. ¡El mismo espíritu que motivó a Antíoco está animando a naciones, a organizaciones y medios de comunicación de toda la Tierra, y se está apoderando de las mentes de algunos de los principales líderes del mundo!

Estas impresionantes profecías explican la realidad en el corazón de prácticamente todas las principales tendencias en EE UU, Gran Bretaña y el Estado judío. ¡Tal como existía antiguamente, hoy existe una conspiración diabólica para “borrar el nombre de Israel de debajo del cielo”!

¿Por qué destruir a Israel?

En 2 Reyes 14:27 dice que el diablo quiere “raer el nombre de Israel de debajo del cielo...”. Quiere que la verdad sobre Israel no solamente sea eliminada de la Tierra, sino erradicada del universo. El mundo nunca ha visto un odio tan profundo como éste.

¿Por qué el diablo odia a las naciones de Israel (EE UU, Gran Bretaña y el Estado judío) con tanta pasión?

En El misterio de los siglos, el fallecido Herbert W. Armstrong escribió: “¡La asombrosa verdad acerca de Israel es un misterio totalmente desconocido para todas las religiones, para los cristianos e incluso para los judíos!”. Para entender por qué Dios levantó al pueblo de Israel, y por qué la Biblia habla tanto de esta nación, lea El misterio de los siglos.

La verdad sobre Israel gira en torno a la majestuosa doble promesa de Dios hecha a Abraham, que se encuentra en Génesis 12 y 17. Esta promesa explica la civilización humana desde Abraham y le da contexto y significado a la historia mundial. Explica el Imperio Británico y su pasado colonial, su monarquía y sus muchas tradiciones e instituciones maravillosas. Esta profecía explica por qué EE UU es excepcional, la razón del éxito de la Constitución y cómo esta nación se convirtió en la nación más grande de la Tierra.

Pero hay más en la promesa de Abraham y el “misterio de Israel” que sólo esta dimensión física. “Cierto es que la nación de Israel fue el pueblo escogido de Dios. Pero entienda esto: no era el “pueblo consentido” ni lo escogió Dios para hacerle algún favor especial. ¡Los escogió con un propósito especial de preparación para el objetivo final del establecimiento del Reino de Dios!” escribió el Sr. Armstrong.

Las virtudes innegables preservadas y compartidas con el mundo por los descendientes de Abraham no se originaron en Abraham. ¡Éstas vinieron de Dios! Todo el propósito de Dios al otorgar estas bendiciones a Israel era para difundirlas a la humanidad. No se trata sólo de una familia o una raza o de naciones. Se trata de Dios trabajando con la humanidad.

Cuando realmente entendemos el “misterio de Israel”, entendemos la verdad sobre la naturaleza humana, la necesidad del Espíritu Santo de Dios, el camino a la salvación, cómo tener una relación con Dios y el evangelio del venidero gobierno de Dios. También comprendemos el increíble potencial humano: nacer en la Familia de Dios.

El “misterio de Israel”, explicó el Sr. Armstrong, “¡tiene un gran significado en el propósito de Dios para todos los pueblos! Sin este conocimiento esencial, no se puede comprender el verdadero propósito ni el increíble potencial del hombre”. Dios revela Su espectacular plan para el hombre a través de Israel.

Satanás no sólo odia al pueblo de Israel, que son las naciones que sin mérito individual han sido los benditos herederos de las promesas de Dios hechas a Abraham. El diablo odia el “nombre”, la verdad, el conocimiento, el entendimiento divinamente revelado y ejemplificado en la historia de Israel.

¡Odia a Israel porque la existencia de EE UU y Gran Bretaña prueba la existencia de Dios y prueba que la Biblia es la Palabra de Dios!

¡Odia a Israel porque su presencia e historia revelan el Evangelio del Reino de Dios!

¡Odia a Israel porque Israel tiene el trono de David, desde el cual gobernará Jesucristo Mismo cuando regrese!

Satanás el diablo odia a Israel porque mientras exista este nombre, los hombres tendrán la oportunidad de considerar y estudiar el propósito de Dios para Israel. Y este estudio llevará a una persona al conocimiento más grande, fascinante e inspirador que jamás alguien podría aprender.

Finalmente, ésta es la razón por la cual el diablo busca “borrar el nombre de Israel”, ¡porque el nombre “Israel” nos introduce en la mente y el plan de Dios! 

USBP, AD