Reciba importantes análisis, comentarios y noticias directamente por correo electrónico.

¿Hará estallar Japón el dólar?

¿Hará estallar Japón el dólar?

M i hermana y yo odiábamos perder en el Monopoly. Cuando nos enfrentábamos a la bancarrota, le rogábamos al otro que nos prestara más dinero para mantener el juego en marcha.

Algo así acaba de suceder con la economía mundial. La gran diferencia es que la economía no es un juego de mesa. Hay mucho más en juego, y es posible que todos pierdan de una sola vez.

Japón ha estado perdiendo estrepitosamente, y amenaza con arrastrar consigo a EE UU. Este es un ejemplo del caótico desorden en que se ha convertido la economía mundial y de lo fácil que podría colapsar.

  • La deuda de Japón ronda el 250% de su PIB, lo que lo hace dos veces más endeudado que EE UU.

  • Está luchando por salir de una espiral deflacionaria: la gente se siente más pobre, así que gasta menos, así que gana menos, así que se siente más pobre, así que gasta menos.

  • El banco central de Japón ha establecido algunas de las tasas de interés más bajas del mundo, que incluso cayeron por debajo de cero antes de febrero de 2024: situación en la que el banco le paga a uno para pedir dinero prestado.

  • Esto ha impulsado una “bicicleta financiera”: pedir dinero prestado a bajo costo en Japón, comprar dólares, invertir en bonos del Tesoro de EE UU u otros activos, y ganar dinero fácil.

  • Incluso el gobierno japonés se ha sumado a la práctica. Vende yenes y compra dólares. Esto debilita el yen, así que los autos y aparatos que Japón vende en el extranjero son más baratos, lo que estimula la manufactura japonesa. El gobierno japonés luego invierte el dinero en bonos del Tesoro de EE UU.

  • El resultado es que Japón está masivamente endeudado, pero también es el mayor acreedor de EE UU.

Ahora las cosas se están descarrilando. A Japón le gusta un yen débil, pero existe tal cosa como tener una moneda demasiado débil. La semana pasada, el yen alcanzó su nivel más bajo en aproximadamente 40 años. ¿Por qué?

  • Las tasas de interés de EE UU han subido mucho más rápido que las de Japón. Puede pedir prestado en yenes y pagar un 1% de interés, luego invertir en bonos del Tesoro de EE UU y ganar un 5%. Esa diferencia potenció la bicicleta financiera, lo que significa que muchos inversores vendían yenes, haciendo caer el precio rápidamente.

  • Japón tiene que importar casi toda su energía. La guerra de Irán ha disparado esos precios por las nubes, así que los importadores japoneses tienen que vender aún más yenes para comprar la misma cantidad de combustible.

  • Japón podría resolver el problema subiendo las tasas de interés. Pero su fuerte endeudamiento significa que subir las tasas se volverá muy costoso muy rápidamente. Esto podría empujarlo de vuelta a la espiral deflacionaria de la que tanto se ha esforzado por escapar.

Japón tenía otra opción: vender una parte de su montaña de bonos del Tesoro de EE UU y usar esos dólares para comprar yenes. Esto fortalecería el yen y detendría el colapso.

  • Esto convirtió al yen en un problema de EE UU. Si Japón deja de prestar a EE UU, y mucho menos si vende los bonos que ya compró, el interés sobre la deuda del gobierno de EE UU podría subir rápidamente.

Así que La Reserva Federal de EE UU intervino para unirse al Banco de Japón en el intento de frenar el colapso. Esta es la primera vez que ambos han trabajado juntos para apuntalar el yen desde la crisis monetaria asiática de 1998. Vendieron miles de millones de dólares en euros y compraron yenes.

  • Las últimas cifras de esta mañana indican que la Reserva Federal y el Banco de Japón han tenido menos éxito en estabilizar el yen del que esperaban.

La economía mundial se ha convertido en un enredo complicado de curitas y soluciones a corto plazo diseñadas para mantener todo en marcha sólo unos años más. Todos somos adictos a la deuda, y los problemas causados por esa adicción están apareciendo por todas partes.

  • EE UU, en particular, necesita desesperadamente seguir pidiendo dinero prestado. Ahora está rescatando a países sólo para que esos países puedan seguir prestándole dinero. EE UU está haciendo lo que sea necesario para mantener el juego en marcha por un turno más.

  • El Banco de Japón y la Reserva Federal parecen propensos a encontrar una manera de remendar las cosas por ahora, otra vez. Pero los niveles de deuda mundial no pueden seguir explotando para siempre.

La realidad es que nuestro sistema financiero está construido sobre el pecado. El Salmo 37:21 dice: “El impío toma prestado, y no paga; mas el justo tiene misericordia, y da”.

“Los pecados tienen consecuencias”, escribimos en 2018. “El Sr. Armstrong creía que una crisis financiera mundial aceleraría muchas profecías alarmantes del tiempo del fin”. Para saber más sobre esa crisis venidera, lea “El rey de la deuda”.

ENTRE OTRAS NOTICIAS

Rusia y China elevan sus capacidades para destruir satélites: Moscú y Pekín están compartiendo inteligencia, orquestando estrategias conjuntas e invirtiendo sumas cada vez mayores en capacidades para destruir o inutilizar satélites militares, advirtió ayer el Indo-Pacific Defense Forum. Esas capacidades incluyen satélites coorbitales capaces de obstaculizar los satélites de otras naciones, sistemas de guerra electrónica para interferir las comunicaciones e infraestructura terrestre, tales como armas de energía dirigida que perturban sensores ópticos a cientos de millas de altura. La Trompeta ha advertido durante mucho tiempo sobre el peligro estratosférico de la dependencia de EE UU (específicamente la de sus fuerzas armadas) en tecnologías informáticas altamente vulnerables a los ataques enemigos.

La dieta de comida chatarra de los padres se vincula a bebés más gorditos: un estudio brasileño publicado el sábado en Nutrition Research encontró que los padres que consumen más papas fritas, refrescos, comida rápida y otros alimentos ultraprocesados antes de la concepción tienden a tener bebés más pesados con grasa adicional en los muslos y la cintura. Los científicos vinculan esto con la epigenética, el proceso mediante el cual la dieta de una persona y otras decisiones de salud pueden activar o desactivar genes sin alterar su ADN real. Un mayor peso al nacer y grasa temprana pueden aumentar los riesgos posteriores de obesidad, diabetes, enfermedades cardíacas y disminución de habilidades motoras. Las madres que comieron los mismos alimentos al principio del embarazo tuvieron el resultado opuesto: bebés más pequeños y ligeros. El estudio muestra que las dietas de ambos padres importan y ofrece otra razón más para eliminar los alimentos de bajo valor nutricional y alto contenido tóxico.

CITABLE

Rechace su sentido de agravio y el agravio mismo desaparece.

—Marco Aurelio