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¿Es EE UU un aliado confiable?

Hapelinium/Adobe Stock

¿Es EE UU un aliado confiable?

¡Buenos días!

El presidente Trump sacudió ayer la alianza de Estados Unidos con Corea del Sur. En una publicación en Truth Social, anunció abruptamente una reducción “sustancial” de los ejercicios militares conjuntos programados para comenzar hoy. ¿Por qué? “Con base en mi muy buena relación con Kim Jong-un, de Corea del Norte”.

La orden del presidente Trump refleja una tensión persistente en su política exterior.

  • Por un lado, existe una exigencia legítima de que los aliados dejen de aprovecharse del poder y los recursos estadounidenses.

  • Por el otro, se observa un patrón de menosprecio hacia alianzas de larga data y de una deferencia inusual hacia líderes autoritarios como Kim Jong-un.

En su publicación, Trump argumentó que los ejercicios “Ulchi Freedom Shield” son costosos —pagados en su mayoría por EE UU— y se quejó de la negativa de Corea del Sur a sumarse a los esfuerzos de EE UU por neutralizar a Irán.

  • La crítica no carece de fundamento. Corea del Sur alberga a decenas de miles de tropas de EE UU y se beneficia del paraguas de seguridad estadounidense, mientras que EE UU asume los mayores costos y riesgos.

Trump también dijo que los ejercicios envían una señal “inapropiada y hostil” a una Corea del Norte que ha sido “no amenazante y respetuosa” durante su presidencia. Esto es una ilusión.

  • Corea del Norte ha sido todo menos “no amenazante”. Además de continuar con las pruebas de misiles balísticos, la dictadura de Kim ha profundizado su asociación militar con Rusia y ha suministrado municiones, misiles balísticos e incluso tropas de combate para su guerra en Ucrania. Las fuerzas norcoreanas han adquirido allí una verdadera experiencia en el campo de batalla, y los informes recientes indican que su compromiso está creciendo.

Corea del Sur enfrenta un dilema. Su alianza con EE UU sigue siendo la base de su estrategia de seguridad frente a su vecino canalla, dictatorial y con armas nucleares. Pero el inesperado movimiento del presidente Trump plantea interrogantes sobre su fiabilidad.

  • Es extraordinario que un presidente estadounidense intervenga de esta manera en un ejercicio militar, y mucho más que lo haga para caracterizar públicamente una alianza clave como secundaria frente a su afinidad con un dictador que arma activamente a Rusia y prueba misiles. Pero es coherente con el historial poco ortodoxo de Trump en política exterior.

  • Cheong Seong-chang, vicepresidente del Instituto Sejong con sede en Seúl, dijo al Guardian que, si bien la alianza entre EE UU y Corea del Sur es “extremadamente importante”, Seúl debería reducir su dependencia en materia de seguridad respecto a EE UU y avanzar hacia la obtención de su propio elemento de disuasión nuclear. Los surcoreanos apoyan ampliamente esa idea, aunque el gobierno la rechaza y la comunidad internacional se opone a ella.

Tales dudas podrían empujar a Corea del Sur a buscar con mayor determinación alternativas regionales.

  • Cuando el compromiso de EE UU parece condicional, inestable o incluso impulsivo, se vuelven más atractivas una coordinación de seguridad más estrecha con Japón, una mayor inversión en sus propias capacidades y vínculos más profundos con otros socios del Indo-Pacífico.

La profecía bíblica predice una impactante convulsión global en el tiempo inmediatamente venidero: nuevas alianzas se formarán en Oriente Medio, en Europa y en Asia (incluyendo, con seguridad, a Corea del Sur), y algunas de estas colaborarán brevemente para derribar a EE UU y forjar un orden mundial radicalmente distinto.

Sin saberlo, el presidente Trump está impulsando varias de estas tendencias hacia su cumplimiento. Es asombroso presenciarlo. Manténganse atento.

Líder chino elogia al perpetrador de la masacre de Tiananmén: el secretario general chino Xi Jinping dijo el lunes que China necesita un “espíritu de lucha indomable” para alcanzar sus ambiciones. Su discurso también elogió al fallecido gobernante chino Jiang Zemin por su liderazgo durante la despiadada masacre de miles de defensores prodemocracia perpetrada por el Partido Comunista Chino en 1989 en la plaza de Tiananmén. Dijo que “el camarada Jiang Zemin apoyó e implementó resueltamente las decisiones correctas del Comité Central, manteniendo eficazmente la estabilidad en Shanghái”. Bajo Xi, el Partido Comunista Chino continúa glorificando la opresión y abrazando la violencia tanto dentro de China como más allá de sus fronteras. El discurso de Xi indica que esto se intensificará.