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DARRIAN TRAYNOR/GETTY IMAGES

¿Es Australia más libre que China?

Imágenes de policías australianos golpeando, asfixiando y azotando a ciudadanos ordinarios por violar los decretos de encierro parecen algo que se esperaría de una dictadura comunista.

Australia está empezando a parecerse a la China comunista. ¿Recuerda los informes inquietantes que salieron de China al principio de la pandemia de covid-19 ? Fuimos testigos de cómo agentes del gobierno con trajes para materiales peligrosos obligaban a la gente a someterse a cuarentenas, vimos imágenes de individuos literalmente soldando las puertas de apartamentos con gente adentro. En aquel momento, el Dr. Anthony Fauci nos aseguró que nada parecido a eso podría ocurrir en una democracia occidental. Sin embargo, se equivocaba. Ya están ocurriendo cosas similares en Australia, y mucha gente se da cuenta de que si el gobierno se sale con la suya, Estados Unidos será el siguiente.

Australia sigue siendo nominalmente una democracia, pero millones de sus ciudadanos están siendo rastreados con aplicaciones para asegurarse de que no violan los bloqueos por la covid-19. En algunos estados australianos, hay que escanear el teléfono antes de entrar en una iglesia. En ciudades como Melbourne y Sídney, las fuerzas del orden, que están fuera de control, están golpeando, estrangulando, forcejeando, golpeando con pistolas e hiriendo con balas de goma a ciudadanos ordinarios por no utilizar tapabocas o por violar los decretos de encierro. Una madre embarazada fue esposada, detenida y arrastrada delante de sus hijos por el simple hecho de publicar en Facebook sobre una futura protesta contra el encierro. Otra mujer que llevaba un cartel apelando a la Constitución de su país fue detenida y metida en un vehículo policial con su hijo gritando a su lado.

Australia ha desplegado cientos de soldados para ayudar a imponer los encierros por la covid-19, y videos perturbadores muestran a personas sin máscaras siendo abatidas por grupos de policías. Equipos policiales armados están entrando a edificios donde la gente ha violado los protocolos de distanciamiento social, arrestando a punta de pistola a las personas que están dentro. Este es el tipo de imágenes que salen de dictaduras socialistas como Cuba, China y Venezuela, pero en la historia de Australia esto jamás ha ocurrido. La gente está siendo encerrada en sus casas a voluntad de sus gobiernos estatales, mientras que aquellos que son lo suficientemente valientes como para defender las libertades que creían tener están siendo agresivamente perseguidos, golpeados, arrestados, multados y encarcelados.

Todo esto se hace en el nombre de la salud y el bienestar. Pero los gobiernos opresivos y tiránicos siempre le ponen nombres bonitos a sus políticas. Y mientras observamos las palizas y los encarcelamientos de ciudadanos ordinarios muy similares a nosotros, nos quedamos con esta pregunta: ¿La Australia “democrática” es realmente más libre que los comunistas?

“Hoy, nuevamente, en las calles de Melbourne, somos testigos de una extraordinaria brutalidad y violencia policial contra los ciudadanos ordinarios”, declaró el diputado federal Craig Kelly. “Las fuerzas policiales de Victoria están fuera de control. (...) Necesitamos una investigación judicial urgente para averiguar qué ha fallado y qué ha sucedido para que las fuerzas policiacas australianas utilicen ese tipo de violencia extrema en contra de ciudadanos desarmados”.

Mientras los estadounidenses observan con incredulidad, el gobernador de Florida, Ron DeSantis, se preguntó si Estados Unidos debería cambiar su relación diplomática con Australia. En un discurso reciente en Tampa, señaló que después de 18 meses, el gobierno continúa utilizando al ejército australiano para ejercer los encierros. “Ese no es un país libre. No es un país libre en lo absoluto”, dijo. “De hecho (…) me pregunto por qué seguiríamos teniendo las mismas relaciones diplomáticas cuando están haciendo eso. ¿En este momento, es Australia más libre que China —la China comunista—? No lo sé. El hecho de que eso sea siquiera una pregunta te dice que algo se ha descarrilado dramáticamente con algunas de estas cosas”.

A pesar de la preocupación del gobernador DeSantis por el drástico giro de Australia hacia la tiranía, el régimen de Joe Biden parece estar buscando inspiración en Australia. Barack Obama alabó las medidas legales que Australia tomó en contra de las armas en 2015, y el nuevo mandato inconstitucional de vacunación contra la covid-19 de Joe Biden para 100 millones de estadounidenses está diseñado para adoptar la tiranía al estilo australiano en Estados Unidos. De hecho, la gran cantidad de personas armadas en Estados Unidos es probablemente la principal razón por la que la administración Biden no ha sido más autoritaria de lo que ya ha sido. Los estadounidenses tienen medios para oponerse a la tiranía de una manera que los australianos y los chinos no tienen.

Tanto en Australia como en Estados Unidos, los políticos, los burócratas y los funcionarios de salud pública están utilizando la existencia de la covid-19 (una versión de la gripe ligeramente más potente) como excusa para eliminar la libertad de expresión, la libertad de asamblea, la libertad de religión y muchas otras libertades. Millones de personas aceptan este siniestro ataque a sus libertades porque los “expertos” les dicen que es la única manera de salvarse de una pandemia devastadora. No hay ninguna prueba que respalde estas afirmaciones, como puede comprobarse por el hecho de que la pandemia de covid-19 no es peor en el oeste de Australia (donde los encierros son mínimos) que en el este (donde hay encierros draconianos, estilo comunista). Pero la sociedad está entrando en una época peligrosa en la que la gente adora los caprichos de sus líderes más que confiar en la lógica de los hechos.

“Hay una razón mortal por la que tantas personas están adoptando ideas locas”, escribió mi padre en “Una peligrosa nueva era de la ‘Adoración a la voluntad”. “El apóstol Pablo escribió sobre este mismo tema: ‘Nadie os prive de vuestro premio, afectando humildad y culto a los ángeles [debería leerse demonios], entremetiéndose en lo que él [ha] visto [esa es la traducción correcta], vanamente hinchado por su propia mente carnal (…) Tales cosas tienen a la verdad cierta reputación de sabiduría en culto voluntario [a la voluntad] (…)’ (Colosenses 2:18, 23). (…) Pablo revela lo que sucede cuando uno adora a la voluntad humana: ¡Eso conduce esencialmente a adorar demonios! Eso es porque la mente humana es muy vulnerable a las difusiones, los engaños y la influencia de Satanás, especialmente cuando está llena de vanidad. (…) La izquierda radical está dejando de lado la ley fundamental de la nación, diciéndonos que se está interponiendo en el camino. No necesitamos esa antigua ley, insisten. Nosotros sabemos lo que es la justicia, ¡pueden confiar en nosotros! ¡Tal razonamiento allana el camino de los tiranos!”.

Este tipo de adoración a la voluntad ya ha despojado a los australianos de la mayoría de sus derechos otorgados por Dios, y Estados Unidos no está muy por detrás. La única manera de protegerse contra de este tipo de adoración a la voluntad es estar arraigado en la verdad (vea Colosenses 2:6-8). En este momento, sólo Dios puede salvar a Australia, Estados Unidos y las demás naciones que descienden del antiguo Israel, de la tiranía de la izquierda radical de dentro y de los enemigos al acecho de fuera. Las Escrituras indican que Él lo hará una vez más para dar a la gente la oportunidad de arrepentirse (Amós 7:8).

Cuando Estados Unidos surja por última vez, como se ha profetizado, ¡no permita que ese perdón inmerecido se desperdicie! Porque si la tiranía actual aun no ha afectado su vida, pronto lo hará. 


Boletín, AD