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GARY DORNING/TRUMPET

El imperio mediático de Obama contrataca

Expulsados del cargo del gobierno, los funcionarios de la administración Obama aún están transformando fundamentalmente a Estados Unidos.

Barack Obama ha cambiado sus planes de jubilación. Cuando el expresidente pensó que la compañera demócrata Hillary Clinton sería su sucesora, bromeó con el presentador (retirado) del programa de entrevistas David Letterman sobre jugar al dominó. En 2015, le dijo a una multitud de estudiantes que planeaba regresar finalmente al trabajo de avanzar en su agenda en las comunidades locales. Pero después de la victoria inesperada de Donald Trump, Obama eligió una profesión diferente: los medios de comunicación.

El expresidente no es el único de su administración que ahora está en los medios. Un sorprendente número de funcionarios de alto nivel, incluyendo espías importantes, ahora trabajan para empresas de tecnología, medios y noticias. Sin embargo, mirando hacia atrás, esto no debería ser sorprendente. Durante los ocho años de Obama en el cargo, la comunidad de inteligencia de su administración se entrelazó con los medios nacionales hasta un punto que debería sorprender a cualquiera que crea en la libertad de expresión y en los informes basados ​​en hechos.

Ahora Obama y sus espías están trabajando para Netflix, cnn, nbc, Google, Facebook y otros medios de comunicación. Estos funcionarios del “Estado profundo” están avanzando en la misma agenda que avanzaron cuando estaban en el gobierno: en derribar a Donald Trump y, como Obama lo dijo durante su campaña electoral, “cambiar fundamentalmente a EE UU”.

La Biblia predijo que la verdad sería echada “por tierra” en el tiempo del fin por un ejército organizado de personas empoderadas por una fuerza espiritual oscura. El trabajo de la administración Obama continúa mientras los radicales de izquierda atacan a la administración de Trump, a la Constitución de Estados Unidos y a las leyes morales de la Biblia, utilizando el poder de la tecnología y la prensa. ¡Usted necesita comprender el espíritu poderoso e invisible que fortalece a esta red!

Espías de la televisión

Uno de los ejemplos más escandalosamente ilegales de los extremos a los que la administración de Obama llegó para socavar el Estado de derecho, mientras el presidente aún estaba en el cargo, fue el expediente (dosier) Clinton-Steele. El jefe editor de la Trompeta, Gerald Flurry, expuso los detalles de esta actividad traidora en “Salvando (temporalmente) a EE UU de la izquierda radical".

En resumen, el Departamento de Justicia (doj) de Obama utilizó un dosier (informe) de propaganda no verificado, pagado por la campaña presidencial de Hillary Clinton, para obtener una orden judicial para espiar a la campaña de Trump. El 5 de enero de 2017, Obama reunió a sus jefes principales de seguridad nacional en la Casa Blanca para discutir cómo podrían socavar la administración Trump después de que el Sr. Trump asumiera el cargo. Estuvieron presentes el presidente Obama, el vicepresidente Joe Biden, el director de inteligencia nacional James Clapper, el director de la Agencia Nacional de Seguridad (nsa) Michael Rogers, el director de la cia John Brennan, el director del fbi James Comey, la asesora de seguridad nacional Susan Rice y la fiscal general adjunta Sally Yates.

Estos políticos, funcionarios de seguridad y espías estaban literalmente elaborando estrategias para continuar usando acusaciones falsas para investigar a su nuevo jefe, lo cual es una traición. Una gran parte de la estrategia que tramaron fue filtrar cierta información falsa a los medios. Comey le informó a Trump que cnn tenía un expediente de rumores salaces sobre él, pero no de que el fbi (del cual Comey era el director) lo estuviera investigando. Clapper discutió el expediente con Jake Tapper de cnn al mismo tiempo que Comey estaba informando a Trump sobre el mismo tema. Después de esta discusión, cnn informó que Comey ya se lo había informado a Trump el 6 de enero de 2017; y Buzzfeed publicó el expediente Clinton-Steele completo, de 35 páginas.

Una vez que los medios publicaron el dosier, Clapper renunció como director de Inteligencia Nacional el 20 de enero de 2017, el día en que Donald Trump asumió el cargo. Ocho meses después, cnn contrató a Clapper como analista de seguridad nacional, dando al menos la desagradable apariencia de que la red de noticias le estaba pagando a un ex director de Inteligencia Nacional por la información que les filtraba.

Y Clapper está lejos de ser el único exfuncionario de la administración de Obama que ahora trabaja en los medios.

Barack y Michelle Obama han firmado un acuerdo con el gigante de videos en línea Netflix. Ellos producirán documentales políticos, incluida una adaptación del libro de Michael Lewis, El quinto riesgo: Deshaciendo la democracia, que trata sobre la incapacidad de Trump de nombrar a personas calificadas para puestos gubernamentales. “Con Higher Ground Productions, esperamos unir a personas en torno a valores comunes e historias poco comunes”, anunció Obama en febrero. Pero su verdadera agenda es socavar a su sucesor, al convertirse en el primer expresidente en producir una película sobre un presidente en funciones.

Susan Rice también trabaja para Netflix como miembro de su junta directiva. Recientemente criticó al presidente Trump en msnbc por sugerir que podría aceptar información de gobiernos extranjeros sobre opositores, a pesar de su papel en el uso de chismes rusos por parte de la administración Obama para debilitar la presidencia del Sr. Trump.

James Clapper todavía trabaja como analista de seguridad nacional en cnn. Él condena a Trump por desclasificar documentos relacionados con la vigilancia de su campaña durante las elecciones de 2016, y está difundiendo el rumor de que Trump está alentando a Rusia a interferir en las elecciones de 2020.

Cnn también contrató al exdirector de la cia Michael Hayden, al exagente de la cia Steven Hall, al exagente del fbi Asha Rangappa, al exagente del fbi James Gagliano, al exasesor adjunto de Seguridad Nacional Tony Blinken y a la exasesora del Consejo de Seguridad Nacional Samantha Vinograd.

Mientras tanto, nbc ha contratado al exdirector de la cia John Brennan como analista de seguridad nacional. Al igual que Clapper, Brennan ha sido acusado de filtrar a la prensa información clasificada que afirma que Rusia se había entrometido en las elecciones de 2016. Su objetivo es difamar al presidente Trump, una agenda que puede seguir persiguiendo en su nuevo trabajo.

Nbc también contrató a Chuck Rosenberg, exjefe de gabinete del director del fbi James Comey; Frank Figliuzzi, exjefe de contrainteligencia del fbi; Juan Zárate, exasesor adjunto de Seguridad Nacional y Ken Dilanian, el reportero de Los Angeles Times que fue sorprendido enviando borradores de sus artículos a la cia de Obama para su aprobación antes de su publicación.

Estos exagentes de la cia, funcionarios del fbi y burócratas de la seguridad nacional se han convertido en algunas de las caras más conocidas de una nueva industria híbrida donde los espías del “Estado profundo” se renombran como periodistas.

Es preocupante que los principales medios de comunicación contraten espías y agentes de la administración de Obama. Desde que el presidente Trump asumió el cargo, su Departamento de Justicia ha más que triplicado el número de investigaciones sobre filtraciones del gobierno a los medios de comunicación. Muchos agentes de inteligencia de la era de Obama ahora trabajan para las mismas agencias de noticias que publican estas filtraciones.

Una prensa verdaderamente libre da prioridad a los informes basados en la evidencia para informar a las personas sobre el mundo. Pocas cosas son peores para la democracia que periodistas confabulando con agentes políticos y espías para desinformar al público. ¡Ahora los mismos espías que intentaron manipular las elecciones presidenciales de 2016 con mentiras, indirectas y teorías de conspiración, trabajan en los principales medios de comunicación!

Silicon Valley

Durante su periodo en el cargo, Obama fue conocido como el “presidente de Silicon Valley”. Las grandes compañías tecnológicas como Amazon, Apple, Facebook, Microsoft y Google tenían una relación sorprendentemente estrecha con su administración. Los datos de la Campaña de Responsabilidad muestran que los representantes de Google asistieron a reuniones en la Casa Blanca más de una vez por semana durante la presidencia de Obama. Casi 250 personas dejaron la administración de Obama para trabajar para Google o viceversa durante este tiempo.

Eric Schmidt, presidente ejecutivo de la empresa matriz de Google, apoyó las dos campañas presidenciales de Obama. Y fue la Comisión Federal de Comercio de Obama la que dictaminó que Google no era un monopolio de Internet que debía dividirse en compañías más pequeñas. Es difícil decir cuánto de la alineación de propósitos entre Silicon Valley y el Partido Demócrata es una coincidencia, ya que ambos están dirigidos por izquierdistas, y cuánto se debe a una colusión real con agencias del “Estado profundo”.

En 2013, el ex contratista del gobierno Edward Snowden proporcionó pruebas de prism, un programa de espionaje en el que nueve compañías tecnológicas importantes (Apple, aol, Dropbox, Facebook, Google, Microsoft, PalTalk, Skype, Yahoo y YouTube) proporcionaron a la nsa y el fbi de Obama acceso a correos electrónicos, audios, videos, fotografías, documentos y datos de ubicación de sus usuarios. ¿Para qué necesitaba la administración Obama todos estos datos sobre ciudadanos estadounidenses? Una cantidad cada vez mayor de evidencia sugiere que esta información se utilizó y se está utilizando para manipular las elecciones.

“Desde las revelaciones de Edward Snowden sobre el alcance y la profundidad de la vigilancia de la nsa, se ha hecho evidente que Silicon Valley es un nodo vital del Estado profundo”, escribe el ex asistente del Congreso Mike Lofgren en su libro, The Deep State (El Estado profundo).

Desde ese entonces, el Congreso aprobó un proyecto de ley que frena los programas de vigilancia masiva de la nsa, pero Google y Facebook continúan recolectando grandes cantidades de datos personales sobre ciudadanos estadounidenses. Y estas compañías continúan disfrutando de una relación demasiado estrecha con el expresidente Obama y los agentes de seguridad de la era Obama. Dos meses después de que dejó el cargo, Obama se reunió en privado con líderes de varias compañías tecnológicas en el hotel Fairmont en San José, California. El director de la política de seguridad cibernética del gobierno de Obama, Nathaniel Gleicher, ahora es jefe de la política de seguridad cibernética en Facebook. El ex analista del Departamento de Seguridad Nacional, Jason Ally, ahora trabaja como analista de calidad de búsqueda en Google. El ex analista de la nsa Andrew Honig ahora trabaja como gerente de ingeniería de software en Google.

Las grandes empresas tecnológicas como Facebook y Google se consideran parte del sector privado, pero sus extensos lazos con exfuncionarios de la administración Obama y agentes de inteligencia desdibujan la línea de separación. Y al igual que los espías de la era Obama que ahora están difundiendo información falsa en la televisión por cable, los activistas de izquierda en Silicon Valley están trabajando para manipular la opinión pública.

Censurando a los conservadores

Los empleados de Google utilizaron una variedad de medios para impulsar a Hillary Clinton y dañar a Donald Trump en las elecciones presidenciales de 2016. Un estudio presentado en la 97ª reunión anual de la Asociación Occidental de Psicología descubrió que los resultados de búsqueda pro-Clinton eran “más del doble” de comunes en Google, así como en Yahoo. Un estudio realizado por Leo Goldstein descubrió que las búsquedas de Google suprimieron sitios conservadores como ‘Drudge Report’, ‘PJ Media’ y ‘American Thinker’.

A fines de mayo, investigadores encubiertos que trabajan para el Proyecto Veritas grabaron en secreto una conversación con Jen Gennai, la jefa de innovación responsable en Google, un departamento establecido para gestionar la “imparcialidad” y la “ética” de la inteligencia artificial. Gennai dijo que Google está diseñando específicamente sus algoritmos para evitar una repetición de las elecciones presidenciales de 2016 en EE UU. Un informante anónimo de Google dijo a Project Veritas que Google está usando algo que llama “machine-learning fairness” (equidad de aprendizaje automático) para promover su agenda política. Los documentos filtrados muestran que esta herramienta utiliza “inteligencia artificial” para lograr un objetivo muy humano: el de promover una agenda liberal. Cuando usted busca algo con Google, el equipo de liderazgo e “innovación responsable” de la compañía ha manipulado sus resultados de búsqueda para promover el liberalismo y suprimir el conservadurismo.

Esto es profundamente preocupante, ya que Google es el motor de búsqueda más popular en el mundo. Más del 90% de todas las búsquedas en línea en todo el mundo se realizan a través de Google o su filial YouTube. Ahora los ingenieros de Google están decidiendo qué información debería estar disponible para los ciudadanos estadounidenses al filtrar sitios web conservadores desde su plataforma.

En una audiencia del Comité Judicial del Senado el 17 de julio, el Dr. Robert Epstein testificó que Google influenció en millones de votos en las elecciones de 2016 a través de sus técnicas manipuladoras de motores de búsqueda. El Dr. Epstein, un liberal que ha llevado a cabo una amplia investigación sobre la tendencia de los motores de búsqueda, advirtió además que 15 millones de votos están en peligro en las elecciones de 2020.

“Los algoritmos de Google están teniendo un impacto dramático en el pensamiento, los comportamientos, las actitudes, las creencias, las compras y las preferencias de voto de 2.500 millones de personas en este momento”, dijo Epstein a Breitbart News después de su audiencia en el Senado. “Ése es el poder que tienen. Ése es el poder que ejercen. Ésto es lo que hace un régimen totalitario. Ésto no es un monopolio. Un monopolio fija los precios, y ésto no es aquello. Ésto es mucho más que eso. Es un gobierno represivo. Es un gobierno totalitario y autoritario que en este momento gobierna a gran parte del mundo”.

Aunque la izquierda radical ha perdido el control de la presidencia, del Senado y de la Corte Suprema, todavía controla Silicon Valley y los principales medios de comunicación, lo que significa que tiene un tremendo poder sobre las mentes de las personas.

YouTube ha cerrado canales de video conservadores completamente por razones ideológicas. Los censores de YouTube cerraron los canales de ‘Legal Insurrection’ y ‘Pamela Geller’ después que publicaron videos de apoyo a Israel. Los censores también han puesto en “modo restringido” más de 100 videos PragerU, del educador conservador Dennis Prager. Este modo estaba destinado a censurar el contenido sexual inapropiado para niños, no para evitar que vieran videos educativos con títulos como: “Si vives en libertad, agradece al Imperio Británico”, “¿Por qué el comunismo no es tan odiado como el nazismo?”, “Haga hombres masculinos otra vez” y “Los Diez Mandamientos: lo que deberías saber”.

Este tipo de censura de las grandes compañías tecnológicas está ideológicamente impulsado para limitar la libertad de expresión y “para cambiar fundamentalmente a EE UU”.

El Proyecto Veritas (con una cámara oculta) captó a nueve empleados y exempleados de Twitter admitiendo que los algoritmos de Twitter ocultan deliberadamente tweets si usan palabras como “Dios” o “Estados Unidos” (“America”). Twitter también restringe los anuncios de organizaciones pro-vida mientras permite anuncios a favor del aborto de Planned Parenthood (Paternidad planificada).

Los exfuncionarios de la administración Obama, sus aliados en Silicon Valley y los principales medios de comunicación están en guerra con los conservadores y la administración Trump. El presidente Trump advirtió que la censura continua de los ciudadanos estadounidenses en las plataformas de redes sociales es una amenaza a la libertad de expresión para todos, garantizada constitucionalmente. Sin embargo, el peligro que representa este tipo de censura va más allá de un intento de socavar a cierto presidente o partido. En realidad, es un arma utilizada por los socialistas radicales para atacar tanto a “Dios” como a “EE UU”.

La verdad derribada

El presidente Trump lidera una revuelta populista contra el establecimiento tecnocrático (también conocido como el “Estado profundo”) que el gobierno de Obama construyó, y está trabajando para restaurar el Estado de derecho en EE UU. Pero Obama y sus altos mandos están contratacando al usar las amplias conexiones de medios que han desarrollado.

La profecía bíblica tiene mucho que decir sobre un gobernante perverso que echa la verdad por tierra en el tiempo del fin.

“Aun se engrandeció contra el príncipe de los ejércitos, y por él fue quitado el continuo sacrificio, y el lugar de su santuario fue echado por tierra. Y a causa de la prevaricación le fue entregado el ejército junto con el continuo sacrificio; y echó por tierra la verdad, e hizo cuanto quiso, y prosperó” (Daniel 8:11-12). Antiguamente, el emperador selyúcida Antíoco Epífanes cumplió esta profecía cuando profanó el templo en Jerusalén con un ídolo con su imagen. Pero el libro de Daniel es principalmente para este tiempo del fin (Daniel 12:4). Así que esta profecía sobre Antíoco tiene un doble cumplimiento, y es profecía para hoy.

El jefe editor de la Trompeta, Gerald Flurry, explica en su folleto Estados Unidos bajo ataque que hoy hay más de una figura de Antíoco en el escenario. Hay un Antíoco espiritual que “echó por tierra la verdad” dentro de la Iglesia de Dios. Pero también hay una figura política que viene en el espíritu de Antíoco para “echar por tierra la verdad” en Estados Unidos. Barack Obama cumplió el papel del Antíoco político de EE UU, como su presidente más hostil (bíblicamente) de la historia. Ahora él está fuera del cargo, pero su administración todavía está trabajando en los principales medios de comunicación. Esa es la razón principal por la cual las verdades de la Biblia están bajo ataque en EE UU hoy, como nunca antes.

Netflix, cnn, nbc, Google, Facebook y algunos otros medios de comunicación importantes están monopolizando el mercado de ideas y actuando, en palabras del Dr. Epstein, como un Estado totalitario. El mismo ser espiritual inicuo que controlaba la mente del antiguo rey Antíoco Epífanes, hoy está suprimiendo la verdad.

Nuestro pueblo no entiende la Biblia como antes lo hacía, pero muchas Escrituras revelan a este espíritu como Satanás el diablo.

“Si usted mira toda la historia en la profecía bíblica, verá que Satanás tiene un ataque en tres flancos”, escribe el Sr. Flurry en Estados Unidos bajo ataque. “Primero ataca a la Iglesia de Dios. Segundo, derriba los valores dentro de las naciones de Israel. Y finalmente, traerá al Sacro Imperio Romano para destruir a esas naciones en la Gran Tribulación”. ¡Ese es el plan maestro de Satanás para destruir al Israel espiritual y al físico!

Todavía hay una corriente subyacente importante contra el Estado de derecho y la moral bíblica en la actualidad. El Estado profundo, construido por el presidente Obama, continúa oponiéndose al presidente Trump con cualquier medio que pueda encontrar, ya sea legal o ilegal. Aunque Obama ya no está en el cargo, este espíritu de anarquía persiste. Y un nuevo híbrido del Estado profundo con los medios de comunicación, está cegando a mucha de nuestra gente a la realidad.

Una bruma de engaño envuelve al mundo. Cuando las personas no aman sinceramente la verdad, llegan a creer mentiras (2 Tesalonicenses 2:9-12). Antíoco y sus “huestes” de seguidores pueden “echar por tierra la verdad” por “causa de la prevaricación”. El diablo está capacitando a este “ejército” para explotar el desenfreno y la falta de fe de EE UU. La sociedad ha rechazado la mayoría de las verdades bíblicas que alguna vez entendió y no es receptiva para aprender las verdades bíblicas que no comprende. La única forma de vencer al diablo, defender la verdad y resolver nuestros problemas es dejando de transgredir la ley de Dios y orar fervientemente por más fe. La triste verdad es que EE UU tendrá que soportar un momento de intenso sufrimiento debido a su propia rebelión. ¡Pero la maravillosa verdad es que este tiempo de sufrimiento llevará a la nación a un punto, en el que estará dispuesta a amar y aceptar la verdad de Dios cuando Jesucristo regrese! 

ATK, AD