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Flags of the European Union and Germany by Tilemahos Efthimiadis on flickr/CC by 2.0

Edición especial: ¡Él tenía razón! (quinta parte)

¡Él tenía razón!: ¿Está a punto de aparecer un dictador mundial?

Continuación de Edición especial: ¡Él tenía razón! (cuarta parte)

El euro

El catalizador para la unión política, la eliminación de la soberanía nacional mediante la imposición de una moneda común europea, había sido predicho en las páginas de La Pura Verdad 30 años antes de que se hiciera realidad. “Actualmente ninguna moneda europea es lo suficientemente fuerte como para reemplazar al dólar en el comercio internacional. Pero una situación de emergencia podría conducir a Europa a apresurar la unificación y a adoptar una moneda común basada en sus reservas de oro combinadas” (octubre de 1967).

Cuando Alemania tomó la presidencia de la Unión Europea por su plazo de seis meses en 1999, un periódico británico informó: “El Canciller Gerhard Schröder y su equipo han dejado a sus socios sin duda alguna de que Bonn intenta usar su turno al mando del timón para afirmar agresivamente los intereses de Alemania, especialmente en cuanto a las finanzas de la ue .  … Joschka Fischer, el Ministro de Asuntos Exteriores, dijo que el euro acababa de promover a la ue a la ‘liga mundial’ … John Redwood, el Secretario de Comercio e Industria, dijo: ‘ … El ministro alemán ha indicado claramente que el plan de la moneda única es parte de un paquete mucho mayor para efectuar un cambio hacia una Europa federal’” (Electronic Telegraph, 2 de enero de 1999).

Dominación alemana

“Aún durante la Segunda Guerra Mundial, mientras los bombarderos aliados estaban azotando incesantemente a Alemania hasta dejarla como una sombría y destrozada pila de escombros, ¡el Sr. Armstrong estaba advirtiendo a sus oyentes y lectores que Alemania se levantaría de nuevo! Ellos no lo creyeron”.

“¡Mire a su alrededor ahora!”

“¿Fueron seguras las advertencias? ¿Fueron ciertas? ¿Han ocurrido?” (La Pura Verdad, febrero de 1957). Tales fueron las desafiantes preguntas puestas por un escritor de La Pura Verdad 12 años después de la derrota de Alemania en la Segunda Guerra Mundial.

Para mediados de los años 60, cuando la iniciativa más evidente de unión en Europa aún estaba en el comercio y los negocios, La Pura Verdad ya había notado un creciente impulso de unidad política dentro del Mercado Común. “Pero si 300 millones de europeos estuvieran unidos y pudieran hablar con una sola voz, esto superaría cualquier poder en el mundo hoy. … De una cosa pueden estar seguros. De hecho, es tan seguro, que usted puede contar con ello: El clamor por una unión política en Europa se hará más fuerte y dentro de poco tiempo veremos al Mercado Común llegar a ser unos Estados Unidos de Europa. ¡No tendrá que esperar mucho!” (Ibíd., septiembre de 1967).

Uno de los escritores principales de La Pura Verdad en la década de 1970 escribió: “Durante cerca de 30 años la revista La Pura Verdad y el programa de televisión El Mundo de Mañana han estado diciéndole al mundo que Europa se unirá — que unos Estados Unidos de Europa son tan ciertos como el hecho de que el sol saldrá mañana” (febrero de 1970).

En 1999, usando esta misma expresión, el Weekly Telegraph informó que “los alemanes coaccionan hacia unos Estados Unidos de Europa: El nuevo liderazgo rojo-verde de Alemania ha estado quitándole el velo a su proyecto para una Europa federal construida con el respaldo del recientemente lanzado euro. Las iniciativas alimentarán los temores de los euro-escépticos de que la fusión monetaria fue solamente un paso en el camino hacia unos Estados Unidos de Europa. Como titular de la presidencia de la ue hasta julio, Alemania quiere capitalizar el impulso del nacimiento del euro para establecer a Europa firmemente en el camino hacia un futuro federal” (Weekly Telegraph, 20-26 de enero de 1999).

Aunque Alemania es el principal promotor en todos estos esfuerzos, para disipar cualquier idea de que el país pudiera tener intenciones expansionistas, estas iniciativas han sido hechas generalmente bajo el pretexto de que son para el bien común de la Unión Europea.

La Pura Verdad resumió esta estratagema hace años con estas palabras: “Esta visión explica porqué Alemania Occidental ha tratado tan arduamente durante tanto tiempo establecer posiciones comunes a la comunidad en un frente tras otro. Además, al exponer siempre la causa común europea, es menos sospechosa de tener motivaciones nacionalistas. Después de todo, la Segunda Guerra Mundial no está tan lejos en el pasado” (octubre de 1976).

Pero, desde que el primer canciller alemán del “auge de los bebés” [“baby-boomer”] llegó al poder, todo eso está cambiando. Puede que Alemania tenga hombres más jóvenes, de unos 40 años, en el timón del gobierno ahora, ¡pero durante los pasados 50 años de su masivo crecimiento de posguerra las instituciones alemanas han sido tripuladas en los niveles superiores por la vieja guardia que apoyó al Tercer Reich de Hitler!

“¿Dónde están los geopolíticos, los abogados, los jueces, los maestros, los magistrados, los policías, los jóvenes hombres de negocios, los miembros de las muchas ramas de las fuerzas armadas, los antiguos miembros de la Juventud de Hitler, los trabajadores del partido, los industriales que apoyaron totalmente a Hitler, los propagandistas, los agentes de la quinta columna — y todos los demás?”

“Fácil. ¡Ellos están ahí de vuelta donde solían estar! Hoy, por ejemplo, el 60 por ciento de los abogados, jueces, funcionarios civiles, Bürgermeisters (alcaldes) y magistrados sólo en el estado de Bavaria son conocidos antiguos nazis”.

“Casi TODOS los industriales de más alto nivel en el Ruhr [valle, zona industrial] son antiguos nazis. Miembros del actual gobierno (incluyendo al partido udc) son conocidos, antiguos nazis con gafete carné” (Ibíd., diciembre de 1963).

El partido Unión Democrática Cristiana (udc) dominó la política alemana de la posguerra durante 33 años. Es el bastión corporativo alemán y el conservadorismo al estilo alemán. Ahora se ha revelado que la udc fue apoyada por un sofisticado sistema de fondos ilegales mediante contribuciones corporativas de Alemania y de magnates industriales — muchos de ellos, sin duda, los mismos “antiguos nazis con carné”. El anterior canciller Kohl ahora está acusado con cargos por haber recibido más de us$5.5 millones para apoyar al udc. ¿Cuál es su explicación?

“Tal vez la clave reposa en una pequeña frase del ex canciller de 69 años, que usó cuando renunció. Él dijo que siempre había tratado de ‘cumplir con su deber’. … ‘Esta es una excusa muy antigua’, dijo Joachim Krauze, un analista político. ‘La gente en este país ha hecho cosas terribles y las ha justificado refiriéndose a ellas como su deber’” (International Herald Tribune, 20 de enero de 2000).

Ya no hay una voz clamando una advertencia sobre los drásticos e inevitables resultados de la insensatez de Gran Bretaña y Estados Unidos en la financiación y promoción del surgimiento de una Europa unida. Algunos de los políticos más astutos ahora están clamando esta misma advertencia: “La baronesa Thatcher anoche atacó intensamente los planes de una estructura de defensa europea, diciendo que esto amenazaría a la otan y podría ayudar a crear un súper estado europeo. … Dando el insólito paso de atacar la política del gobierno británico desde el extranjero, ella clasificó la motivación hacia una defensa europea separada al mismo nivel que el de la moneda europea única. Ambas están dirigidas a la ‘utópica empresa de crear un singular súper estado europeo para rivalizar con Estados Unidos en la escena mundial’” (Times, Londres, 8 de diciembre de 1999).

Ahora, a más de medio siglo desde la desastrosa derrota a manos de las Fuerzas Aliadas, ¿qué piensa Europa de Alemania? “La publicación … de un libro francés que rompió el tabú, titulado: Sobre la próxima guerra con Alemania, no fue diseñado para calmar los nervios. Su autor, Philippe Delmas, un funcionario de alto cargo y antiguo escritor de discursos para un ministro de relaciones exteriores francés, Roland Dumas, sostiene que ‘el temor a Alemania está de regreso’ y que de nuevo, es ‘la mayor fuerza política en Europa. Alemania parece amenazante, a pesar de sí misma, ¡y en ninguna parte más que en Francia!’ … El espectáculo de una Alemania reunificada es desconcertante. Y los franceses ahora parecen reconocer que Alemania es política y económicamente el más influyente, así como el país más poderoso de Europa” (Economist, 6 de marzo de 1999). 

Continúa en Edición especial: ¡Él tenía razón! (sexta parte)

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