Reciba nuestro Boletín de avisos gratuitamente una vez por semana.

Fire%20and%20riot%20for%20george 560

GETTY IMAGES

Disturbios raciales: tres décadas de advertencia profética

¿Qué tan grave es la crisis que afecta actualmente a las ciudades de Estados Unidos? ¡La profecía bíblica responde!

Las ciudades de Estados Unidos están en llamas. Los alborotadores en desafuero están destruyendo propiedades, saqueando tiendas, atacando a la policía y a los dueños de las tiendas, y cometiendo asesinatos. Esto comenzó hace una semana después que un hombre negro fuera asesinado en Minneapolis durante un arresto. Pero se trata de mucho más que eso.

Yo he estado advirtiendo acerca de los conflictos raciales en Estados Unidos desde las primeras ediciones de la Philadelphia Trumpet. Quiero compartir con ustedes algunas citas para mostrarles cómo este problema ha ido en aumento durante décadas, y mucho más importante, por qué la Biblia profetiza que empeorará y contribuirá a la caída de toda la nación si no nos arrepentimos.

En 1992, tras la absolución de cuatro agentes del Departamento de Policía de Los Ángeles por golpear a Rodney King, la ciudad estalló en disturbios sangrientos que hirieron a más de 2.300 personas y mataron a 63. Escribí esto en la edición de junio de 1992 de The Trumpet [todas las citas son de acuerdo a la edición en inglés]:

¡A medida que la economía empeora, los alborotadores van a incendiar más y más porque la ira de Dios está sobre nosotros! Y Dios está mucho más enojado con el pueblo blanco en Israel, que con el pueblo negro. ¡Los problemas se van a intensificar hasta que nuestro pueblo se arrepienta [de sus muchos pecados]! (...) ¡Los disturbios de Los Ángeles son sólo un tipo de lo que le va a pasar a toda la nación! ¡Ésta es una profecía sombría sobre nuestro futuro! Los disturbios y los incendios son el principal impulso de la “pestilencia” mencionada en Ezequiel 5. [La palabra pestilencia puede definirse como una plaga de violencia o de incendios. Para más información, solicite nuestro libro gratuito sobre Ezequiel]. Y estos disturbios se van a extender a otras naciones israelitas, ¡a menos que estos pueblos se arrepientan! De una manera u otra, Dios va a llamarnos la atención.

Tres años después, O. J. Simpson fue juzgado por un doble asesinato que tuvo lugar en Los Ángeles, exacerbando así aún más las tensiones raciales. En la edición de septiembre-octubre de 1995 de The Trumpet, yo escribí:

A final de cuentas, el daño de este juicio será mucho peor que el caso de Rodney King. Algunos han llamado a este juicio un circo; o sea, una confusión desorganizada. Pero este juicio ha sido cuidadosamente orquestado por Satanás, y Dios lo ha permitido. En una época en que el crimen está fuera de control, nuestros departamentos de policía están siendo despojados de su poder. El Departamento de Policía de Los Ángeles sólo está liderando el camino. ¡Satanás está destruyendo el gobierno de la nación para poder explotar la bomba social del odio racial y así poder destrozarnos! Con un departamento de policía prácticamente ineficaz, eso es fácil de lograr…

¡Los disturbios de Los Ángeles en 1992 fueron sólo un tipo de lo que va a pasar en las principales ciudades de toda la nación! ¡Es una profecía sombría de nuestro futuro! El gobierno ha perdido el control. Hay una ruptura de la ley y del orden. Las autoridades gubernamentales pidieron a las estrellas deportivas negras y a otros negros destacados, que suplicaran a su pueblo para que detuviera los disturbios de Los Ángeles en 1992. ¡Ésa parece ser su principal esperanza de paz! ¡Qué patético! Prácticamente, no hubo ninguna demostración de fuerza gubernamental. ¡Nos estamos acercando peligrosamente a la anarquía y al caos social!

En 2011, los republicanos intentaron interrogar al Fiscal General Eric Holder sobre la operación “Fast and Furious” (Rápido y Furioso). Ésa fue la operación en la que la administración del presidente Barack Obama estaba contrabandeando armas automáticas a los cárteles de la droga en México. Holder respondió con viciosas acusaciones de que los republicanos eran racistas por criticar el programa, ya que él y el presidente Obama son afroamericanos. Yo escribí en el artículo: “El Fiscal General de Estados Unidos enciende la bomba racial” en la edición de marzo de 2012:

El racismo republicano se ha convertido en el grito de batalla de la izquierda radical, ¡encabezada por el Presidente y su Fiscal General! En su mayoría, esa acusación no es verdad. Pero mucha gente va a creer que sí es verdad y van a actuar de acuerdo a ello. A medida que la economía empeore y las emociones de la gente se empiecen a calentar, los disturbios raciales violentos van a estallar en nuestras principales ciudades. ¿Creemos que tales declaraciones racistas de odio no tienen consecuencias? Como niños pequeños, la izquierda radical hace estas afirmaciones llenas de odio y (...) las consecuencias (...) van a ser horribles. La profecía de la Biblia dice que así serán, ¡aunque el sentido común solo debería decírnoslo! Esto no es, el presidente Obama unificándonos como prometió hacerlo en su campaña presidencial. Él está liderando el camino hacia divisiones violentas. Y quiero decir, ¡violentas!

En abril de 2015, la gente se amotinó en Baltimore, Maryland, después que Freddie Gray, un hombre negro, muriera bajo custodia policial. Las protestas contra la policía comenzaron antes de que se supiera la causa de muerte, y luego éstas estallaron en disturbios. Más tarde, los seis oficiales implicados fueron declarados inocentes de cualquier delito, e incluso tres de ellos fueron absueltos por un juez negro. En la edición de julio de 2015, escribí lo siguiente en “Sus ciudades están ardiendo con fuego”:

Las acusaciones de racismo policial están aumentando la desconfianza del público hacia las fuerzas del orden y alimentando una tendencia a los incidentes violentos relacionados con la raza y la anarquía. La ira de ciertos segmentos destacados de la población negra en particular va en aumento, y se está desbordando en disturbios y violencia con una frecuencia cada vez mayor en las ciudades estadounidenses.

En 2012, George Zimmerman disparó y mató al adolescente afroamericano Trayvon Martin. El grupo Black Lives Matter (Las vidas negras importan) se formó, y muchos de sus activistas han resucitado el violento simbolismo y la retórica anti-policial de las Panteras Negras. Alicia Garza, miembro fundador del grupo, dice que una de sus principales influencias es Assata Shakur, miembro del partido de las Panteras Negras y del Ejército de Liberación Negra, quien asesinó a un policía estatal de Nueva Jersey y huyó a Cuba. La agenda de grupos como Black Lives Matter se extendió rápidamente por gran parte de nuestra cultura, especialmente en el entretenimiento. La cantante pop estadounidense, Beyoncé Knowles, glorificó a Black Lives Matter durante el Super Bowl de 2016. Yo escribí esto en la Trompeta de mayo-junio de 2016 en el artículo titulado, “La verdadera agenda detrás de Black Lives Matter”:

Al igual que las Panteras Negras, el movimiento Black Lives Matter también está comenzando a ser conocido por sus cantos comparando a los oficiales de policía estadounidenses con cerdos. “Cerdos envueltos, fríanlos como al tocino”, fue una variación usada prominentemente en una manifestación el año pasado en Minnesota. Los líderes de este movimiento, para propósitos malignos, están examinando y magnificando el problema del racismo entre los alguaciles del orden en Estados Unidos. ¡Ellos están utilizando esto deshonestamente para justificar un comportamiento terriblemente peligroso! Están agitando las emociones y la ira; pero nada de eso es con el propósito de resolver el problema. ¡Ellos quieren revolución y guerra!

Más tarde en ese mismo año, tras dos incidentes en los que la policía mató a hombres negros en Minnesota y Luisiana, el presidente Obama inmediatamente publicó en los medios de comunicación social que esto no se trataba de “incidentes aislados” y enfatizó las “disparidades raciales”, y así insinuó que la policía estadounidense es racista, como ya lo había dicho anteriormente. Horas más tarde, un hombre negro empezó una balacera en Texas, asesinando a cinco policías de Dallas e hiriendo a siete más. Una semana después, un hombre que había publicado un vídeo glorificando lo que sucedió en Texas, asesinó a tres oficiales en Luisiana. Yo escribí en “Estados Unidos se enfrenta a una explosión de violencia racial” (septiembre de 2016):

¡Tal retórica está incitando a males que rápidamente se están volviendo mucho peores que aquellos que pretende resolver!...

Seguramente las declaraciones del Presidente, al igual que su discurso acusatorio sobre esos dos policías, ¡ayudan a agitar a hombres como el francotirador de Dallas! ¡Las palabras tienen consecuencias! ¡Y sus consecuencias se multiplican cuando provienen del Presidente de Estados Unidos!…

¡Esto es una pendiente resbaladiza que está moviendo a Estados Unidos hacia una guerra racial y a un gobierno de dictadura o tiranía!...

Yo creo que la izquierda radical hará lo que sea con tal de asirse al poder en las próximas elecciones. ¿Están ellos fomentando los problemas raciales para presentarse como la solución y justificar la toma de más control?

Luego volví a enfatizar las profecías de Isaías, incluyendo la de Isaías 1:6-7, la cual profetizó que toda nuestra nación estaría enferma de pies a cabeza, herida, hinchada y afligida por llagas podridas y sin cura: “Vuestra tierra está destruida, vuestras ciudades puestas a fuego, vuestra tierra delante de vosotros es comida por extranjeros y asolada como asolamiento de extraños”.

Ahora vemos violencia y destrucción terrible en nuestras ciudades. Los estadounidenses, y la gente de todo el mundo, ven lo rápido que nuestras tensiones raciales pueden desembocar en un caos amenazante para la nación. Durante los disturbios de la semana pasada, otras naciones han tratado de aprovecharse y unirse a los que afirman que la policía de Estados Unidos es racista. Todo ello con el fin de destruir la implementación de la ley en Estados Unidos, ¡lo que a su vez destruirá al país!

¿Por qué? Porque Satanás es real; él está atacando a los descendientes del antiguo Israel que incluye a Estados Unidos, y Dios lo está permitiendo porque hemos dejado de creer en Él y le hemos desobedecido, volviéndonos hacia el camino pecaminoso de Satanás.

¡La Biblia es verdadera! ¡La profecía bíblica es real! ¡Dios está advirtiendo a Estados Unidos sobre las consecuencias de nuestros pecados! En estos últimos años, las profecías de la Biblia han demostrado ser ciertas. Sus espantosas profecías acerca de lo que vendrá en los próximos meses y años también resultarán ciertas. En estos tiempos cada vez más terribles, la Santa Biblia es nuestra única fuente de verdad y nuestra única fuente de esperanza. 

Boletín, AD