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Hitler y el Sacro Imperio Romano (primera parte)

18/04/2019  •  de latrompeta.es
Alemania y el Sacro Imperio Romano: capitulo cuatro
 

Continuación de El profano Imperio Romano (quinta parte)

Hitler y el Sacro Imperio Romano

Cuando Adolfo Hitler tenía 17 años, un cambio radical ocurrió en su vida. Un amigo cercano de Hitler quedó profundamente estremecido por su voz. Esta es una cita del libro llamado El Dios Sicopático: Adolfo Hitler, del escritor Robert G. L. Waite (énfasis mío en toda la cita): “Después de mirar fija e intensamente a su amigo durante todo un minuto, éste comenzó a hablar. ‘Nunca antes y nunca después he oído a Adolfo Hitler hablar como lo hizo en esa hora mientras nos hallábamos allí solos bajo las estrellas como si fuéramos las únicas criaturas en el mundo’. [Augusto] Kubizek pensó que había algo extraño en Hitler aquella noche. ‘Fue como si otro ser hablara desde su cuerpo, y lo conmoviera a él tanto como a mí’. No era del todo el caso de un orador entusiasmado con sus propias palabras. Al contrario; más bien siento como que él mismo escuchó con asombro y emoción lo que brotaba de él con una fuerza elemental. No intentaré interpretar este fenómeno, pero era un estado completo de euforia y éxtasis’. Lo que Hitler dijo aquella noche quedó perdido, pero una cosa se grabó en la memoria de Kubizek. Adolfo no habló de convertirse en artista o arquitecto. Ahora él se vio (al igual que Rienzi), como el mesías de su pueblo. Él habló de un ‘mandato que, un día, él recibiría de la gente para guiarla fuera de la servidumbre a las alturas de la libertad (…). Habló de una misión especial que un día se le confiaría a él”.

Necesitamos pensar sobre esto y dejar que Dios interprete este raro fenómeno. ¡El amigo de Hitler dijo que otra voz habló a través de él! Los dos estaban emocionalmente conmovidos.

Después de esa experiencia, Hitler ya no pensaba como un muchacho de 17 años. ¡Él se vio a sí mismo como “el Mesías”! ¡Esta es exactamente la forma en que el diablo piensa! (Isaías 14:14). Hitler sabía que recibiría un mandato (una “misión especial”) para guiar a su pueblo. Algo sumamente raro y radical ocurrió aquella noche.

La sexta cabeza

Cuando Benito Mussolini se convirtió en el líder italiano antes de la Segunda Guerra Mundial, él llamó a su régimen el Sacro Imperio Romano. Herbert W. Armstrong sabía que esta era la sexta cabeza del Imperio Romano (Apocalipsis 17:8). Lo que Sr. Armstrong no entendió fue que Hitler (no Mussolini) jugó el papel clave en el Sacro Imperio Romano. Mucha información que el Sr. Armstrong no tuvo, ahora está disponible. Satanás fue el poder real detrás de la sexta cabeza del Sacro Imperio Romano (Apocalipsis 13:4). Pero él le dio a Hitler el principal rol humano. Hitler lideró el Sacro Imperio Romano, aunque él no llamó a su régimen abiertamente por ese nombre. Sin embargo, el Tercer Reich tiene un significado similar.

La Biblia dice que esta bestia política siempre es guiada, o fuertemente influenciada, por una gran iglesia. Sin embargo, gran parte de esta conexión con la iglesia normalmente sucede por detrás del telón. Pero la fuerza unificadora singular es el diablo.

“La bestia que has visto, era, y no es; y está para subir del abismo e ir a perdición; y los moradores de la tierra, aquellos cuyos nombres no están escritos desde la fundación del mundo en el libro de la vida, se asombrarán viendo la bestia que era y no es, y será” (Apocalipsis 17:8). La palabra griega para “abismo sin fondo” es abismo, que significa bajo tierra. Eso significa que este gran imperio ha continuado sobreviviendo a partir del Imperio Romano original; sólo que ha estado “bajo tierra” a veces. Ha habido valles entre las cimas montañesas. Las últimas siete cabezas, o resurrecciones, fueron profetizadas para ser guiadas por una gran iglesia. Así es como la iglesia - estado tiene el nombre de “Sacro” (Santo) Imperio Romano.

Así pues, la sexta cabeza ascendió del abismo. Eso significa que la mayoría del mundo ignoraba su existencia. Después que aquél fue derrotado por los Aliados en la Segunda Guerra Mundial, volvió a la clandestinidad donde comenzó a trabajar encubiertamente para recuperar el poder sobre el mundo. En su modo de pensar, no existe una derrota final. ¡Una derrota es sólo un revés en su meta de dominación mundial!

Este imperio continuará hasta que Dios lo destruya, porque está gobernado por Satanás.

La bestia depreda poderosamente en la ignorancia del mundo. El engaño es su arma más grande. ¡La Biblia dice que así es como aplasta a sus “amantes”!

Satanás la mantiene viva para gobernar al mundo, y ésta está a punto de irrumpir de nuevo en la escena mundial; esta vez con un poder más grande que nunca antes. A la mayor parte del mundo se le pondrán los rostros pálidos repentinamente con un miedo incomparable. Este poder europeo está listo para golpear al mundo… ¡otra vez!

Lo que podemos agradecer, es que ésta será la última vez.

Podemos entender mucho mejor y más fácilmente la subida de la séptima cabeza si entendemos la sexta. La sexta cabeza nos da una dramática vista por anticipado de lo que está por pasar en el tiempo final del futuro cercano. Todo lo que tenemos que hacer es darnos cuenta de lo que hizo la sexta cabeza, ¡y entonces multiplicarlo por 20 o 30 veces! La Biblia revela que la sexta cabeza tiene un lazo muy cercano con la séptima. 

Continúa en Hitler y el Sacro Imperio Romano (segunda parte)

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