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Un manifestante reacciona mientras sostiene la bandera nacional griega afuera del Parlamento griego el 18 de mayo de 2017, durante una demostración al margen de una votación sobre las nuevas medidas de austeridad.
Louisa GouliamakiAFP/Getty Images

Grecia permanecerá como una colonia europea hasta 2060

16/05/2018  •  de latrompeta.es
¿Será Italia el siguiente?
 

Si usted cree a los encabezados, Grecia volverá a ser un país “normal” este verano. Su programa de rescate financiero europeo terminará, y una vez más podrá pedir prestado dinero en el mercado abierto.

Una mirada más cercana revela un cuadro diferente. La Unión Europea está ideando planes para gobernar a Grecia por las próximas décadas. El ex ministro de Finanzas griego Yanis Varoufakis describió la realidad en un artículo para Project Syndicate el 26 de febrero:

Hasta que el 75% de la deuda pública griega sea cancelada—en 2060, por lo pronto—el país, se nos ha dicho, será sujeto a una “mayor vigilancia” (un término con ecos desafortunados de “interrogación mejorada”).

En la práctica, esto significa 42 años de revisiones trimestrales, durante las cuales la Comisión Europea y el [Banco Central Europeo] bce “en colaboración con el [Fondo Monetario Internacional] fmi” podría imponer nuevas “medidas” sobre Grecia (tales como austeridad, ventas de remate de propiedad pública, y restricciones sobre el trabajo organizado). En resumen, las siguientes dos generaciones de griegos crecerán con la troika y su “proceso” (quizás bajo un nombre diferente) como un accesorio permanente de la vida.

Los detalles de esta vigilancia mejorada aún no han sido resueltos. Pero el actual proceso de rescate otorga a los supervisores europeos de Grecia la capacidad de vetar las leyes griegas. Los burócratas europeos mantendrán aproximadamente tanto control sobre Grecia como el presidente de EE UU lo tiene sobre Estados Unidos.

Incluso si Europa mantiene solo un poder de veto sobre el gasto de Grecia hasta 2060, aún es una enorme cantidad de poder. El control de las finanzas de una nación es fundamental para su soberanía. EU Observer denominó al 13 de julio de 2015—la fecha del último gran choque entre Grecia Y Europa—“el día en que Grecia perdió su independencia después de 185 años de libertad, el día en que la democracia murió en el país que la inventó”.

El artículo de Varoufakis no es la única razón por la cual vale la pena destacarlo ahora.

Italia podría estar preparándose para seguir los pasos de Grecia, desafiando a Europa por el control de su propia soberanía.

Por “Europa”, quiero decir Alemania. Los alemanes presionaron en las condiciones impuestas sobre Grecia, en gran parte porque es dinero de los contribuyentes alemanes el que fue usado para rescatar la economía de Grecia. Las elecciones de Italia del 4 de marzo podrían resultar en un choque de titanes europeo: la nación deudora más grande de Europa contra la economía más grande de Europa.

Varios de los principales partidos políticos italianos dicen que quieren romper las reglas de gasto de la UE, desafiando a Alemania con un encogimiento de hombros y un ¿Ah sí? ¿Por qué no vienes aquí y lo haces?

Uno de los principales partidos, Lega Nord, desea introducir un nuevo pagaré del tesoro que puede ser usado para pagar las cuentas gubernamentales. Los detalles se vuelven técnicos, pero el vocero de Economía del partido Claudio Borghi lo simplificó diciendo, “Si la gente dice que esto se parece mucho a una moneda paralela, ¿quién soy yo para estar en desacuerdo?”

Ambrose Evans-Pritchard del Telegraph escribió, “Tal gobierno estaría claramente en un estado de abierta hostilidad con Bruselas sobre todo desde la política fiscal hasta la crisis migratoria”.

Esto es muy similar a lo que los griegos intentaron—y ellos continuarán sufriendo las consecuencias hasta 2060.

Pero una confrontación entre Italia y Alemania simplemente no sería una repetición de lo que sucedió en Grecia. Italia es una nación del G-7, tiene mucho más poder, y las sumas de dinero involucrados son mucho más grandes.

Algunas veces la predicción en relaciones internacionales es como predecir un terremoto. Usted no puede decir cuando golpeará el desastre, pero usted puede señalar las áreas que con toda probabilidad experimentarán uno en algún momento. Con excepción de las relaciones internacionales, también hay tiempos de falla y líneas de falla. La elección de Italia y sus repercusiones podrían ser sísmicas.

La crisis de Grecia no necesariamente nos dice como ocurrirá tal terremoto. Alemania actualmente carece de un gobierno y ninguna coalición de gobierno estable se ve en el horizonte. Italia podría usar esto para su ventaja. Pero lo que sucedió, está sucediendo, y continuará sucediendo—en Grecia, muestra lo que está en juego.

Varoufakis escribió en su libro Adultos en la habitación: mi batalla con el profundo establecimiento de Europa, que el primer ministro de Grecia temía que Alemania instigaría un golpe contra él si se rehusaba a cumplir con sus demandas. Si tal amenaza fue hecha, ciertamente fue una desesperada.

Una cosa es segura: a largo plazo, Alemania continuará dominando a Europa. Pocas cosas exponen esto mejor que la actual subyugación de Grecia a la Unión Europea controlada por Alemania.

Herbert W. Armstrong predijo que Alemania dominaría a Europa a través de “una Unión Europea” atrás en el 9 de mayo de 1945. Desde entonces, una Europa liderada por Alemania ha pasado de lo aparentemente absurdo a una declaración de lo obvio.

Sin embargo, todavía vale la pena señalarlo, solo para llamar la atención sobre la precisión dramática de los pronósticos del Sr. Armstrong. Él tenía razón porque él basaba sus predicciones en la profecía bíblica. Usted puede leer al respecto en nuestro folleto gratuito ¡Él tenía razón!

Hay matices en el drama griego que he omitido en este breve escrito. Es fácil enojarse en favor de los griegos, pero al mismo tiempo, los contribuyentes alemanes están recibiendo un trato injusto—forzados a enviar dinero a otra nación. Para una mirada más completa sobre este tema, lea el escrito más largo que escribí con el editor ejecutivo de Trompeta Stephen Flurry: “¡mire quien manda en Europa!” 

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