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Gary Dorning/La Trompeta

Clima, género y la lucha por la verdad

¿Sobrevivirá la verdad a nuestra era científica “racional”?

Vivimos en la época de oro de la verdad. No más mitos, no más supersticiones. Somos racionales. Somos científicos. Sometemos la opinión subjetiva, a los hechos comprobables. Insistimos en la verdad.

Bueno, en todo caso... ese es el punto de vista promovido por un segmento prominente de la sociedad convencional.

Aquí hay un ejemplo: “El 97% de los científicos concuerdan en que: #climate (el cambio climático) es real, peligroso y causado por el hombre”. El presidente de Estados Unidos Barack Obama tuiteó eso en 2013.

Este punto de vista del consenso científico sobre el cambio climático generado por el hombre motivó al senador Bernie Sanders (quien se está postulando para presidente), a decir esto en febrero de este año: “Es realmente una desgracia y una vergüenza que tengamos un presidente que rechaza la ciencia, quien ni siquiera entiende que el cambio climático es real y causado por la actividad humana, que no entiende cómo se verá este planeta en los años próximos si no avanzamos audazmente y transformamos nuestro sistema de energía, alejándolo de los combustibles fósiles” (énfasis añadido en todo).

La ciencia es irrefutablemente clara en este punto (dice él) y cualquiera que esté en desacuerdo es un vestigio moribundo de un pasado menos iluminado. Este argumento está impulsando el “Nuevo Acuerdo Verde” y forma gran parte del pensamiento de la representante del Partido Demócrata Alexandria Ocasio-Cortez, quien dijo el pasado noviembre: “La gente va a morir si no comenzamos a abordar el cambio climático lo antes posible. No es suficiente pensar que es ‘importante’. Debemos hacerlo urgente”.

Estos políticos y la vasta mayoría de los científicos inteligentes e impulsados por los hechos concuerdan en lo siguiente: Sólo los simplones y peligrosamente ignorantes no creen en el cambio climático causado por el hombre. Y el electorado se está dando cuenta; una nueva encuesta del Programa sobre Comunicación del Cambio Climático de la Universidad de Yale dice que el 74% de los votantes registrados piensa que el calentamiento global está sucediendo, y el 67% está preocupado por esto. De acuerdo, entre los republicanos conservadores ese número es sólo el 42%, pero es cinco puntos porcentuales más alto que el resultado de una encuesta de 2017. Entonces hay progreso, ¿cierto?

No debe sorprendernos pues, que un número de republicanos que una vez dudaron de la agenda del calentamiento global y cambio climático, ahora está celebrando audiencias, haciendo promesas y otorgando votos a favor de esto. ¿Por qué exactamente? El congresista John Shimkus, un republicano de Illinois le dijo a Bloomberg, “No vale la pena luchar más. Veamos lo que podemos hacer para abordarlo y no dañar la economía”.

Entonces, no es que Shimkus esté convencido de que esto sea verdad. Sino que se ha rendido ante la presión; puede ver que está luchando una batalla perdida. Así que él y otros están tratando de apaciguar el creciente número de políticos y votantes que están en la cruzada en nombre de la “ciencia”.

Y una vez que los cruzados puedan arrasar lo suficiente de su desinformada oposición, ellos y los científicos pueden finalmente lidiar con esta amenaza existencial y salvar al mundo. O eso dice la narrativa.

Al mismo tiempo que los ideólogos del cambio climático marchan a la consigna de “¡Ciencia!-¡Ciencia! - ¡Ciencia!”, otra tendencia social que es poco científica en extremo está avanzando. De hecho, esta tendencia socava por sí sola la noción de que la nuestra es una era de racionalidad. Porque ésta rechaza la ciencia tan categóricamente como la afirmación de que la Tierra es plana.

Una tendencia profundamente poco científica

La estrella del tenis Martina Navratilova es una de las primeras atletas de alto perfil en anunciar que es lesbiana. Ella ha sido un símbolo entre homosexuales y transgénero. Pero recientemente hizo algo que agrió la opinión de la comunidad lgbtq sobre ella; habló contra los hombres que “cambian su género” y compiten en los deportes femeninos.

Considere algunos ejemplos recientes: en febrero, dos atletas transgénero masculinos de secundaria terminaron en primer y segundo lugar en la carrera de 50 metros, para damas en el encuentro del campeonato estatal de Connecticut, lo que significa que la chica que habría ganado llegó en tercer lugar. En octubre, un transgénero masculino que compitió como mujer en el campeonato mundial de ciclismo de pista en Los Ángeles, ganó el evento (y algo de rencor de las competidoras femeninas). En 2017, un pesista transgénero masculino compitió como mujer en el evento de levantamiento de pesas Internacional de Australia y dominó, incitando a otras atletas a quejarse de que él tenía una ventaja injusta. Tales incidentes se están volviendo más y más comunes.

La ciencia fácilmente prueba que las diferencias biológicas en los hombres (tanto en promedio como a nivel de elite) les permiten correr más rápido, levantar más y soportar más tiempo que las mujeres. La mujer promedio es como 12 centímetros más baja que el hombre promedio y es más de 13 kilos más liviana. Ella tiene unos 18 kilos menos de músculo, menos de la mitad de la fuerza en la parte superior del cuerpo, y 20% menos de capacidad aeróbica. Por eso, el tiempo récord en la carrera de 800 metros para muchachos de 14 años, es más rápido que el récord mundial femenino. Por eso en 2016 el equipo nacional de fútbol femenino de Australia (figurando quinto en el mundo en aquel tiempo) tuvo mal desempeño cuando cayó ante un equipo de muchachos menores de 15 años. Ellas perdieron 0-7. Por eso los deportes masculinos y femeninos están separados.

Y la obvia verdad es que estas discrepancias biológicas permanecen, incluso si el hombre decide en su mente que es en realidad una mujer.

Sin embargo, manifieste este hecho científico y será etiquetado como un transfóbico. Ni siquiera Navratilova salió inmune. Cuando ella se quejó acerca de los incidentes de hombres transgénero compitiendo contra mujeres biológicas, la organización Athlete Ally (Aliado del Atleta) lgbtq la expulsó de su consejo asesor y cortó los lazos con ella. “Pues, de veras que me tropecé con un nido de avispas”, escribió en su blog. “El apoyo que normalmente recibo de ‘mi gente’ (la comunidad lgbt) fue reemplazado por un aluvión de ataques personales bastante desagradables y fui dejada [desechada es una mejor palabra] como embajadora para Athlete Ally”.

¿No es eso irracional? Ciertamente no refleja amor por la verdad. Sin embargo, ¿quién en el mundo se atrevería a decir que esta organizaciónrechaza la ciencia”?

Es un hecho científico de que la gente es biológicamente masculina o femenina. Es un hecho científico de que los sexos biológicos vienen con predisposiciones fisiológicas, e incluso mentales y emocionales. Pero la ciencia no puede decir nada acerca de un hombre que siente que en realidad es una mujer. No hay explicación científica para eso.

Las contradicciones en el concepto de transgénero son abundantes. Transgéneros dicen que el género es una “construcción artificial”, pero al mismo tiempo, animan a la gente a expresar su “identidad auténtica de género” (especialmente si ésta, es diferente de su identidad de género científica actual) a través de actividades y comportamientos estereotipados e incluso caricaturescos (como los niños poniéndose capas de maquillaje y bisutería). Ellos dicen que el “yo real” de la persona está separado de su cuerpo físico, pero luego, por el contrario, dicen que el cuerpo físico de una persona necesita ser transformado para hacer a la persona “completa”. Así que abogan para que incluso los niños reciban bloqueadores de pubertad, hormonas de sexo cruzado y cirugía, para que coincida el cuerpo físico con la idea en la mente.

Todo esto es una clase pervertida de pensamiento de cuento de hadas y fantasía. Científicamente no tiene ninguna base real.

Sin embargo, cada vez más en la sociedad de hoy se le considera intolerante si usted señala a la ciencia. Como si los hechos en sí fueran intolerantes y discriminatorios.

Esta exaltación de la voluntad por sobre la verdad, incluyendo hechos científicos básicos, está comenzando a tener consecuencias mucho más serias, que pérdidas injustas en eventos atléticos. En diciembre, un hombre que cumple una sentencia de 10 años de prisión por hurto en Illinois convenció a una junta penal que él debería ser tratado como mujer, y fue trasladado a una prisión de mujeres. En marzo, una mujer en Hertfordshire, Inglaterra, rehusó llamar a un hombre transgénero “mujer” online, y siete horas más tarde fue arrestada por la policía en su casa delante de sus hijos. La policía de Hertfordshire explicó al Daily Mail, “Tomamos en serio todos los reportes de comunicaciones maliciosas”. (¿Es en ésto donde la policía británica está enfocando su atención, mientras los crímenes aumentan, y sólo el 4% de los robos y el 3% de los hurtos en Inglaterra y Gales en 2017 fueron resueltos?).

Tales historias que están llenando nuestros titulares, tienen ramificaciones preocupantes y de gran alcance. Más y más, el transgenerismo está reestructurando a la sociedad. Y se está haciendo así basado únicamente en los sentimientos anticientíficos (no basados en los hechos) de una minoría infinitesimal de personas.

En cierto sentido, el dogma del cambio climático y el dogma transgénero parecen contradictorios. Uno se envuelve en el manto de la ciencia; el otro, ni siquiera está intentándolo. Pero, de hecho, estos son dos aspectos, del mismo cuento.

La verdad es que, ésta no es la era de la racionalidad. ¡Ésta es una era de irracionalidad pasmosa! La sociedad actual está atacando abiertamente a la verdad.

¿Consenso científico’?

Ese “97% de consenso científico” al cual se refirió el Sr. Obama no es un hecho. Es una cifra terriblemente engañosa. Se deriva de un estudio de artículos científicos revisados por expertos conducido por John Cook, un ayudante de profesor en la Universidad George Mason. Pero sólo el 34% de los artículos que Cook examinó tomó una posición en la causa del calentamiento global. Él reconoció que el 33% (97% del 34%) culpa a los humanos como la causa. Con ese reconocimiento, sería más preciso afirmar que uno de cada tres científicos dice que los humanos están causando el cambio climático, y dos tercios de ellos no toman una posición.

Sin embargo, cuando el profesor de la Universidad de Delaware, David Legates reexaminó el estudio de Cook, encontró que incluso la cifra del 33% podría estar inflada. Por su evaluación, sólo cerca del 0,3% de los resúmenes que Cook examinó, afirman dogmáticamente que los humanos causan el cambio climático.

En la publicación Organization Studies (Estudios de organización) revisados por expertos, una encuesta de 1.077 ingenieros y geo-científicos profesionales (científicos de la Tierra) en 2012, mostró que el 36% cree que los seres humanos están creando una crisis de calentamiento global. Sin embargo, la gran mayoría restante fue escéptica a esta afirmación. Ellos dijeron que creían que los cambios del clima son ciclos naturales, normales de la Tierra (por ejemplo: un calentamiento global es lo que sacó al mundo de la Era del Hielo), o que el calentamiento global futuro no causará problemas muy serios.

Así que, en algún punto entre el 0,3% y el 36% de los científicos del clima cree que el cambio climático es definitivamente causado por los humanos. Esto es difícilmente un “consenso científico”. Parece haber un “consenso” mayor entre los científicos que dicen que simplemente no lo sabemos. Esto se debe a la abundancia de hechos que contradicen la tesis del cambio climático causado por el hombre. El hecho es que, por ejemplo, la Tierra se ha calentado y enfriado antes; y que hoy no es tan cálido como lo fue siglos antes de que la gente comenzara a usar combustibles fósiles a escala masiva.

Montones de datos de núcleos de hielo, estalactitas, anillos de árboles y núcleos de sedimento marino indican que la Tierra naturalmente alterna entre fases cálidas y frías en un ciclo de mil años. Durante el Periodo Cálido Romano, el general cartaginés Aníbal cruzó los Alpes con elefantes. Durante el Periodo Cálido Medieval, el duque normando Guillermo el Conquistador tenía a sus caballeros plantando viñas en el cálido sur de Inglaterra. Eso indica que la temperatura de la Tierra era mucho más cálida durante esos periodos de lo que es hoy, pero ninguna de las predicciones de catástrofes como resultado del calentamiento global ocurrió.

Los científicos del clima dicen que el mundo está cerca de 2,1 grados Fahrenheit (1,17 °C) más caliente que en 1850, cuando terminó la Pequeña Era del Hielo. Pero incluso si las emisiones industriales hubieran contribuido parcialmente a este calentamiento, no hay pruebas de que tales emisiones continuarán teniendo mucho efecto, de hecho, hay evidencia de lo contrario. Está bien establecido que las primeras 20 partes por millón de dióxido de carbono en la atmosfera produce más calentamiento que las siguientes 400 partes por millón. Las emisiones de carbono adicionales tendrán un efecto muy limitado, especialmente considerando que el incremento de los niveles de dióxido de carbono promueve el crecimiento de las plantas, lo cual reduce los niveles de dióxido de carbono y balancea la atmosfera.

El hecho es que no hay una conexión entre las emisiones de carbono y las temperaturas atmosféricas más altas. El hecho es que el hielo antártico está aumentando y la población de osos polares está creciendo. El hecho es que los modelos informáticos que formulan estos escenarios apocalípticos no pueden explicar todos los factores que afectan algo tan complejo como el clima de la Tierra. Y encima de todo eso, el hecho es que incluso los científicos y sus revisores, están sujetos a las menos científicas de todas las fuerzas: la ideología y la presión de los compañeros.

Sin embargo, los de izquierda le harían creer a usted no sólo que los científicos creen que saben exactamente lo que está sucediendo, sino que también creen que saben con exactitud por qué Y cómo pueden solucionarlo limitando comportamientos humanos específicos (y, según sea el caso, el comportamiento de las vacas).

En realidad, no son muchos los científicos que creen que ellos saben estas cosas; ¡son los políticos! Son personas como Ocasio-Cortez, de 29 años, quien se especializó en relaciones internacionales y económicas en la Universidad de Boston. Ella está extremadamente confiada en que sabe cómo solucionar esto, y se siente segura de que a menos que sus políticas sean adoptadas inmediatamente, ¡mucha gente va a morir!

¿Es esto racional? ¿Realmente piensan los legisladores republicanos que serán capaces de abordar este tema, de una forma que satisfaga a aquellos que están presionando, para hacer una revisión a nuestro sistema económico global y nacional?

En febrero de 2015, (11 meses antes de que los acuerdos del cambio climático de París fueran adoptados) así es como Christiana Figueres, representante de Naciones Unidas para el clima, expresó el objetivo de los acuerdos: “Esta es la primera vez en la historia de la humanidad que estamos fijando la tarea de, en un periodo de tiempo definido, el propósito de cambiar el modelo de desarrollo económico que ha regido por al menos 150 años, desde la Revolución Industrial”.

¡Esto es lo que realmente están buscando! No es acerca de ciencia; es acerca de rehacer la sociedad. Por eso las personas que están presionando para esto no son tan científicas como son socialistas; como Sanders y Ocasio-Cortez. Rehacer la sociedad de esta forma debilitará la economía de libre comercio de EE UU y el gobierno representativo, mientras le da al gobierno mucho más poder.

Este no es un debate entre ciertos hechos de un lado y ciertos hechos de otro. Es “Acepte nuestra voluntad sobre el cambio climático y el transgenerismo” de un lado, y “No vale la pena luchar más” del otro.

Este no es un ejercicio de racionalidad, ciencia o verdad. Esto es una aplanadora, impulsada por la voluntad.

“Adoración de la voluntad”

Reconozca lo que realmente está tomando lugar. No se distraiga con la terminología de la izquierda: justicia, tolerancia, derechos, imparcialidad, igualdad. A medida que ellos ganan poder, sus métodos están cada vez más expuestos: engaño, mentiras, injusticia, intolerancia, desigualdad, abuso, intimidación, coerción.

El jefe editor de la Trompeta, Gerald Flurry, ha señalado con precisión el espíritu real de esta era. Es un espíritu, no de racionalidad, de hechos o verdad, sino de la “adoración de la voluntad”.

El Sr. Flurry a menudo cita lo que Adolfo Hitler dijo el 31 de agosto de 1944, según lo transmitido por Hermann Rauschning. Piense acerca de esto: “Lo que usted les diga a las masas en un estado receptivo de devoción fanática permanecerá. Las palabras recibidas bajo una influencia hipnótica, son radicales e inmunes a toda explicación razonable. Una nueva era de interpretación mágica del mundo está llegando; la de interpretación en términos de la voluntad, y no de la inteligencia. No hay tal cosa como ‘la verdad’, ni en la moral ni en el sentido científico”.

El moderno Estados Unidos prueba que Hitler estaba en lo correcto. La gente está aferrándose a ideas radicales que son inmunes a la razón. Ellos ven el mundo en términos no de inteligencia, lógica o hechos objetivos, sino en una interpretación mágica del mundo en términos de la voluntad.

“Es por esta ilógica que la familia está siendo atacada”, escribió el Sr. Flurry en su artículo de portada de Trumpet de julio de 2017. “A pesar de toda la evidencia en contra, la gente insiste en que la licencia sexual no tiene consecuencias, que el divorcio es liberador, que los niños están mejor sin sus dos padres biológicos, que un niño puede ser criado por un hombre y su amante homosexual igualmente bien, que el matrimonio es opresivo (a menos que sea entre dos personas del mismo sexo), que el sexo biológico no es una realidad, que el ‘género’ es lo que la persona piense en su mente, que cualquiera que no siga la corriente es un odioso intolerante, y muchas otras fantasías bizarras”.

“Se nos está diciendo que deberíamos desbaratar con entusiasmo a la familia tradicional (la cual es todo el fundamento de la civilización), ¡y que seremos más fuertes como sociedad al hacerlo así!”

“¡Esa es una mentira abominable! ¡Es un engaño mortal! ¡Es propaganda satánica que destruirá nuestras naciones y nuestra civilización!”

“¿Puede usted reconocer cómo la izquierda radical está llevando a Occidente a un mundo gobernado por la voluntad y no por la inteligencia? Y muchos otros siguen adelante o no hacen nada para oponerse a este mal satánico que destruye naciones”.

Nuestra era está gobernada no por la razón y la racionalidad, no por la ciencia, ni por la verdad, sino por la voluntad.

Cada vez más nuestros líderes creen que la verdad en sí, no existe. El presidente Obama escribió que no hay tal cosa como “la verdad absoluta”. Cuando eso se acaba, todo lo que queda es reafirmar su voluntad sobre otros. Las personas con tales creencias e ideologías ilógicas, irracionales, no científicas y falsas no pueden convencer a otros a través de argumentos racionales. La única manera en que pueden forzar su voluntad sobre otros es a través del engaño, las mentiras, la intolerancia, el abuso, la coerción y arrebatando el control de los políticos y de las cortes.

Y pronto tendrá la tiranía de la minoría.

A quiénes realmente están adorando las personas

El apóstol Pablo escribió, “Nadie os prive de vuestro premio, afectando humildad y culto a los ángeles [esto debe leerse ángeles caídos o demonios], entremetiéndose en lo que [ha visto, debería leerse] vanamente hinchado por su propia mente carnal. (…) tales cosas tienen a la verdad cierta reputación de sabiduría en culto voluntario [a la voluntad]…” (Colosenses 2:18, 23).

Pablo advirtió sobre personas adorando su propia voluntad. ¿Por qué adorar la voluntad es tan peligroso? Porque, como escribió el Sr. Flurry, “Cuando una persona adora la voluntad en lugar de a Dios, ¡el diablo puede llevar a esa persona a cualquier cosa!” (ibíd.). Éste es el punto que debemos entender.

John Keats, un poeta romántico inglés a principios del 1800 escribió: “Yo no estoy seguro de nada más que de la santidad de los sentimientos del corazón y de la verdad de la imaginación”. Esto es esencialmente lo que la sociedad ha llegado a creer. La gente ha perdido la fe en todo excepto en sus propios corazones y mentes.

Jeremías 17:9 da una perspectiva bíblica que es lo opuesto de la “santidad de los sentimientos del corazón y de la verdad de la imaginación”. Dice que el corazón humano es “engañoso más que todas las cosas, y perverso [desesperadamente malvado, dice la vkj]”.

Si usted no adora a Dios, entonces algo más se convierte en su “autoridad superior”, y finalmente se trazará a que esa autoridad es la voluntad humana, ya sea la suya o la de alguien más. Esto es, de hecho, la adoración de la voluntad.

Y la realidad es que, la voluntad humana es susceptible a la influencia por “el príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia” (Efesios 2:2). La voluntad humana es fácilmente doblegada y dominada por Satanás. Cuando usted la adora, el diablo (“el dios de este mundo”) es un ingrediente principal (2 Corintios 4:4).

En Colosenses, “sabiduría en culto voluntario” es mejor traducido como “adoración forzada de demonios”. Al principio suena extremo decir que Satanás está guiando a la gente, especialmente a aquellos que exaltan sus propias opiniones y sus propias voluntades. Pero esto es, de hecho, la explicación real del mundo que vemos a nuestro alrededor. Satanás está guiando a más y más personas a una inmoralidad cada vez más abierta y extraña. La gente está consintiendo, presionando y celebrando cada vez más sus pecados retorcidos. Y Satanás está trabajando en formas más sutiles y engañosas entre mucha más gente, que sólo la de los extremos.

¡Lo que está sucediendo muestra cuán real, cuán engañoso y cuán poderoso es Satanás! Este asalto a la verdad, este rechazo de la realidad, no viene sólo de los seres humanos. ¡Está siendo inspirado por un ser malvado con el pensamiento retorcido, que quiere destruir a los seres humanos!

Ver a la izquierda liberal da una tremenda visión de cómo piensa el diablo. ¡Ellos están forzando a la gente a obedecer su voluntad! ¿Usted no está de acuerdo con la homosexualidad, el transgenerismo? Ni modo, de todos modos ellos les enseñarán a sus hijos en la escuela primaria, y ni siquiera se lo dirán a usted. Resístalos en su modo de pensar y ellos lo insultarán, lo callarán, lo sacarán de los restaurantes, lo intimidarán por la Internet, lo amenazarán y lo condenarán. Ellos le harán la vida tan incómoda, que usted se verá forzado a rendirse y decir: “No vale la pena luchar más”.

El deseo del diablo ‘tú lo harás’

Jesucristo estaba predicando un poderoso sermón. “Hablando él estas cosas, muchos creyeron en él. Dijo entonces Jesús a los judíos que habían creído en él: Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos; y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres” (Juan 8:30-32).

En un mundo plagado de mentiras, intolerancia, coerción y fuerza impuesta, noticias falsas y ciencia falsa ¿no ansía usted libertad de todo eso?

¿Y qué lo hará libre a usted? ¡La verdad!

La verdad viene de Dios. Ésta destruye el engaño. Ésta lo protege de la mentira. Si usted pierde la verdad, si usted abandona la verdad absoluta, y abraza los conceptos como “verdad relativa” o “verdad personal”, entonces se hace sujeto del engaño, y se deja engañar por el razonamiento humano, el cual es fuertemente influenciado por las influencias espirituales malignas. Y se convierte en esclavo de aquello.

Jesús dijo: “De cierto, de cierto os digo, que todo aquel que hace pecado, esclavo es del pecado” (versículo 34). ¡El pecado lo esclaviza! EE UU ha estado abrazando muchos pecados por muchos años. Y se ha convertido en esclavo de ellos.

Observe esta profunda declaración de Cristo a los fariseos: “Vosotros sois de vuestro padre el diablo, y los deseos de vuestro padre queréis hacer. Él ha sido homicida desde el principio, y no ha permanecido en la verdad, porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, de suyo habla; porque es mentiroso, y padre de mentira” (versículo 44).

Hay tanto contenido en ese versículo. Pero enfóquese en Su declaración: “los deseos de vuestro padre queréis hacer”. Esas últimas dos palabras deberían ser “ustedes quieren”, o ¡“ustedes quieren hacer”! “Cristo les estaba diciendo a esas personas religiosas, ¡ustedes quieren hacer lo que Satanás quiere!”, escribe el Sr. Flurry, “¡Estos hombres en realidad tenían la voluntad del diablo! ¡Después de todo, estaban tratando de asesinar a Cristo!” (Folleto, Cómo ser un vencedor ).

Este es un ejemplo de “adorar la voluntad”. Si usted desecha la voluntad de Dios y no adora a Dios, entonces siempre terminará adorando la voluntad humana, y esa voluntad siempre caerá bajo la influencia de la voluntad de Satanás. La trampa en la que esos fariseos cayeron es mucho más fácil de caer de lo que la gente piensa, y mucho más común de lo que la gente se da cuenta.

Por eso es que la sociedad está dando un giro tan radical a la izquierda hoy. La izquierda se encuentra bajo la influencia del diablo. Ellos no están gobernados por ningún sentido absoluto de moralidad. Ellos dirán o harán cualquier cosa para lograr sus objetivos. En una situación ellos dicen que la ciencia es una autoridad irreprochable; y en la siguiente dirán que la ciencia es discriminatoria. Ellos se levantarán con indignación moral para destruir a un hombre por sus pecados, mientras justifican sus pecados aún más grandes. Ellos viven sin disculparse por un doble estándar, mientras atacan sin tregua cualquier indicio de hipocresía de sus oponentes.

Como el mismo diablo, su único principio y guía es esto (como lo expresó el ocultista Aleister Crowley): “El todo de la ley será: haz lo que desees”.

Qué audaz de parte de ese hombre ser tan directo al respecto: Haga lo que a usted le venga en gana. Este principio y guía siempre termina volviéndose en adoración de la voluntad; ¡en seres humanos llevados de la nariz, por el diablo!

Por esto hay tal alineación entre el pensamiento de la izquierda y el pensamiento de Satanás. Satanás mantiene a la gente cautiva a causa de sus pecados, y las está llevando a su mundo, su pensamiento, ¡extendiendo su influencia en sus vidas y en la sociedad!

Usted necesita reconocer esta influencia. Lea el capítulo de Gerald Flurry acerca de la profundidad de este tema: el Capítulo 5 de su folleto Cómo ser un vencedor, titulado “La guerra de las voluntades”. Éste le provee entendimiento crucial en la dimensión espiritual de esta tendencia de la sociedad.

¡Lo que está sucediendo en EE UU hoy muestra el inevitable desastre que ocurre cuando usted pierde esta guerra de las voluntades! La Palabra de Dios expone la influencia de Satanás, para que podamos reconocerla y defendernos contra ella.

No queremos estar adorando la voluntad humana; ¡queremos estar adorando a Dios! Y queremos someter nuestra voluntad a la voluntad de Dios.

Dios es un gobernador benevolente; Satanás es un tirano. Adorar a un humano inspirado satánicamente llevará a la tiranía, y al asalto de la verdad y a toda clase de perversiones como aquellas que proliferan en el mundo de hoy. Adorar al verdadero Dios es el camino de la libertad y de la paz.

Dios es el Dios de la verdad: verdad absoluta, hermosa, basada en hechos reales y constantes; la verdad que lo hace libre. Cuando usted llegue a aceptar esa verdad (cualquiera que ésta sea, esté o no de acuerdo con sus propias opiniones, aunque hiera su orgullo o tenga conflictos con su voluntad) y la obedece, entonces usted comenzará a entender y disfrutar la verdadera libertad

Boletín, AD