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(BRANDON BELL/GETTY IMAGES)

Viendo a Dios en Kenosha

Sólo Dios podría hacer pronósticos tan específicos y luego ver que se cumplan.

Cuando me despierto cada mañana, generalmente paso de 5 a 10 minutos leyendo las noticias. Después de eso, me siento en mi estudio. Este verano estudié el libro de Ezequiel. Más de una vez, tuve la profunda experiencia de leer un artículo o ver un video de noticias y minutos después ver prácticamente la misma escena descrita por el profeta Ezequiel en un libro escrito hace más de 2.600 años.

El libro bíblico está lleno de profecías que describen en detalle los eventos y escenas que se desarrollan a diario en Gran Bretaña y Estados Unidos. Considere Ezequiel 7. Este capítulo profetiza la terrible destrucción de los pueblos modernos de Israel: las naciones de EE UU y Gran Bretaña.

Los versículos 5-7 dicen: “¡Desastre tras desastre! He aquí, viene. Ha llegado un fin, ha llegado el fin. (…) Tu juicio ha llegado a ti, oh habitante de la tierra; ha llegado el momento, el día está cerca, un día de tumulto…” (Versión Revisada Estándar).

Eso es precisamente lo que mucha gente siente por EE UU y Gran Bretaña en este momento. El 2020 comenzó terriblemente, con el presidente de EE UU siendo acusado y Gran Bretaña comprometida en un complicado divorcio de la Unión Europea. Desde entonces, ha sido “desastre tras desastre”. El coronavirus ha transformado a ambas naciones de manera colosal y en muchas formas más que aún no sabemos; luego Antifa y Black Lives Matter (blm) comenzaron a incendiar ciudades, primero Seattle y Portland, luego Chicago, Kenosha y otras. Mientras tanto, incendios incontrolados quemaron 1,2 millones de acres de tierra en California y un huracán azotó en Luisiana. Esto ni siquiera se acerca a la lista completa de desastres que azotan a estas naciones.

“¡He aquí el día! ¡He aquí, viene!” dice el versículo 10. “Tu destino ha llegado, la injusticia ha florecido, el orgullo ha brotado” (VRE). Injusticia significa una “falta de equidad”, “corrupción”, “tiranía”, “represión” e “intolerancia”. Todos estos términos describen las caras modernas de Gran Bretaña y EE UU, ya sea la ridícula respuesta de nuestros gobiernos al covid-19, el asalto de la izquierda radical a la historia y las tradiciones judeocristianas de nuestras naciones, el odio irracional al presidente Donald Trump, o las soluciones y políticas marxistas defendidas por Antifa y blm y aceptadas por grandes sectores de la sociedad. No hay justicia e imparcialidad, no hay defensa de la verdad, no hay respeto por la tradición, la moral, la ley, el gobierno o la autoridad.

Hay que meditar un poco para apreciar el versículo 12: “Ha llegado el momento, el día se acerca. No se regocije el comprador, ni llore el vendedor, porque la ira está sobre toda su multitud” (VRE). El estado general de EE UU y Gran Bretaña se está volviendo tan sombrío y desesperado que no tiene sentido invertir en la búsqueda de la fortuna material. El mercado de valores va viento en popa, las tasas de interés son bajas. Existe la oportunidad de ganar riqueza material. ¡Pero todo está a punto de derrumbarse! El versículo 19 dice que el oro se volverá tan inútil, que será arrojado a las calles.

Note el versículo 14: “Han tocado la trompeta y han preparado todo; pero nadie va a la batalla, porque mi ira está sobre toda su multitud” (VRE). Esta escena profética resuena al ver imágenes de los disturbios y protestas en las ciudades de EE UU. Estas son escenas de caos y anarquía—manifestantes bombardeando edificios gubernamentales, golpeando a personas inocentes en las calles, y a menudo hay muy pocos policías. Y cuando están presentes, se encuentran en posición defensiva o en retirada. Esto no es culpa de los oficiales; simplemente obedecen las órdenes de los líderes políticos que tienen miedo de ir a la batalla.

Figurativamente, esto está sucediendo en toda Gran Bretaña y EE UU: las alarmas que advierten sobre nuestra inminente aniquilación cultural y colapso político, social y económico están a todo volumen. Unos pocos, incluidos Donald Trump y algunos miembros clave de su administración, y muchos miembros valientes de la Guardia Nacional y la policía, están listos y dispuestos a intervenir, pero en demasiados casos, “ninguno va a la batalla”.

“La espada está afuera, pestilencia y hambre dentro; el que está en el campo muere a espada; y al que está en la ciudad, hambre y pestilencia lo devorarán” (versículo 15; VRE). Una vez más, ninguna persona racional puede ver estos eventos en EE UU y negar la presciencia de esta profecía.

El Sr. Flurry explica el término pestilencia en su libro El vigilante de Ezequiel: “Así que esta pestilencia podría ser una plaga de violencia o fuego, ¡no necesariamente ninguna enfermedad física! Se puede definir como una plaga de violencia o disturbios. (…) La pestilencia, o la plaga de violencia, causará muchos problemas de salud que conducirán al hambre” (énfasis agregado). ¡Diariamente se hace más fácil reconocer que EE UU (y Gran Bretaña) están en el camino de Ezequiel 7!

Cuando estudiamos esos pasajes bíblicos, la pregunta en la que debemos profundizar es la siguiente: ¿Cómo podrían cumplirse con tanta exactitud eventos profetizados hace tanto tiempo? Gerald Flurry escribió por primera vez su libro sobre Ezequiel en 2002, hace casi 20 años. Ezequiel pronunció sus profecías hace 2.600 años. El hecho que estos dos hombres hayan profetizado hace tanto tiempo las escenas exactas que se desarrollan ahora en Gran Bretaña y EE UU, ¡debería hacer que más personas piensen y reflexionen!

Sólo Dios podría hacer pronósticos tan específicos y luego asegurar que se cumplan. ¡Hay prueba de la existencia de Dios en los disturbios de Kenosha!

Para entender esto realmente, usted no puede simplemente ver las noticias. También debe estudiar la Palabra de Dios. Usted ha leído los titulares y visto las horribles imágenes. Ha llegado el momento de estudiar lo que Dios reveló sobre las noticias de hoy hace miles de años. ¿Por qué no empezar con nuestro libro sobre Ezequiel? Solicite su copia gratuita. 

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