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Usted puede tener fe viviente

LA TROMPETA

Usted puede tener fe viviente

A medida que los problemas mundiales se intensifican, el rasgo de carácter que más necesita es fe viva. Conozca qué es realmente la fe, de dónde viene, la manera de recibirla y cómo transformará su vida.

Transcripción de La Llave de David

A medida que los problemas mundiales se intensifican, el rasgo de carácter que más necesita es una fe viva. Conozca qué es realmente la fe, de dónde viene, la forma de recibirla y cómo transformará su vida. A continuación, en La llave de David, con Gerald Flurry.

Hoy, el mundo entero está convulsionando, con todo tipo de problemas graves y muchos líderes lo ven. Y si lo observan de cerca, verán que todo esto es una advertencia de que el regreso de Jesucristo es inminente. Está muy, muy cerca.

Y Cristo incluso habló sobre este tiempo y sobre Su Segunda Venida, e hizo la pregunta: Bueno, cuando venga el Hijo del Hombre, ¿encontrará fe en la Tierra? ¿Encontrará Él fe en la Tierra? Pues, Él está hablando de esta misma generación en la que usted y yo vivimos, ¡y está diciendo que casi hay ausencia total de fe! Después de todo, la gente ni siquiera puede ser salvada sin fe, así que ¿cuánta gente sabe realmente lo que ES la fe? Y sí que necesitamos saberlo urgentemente, si nos preocupa nuestra vida espiritual. Pero espiritual y físicamente todo esto es una crisis aterradora. ¡Cristo Mismo está preocupado por la FE que va a haber cuando Él regrese! Y repito, somos salvos por fe.

¡Cuán importante ES esto! Me parece (si lo miran espiritualmente) que no podrían encontrar muchas más catástrofes que esa. ¡Es un fracaso espiritual increíble! Sin embargo, Cristo habló de gozo y paz. En el futuro, el mundo va a estar lleno de eso, pero tenemos que enfrentar la realidad hoy. Tenemos que enfrentarla. Y Cristo inspiró a los apóstoles y a otros, a hablar del tema y hablar sobre la fe viviente y lo que es la fe muerta. Pero, ¿qué es fe?

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Veamos el capítulo 11 de Hebreos. (1) “Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve”. La fe es la convicción de lo que no se ve y precede a cualquier cosa que estemos pidiendo. Y si usted dice: Bueno, Dios no debe estar respondiéndome porque puedo ver que no hay evidencia; o simplemente no siento que me está sanando.

Pero esta fe no tiene nada que ver con los cinco sentidos, ¡absolutamente nada! ¿Y cuántas personas SABEN eso? Estamos hablando de algo que es muy espiritual, ¡y esa es nuestra evidencia! Y seguimos creyendo en la Palabra de Dios hasta que Él nos responda, ¡y simplemente lo ponemos en Sus manos! Pero se trata de creer la Palabra de Dios; de eso se trata.

Jesucristo sanaba a los enfermos continuamente, pero tuvo que hablar con muchos de ellos sobre esto de pensar que tenían que ver si estaban sanados, o sentir si estaban sanados, u oír que estaban sanados, y Él dice: No, no, no tiene nada que ver con eso. Se trata de la fe que te salvará y te hará entrar en el propio Reino de Dios. De eso está hablando Él, pero no de los cinco sentidos. No tienen nada que ver con la fe.

Entonces, ¿qué debemos hacer con todo esto? Sabemos que Dios dice que es Su voluntad sanarnos, y responder a nuestras oraciones; ¡Él lo hace repetidamente! muchas promesas bíblicas lo dicen. Pero repito, esos cinco sentidos no tienen nada que ver con la fe.

Noten lo que el Sr. Armstrong, Herbert Armstrong, escribió en su folleto sobre ¿Qué es fe? Dijo esto: “La fe es el ingrediente que uno debe ejercitar hasta que Dios le sane, hasta que usted pueda ver y sentir que está sanado”. En otras palabras, sí, entonces después de que Dios le sane, bueno, entonces por supuesto, puede verlo y puede sentirlo, pero uno no puede usar eso para evidenciar si Dios le está sanando o no. No puede hacer eso.

La fe es simplemente confiar en la Palabra de Dios. Ahora, eso es muy sencillo. Usted simplemente confía en la Palabra de Dios, en este Libro. Usted simplemente confía en ella. Le cree a Dios. Cristo dijo que debemos vivir por toda palabra de Dios que Dios proclama, ¡toda palabra! Eso es el Antiguo y el Nuevo Testamento. Y Él dice que Él cubrirá todas sus necesidades, y Él no puede mentir. ¡Él lo ha prometido! él siempre hace lo que dice, ¡siempre! Y usted puede comprobarlo en la Biblia misma.

Pero repito, sabemos que hay muchos lugares que hablan de Su voluntad, pero tenemos que estudiar la Biblia y llegar a conocerla para entender bien qué es Su voluntad. La Biblia lo explica en muchas profecías, en muchos versículos.

Noten Santiago 1, versos 2 y 3, “Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas, (3) sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia”. Eso significa “resistencia”. Dice “paciencia” en la versión Reina Valera, también necesitamos eso, pero necesitamos “resistencia”. Necesitamos seguir confiando en Dios cuando, bueno, Él no nos ha respondido. Y Él nunca nos dice cuándo y cómo nos va a responder, nunca. Así que no sabemos cuándo ni cómo. Pero aquí Él dice que tenemos que tener resistencia. Tenemos que ser firmes. Tenemos que ser pacientes.

Así que piense en esto. Él está hablando de una prueba seria, y de gozo al mismo tiempo. ¡Y Él dice que podemos tener gozo de esas pruebas! Es algo maravilloso que esas pruebas que Dios nos da, son por Su amor y Él está tratando de formarnos y moldearnos en Su propio carácter. Así que Él dice que esas pruebas son más preciosas que el oro. ¡Que el oro! Y eso es algo para reflexionar.

Santiago 1 verso 5 dice: “Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada”. Él le dará sabiduría. En una época Herbert Armstrong pensó que el mayor problema de la Iglesia era la falta de sabiduría. Hacemos errores horribles sin sabiduría; sin embargo, Dios está deseoso de dárnosla. Me refiero a la sabiduría real, ¡con la que puede hacerle frente a cualquier cosa en el mundo! Eso es importante.

Verso 6: “Pero pida con fe, no dudando nada; porque el que duda es semejante a la onda del mar, que es arrastrada por el viento y echada de una parte a otra. (7) No piense, pues, quien tal haga, que recibirá cosa alguna del Señor”.

¡Esas son palabras fuertes! Él dice: ¡No aceptaré nada de la fe vacilante! Eso va a impedir que seamos sanados, ¡o que nuestras oraciones sean contestadas! Dios tiene una aversión fuerte contra, la fe vacilante.

Y ahora, vean aquí, Dios está llamando a las primicias, a la gente que sale de este mundo antes que Jesucristo regrese; ¡ellos están siendo llamados a enseñar a todo el mundo y a embellecer todo el universo! Así que tenemos que tener sabiduría, y en realidad tenemos que tener mucho más que eso.

El verso 8 dice: “El hombre de doble ánimo es inconstante en todos sus caminos”. Es inestable. ¡Porque vacila y no tiene FE en Dios! O es una fe muerta, no es una fe viviente.

El verso 22 dice esto: “Pero sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos a vosotros mismos”. ¡Piensen en eso! Bueno, si uno oye la Palabra de Dios y no la hace, bueno, Él dice que sólo se está engañando a sí mismo. ¡No se engañe a sí mismo! La fe sola no es suficiente. Si todo lo que tenemos es eso, pues tenemos una fe muerta.

Pero sigamos y veamos lo que Santiago tiene que decir sobre esto porque es vital para nuestro entendimiento. No debemos engañarnos a sí mismos, ¡o estaremos en una verdadera catástrofe espiritual!

Aquí hay algunas obras que se pueden hacer; verso 27: “La religión pura y sin mácula delante de Dios el Padre es esta: Visitar a los huérfanos y a las viudas en sus tribulaciones, y guardarse sin mancha del mundo”. Religión pura, salir y visitar a los huérfanos y a las viudas, y mantenerse sin mancha de este mundo.

Noten el capítulo 2 verso 14: “Hermanos míos, ¿de qué aprovechará si alguno dice que tiene fe, y no tiene obras? ¿Podrá la fe salvarle? (15) Y si un hermano o una hermana están desnudos, y tienen necesidad del mantenimiento de cada día, (16) y alguno de vosotros les dice: Id en paz, calentaos y saciaos, pero no les dais las cosas que son necesarias para el cuerpo, ¿de qué aprovecha? (17) Así también la fe, si no tiene obras, es muerta en sí misma”. La fe, sin obras, está muerta. Vean, la fe, si no tiene obras está simplemente muerta. Tenemos que tener obras; ¡y la obra número uno de todas es hacer la propia Obra de Dios hoy, de llevar Su mensaje a este mundo como testimonio. El pueblo de Dios está aquí para hacer eso, y eso es lo que deberíamos estar haciendo.

Ahora, Él está diciendo aquí que si usted tiene un hermano o hermana espiritual y ellos necesitan algo, y realmente necesitan ayuda —hablando de su propia familia espiritual— pues, los ayuda, se asegura de ayudarlos, y no sólo les dice: Bien, oraré por ti y estarás bien. Pues, eso no es fe con obras; eso es una fe muerta. Y es una catástrofe, espiritualmente. Así que tenemos que preocuparnos por eso.

¡Dios quiere que tengamos gozo y felicidad! Y el gozo viene de estar llenos de fe viviente. Usted puede construir fe viviente. Usted puede hacerlo, yo puedo hacerlo, y Dios espera que lo hagamos.

Pero antes que nada tenemos que hacer el trabajo de llevar el mensaje de Dios a este mundo moribundo; si no se arrepienten.

Verso 18: “Pero alguno dirá: Tú tienes fe, y yo tengo obras. Muéstrame tu fe sin tus obras, y yo te mostraré mi fe por mis obras. (19) Tú crees que Dios es uno; bien haces. También los demonios creen, y tiemblan. (20) ¿Mas quieres saber, hombre vano, que la fe sin obras es muerta?”. No se puede simplemente decir: Bueno, yo creo que hay un Dios, y Santiago dice: Bueno, el diablo cree eso y tiembla ante la Palabra de Dios porque ¡Él sabe lo poderoso que es Dios; y lo justo que es!

Pero la fe es un regalo de Dios. ¡Es un regalo de Dios! No podemos crearla nosotros mismos, Dios tiene que dárnosla. Y tenemos que salir y tener fe con obras para que Él nos ese regalo, o ciertamente estar haciendo todo lo posible para hacerlas. Cuando somos bautizados y recibimos el Espíritu Santo de Dios, Dios nos da ese don de... de la fe.

Así que si miran lo que Dios dice espiritualmente, si tienen fe muerta no pueden salvar ni un alma. Ahora, esto es vital cuando uno piensa en cuánta gente no sabe realmente ni siquiera qué es la fe. Y ciertamente no saben qué tipo de fe se requiere para la salvación, que es la segunda parte de este folleto sobre ¿Qué es fe? Así que necesitan escribir solicitando este folleto si no lo tienen.

Pero Santiago mostró su fe por sus obras. Mostró su fe de esa manera. Y fue severamente perseguido por llevar el mensaje de Dios al mundo, y fue martirizado en el año 62 d.C. Lo mataron porque enseñó lo que les estoy hablando hoy. Lo martirizaron.

Pues repito, vean, Dios dice que si usted hace esta Obra para Dios antes que Jesucristo regrese, Él le permitirá sentarse en el trono de David con Él y enseñar al mundo entero, y luego llevar ese mensaje al universo y embellecer y construir el universo entero, y todo lo que eso involucra.

Tenemos una sección en nuestro folleto sobre Profetiza otra vez que yo escribí, y les digo que usted necesita ver lo que creemos que se va a hacer allá en el universo, y lo que va a continuar después de que todo sea espiritual en la Tierra. ¡Luego pasando al universo! Y eso es como el principio. ¡Así de grandioso es este futuro! Vamos a ser reyes y sacerdotes. ya somos reyes y sacerdotes en embrión, dice Dios (Apocalipsis 1 y verso 6). ¡ya somos reyes y sacerdotes si estamos haciendo esto! somos la realeza de Dios en ese caso.

Pero tenemos que obedecer a Dios, y no podemos ser como Lucifer que se rebeló contra Dios; y todavía se rebela contra Él.

El verso 21 dice: “¿No fue justificado por las obras Abraham nuestro padre, cuando ofreció a su hijo Isaac sobre el altar? (22) ¿No ves que la fe actuó juntamente con sus obras, y que la fe se perfeccionó por las obras?”. Estaba dispuesto a sacrificar a su hijo porque Dios se lo dijo. Ahora, él sabía que había grandes promesas hechas a Isaac, y sabía que tendría que ser resucitado. Sin embargo, ¡Él le creyó a Dios! Y si Dios le decía ¡Hazlo!, él se dispuso a hacerlo. Pero claro, Dios lo detuvo antes que lo hiciera. No obstante, ¡en su mente su hijo había muerto! ¡Qué gran fe! Con razón se le llama “el padre de los fieles”.

Verso 23: “Y se cumplió la Escritura que dice: Abraham creyó a Dios”, ¡él le creyó a Dios! ¡Él creyó en este Libro! ¡Y creyó lo que Dios dijo! Y este Libro, por supuesto, ¡es inspirado por Dios! Pero él le “creyó a Dios, y le fue contado por justicia, y fue llamado amigo de Dios. (24) Vosotros veis, pues, que el hombre es justificado por las obras, y no solamente por la fe”. ¡Así es! ¡Tiene que tener más que sólo fe!

Permítame dar una cita del folleto ¿Qué es fe? “Ven, entonces, cómo por las obras el hombre es justificado, y no sólo por la fe” (eso es Santiago 2, versos 23 y 24) “Entonces, ¿nos salvamos por las obras y no por la fe? [pregunta: Entonces, ¿nos salvamos por las obras y no por la fe?] No, ¡nunca! ¡Nos salvamos por la fe! Pero la fe funciona con nuestras obras, ¡y por las obras nuestra fe se perfecciona! Esa es la fe viviente”. ¡Por nuestras obras nuestra fe se perfecciona! Esa es fe viva; ¡la fe viviente que todos tanto necesitamos!

¡Sólo piensen en la fe que Abraham tuvo para hacer todo eso! ¡Ese es un gran ejemplo para todos nosotros!

Verso 25: “Asimismo también Rahab la ramera, ¿no fue justificada por obras, cuando recibió a los mensajeros y los envió por otro camino?”. Esas son obras. Verso 26: “Porque como el cuerpo sin espíritu está muerto, así también la fe sin obras está muerta”. Vean, ¡Dios nos está mostrando cómo tener fe viva! ¡fe viviente! Él quiere llenarnos de gozo, y paz, y prosperidad. Él dice: “Deseo que tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud”. Si tenemos fe viviente, así será.

Cuando alguien en general acude al ministro, a menudo vemos esto: El Sr. Armstrong tuvo un ejemplo de dos personas que un día acudieron a él durante su ministerio, y entonces un hombre dijo: He venido a verle, dijo, para pedirle que ore por mí otra vez. Simplemente no puedo entender por qué no fui sanado, después de haber sido ungido. Y el Sr. Armstrong dijo: Oh, ¿quiere decir que no fue sanado? Y le dijo: Pues, ¿cómo sabe eso? ¿Cómo SABE que no fue sanado? Y respondió: Es porque tengo todavía este nerviosismo, todavía lo siento. Y el Sr. Armstrong le dijo: Bueno, ahí está su problema. Por supuesto. No se puede... repito: que sentirlo no tiene nada que ver con la fe. Eso es lo que tenemos que entender. Simplemente tenemos que darnos cuenta de que los sentidos no tienen nada que ver, ¡cuando se trata de la fe!

La voluntad de Dios es sanarle. Ahora, hay muchos lugares en la Biblia que dicen eso, y Dios ha prometido también suplir toda necesidad que tengan.

De nuevo, volvamos a Hebreos 11 verso 1: “Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve”. ¡Es espiritual! ¡No se ve! No tiene nada que ver con los cinco sentidos, pero eso es casi siempre con lo que la gente tendrá problemas, si no están realmente en esta fe viviente. ¡Debemos tener fe viviente!

Y Dios dice que si titubea, ¡Él no tendrá nada que ver con eso! Tiene que estar sólidamente ahí, y repito, cuando esos pensamientos empiezan a venir a su mente sobre mirar a los cinco sentidos, bueno, ahí es donde se desvían y pierden su fe viva si hacen eso. ¡Eso es lo que Dios nos dice!

El Sr. Armstrong escribió: “En lugar de creer en la evidencia de Dios —que es la fe y lo que ciertamente no sentían ni veían— ellos simplemente no podían dudar de la evidencia material de la carne humana, y de los sentidos del tacto y la vista. Por lo tanto, lo que sintieron y vieron les convenció de que no estaban sanados”.

Ahora mire Santiago 5 verso 13. “¿Está alguno entre vosotros afligido? Haga oración. ¿Está alguno alegre? Cante alabanzas. (14) ¿Está alguno enfermo entre vosotros? Llame a los ancianos de la iglesia, y oren por él, ungiéndole con aceite en el nombre del Señor. (15) Y la oración de fe salvará al enfermo, y el Señor lo levantará; y si hubiere cometido pecados, le serán perdonados”. La sanación es un tipo de la resurrección. Él dijo: Voy a resucitarlo. También significa eso. A veces Dios se espera hasta que resucitemos para entonces sanarnos. Obviamente algunas personas mueren con serios problemas; eso está bien. ¡Dios aún va a sanarlos! Esa es, de nuevo, la realidad a la que nos enfrentamos aquí espiritualmente.

Pero tenemos que escudriñar la Biblia, y ver cuál es la voluntad de Dios. Y como el Sr. Armstrong escribió, él tenía realmente algo de ansiedad tratando de construir su fe, y nunca parecía poder relajarse. Sólo lo hacía sentir intranquilo, y finalmente llegó al punto en que simplemente se relajó, ¡y supo que Dios cumpliría lo que dijo que haría! ¡Lo sabía! Y se relajó, ¡y tuvo una vida mucho más pacífica y alegre! Tuvo una prosperidad maravillosa y una Obra que creció hasta 200 millones de dólares de ingresos anuales, porque su mensaje salía al mundo.