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¡Usted puede ser sabio!

MIDJOURNEY

¡Usted puede ser sabio!

La verdad y la sabiduría están a su alcance.

Lo que usted necesita más que dinero, inteligencia, conexiones, influencia o poder es la verdad. Y para actuar conforme a la verdad, necesita sabiduría. Al igual que la verdad, la sabiduría sólo viene de Dios, y Dios sólo la da a aquellos que tienen actitudes humildes y obedientes.

La Biblia le guía directamente hacia la verdad y la sabiduría. Proporciona pruebas y ejemplos históricos; uno de los mejores es el del rey Salomón.

Al principio de su reinado, Salomón era obediente a las leyes de Dios y Lo amaba (1 Reyes 3:3). Dios vio su actitud y le habló diciendo: “Pide lo que quieras que yo te dé”.

¿Cómo respondería usted a semejante pregunta de semejante Ser?

Así es como respondió el joven rey: “… y yo soy joven, y no sé cómo entrar ni salir. Y tu siervo está en medio de tu pueblo al cual tú escogiste; un pueblo grande, que no se puede contar ni numerar por su multitud. Da, pues, a tu siervo corazón entendido para juzgar a tu pueblo, y para discernir entre lo bueno y lo malo; porque ¿quién podrá gobernar este tu pueblo tan grande?” (versículos 7-9).




Como Salomón era humilde, pudo ver lo más valioso de todo, ¡y la única fuente de la que procede! (2 Crónicas 1:10; Proverbios 2:6; Job 32:8). No lo buscó en sí mismo ni en otros. Y la humildad le permitió enfocarse no en sí mismo sino en los demás, lo que le llevó a pedir a Dios algo que le ayudara a dirigirlos en su beneficio, como había hecho su padre.

Dios respondió a esta actitud e hizo de Salomón el hombre más sabio de la historia, después de Jesucristo (1 Reyes 3:12; 4:29-34). Si usted obedece Sus leyes, Le ama y es humilde, ¡Él también le responderá!

“Ahora bien, ¿cuánto vale la sabiduría?”, preguntó el fallecido presentador de El Mundo de Mañana, Herbert W. Armstrong. “Existe el conocimiento; eso es algo maravilloso. Pero el conocimiento no necesariamente le da sabiduría. La sabiduría viene del uso correcto del conocimiento y del proceso correcto de razonamiento sobre el conocimiento”.

El verdadero conocimiento es excepcional, y la sabiduría lo es aún más. Mucha gente cree que tiene ambas cosas, y a veces muchos otros están de acuerdo con ellos, ¡pero en realidad son tontos! (Romanos 1:22; 1 Corintios 3:19). Estas gemas son esquivas no porque la inteligencia, el poder o la sofisticación sean poco comunes, sino porque la humildad hacia Dios es poco frecuente.

Si usted se humilla ante Dios, entonces Su Palabra, la Santa Biblia, le guiará hacia una verdad, un conocimiento y una sabiduría de valor incomparable (Proverbios 1:1-4). Comienza por temer respetuosamente a Dios y obedecerle: “El principio de la sabiduría es el temor de [el Eterno]” (versículo 7; vea también Proverbios 9:10; Salmos 111:10).

¡La sabiduría está disponible! La instrucción, el entendimiento, la buena doctrina y la ley de Dios están disponibles y vienen de su Padre (Proverbios 4:1-2).

“Sabiduría ante todo; adquiere sabiduría; y sobre todas tus posesiones adquiere inteligencia” (versículo 7).

Si realmente busca una relación profunda y personal con Dios en primer lugar y persigue el verdadero conocimiento y la sabiduría por encima de la riqueza, el honor, la larga vida y otras bendiciones, Dios le dará además todas estas cosas (versículos 8-13; 2 Crónicas 1:11-13).

Dios desea tanto darnos sabiduría que la personifica como una mujer que clama con generosidad y emoción en Proverbios 8:1-5. Pero otra voz llama: la de la insensatez y la vergüenza. Satanás, el dios de este mundo, promete inteligencia, conocimiento, sofisticación, riqueza y mucho más si en lugar de ello usted sigue su ejemplo de exaltarse y confiar en sí mismo. ¿Qué va a elegir?

Para que Salomón recibiera sabiduría, Dios le ayudó y le inspiró, pero aun así tuvo que poner de su parte y trabajar para aplicar el conocimiento recibido y mantenerse humilde y obediente. Su vida posterior demostró que incluso con todo este conocimiento, sabiduría y éxito, llegó a odiar la vida cuando, durante un tiempo, se alejó de Dios.

Si usted se toma en serio la búsqueda de la verdad y la obtención de sabiduría, ¡Dios le ayudará si hace su parte y continúa haciéndola!

“Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada” (Santiago 1:5).

Utilice la Biblia en su búsqueda. Si pide con fe sabiduría, Dios se la dará como se la dio a Salomón.

“¡Oh profundidad de las riquezas de la sabiduría y de la ciencia de Dios! ¡Cuán insondables son sus juicios, e inescrutables sus caminos!” (Romanos 11:33). Un suministro ilimitado de sabiduría está esperando a que usted la aproveche; si la busca diligente, humilde y obedientemente de su única fuente.

Para saber más, solicite su ejemplar gratuito de What Science Can’t Discover About the Human Mind (Lo que la ciencia no puede descubrir sobre la mente humana, disponible en inglés) de Herbert W. Armstrong.