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Uno de cada tres demócratas simpatiza con los socialistas democráticos

EMMA MCKOY/LA TROMPETA

Uno de cada tres demócratas simpatiza con los socialistas democráticos

A medida que EE UU se acerca a su 250 aniversario esta semana, cada vez más demócratas se vuelven contra los ideales fundacionales de la nación. Una encuesta del Pew Research Center publicada ayer preguntó a más de 8.000 adultos de EE UU qué opinaban de los líderes “socialistas democráticos”.

  • El 32% de los demócratas dijeron que simpatizaban con los socialistas democráticos.

  • Sólo el 11% dijeron que les desagradaban los socialistas.

  • El 56% no expresaron ni simpatía ni rechazo.

Sólo el 3% de los republicanos dijeron que simpatizaban con los candidatos socialistas democráticos.

Esto pone de relieve una profunda división política entre los partidos Demócrata y Republicano. Esto tiene preocupados a algunos demócratas de la vieja escuela, como Bill Maher, por el hecho de que los candidatos de extrema izquierda puedan perjudicar las posibilidades de su partido en las próximas elecciones de mitad de mandato de este próximo noviembre.

Los Socialistas Democráticos de Estados Unidos (DSA, por sus siglas en inglés) han respaldado a decenas de candidatos políticos radicales por todo el país en un intento de empujar al Partido Demócrata más hacia la izquierda.

  • En lugar de presentar sus propios candidatos, los DSA respaldan a demócratas que creen que el gobierno federal debería ser propietario de los medios de producción, la creencia fundamental del comunismo.

  • Los DSA rechazan la socialdemocracia, que sostiene que el gobierno debería regular el libre mercado, a favor del socialismo democrático, que sostiene que el gobierno debería reemplazar al libre mercado.

  • Intentan distanciarse de la etiqueta comunista subrayando que los líderes socialistas democráticos son elegidos, pero aun así abrazan las ideas marxistas fundamentales, incluyendo la abolición de la propiedad privada a favor de la propiedad colectiva.

Estas opiniones violan las leyes económicas de Dios. El Octavo Mandamiento (“No hurtarás”, Éxodo 20:15) y el Décimo Mandamiento (“No codiciarás”, versículo 17) afirman claramente los derechos de propiedad.

Los fundadores de EE UU se basaron en esta herencia bíblica y rechazaron el socialismo y todos los sistemas que socavan los derechos de propiedad.

  • En A Defense of the Constitutions of Government of the United States of America [Defensa de las constituciones del Gobierno de EE UU de Norteamérica], John Adams escribió: “En el momento en que se admite en la sociedad la idea de que la propiedad no es tan sagrada como las leyes de Dios, y de que no existe una fuerza de la ley y de la justicia pública que la proteja, comienzan la anarquía y la tiranía. Si ‘No codiciarás’ y ‘No hurtarás’ no fueran mandamientos del cielo, tendrían que convertirse en preceptos inviolables en toda sociedad antes de que esta pueda ser civilizada o hecha libre”.

Este es un ejemplo que muestra cómo los izquierdistas de hoy están traicionando fundamentalmente los principios sobre los que se fundó EE UU.