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ISTOCK.COM/AARON BURDEN

Una humilde petición

Usted es libre de descartar esta advertencia, pero por favor: no la olvide.

Mucha gente dice que cree en un Dios de amor. Reconocen fácilmente Su amor en el hecho de que Dios envió a Su Hijo para pagar por los pecados de la humanidad. Pero luego está el Dios del Antiguo Testamento, supuestamente muy diferente, todo plagas, castigos y profecías.

Esta revista se centra en la profecía bíblica, gran parte de la cual, aunque conduce a la única esperanza verdadera que existe, es oscura y dolorosa de pensar.

Pregúntese a sí mismo: ¿Puedo reconocer al Dios de amor en esas profecías?

Los profetas bíblicos nunca fueron populares. Su mensaje fue despreciado. Muchos de ellos fueron martirizados. Sus advertencias siguen siendo difamadas hoy en día.

Jesucristo condenó a los líderes religiosos hipócritas que dijeron: “Si hubiéramos vivido nosotros en los días de nuestros antepasados, no habríamos sido cómplices de ellos para derramar la sangre de los profetas” (Mateo 23:30; Nueva Versión Internacional). Estos eran los mismos hombres que estaban conspirando para matar al propio Cristo.

Fíjese: es el Dios de amor quien envía profetas. “Por tanto, he aquí yo os envío profetas y sabios y escribas; y de ellos, a unos mataréis y crucificaréis…” (versículo 34). ¡Cristo profetizó que el rechazo popular al mensaje de Dios continuaría!

¿Por qué la profecía es tan importante para Dios?

Piense en esto: el camino de Dios lleva a la vida, vida abundante. Cualquier camino contrario conduce a la miseria y a la muerte (Deuteronomio 30:19; Proverbios 10:17). Cuando las personas se desvían del camino y se rebelan, Dios trata de advertirles (como lo haría cualquier padre verdaderamente amoroso) de las consecuencias de sus actos.

La profecía es el método de Dios para mostrarle los resultados finales de la forma en que usted vive su vida, ya sea buena o mala. Por cada profecía sobre la gran tribulación, ¡hay otra sobre la gran exultación! Cuál de ellas se aplica a usted depende de sus elecciones.

Considere las escrituras que hablan de la Gran Tribulación. Así como esas profecías son seguras, también lo son otras que hablan de un pequeño grupo de personas a quienes Dios protegerá de esa prueba (p. ej., Apocalipsis 12:13-14). Estos serán individuos que ya han aceptado la corrección de Dios, que ya se han apartado del camino de la muerte. Dios no tiene necesidad de infligirles la Tribulación. Él nunca castiga sin causa y sólo después de ejercer una enorme paciencia. Responda a la advertencia de Dios hoy y será protegido.

Nosotros debemos entregar esta advertencia, ya sea que usted responda o no. El mensaje es tan impopular como siempre. Como aprendieron los profetas de antaño por experiencia, la gran mayoría de los que escuchan no hacen caso. El propio Cristo, aunque atrajo a grandes multitudes y sanó a innumerables personas, sólo tenía 120 seguidores fieles al final de su ministerio (Hechos 1:15). Aunque la Trompeta llega a cientos de miles de personas, sólo un puñado ha elegido y se ha comprometido con el camino de vida de Dios.

Pero hay una profecía que nos da una enorme esperanza en este trabajo. Nos impulsa a seguir enviando literatura gratuita, publicando en línea y transmitiendo en televisión, aunque hoy pocos respondan.

Se encuentra en Apocalipsis 7, justo después de la descripción de la Gran Tribulación que da el libro. “Después de esto miré, y he aquí una gran multitud, la cual nadie podía contar, de todas naciones y tribus y pueblos y lenguas, que estaban delante del trono y en la presencia del Cordero, vestidos de ropas blancas. (…) Estos son los que han salido de la gran tribulación, y han lavado sus ropas, y las han emblanquecido en la sangre del Cordero” (versículos 9, 14). El mundo habrá soportado el tiempo horrible de la mayor ira de Satanás. Pero una multitud tan grande que no se puede contar saldrá de la Tribulación, habiendo aceptado la corrección de Dios, arrepentido y lavado espiritualmente por la sangre derramada de Cristo. ¡Un cuadro aleccionador y a la vez fantástico!

Serán, sin duda, personas familiarizadas con las advertencias de Dios, personas como usted, que las estudian en la Biblia, que leen literatura de la obra de Dios. Verán con terror el cumplimiento trágico y de pesadilla, paso a paso, ¡de todo lo que habían leído y oído! Lamentablemente, será necesario que se sumerjan en esa impactante realidad antes de que finalmente se den cuenta de lo mortalmente serio que fue Dios al emitir sus advertencias.

Sin embargo, estas personas finalmente reconocerán al Dios de amor en esas profecías y se volverán a Él con un arrepentimiento sincero. Cuando lo hagan, Dios los protegerá misericordiosamente de cualquier otro daño. Vivirán para ver el amanecer del Reino de Dios.

Por lo tanto, gran parte del fruto de la obra de Dios en la actualidad no se producirá sino hasta este tiempo futuro.

Los lectores habituales de la Trompeta reciben un cuadro bastante completo del futuro de los acontecimientos mundiales. Si usted no hace nada con respecto a la advertencia contenida en las profecías que regularmente destacamos, usted está descrito en Ezequiel 33:30-32. Allí Dios le dice a Su profeta: “Y he aquí que tú eres a ellos como cantor de amores, hermoso de voz y que canta bien; y oirán tus palabras, pero no las pondrán por obra”.

¿Cuál será su elección? Si hace caso a la advertencia del representante de Dios hoy, usted puede ser protegido. Si elige ignorarlo, lo único que le pedimos es que no lo olvide. Recuerde, mientras lo ve pasar ante sus ojos. Recuerde lo que Dios dice de usted y de todos los que escucharon Su mensaje y supieron de antemano lo que iba a suceder: “Cuando ello viniere (y viene ya), sabrán que hubo profeta entre ellos” (versículo 33).

Recuerde, para que pueda reconocer al Dios de amor en ese aterrador castigo, y luego actuar según este precioso mensaje de amor. 


Boletín, AD