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ISTOCK.COM/OMAR OSMAN

‘Seis días trabajarás’

¿Está usted pasando por alto parte del Cuarto Mandamiento?

"Acuérdate del día de reposo para santificarlo”. Guardamos este mandamiento descansando el séptimo día de la semana. ¿Pero de qué descansamos? Examine el otro lado del Cuarto Mandamiento: “Seis días trabajarás, y harás toda tu obra” (Éxodo 20:8-9).

Ésta no es una sugerencia. Es un mandato tan importante como la primera mitad del mandamiento. Si no trabajamos, estamos infringiendo el Cuarto Mandamiento con tanta seguridad como si trabajáramos en el Sábado. Este mandamiento nos remite a la creación (versículo 11) y a nuestro Creador que se dedica a trabajar.

El espíritu o la intención de esta ley muestra que la gente debe estar haciendo un trabajo productivo durante los primeros seis días de la semana. Dios hizo el trabajo de la creación durante los primeros seis días; nosotros debemos seguir Su ejemplo.

Cuando Adán fue creado al principio, Dios lo puso en el Huerto de Edén y le ordenó “que lo labrara y lo guardase”, lo que le exigía trabajar incluso para recibir el sustento (Génesis 2:15-17).

Dios podría haber creado un entorno y unos medios de sustento que no requirieran trabajo. ¡Pero Él nos diseñó para trabajar y trabajar duro!

¿Sabía usted que el 30% de su vida la pasará trabajando? Si Dios nos creó específicamente para trabajar tanto, ¿por qué el trabajo parece aburrido y difícil para muchos? Tenemos que comprender el principio espiritual que hay detrás.

La Biblia contiene unas 900 referencias al empleo y a los hábitos de trabajo. La naturaleza de Dios es trabajar diligentemente, y quiere que seamos como Él. Dios se está reproduciendo a sí mismo: Su carácter y naturaleza, Su empuje e ingenio y Su ética de trabajo diligente. La naturaleza humana es perezosa, pero un cristiano verdadero es diligente, productivo y trabajador (1 Timoteo 5:8). Jesucristo dijo en Juan 5:17: “Mi Padre hasta ahora trabaja, y yo trabajo”. Dios prohíbe ser perezoso (Romanos 12:11). Dice que el trabajo duro es la única forma segura y piadosa de evitar la pobreza (1 Tesalonicenses 4:11-12). Incluso ordena que quien no trabaje tampoco coma (2 Tesalonicenses 3:10). Lea también Efesios 6:5-6 y Colosenses 3:22, que dice: “Siervos, obedeced en todo a vuestros amos terrenales, no sirviendo al ojo, como los que quieren agradar a los hombres, sino con corazón sincero, temiendo a Dios”.

Somos responsables de trabajar duro no sólo ante nuestro jefe o clientes, sino también ante Dios. Un buen empleado siente constantemente la presión de obedecer a Cristo. Colosenses 3:23-24 indica que incluso el servicio que prestamos a nuestros jefes físicos se considera un servicio prestado a Dios.

“Dios no se va a conformar con una obra barata, descuidada y de inferior calidad”, escribió el fundador de La Pura Verdad, Herbert W. Armstrong. “Él ordena que seamos ‘perfectos, así como su Padre en el cielo es perfecto’. Un obrero descuidado se quejó una vez ante mí: ‘¡El problema con usted, Sr. Armstrong, es que usted es un perfeccionista!’. Supongo que tenía razón. Él debería decirle a Dios, ‘¡El problema con usted, Dios, es que usted es un perfeccionista!’. Dios es un perfeccionista. Y yo también lo soy. ¿Y usted?” (Abril de 1965).

“Todo lo que te viniere a la mano para hacer, hazlo según tus fuerzas; porque en el Seol, adonde vas, no hay obra, ni trabajo, ni ciencia, ni sabiduría” (Eclesiastés 9:10). Esto no dice “en todo lo que seas bueno” o “todo lo que quieras hacer, hazlo según tus fuerzas”. Esto ciertamente incluye nuestro trabajo diario.

“Me es necesario hacer las obras del que me envió, entre tanto que el día dura”, dijo Jesús, “la noche viene, cuando nadie puede trabajar” (Juan 9:4). El regreso de Jesucristo se acerca. Pero en lugar de quitarnos la motivación para trabajar, ¡esto debería servir de empuje para trabajar más duro!

Algunas personas criticaron al Sr. Armstrong por seguir ampliando la obra de la verdadera Iglesia de Dios construyendo nuevos edificios cuando pensaban que el regreso de Jesucristo era inminente. En una carta dirigida a los simpatizantes de la Iglesia el 28 de agosto de 1967, él escribió: “Si supiéramos que Cristo viene mañana, y que necesitamos un nuevo edificio para Su Obra, y hoy fuera el día para empezar a construirlo, ¡hoy mismo comenzaría a excavar y pondría en marcha ese nuevo edificio! Y estaría ocupado construyéndolo mañana cuando sea llevado para encontrarme con Cristo”.

¡Cristo dijo en Mateo 24:46 que Sus siervos fieles serían los que se encuentren trabajando y construyendo hasta Su llegada! Dios no quiere que nos quedemos sentados esperando Su regreso. Quiere que sigamos trabajando y construyendo, física y espiritualmente.

Imagínese a los constructores en lo alto de sus escaleras, martillando, trabajando en un nuevo edificio, y de repente, Cristo regresa. Entonces todos dejan sus herramientas y se levantan para encontrarse con Cristo en el aire. Ésa es la visión que describe Mateo, y ésa es la visión que tenía el Sr. Armstrong. Él quería que lo encontraran trabajando cuando Cristo regresara. Y así deberíamos hacerlo nosotros.

Dios podría haber creado un entorno y unos medios de sustento que no requirieran trabajo. ¡Pero Él nos diseñó para trabajar y trabajar duro! 


¿CUÁL ES EL DÍA DE REPOSO CRISTIANO?

Muchos de los llamados cristianos toman el día de reposo como un hecho. ¿Tiene alguna importancia cuál día guardemos, o si debiéramos observar algún día o no? ¿Establece la Biblia el domingo como el Día del Señor? ¿Fue dado el Sábado únicamente al pueblo judío, mientras que a los cristianos se les ordena guardar el domingo como día del Señor? ¿Cuál es el día de reposo cristiano? le da la respuesta a éstas y otras preguntas.