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Rusia aliándose con China

(MIKHAIL SVETLOV/GETTY IMAGES)

Rusia aliándose con China

Se está desarrollando un nuevo eje de dos gigantes asiáticos que está cambiando el orden mundial. Nosotros hemos estado pronosticando el desarrollo de esta inverosímil asociación por más de medio siglo.

Un nuevo eje se ha formado en la escena mundial. Es tan colosal, que el planeta casi podría girar sobre él. La Trompeta y su revista predecesora, La Pura Verdad, han pronosticado la formación de este eje por más de cinco décadas . Ahora el mundo está percibiendo esta innegable tendencia y entendiendo sus inmensas implicaciones.

La clase de titulares que parecerían imposibles 50, 15 o incluso 10 años atrás ahora se han convertido en algo común:

  • “Rusia y China: juntos cambiando el mundo” ( Consortium News , 23 de octubre de 2017)
  • “¿La peor pesadilla de Trump? La nueva amistad de China y Rusia” (cnn, 1 de agosto de 2017)
  • “El mejor momento en la historia para la relación entre China y Rusia” (cnbc, 4 de julio de 2017)
  • “¿Una alianza de China y Rusia?” (National Interest, 25 de abril de 2017)

Por más de medio siglo la Trompeta y La Pura Verdad han estado observando este dramático evento geopolítico. Hemos estado esperando que Rusia y China se asociaran porque la profecía bíblica dice que “al cabo del tiempo”, el eje Rusia-China liderará un bloque militar asiático que desplegará un ejército más grande—por órdenes de magnitud—que cualquier otro que el mundo haya visto.

Las Escrituras dicen que este bloque asiático desempeñará un papel central en la Tercera Guerra Mundial nuclear, un conflicto ya en el horizonte, que será más devastador que cualquier otro jamás sufrido por la humanidad.

El hecho de que el eje Rusia-China se haya formado súbitamente significa que el cumplimiento de esta profecía bíblica está increíblemente cerca.


Un hombre lo vio venir

Parte de lo que hace muy significativa la moderna alianza Rusia-China es que contrasta radicalmente con su historia reciente de conflicto. Atrás en la década de 1950, China y lo que en ese momento era la Unión Soviética, comenzaron a disputar sus fronteras comunes y a pelear sobre “qué sombra de rojo” era la correcta para el comunismo. En 1969, esta disputa explotó en una guerra sangrienta. El conflicto se volvió tan serio que amenazó con iniciar un altercado nuclear.

El botón nuclear nunca fue presionado. Pero le siguieron más de dos décadas de amargura mutua.

Pero incluso durante ese tiempo de conflicto y desconfianza entre Rusia y China, un analista reiteradamente pronosticó que ambas formarían una asociación.

Incluso durante esos tempranos años de la Guerra Fría, cuando la única interacción entre el oso ruso y el dragón chino fue argumentar sobre cómo implementar correctamente las políticas comunistas, este experto solitario dijo que Moscú y Beijing dejarían de lado sus diferencias y entrarían en una era de estrecha cooperación.

Incluso después de que esas tensiones habían explotado en una guerra de fronteras en 1969, lo que llevó a Rusia y China a cortar relaciones por décadas, este analista disidente se apegó tenazmente a sus predicciones.

El analista fue Herbert W. Armstrong, jefe editor de la revista de noticias La Pura Verdad.

El Sr. Armstrong escribió primero sobre el eje Rusia-China ya en la edición de junio-julio de 1934 de La Pura Verdad, unas de sus primeras ediciones: “[D]os grandes poderes militares se levantarán en los últimos días—uno, el resurgimiento del Imperio Romano por una federación de 10 naciones en el territorio del antiguo Imperio Romano; el otro… Rusia, con sus aliados… posiblemente China o Japón”, escribió él.

“¡El sueño… constante de China por siglos ha sido la conquista del mundo! (…) China sabe, sin embargo, que en esta era altamente industrializada solo puede cumplir este sueño como un aliado de Rusia”.


—HERBERT W. ARMSTRONG (LA PURA VERDAD, DICIEMBRE DE 1959)

En diciembre de 1959, cuando las tensiones entre Rusia y China estaban en apogeo, la revista del Sr. Armstrong pronosticó que estas dos naciones formarían una coalición:

“El programa ruso… pasa primero por la toma de Asia”, escribió La Pura Verdad. También dijo que China se sometería voluntariamente al liderazgo de Rusia dentro de un bloque asiático como un paso hacia sus planes de largo plazo: “¡El sueño… constante de China… por siglos ha sido la conquista del mundo! (…) China sabe, sin embargo, que en esta era altamente industrializada solo puede cumplir este sueño como un aliado de Rusia. (…) China ahora está lista para devorar el resto de Asia con el respaldo secreto del poderío militar ruso”.

Éstas son apenas algunas de las docenas de afirmaciones que el Sr. Armstrong y su revista de noticias hicieron desde 1934 hasta su muerte en 1986, pronosticando que Rusia y China pasarían de contendores a camaradas.

Al momento de la muerte del Sr. Armstrong, la relación entre Moscú y Beijing permanecía congelada. Pero los eventos desde entonces—especialmente en la última década—han probado que los pronósticos impopulares y aparentemente difíciles eran realmente correctos.

¿Cómo podría él haber predicho la realidad que ahora vemos con tal precisión?


Una excepcional fuente de inteligencia

La razón por la que el Sr. Armstrong pudo ver lo que otros observadores y pronosticadores no podían porque estaban ciegos, es porque su principal fuente de inteligencia era diferente a la de otros analistas. Ésta era la palabra segura de la profecía bíblica. Su confianza en las Escrituras le permitió al Sr. Armstrong profetizar sobre eventos tan lejanos que ahora se están cumpliendo.

La edición de diciembre de 1962 de La Pura Verdad revela algunas de las Escrituras bíblicas específicas que informaban las predicciones del Sr. Armstrong concernientes a Asia:

De tiempo en tiempo, los comentaristas de noticias—al describir las catastróficas luchas militares que vienen por el control del mundo—usan la expresión bíblica Armagedón que se encuentra en Apocalipsis 16:16. Pero lo que ellos no mencionan es la sorprendente profecía acerca de “Armagedón” que se encuentra en Apocalipsis 16:12. ¡En este versículo leemos que “el camino a los reyes del oriente” será preparado!

¿Quiénes son estos “reyes del oriente”? Sus identidades son cruciales para saber si vamos a entender muchas de las profecías bíblicas destinadas para nuestros días.

Después del gran Diluvio, Dios le dijo a Noé y a su familia que fueran y repoblaran la Tierra (Génesis 8:15-18). Noé tuvo 3 hijos: Sem, Cam y Jafet. Cada hijo fue el comienzo de una raza separada. Sem fue el padre de las personas blancas. Cam de las personas negras y Jafet de las personas amarillas. El Sr. Armstrong explicó en su obra maestra El misterio de los siglos que esto fue cumplido por Cam casándose con una mujer negra, y Jafet casándose con una mujer amarilla.

¿Quiénes son estos “reyes del oriente”? Sus identidades son cruciales para saber si vamos a entender muchas de las profecías bíblicas destinadas para nuestros días.

Génesis 10:2-3 nombra los siete hijos de Jafet: “Gomer, Magog, Madai, Javán, Tubal, Mesec y Tiras”.

El Sr. Armstrong y su equipo editorial identificaron a Mesec y Tubal como los padres de aquellos que comprenden a la gran Rusia de hoy, y Magog como el padre de los principales pueblos de China y Mongolia. Refiriéndose a Ezequiel 38:2, el Sr. Armstrong escribió en La Pura Verdad de abril de 1981:

Hay un acuerdo general entre los estudiosos de la profecía de que “Gog” en la tierra de “Magog” son las vastas regiones del norte de Eurasia que se extienden desde el Báltico hasta el Pacífico [las modernas Rusia y China]. “Mesec” es Moscú; “Tubal” es Tobolsk. El margen de la Biblia dice “príncipe de Rosh”, el cual es Rusia.

El capítulo 38 de Ezequiel muestra que Rusia será la nación líder del bloque de poder asiático del tiempo del fin.

También es vital notar que el plural “reyes” en Apocalipsis 16:12 menciona a los “reyes del oriente”. Eso diferencia la coalición asiática del “rey del norte” y “el rey del sur” los cuales están profetizados a aparecer en el tiempo del fin (Daniel 11:40). Cuando el plural es usado junto con Ezequiel 38:2, se hace claro que, aunque Moscú será la cabeza del bloque, Rusia dependerá de su alianza con otros países asiáticos— uno en particular que es mucho más poblado: China.

Otro pasaje bíblico clave que informó el pronóstico del Sr. Armstrong de que Rusia y China forjarían una alianza es Apocalipsis 9:16, en donde el apóstol Juan fue inspirado a escribir alrededor del año 90 d. C.: “Y el número de los ejércitos de los jinetes era doscientos millones…”.


Desfile militar chino en la base de entrenamiento de tácticas combinadas de Zhurihe (Crédito: Cui Nan/CHINA NEWS SERVICE/VCG/Getty Images)

¡Este versículo muestra que esta fuerza asiática tendrá un ejército de 200 millones de hombres! Ese es el ejército más grande que el mundo jamás haya visto, y mucho más grande que la Rusia moderna con una población total de 144 millones pudiera desplegar por sí sola. ¡Es más gente incluso que la que estaba viva en la Tierra cuando Juan escribió esta profecía! Esta cantidad deja claro que esta es una profecía para el tiempo del fin que sólo se podría cumplir en esta actual era de explosivo crecimiento de población. Es una profecía que ciertamente veremos cumplirse muy pronto.

Con su entendimiento de estos detalles de las Escrituras, y los nombres antiguos que la profecía bíblica da a las modernas naciones de Asia, El Sr. Armstrong pudo predecir con precisión que Rusia y China dejarían aparte sus diferencias y formarían una alianza.

Hasta su muerte en 1986, todavía pronosticaba que estas dos naciones construirían una asociación que alteraría la historia. Y la Trompeta ha continuado donde el Sr. Armstrong lo dejó. Nosotros usamos las mismas Escrituras de la Biblia que él usó para continuar observando a la Rusia de Putin y a la China de Xi mientras trabajan en conjunto para remodelar el orden global.


¡Debemos estar observando la unión de Rusia y China!

En octubre de 2008, justo después de que Rusia invadió la antigua república soviética de Georgia, el jefe editor de la Trompeta, Gerald Flurry, escribió:

“El ataque ruso a Georgia en agosto marca el comienzo de una peligrosa nueva era en la historia. Este fue el primer ataque militar de una creciente superpotencia asiática—¡y habrá más! (…) ¿Ocurrirá una crisis sobre Ucrania? Esa área es el granero de Rusia, y seguramente también está dispuesta a ir a la guerra por ésta”.

El tiempo probó que ese pronóstico fue sorprendente preciso. En 2014 las fuerzas de Putin encubiertamente invadieron la Península de Crimea en Ucrania, y la injertaron sigilosamente en la Madre Rusia. Y mientras Occidente y la mayoría del mundo le dieron la espalda por su acto expansionista, una nación fue clara en apoyar el movimiento de Moscú: ¡China!

Después que China dijo que apoyaba la anexión ilegal rusa de la tierra ucraniana, ¡el Sr. Flurry dijo que ese apoyo fue “un impresionante cumplimiento de una profecía bíblica!”.

“Cuando estas naciones de Asia, países con armas nucleares extremadamente poderosas, comiencen a mostrar solidaridad entre ellos con respecto a movimientos como ese, ¿qué presagia eso para el mundo? Te digo que es una pena para el mundo. Causará muchos problemas graves”.


—GERALD FLURRY

Él escribió: “De hecho, hemos estado proclamando por más de 50 años que Rusia, China y otras naciones asiáticas se aliarían en el tiempo del fin. Y estamos en ese tiempo del fin ahora. (…) Cuando estas naciones de Asia—países extremadamente poderosos con armas nucleares—comienzan a mostrar solidaridad entre sí con respecto a movimientos como ese, ¿qué presagia eso para el mundo? Yo les digo que es una desgracia para el mundo. Eso causará muchos problemas graves”.

Un extraordinario pasaje en Daniel 11 nos da algunas indicaciones de exactamente cómo este eje de los “reyes del oriente” liderados por Rusia “causará muchos problemas graves en el futuro”. Los versículos 40 al 44 dicen:

“Pero al cabo del tiempo el rey del sur [este es un poder islámico radical de Oriente Medio, liderado por Irán] contenderá con él: y el rey del norte [una resurrección del Sacro Imperio Romano europeo, liderado por Alemania] se levantará contra él como una tempestad, con carros y gente de a caballo, y muchas naves; y entrará por las tierras, e inundará, y pasará. Entrará a la tierra gloriosa, y muchas provincias caerán… Pero noticias del oriente y del norte lo atemorizarán, y saldrá con gran ira para destruir y matar a muchos”.

La cabeza de un resucitado Sacro Imperio Romano oirá noticias que lo atemorizarán de oriente y del norte. ¡Estas noticias los alcanzarán después de que el “rey del sur” haya sido destruido, y vendrán del eje asiático liderado por Rusia y China! El sacro emperador romano estará preocupado por lo que los rusos y los chinos están haciendo, o amenazan con hacer, con su asombroso poderío militar.


Los sistemas de misiles balísticos intercontinentales RS-24 Rusos Yars se mueven a través de la Plaza Roja en Moscú el 9 de mayo de 2017. (Crédito: NATALIA KOLESNIKOVA/AFP/Getty Images)

Antes de esto, cuando la Gran Tribulación comience, este poder europeo habrá estado cooperando con el eje asiático liderado por Rusia para sitiar a las naciones anglosajonas económicamente. Pero posiblemente los europeos oigan rumores de que el eje asiático está planeando invadir Norteamérica y conquistarlos por su propia cuenta. ¡Cualquiera que sea la “noticia” exacta, la Biblia es clara en que las noticias acerca del profetizado eje asiático liderado por Rusia provocará que el poder europeo “saldrá con gran ira para destruir”!

Esto está describiendo una Tercera Guerra Mundial nuclear.

Las Escrituras dicen que esta guerra que se aproxima será un tiempo de destrucción y devastación sin precedentes, que se luchará con armas que tienen el potencial de matar a todo ser humano (Daniel 12:1; Mateo 24:21-22).

Es por estos vitales pasajes bíblicos que la Trompeta continúa donde el Sr. Armstrong lo dejó, vigilantemente observando y reportando esta creciente asociación entre Rusia y China hoy.

Los eventos mundiales de hoy le ponen fecha a la profecía bíblica. Los titulares actuales nos proveen una aleccionadora indicación de dónde estamos en el marco de tiempo general de las profecías del tiempo del fin. El eje Rusia-China está ahora en la escena, y usted necesita saber a dónde se dirige. Este poder oriental será capaz de desafiar a Europa cuando nadie más podría hacerlo—incluyendo EE UU.

No deberíamos esperar que la colaboración de Rusia y China desaparezca de los titulares. De hecho, debemos esperar que el oso y el dragón forjen una unión más estrecha aún entre ellos y con otras naciones de Asia. El 4 de julio de 2017, cuando el presidente chino Xi Jinping estrechó la mano con el presidente ruso Vladímir Putin en Moscú y dijeron que las relaciones entre las dos naciones estaban en el “mejor momento de la historia”, él no estaba exagerando esta unión. Y deberíamos esperar que los dos se vuelvan más influyentes en los asuntos mundiales y cada vez más capaces y agresivos militarmente.

En el corto plazo, esta tendencia apunta a un futuro oscuro y violento. ¡Pero la Biblia dice claramente que la Tercera Guerra Mundial será acortada! Antes de que la humanidad detone suficientes armas nucleares como para aniquilar a todo el mundo, Jesucristo interrumpirá el conflicto. Él introducirá una nueva era de paz y prosperidad. Estas son las mejores noticias jamás imaginadas. Cristo reinará en la Tierra como Rey de reyes y Señor de señores. Él introducirá una nueva era de paz mundial para los pueblos de Rusia y China, y para todo el resto de naciones del mundo.

¡Comprender cuán cerca está ese futuro radiante puede darnos una perspectiva que nos llena de esperanza! ▪

RUSIA Y CHINA EN PROFECÍA

La posición de Estados Unidos como la única superpotencia mundial se está desvaneciendo rápidamente. Otras naciones y grupos de naciones están en la disputa por llenar ese vacío. Desde el oriente, está surgiendo un bloque de poder con un potencial enorme, tanto en número de hombres como en influencia económica y poderío militar. Su creciente presencia está intensificando la competencia global por los recursos y la influencia geopolítica. ¿A dónde conducirá esta tendencia? ¡Usted puede saberlo! ¡La profecía bíblica provee una extraordinaria y aguda visión por anticipado del futuro de Asia!