Reciba nuestro Boletín de avisos gratuitamente una vez por semana.

Archeology%20david

Menahem Kahana/afp/Getty Images

Rey David: más evidencias descubiertas

Una enorme excavación arqueológica ha arrojado más pruebas del monarca más grande de Israel.

La ciudad de Siclag se menciona 15 veces en la Biblia y tiene una historia bastante peculiar. Perteneció a los filisteos hasta que cambió de manos de manera bastante pacífica con un individuo poco probable: el rey David de Israel.

Su ubicación exacta ha sido incierta. Los arqueólogos y académicos han sugerido hasta una docena de diferentes sitios posibles. Sin embargo, ninguno se ajustaba perfectamente al relato—hasta ahora.

Un comunicado de prensa del 8 de julio del equipo de excavación Khirbet a-Ra’i anunció: “Hemos encontrado la Siclag bíblica”. En los últimos tres años, un enorme esfuerzo arqueológico ha excavado casi 1,3 kilómetros cuadrados que proporciona evidencia de la antigua ciudad.

Respaldando la Biblia

Antiguamente, durante el reinado de un rey Saúl violento e inestable, David y otros 600 hombres huyeron. Cansado de estar constantemente en movimiento dentro de la tierra de Israel, David llevó a sus hombres a la ciudad filistea de Gat y buscó refugio con el rey Aquis. Como describe el relato en 1 Samuel 27 al 29, el rey filisteo se hizo amigo de David al ver en él a un compañero “enemigo” de Israel, o al menos, un enemigo del rey Saúl. Y le dio un obsequio notable: “Y David dijo a Aquis: Si he hallado gracia ante tus ojos, séame dado lugar en alguna de las aldeas para que habite allí; pues ¿por qué ha de morar tu siervo contigo en la ciudad real? Y Aquis le dio aquel día a Siclag, por lo cual Siclag vino a ser de los reyes de Judá hasta hoy” (1 Samuel 27:5-6).

Siclag se convirtió así en una especie de “primera ciudad” para David, quien ya había sido elegido y ungido como rey, pero no fue reconocido públicamente como tal hasta después de la muerte de Saúl. David vivió en Siclag hasta el deceso del monarca, durante un año y cuatro meses (versículo 7).

Hallazgos en Khirbet a-Ra’i coinciden con varios elementos del relato bíblico de Siclag.

La excavación, ubicada en lo que originalmente habría sido territorio filisteo, muestra una fuerte evidencia del asentamiento filisteo de los siglos xii al xi a. C., que es el período de asentamiento filisteo primario en el Levante. Los hallazgos en el sitio incluyeron “ofrendas de cimientos” ubicadas debajo de los edificios para traer buena suerte a su construcción, masivas estructuras de piedra y cerámica filistea general—descubrimientos que coinciden con otros sitios filisteos excavados en Gat, Ascalón, Ecrón y Asdod.

Luego, los restos del asentamiento filisteo muestran una transición hacia el asentamiento rural de Judea, que data alrededor de principios del siglo x—la época del rey David. Los descubrimientos que pertenecen a este asentamiento de Judea incluyen casi 100 recipientes completos idénticos a los de otra antigua ciudad davídica: Khirbet Qeiyafa, identificada como la Saaraim bíblica. La similitud de Khirbet a-Ra’i y Khirbet Qeiyafa puede justificarse, ya que ambas fueron excavadas por los profesores Yossi Garfinkel y Sa’ar Ganor, y pruebas de carbono 14 datan del mismo período. Al igual que Saaraim, Siclag era una ciudad fronteriza, ubicada en la cima de una colina prominente cerca de la frontera entre Israel y Filistea.

La evidencia muestra que durante este período de ocupación de Judea en Khirbet a-Ra’i, un voraz incendio destruyó el sitio. Esto también coincide con el relato bíblico de Siclag. Mientras David y sus hombres estaban en una expedición con Aquis, los amalecitas “habían invadido el Neguev y a Siclag, y habían asolado a Siclag, y le habían prendido fuego”, llevándose cautivas a las mujeres y los niños (1 Samuel 30:1-2). La evidencia de los amalecitas ha sido esquiva para los arqueólogos. La conflagración en Khirbet a-Ra’i podría ser evidencia de su presencia merodeadora. El equipo de excavación todavía está esperando que el análisis de datación muestre exactamente cuándo ocurrió esta ardiente destrucción y, por lo tanto, si encaja con precisión con el ataque de Amalec.

El punto importante

En reacción al comunicado de prensa de los excavadores del sitio y de la Autoridad de Antigüedades de Israel, se generó cierto debate entre la comunidad arqueológica sobre si esto es realmente la Siclag bíblica.

Los minimalistas bíblicos como Israel Finkelstein se niegan a aceptar el relato bíblico, particularmente del reinado de David, como certero; ellos creen que es simplemente una colección de historias escritas mucho después de los eventos que pretenden registrar. Por lo tanto, consideran a Siclag ahistórica, ya que Khirbet a-Ra’i no se ajusta al período en el que se cree que se escribió.

Dejando a un lado este prejuicio teórico, el debate principal gira en torno a si Khirbet a-Ra’i encaja geográficamente con el relato bíblico. Se suponía ante todo que Siclag estaba ubicada más al sur, dada su asignación original a la tribu de Simeón (Josué 19:5). Sin embargo, estos límites bíblicos aún no están claros, y Khirbet a-Ra’i no puede descartarse sobre esta base.

Hasta que se encuentre un letrero que diga “Siclag estaba aquí”, el debate seguramente continuará entre los círculos académicos. Y los minimalistas se fijarán en cualquier detalle que ponga en duda tratándose de Siclag en particular, como parte de su mayor esfuerzo por desacreditar el relato bíblico.

Pero este debate pierde el punto más grande e importante. Ya sea que este sitio sea o no la Siclag de la Biblia (y la evidencia sugiere que lo es), Khirbet a-Ra’i es irrefutablemente otra enorme pieza de evidencia del reino de David. Es otro descubrimiento sorprendente de un sitio ocupado por Judea, que coincide con una creciente cantidad de otros más, que se remonta directamente al periodo del gobierno de David.

La importancia de este sitio en la era de David va mucho más allá de la importancia de si es o no Siclag. El sitio es una coincidencia exacta por el material encontrado en otros sitios tempranos del reino israelita que datan del reinado de David. Y el hecho de que el material fue sellado dentro de una capa quemada permite ver una imagen precisa del material específicamente davídico. La posición geográfica de Khirbet a-Ra’i muestra un territorio expandido, territorio israelita que se ramifica dentro de lo que había sido tierra filistea, tal como lo describe el relato bíblico durante el reinado de David.

Y si bien el relato bíblico muestra que Siclag fue regalada originalmente a David, ¿qué fue lo que impidió que los poderosos guerreros filisteos simplemente reclamaran el sitio? El hecho de que un puesto de avanzada rural de Judea tan vulnerable pudiera continuar existiendo en la frontera filistea atestigua que existía un poderoso monarca gobernando desde Judá que podría oponerse a las incursiones filisteas. La Biblia es clara sobre quién era este gobernante del siglo x. Era David.

Incluso con estos y otros descubrimientos que atestiguan la existencia de David y Salomón, la batalla por la verdad histórica aún continúa en los círculos académicos en Israel. Desafortunadamente, el acalorado debate público sobre David y Salomón ha contaminado la receptividad del público a los descubrimientos pasados ​​y futuros que tienen un significado bíblico. Debido a que los críticos han impugnado el relato bíblico, muchos suponen que las descripciones de la Biblia han sido refutadas científicamente, cuando en realidad simplemente han sido rebatidas académicamente.

La arqueología bíblica ha hecho avances significativos recientemente contra aquellos que desacreditan la historia de la Biblia.

El anuncio del descubrimiento de Siclag se produce inmediatamente después de una investigación publicada una semana antes que demuestra los orígenes bíblicos de los filisteos. Hubo mucho debate académico sobre el origen de los filisteos de la Edad de Bronce, tal vez en algún lugar del Mediterráneo, tal vez de Turquía. La Biblia dice que eran de “Caftor”, que se cree que es la isla griega de Creta (Amós 9:7; Jeremías 47:4). Las muestras de adn tomadas de un lugar de entierro filisteo en Ascalón revelaron que los individuos del siglo xiii a. C. eran de hecho del sur de Europa, ¡con el enlace de adn más cercano a Creta!

A medida que pasa el tiempo, se comprueban cada vez más historias bíblicas a través de descubrimientos arqueológicos. Las excavaciones en sitios como la Ciudad de David (Jerusalén), Tel ‘Eton, Khirbet Qeiyafa, Timna, Tel Dan y ahora Khirbet a-Ra’i están proporcionando ciencia pura que contrarresta las suposiciones de los escépticos con respecto al rey David.

Boletín, AD