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Reviviendo la Edad Oscura
Estamos a punto de entrar en la era más oscura de la historia mundial. Puedo demostrárselo a partir de los acontecimientos mundiales y de las profecías bíblicas.
El término Edad Oscura significa cosas diferentes para cada persona. Yo lo veo como un periodo de severa supresión religiosa durante la época del Sacro Imperio Romano. Fue una época en la que la Iglesia católica, junto con el gobierno civil, atacó a otras religiones. ¡Fue una época en la que los judíos y los cristianos “herejes” eran torturados o quemados vivos en la hoguera!
Muchos católicos desconocen esta historia, y no los estoy atacando. Pero no podemos permitirnos ser ignorantes, porque la Biblia advierte que nuestras vidas físicas y espirituales están en juego.
Lea esta profecía fundamental en Apocalipsis 12: “También apareció otra señal en el cielo: he aquí un gran dragón escarlata, que tenía siete cabezas y diez cuernos, y en sus cabezas siete diademas; (…) Y la mujer huyó al desierto, donde tiene lugar preparado por Dios, para que allí la sustenten por mil doscientos sesenta días” (versículos 3, 6).
Este pasaje describe cómo la verdadera Iglesia de Dios huye para salvar su vida de una bestia dirigida por una gran Iglesia falsa —¡que se refiere al Sacro Imperio Romano!—. Aplicando el principio de “un día por un año” (Números 14:34), esto alude a un período de 1.260 años de intensa persecución.
¡La Iglesia de Dios soportó 1.260 años de pruebas desde el año 554 d. C. hasta 1814, escondiéndose para sobrevivir la ira de esta gran Iglesia falsa! Ciertamente, ¡aquellos fueron tiempos oscuros para el pueblo de Dios! Y miles de personas fueron masacradas. Sin embargo, ¡su registro en la historia ha sido prácticamente borrado!
Esta terrible historia aún no ha llegado a su fin. El 90% de las profecías de Dios se están cumpliendo en estos últimos tiempos. ¡La etapa más oscura de la Edad Oscura está comenzando a desarrollarse en estos momentos! Otro período de 1.260 días del que se habla en el Apocalipsis consiste en 1.260 días reales, o tres años y medio de castigo, que pronto afligirán al mundo. Dios castigará a los descendientes del Israel físico de los últimos tiempos —así como a los santos tibios dentro del Israel espiritual, la verdadera pero rebelde Iglesia de Dios— por sus pecados y por no prestar atención a Su mensaje de advertencia.
Estamos volviendo a la Edad Oscura.
Puede que le resulte difícil de creer, pero eso es precisamente de lo que está hablando ahora mismo esta gran Iglesia falsa, ¡y hacia lo que está a punto de conducir a este mundo!
Se acerca el momento en que judíos y cristianos “herejes” volverán a ser masacrados por sus creencias.
Entrando en una era más oscura
En estos momentos, la Iglesia católica, con el respaldo de Alemania, está avivando las llamas de este conflicto al cuestionar el derecho de los judíos a la tierra que Dios le dio al antiguo Israel. Ellos no consideran que los judíos tengan un derecho legítimo sobre el territorio del Estado de Israel. Esta opinión se está volviendo rápidamente más común hoy en día, incluso en Estados Unidos, que ha apoyado mucho al Estado judío en el pasado.
Ya en 2010, la periodista Melanie Phillips escribió sobre los comentarios de un arzobispo católico que dijo que los judíos no tienen derecho a la Tierra Santa. Ella lanzó una poderosa advertencia de que el Vaticano estaba “retrocediendo hacia una época más oscura”.
¿Qué quería decir? La historia de Europa tiene ciertamente mucha oscuridad, y eso ha sido causado en gran parte por la falsa religión.
Durante la Edad Media, ciudades enteras sufrieron hambrunas seguidas de epidemias mortales. No daban abasto para retirar los miles de cadáveres. Las ratas propagaron la peste bubónica (llamada peste negra) por toda Europa en el siglo xiv; más de 25 millones de europeos —aproximadamente un tercio de la población europea— sufrieron una muerte horrible entre 1346 y 1353. Debido a que los judíos seguían las leyes bíblicas de cuarentena e higiene, las tasas de infección y mortalidad en las comunidades judías eran sustancialmente más bajas. Lamentablemente, esto llevó a muchos europeos a culpar a los judíos de la plaga, ¡y los torturaron y mataron! A finales de siglo, miles de judíos habían sido asesinados y más de 100 comunidades judías habían sido aniquiladas.
Esos siglos de la Edad Media también fueron testigos de la bárbara matanza de paganos en un intento por “cristianizar” —o, más bien, catolizar— Europa. Fue también la época de las Cruzadas, que igualmente trajeron consigo la matanza de judíos. Más tarde, los esfuerzos de la Iglesia católica por reprimir la Reforma protestante culminaron en la guerra de los Treinta Años (1618-1648) que volvió a devastar la población europea.
Por eso muchos protestantes la llaman la Edad Oscura. Muchos de ellos fueron asesinados, junto con los verdaderos santos de Dios. En varios lugares de Europa, especialmente en España, casi no hay protestantes porque a casi todos los mataron.
Los historiadores limitan la Edad Oscura a un periodo de tiempo determinado, pero lo cierto es que en realidad nunca terminó. Ciertamente, con el auge del Imperio británico, las circunstancias se aliviaron un poco, aunque retrocedieron bruscamente durante las guerras mundiales. Nuestro mundo ha vivido tiempos oscuros y no tan oscuros. Pero incluso hoy, ¡vivimos en una era oscura!
¿Podría ser que la Iglesia católica esté abocándonos a una era aún más oscura que la actual? Los años transcurridos desde que Phillips escribió su artículo, sobre todo los últimos, demuestran que eso es precisamente lo que está ocurriendo.
¡La parte más oscura de la Edad Oscura acaba de empezar a desarrollarse!
La advertencia de Phillips
Los comentarios concretos sobre los que advirtió Melanie Phillips los hizo el arzobispo greco-melquita Cyrille Salim Bustros. Dijo: “Las Sagradas Escrituras no pueden utilizarse para justificar el regreso de los judíos a Israel y el desplazamiento de los palestinos, para justificar la ocupación por Israel de tierras palestinas. (…) Los cristianos no podemos hablar de la ‘Tierra Prometida’ como un derecho exclusivo de un pueblo judío privilegiado. Esta promesa fue anulada por Cristo. Ya no hay un pueblo elegido: todos los hombres y mujeres de todos los países se han convertido en el pueblo elegido”.
¿Es eso cierto? No, ¡eso no es lo que dice la Biblia!
Los judíos forman parte de los descendientes de Israel que Dios eligió. Este hombre afirma que esta designación fue anulada por Cristo, convirtiendo así a todas las personas en elegidas. No es así. De hecho, tiene poco sentido lógico. Dios le ha dado la tierra de Israel a un pueblo físico específico, separado de la promesa de gracia abierta a toda la humanidad. En ninguna parte de la Biblia encontrará un llamado a los cristianos para que expulsen a los descendientes del antiguo Israel. En cambio, encontrará docenas de profecías del regreso no sólo de los judíos, sino de todo Israel, a la Tierra Prometida.
Lo que dijo ese arzobispo hace 16 años no fue una aberración. La Iglesia dice lo mismo hoy, e incluso con más fuerza, como veremos.
¿Quiénes son ellos para hablar así? ¿Con qué autoridad hacen afirmaciones tan audaces? ¿De dónde han sacado esa idea? No lo sacaron de la Biblia, pero aún así quieren que la gente lo escuche y piense que de alguna manera es espiritual.
“Aunque el jefe del Estado israelí sea judío, el futuro está basado en la democracia. Los refugiados palestinos volverán con el tiempo y habrá que resolver este problema”, dijo Bustros.
No quieren ver a un líder judío gobernar la tierra de Israel, ¡a pesar de que el rey David era judío, al igual que Jesucristo, quien gobernará Jerusalén por toda la eternidad!
Melanie Phillips escribió: “Por lo tanto, parece estar diciendo que el propio Israel es ilegítimo, por lo que ya no debería existir como Estado judío porque los judíos no tienen derecho a su propio país”.
¡Esto es esencialmente lo que dicen los católicos! Si los judíos no tienen derecho a vivir en la tierra de Israel, ¡no tienen derecho a vivir en ninguna parte como nación! ¡Esta enseñanza es absolutamente antijudía y anti-Dios! ¡Es diabólica!
Phillips lo expresó de esta manera: “No explica por qué, ya que a otros pueblos se les permite tener sus propios Estados nacionales, sólo a los judíos se les debería negar su patria nacional histórica”.
Puede que la Iglesia católica defienda políticamente una solución de dos Estados (lo que situaría a un Estado terrorista justo al lado de Israel), pero la postura teológica de la Iglesia es que los judíos no tienen ningún derecho en absoluto a tener su propio país.
“La razón por la que Bustros dice que los judíos no tienen derecho a su propio país no es política sino teológica”, escribió Phillips. Eso es cierto. Muchos políticos intentan presentar argumentos políticos. Pero no se trata de política, ¡sino de teología!
“Pero, sobre todo, se trata de un resurgimiento de la antigua calumnia cristiana según la cual los judíos están condenados para siempre a un exilio cósmico por negarse a aceptar la divinidad de Cristo. Es, por tanto, una declaración profundamente antijudía” (ibíd.).
Lo irónico es que, por muy sinceros que sean, los católicos también rechazan a Cristo en cierto sentido, ¡pues anteponen sus tradiciones a la Biblia! No siguen lo que Cristo enseñó. Por ejemplo, Cristo observó y enseñó el Sábado del séptimo día, sin embargo la Iglesia católica enseña el culto dominical. Algunos incluso admiten que esta doctrina no tiene nada que ver con la Biblia y se basa únicamente en la autoridad de la Iglesia católica.
El artículo continuaba diciendo: “En primer lugar, ¿es esto simplemente un arrebato irresponsable de un obispo partidista? Si es así, el Vaticano debe distanciarse inmediatamente de estos comentarios. Si no lo hace, parecería que el Vaticano ha dado un gigantesco paso atrás hacia una era más oscura”.
Por lo que están haciendo hoy en día, se puede ver que no se han distanciado en absoluto de esto.
Atacando a judíos y a otros cristianos
El cardenal Pierbattista Pizzaballa, patriarca latino de Jerusalén, junto con otros líderes religiosos de Jerusalén, condenó el “sionismo cristiano” en una carta publicada el 17 de enero. La incluyeron entre las “ideologías perjudiciales” que “desinforman al público, siembran la confusión y perjudican la unidad de nuestro rebaño”.
En otras palabras, si usted, como cristiano, cree que los judíos tienen derecho a la Tierra Santa, entonces, según la Iglesia católica, ¡es un hereje!
La Iglesia emitió esta carta en conjunto con las Iglesias ortodoxa, ortodoxa oriental, luterana y episcopal. Básicamente, todas coinciden en su odio hacia los judíos y hacia los evangélicos estadounidenses que los apoyan.
Aquí hay un extracto de su comunicado: “Los patriarcas y los responsables de las Iglesias de Jerusalén reiteran que sólo ellos representan a las Iglesias y a sus fieles en los asuntos relacionados con la vida religiosa, comunitaria y pastoral cristiana en la Tierra Santa”.
Ellos por sí solos reclaman la autoridad sobre las prácticas religiosas cristianas en Tierra Santa. ¡Qué audaz! Sin embargo, ellos mismos se niegan a regirse por la autoridad de la Biblia.
¡Esta carta del 17 de enero fue escrita en el espíritu de las Cruzadas!
“Los patriarcas y los jefes de las Iglesias de la Tierra Santa afirman ante los fieles y ante el mundo que el rebaño de Cristo en esta tierra está encomendado a las Iglesias apostólicas, que han desempeñado su sagrado ministerio a través de los siglos con inquebrantable devoción” (ibíd.).
Esos siglos de “inquebrantable devoción” corresponden a la Edad Oscura, época en la que los cruzados católicos mataban y ejecutaban a musulmanes, judíos y otros cristianos.
Se les llamó cruzadas cristianas, pero esa etiqueta es engañosa; fueron, ante todo, cruzadas católicas. Otras religiones cristianas tienen sus propios problemas, pero no las culpemos por lo que hicieron los católicos. Durante casi 2.000 años, la Iglesia católica romana ha sido una de las instituciones más militantes de la historia. ¿Se ha arrepentido alguna vez realmente de esta historia condenatoria? La respuesta es no. Sin embargo, este mundo no está dispuesto a exigirle cuentas. La gente parece casi ajena a estos crímenes atroces.
En Una historia de las Cruzadas, Steven Runciman escribió: “Las Cruzadas fueron obra del papa”.
¡La filosofía de las cruzadas ha hecho de los papas católicos los líderes religiosos más sangrientos de la historia! ¡Doscientos años de cruzadas católicas dejaron empapada la Tierra Santa con la sangre de varios cientos de miles, o incluso varios millones de personas!
Es importante estudiar las Cruzadas porque revelan la insaciable ambición de la Iglesia católica romana por Jerusalén y las medidas bárbaras a las que está dispuesta a recurrir para controlar esta ciudad. ¡Y la Biblia revela que la Iglesia católica iniciará una última cruzada por Jerusalén antes de la Segunda Venida de Cristo!
Siete cabezas
El Vaticano ha dado un gigantesco paso atrás hacia una era más oscura. Si echamos un vistazo a su historia, sabremos lo que esto significa. Pero debemos observar la profecía bíblica para comprender realmente hacia dónde se dirige y, sobre todo, para ver la luz de Dios.
Apocalipsis 17 habla de las resurrecciones del Sacro Imperio Romano, al que sería más adecuado denominar el “impío” Imperio Romano.
“Vino entonces uno de los siete ángeles que tenían las siete copas, y habló conmigo diciéndome: Ven acá, y te mostraré la sentencia contra la gran ramera, la que está sentada sobre muchas aguas; con la cual han fornicado los reyes de la tierra, y los moradores de la tierra se han embriagado con el vino de su fornicación” (Apocalipsis 17:1-2).
Estos versículos se refieren al mismo imperio inspirado por Satanás que se describe en Apocalipsis 13 (versículos 1-10). Sin embargo, la bestia de Apocalipsis 17 representa únicamente las últimas siete resurrecciones de ese imperio. Además, nos revela que una mujer monta o guía las últimas siete cabezas de la bestia. Esta mujer, llamada “misterio: BABILONIA LA GRANDE”, está ebria de la sangre de los santos.
Si sólo estudiamos la persecución de la Iglesia de Dios a lo largo de los siglos, podremos ver lo que se avecina.
La Iglesia de Dios en la Edad Oscura
Alrededor del año 365 d. C., el Concilio Católico de Laodicea escribió en un famoso canon: “Los cristianos no deben judaizar descansando en el Sábado, sino que deben trabajar ese día, honrando más bien el Día del Señor [refiriéndose al domingo]. (…) Pero si se descubre que alguno es judaizante, que sea anatema ante Cristo”.
Observe que los llamaban judaizantes. Perseguían a estos cristianos por cumplir con las observancias de Dios, como la Pascua y el Sábado. ¡Pero estos no son días judíos, sino días de Dios, establecidos por Dios! (Solicite un ejemplar gratuito de ¿Cuál es el día de reposo cristiano?)
¡Estos cristianos fueron asesinados porque guardaban el Sábado! Se puede ver cómo este odio hacia los cristianos supuestamente “heréticos” y hacia los judíos va de la mano. Si usted ve que la Iglesia católica persigue a los judíos, ¡sepa que después, irá tras los verdaderos cristianos y todo aquel que no se someta al papa!
En El misterio de los siglos, el difunto Herbert W. Armstrong escribió: “Esta fue prácticamente una sentencia de tortura o muerte. La Iglesia falsa no mataba directamente a los verdaderos creyentes, pero los hacía llevar a la muerte (Apocalipsis 13:15)”. Y en ¿Quién o qué es la bestia profética? escribió: “La historia nos cuenta que el gobierno civil martirizó a millones de personas declaradas como ‘anatema de Cristo’ o ‘herejes”.
El Sr. Armstrong señaló que los verdaderos cristianos de la época “dejaron escasos registros. A veces aparecen como notas de pie de página en algún texto de historia. Rechazados como herejes, ridiculizados y perseguidos por sus enemigos” (El misterio de los siglos).
Sin embargo, las palabras de Cristo en Apocalipsis 2:9-10 se aplican a ellos: “Yo conozco tus obras, y tu tribulación, y tu pobreza (…) No temas en nada lo que vas a padecer. (…) Sé fiel hasta la muerte, y yo te daré la corona de la vida”.
Apocalipsis 2 y 3, una profecía de las siete eras sucesivas de la verdadera Iglesia de Dios, muestra que la Iglesia durante estos años fue la Iglesia de Esmirna seguida por la Iglesia de Pérgamo. El Sr. Armstrong explicó: “Estos habían sido llamados a llevar la verdad en uno de los períodos más difíciles de la historia: la Edad [Oscura]. (...) Pero estos nunca estuvieron lejos de la amenaza de persecución y martirio” (ibíd.).
Durante esta Edad Oscura, el pueblo de Dios “¡nunca estuvo lejos de la amenaza de la persecución y el martirio!”. ¡Estos verdaderos cristianos tuvieron que resistir hasta la muerte! Pero aceptaron la muerte antes que ceder a estas torturas y renunciar a la verdad.
Esto no es nada nuevo para la Iglesia de Dios. Todos los apóstoles originales fueron asesinados, excepto Juan. Muchos en este tiempo final se enfrentarán a lo mismo. Pero Dios promete protección física a la mayoría de los que se arrepientan antes de la gran tribulación (Apocalipsis 12:14). Tristemente, la profecía bíblica revela que habrá pocos que presten atención a este mensaje hoy en día.
En 1161, durante la era de Tiatira, un hombre llamado Peter Waldo comenzó a predicar públicamente la verdad de Dios. Pero no pasó mucho tiempo antes de que la Iglesia católica comenzara a perseguirle a él y a sus seguidores.
En 1197, se ordenó que los valdenses, llamados así por Waldo, fueran quemados en la hoguera. Los valdenses huyeron a Castilla. Pero muchos fueron perseguidos sin piedad y masacrados.
En 1208, el papa Inocencio iii declaró la Cruzada Albigense, un ataque contra el pueblo de Dios y los gobernantes civiles que lo protegían.
“Cuando comenzó la guerra en 1209, la civilización provenzal era la más brillante de Europa. Cuando terminó, después de 20 amargos años, esa civilización había sido completamente destruida”, dice el Curso bíblico por correspondencia del Ambassador College. “El sur de Francia se había convertido en una región atrasada completamente sometida a París y Roma”.
“Entonces se creó la infame Inquisición para terminar el trabajo eliminando las objeciones religiosas. Las bulas papales decretaron severos castigos contra cualquier persona sospechosa incluso de simpatizar con los ‘herejes’. Confiscaciones, encarcelamientos, quemas y toda forma imaginable de persecución continuaron durante más de cien años”.
¡Este tipo de persecución se prolongó durante siglos!
“A principios del siglo xiii, los albigenses se habían convertido en una amenaza para la propia existencia de la Iglesia [católica romana] en el sur de Francia. Durante los 10 años siguientes, el ejército [católico] dirigido por Simón de Montfort forzó la rendición de los bastiones heréticos más importantes, empleando en el proceso métodos crueles incluso para los estándares medievales” (Diccionario enciclopédico de religión).
Esto fue antes de la Reforma protestante y de la infame inquisición española. De hecho, ¡fue un intento de Satanás de borrar la verdadera religión! ¡Imagínese ser torturado con instrumentos “crueles incluso para los estándares medievales” hasta que renuncie a su fe, o muera aferrándose a ella!
Aún hoy puede viajar por Europa y ver los castillos de los Habsburgo. Muchos de ellos tienen calabozos abajo. Los guías turísticos le contarán que los Habsburgo celebraban grandes banquetes en el piso de arriba, escuchando la mejor música clásica, mientras abajo torturaban gente hasta la muerte. Del mismo modo, Hitler podía escuchar hermosas óperas mientras sus secuaces cometían atrocidades indescriptibles.
Durante los siglos xvi y xvii, los miembros de la verdadera Iglesia encontraron una relativa seguridad en Inglaterra, donde comenzó la era de Sardis antes de que se trasladara a Estados Unidos. Desde entonces, Estados Unidos ha proporcionado una libertad religiosa mucho mayor que la que jamás tuvo Europa. Pero la profecía muestra que estos días están a punto de terminar.
¿Cuántas víctimas?
Muchos historiadores han intentado calcular el número de personas asesinadas por los católicos romanos a lo largo de los siglos. Algunos cálculos elevan la cifra a ¡50 millones! En su libro de 1871 La historia del romanismo, el autor John Dowling escribió: “Desde el nacimiento del papismo en el año 606 hasta el presente, historiadores cuidadosos y creíbles estiman que más de 50 millones de seres humanos han sido masacrados por el crimen de herejía por los perseguidores papistas, un promedio de más de 40.000 asesinatos religiosos por cada año de existencia del papismo”. El Manual bíblico de Halley concuerda: “Los historiadores estiman que, en la Edad Media y la Primera Reforma, perecieron más de 50 millones de mártires”. (barra lateral, abajo)
El difunto Herbert W. Armstrong escribió sobre esta época en su folleto ¿Quién o qué es la bestia profética? ¡La mayoría de la gente ignora esta historia y pagará por su ignorancia convirtiéndose en víctima de ese imperio!
Aún en la Segunda Guerra Mundial, el papa y Hitler colaboraron estrechamente. El título del libro de John Cornwell es revelador en sí mismo, al referirse al papa Pío xii como El Papa de Hitler. Dios dice “por sus frutos los conoceréis”. El Vaticano desempeñó un papel fundamental a la hora de ayudar a los líderes nazis a escapar después de la Segunda Guerra Mundial a través de las infames rutas de escape. Casi todos los peores criminales nazis escaparon con la ayuda del Vaticano. Esto está claramente documentado en libros como The Unholy Trinity [La trinidad impía], de Mark Aarons y John Loftus (un católico).
Esto es mortalmente peligroso para todos los seres humanos, especialmente para aquellos que están en el punto de mira de esta organización: el pueblo de Dios y los descendientes de Israel, especialmente Gran Bretaña, Estados Unidos y el Estado judío de Oriente Medio.
¿Podría realmente la Iglesia católica estar volviendo a una época tan oscura? ¡Lo está haciendo ahora mismo! La situación es mucho más grave ahora de lo que era cuando Melanie Phillips escribió su artículo. Nosotros tenemos que advertirles a ustedes sobre esto porque nos afectará a todos.
¡La época más oscura está aún por llegar! Eclipsará todas esas épocas oscuras del pasado.
Entra Alemania
Se habrá dado cuenta de que Apocalipsis 17 también habla de una bestia, que simboliza un imperio. A lo largo de la historia, la Iglesia católica romana utilizó al Estado para imponer su voluntad.
El poder de la Iglesia católica proviene de los gobiernos europeos que la respaldan, principalmente Alemania. Los analistas más perspicaces entienden que Alemania está respaldando al Vaticano y a la Iglesia católica, como ha hecho tantas veces en el pasado.
La profecía bíblica revela que la Iglesia católica utilizará el creciente poder militar de Alemania para atacar a Israel. Traicionará la confianza del pueblo judío de forma horrenda.
Daniel 11:40-41 muestra que Asiria, la actual Alemania, conducirá a Europa a la “tierra gloriosa” —Jerusalén— y “entrará” en ella. Nada indica que tendrá que abrirse paso a la fuerza; será invitado, al parecer para proteger al Estado judío. Para entonces, ya habrá derrotado al rey del sur, Irán.
Pero al igual que ocurrió en las antiguas Cruzadas, prometerá libertad, ¡pero traerá el derramamiento de sangre!
La profecía revela que un hombre estará al frente de todo: “Y al fin del reinado de estos, cuando los transgresores lleguen al colmo, se levantará un rey altivo de rostro y entendido en enigmas. Y su poder se fortalecerá, mas no con fuerza propia; y causará grandes ruinas, y prosperará, y hará arbitrariamente, y destruirá a los fuertes y al pueblo de los santos” (Daniel 8:23-24). “Mas no con fuerza propia” indica que ¡será poseído por un espíritu maligno!
¡Este hombre va a gobernar ese poderoso imperio y provocará el mayor sufrimiento que el mundo haya visto! ¡Provocará la era más oscura nunca antes vista en el mundo!
Estamos siendo testigos del surgimiento de esta séptima cabeza del Sacro Imperio Romano. ¡Todas estas profecías sobre las que escribimos tan a menudo están a punto de cumplirse!
Espere la luz
En nuestro malvado mundo actual, vemos mucha oscuridad terrible. La profecía bíblica muestra que se va a oscurecer mucho más. Pero recuerde, ¡el momento más oscuro es justo antes del amanecer! Y la profecía muestra que, más allá de la oscuridad, ¡vendrá una hermosa era de luz!
Daniel 12:1 habla de un “tiempo de angustia, cual nunca fue desde que hubo gente hasta entonces”. Este es el momento más oscuro de la era de tinieblas en la que vivimos.
Pero justo después vendrá un tiempo en el que los “entendidos resplandecerán como el resplandor del firmamento; y los que enseñan la justicia a la multitud, como las estrellas a perpetua eternidad” (versículo 3).
El regreso de Jesucristo pondrá fin a nuestra era oscura (Mateo 24:30). ¡En ese momento, aquellos de nosotros que hoy proclamamos este mensaje al mundo en nombre de Dios brillaremos como estrellas por los siglos de los siglos! ¡Nunca más habrá una era oscura!
Si apoyamos la obra de Dios y proclamamos Su mensaje antes del regreso de Cristo, ¡recibiremos una recompensa extraordinaria! Poco después, todos los demás seres humanos tendrán también la oportunidad de brillar con luz propia.
¡Estamos a punto de presenciar el final de la edad oscura y el amanecer de una nueva era! En el momento más oscuro de la historia de la humanidad, Jesucristo regresará y traerá una luz sin precedentes. A partir de entonces, ¡el mundo se volverá cada vez más luminoso, y más luminoso por toda la eternidad! (Apocalipsis 22:5).
