Reciba nuestro Boletín de avisos gratuitamente una vez por semana.

211026 pfizer gettyimages 84459655

MARIO TAMA/GETTY IMAGES

Presentado a usted por Pfizer

Un secreto estadounidense poco conocido: mega corporaciones farmacéuticas son prácticamente dueñas de los medios de comunicación corporativos.

El Trumpet Daily no es “presentado a usted por Pfizer”. Pero muchos programas de noticias estadounidenses sí lo son. Si es una de las millones de personas que ve Good Morning America ,  Anderson Cooper 360° ,  cbs Health Watch ,  abc News Nightline o cnn Tonight , usted está viendo noticieros de televisión que Pfizer patrocina desde la mañana hasta la noche. Pfizer es uno de los principales anunciantes en estos y otros programas. También es una de las tres empresas que producen las vacunas covid-19.  Estos dos hechos no están desligados.

Según Forbes, por cada mil millones de dólares que Pfizer gasta en investigación y desarrollo, utiliza unos 2.000 millones para gastos generales, administrativos y de ventas. Por lo tanto, es probable que Pfizer gaste mucho más dinero en promocionar sus vacunas que en hacer que realmente funcionen.

Por supuesto, esta empresa multinacional de 42.000 millones de dólares tiene un departamento de relaciones públicas muy hábil. Pero el Proyecto Veritas clandestinamente logró hacer que científicos de Pfizer admitieran con franqueza frente a una cámara oculta lo que ocurre a puertas cerradas. El científico de Pfizer y desarrollador de la vacuna covid, Nick Karl, admitió que las personas que contraen la enfermedad y producen anticuerpos de forma natural tienen una inmunidad natural que es “mejor en ese momento que la vacuna”.

Chris Croce, un científico asociado de Pfizer, también admitió que sabía que la inmunidad natural probablemente ofrece más protección que la vacuna covid como las que vende su empresa. Dijo que Pfizer está ocultando deliberadamente este hecho para obtener beneficios.

“Sigo sintiendo que trabajo para una corporación malvada, porque al final todo se reduce a los beneficios económicos”, dijo Croce. “Básicamente, ahora nuestra organización funciona con dinero de covid”.

Los investigadores de Pfizer saben que si nos atenemos a la ciencia, no hay ninguna razón para que alguien que ya tuvo covid-19 reciba la inyección. Mientras tanto, a pesar de todo, la empresa está gastando 1.800 millones de dólares en publicidad, gran parte del dinero en programas de noticias.

Muchos estadounidenses creen que existe un muro ético de separación entre el gobierno, las empresas y los medios de noticias. Pero los medios de comunicación corporativos no están “siguiendo la ciencia” o incluso “siguiendo la noticia”. En lugar de enviar a periodistas de investigación a hacerle preguntas a Pfizer, los ejecutivos de los medios de comunicación están ayudando a Pfizer. ¿Por qué? Porque son “presentados a usted por Pfizer”.

Es un secreto muy bien guardado que en Estados Unidos las grandes empresas farmacéuticas son prácticamente dueñas de los medios de comunicación corporativos. Por ejemplo, un estudio realizado en 2009 por Fairness and Accuracy in Reporting descubrió que todos los medios de comunicación principales de Estados Unidos, excepto cbs, tenían al menos un miembro del consejo administrativo en una empresa farmacéutica importante.

Esto quiere decir que los medios de comunicación corporativos no pueden ser honestos y objetivos sobre las grandes farmacéuticas porque éstas pagan sus facturas y controlan parcialmente sus mesas directivas.

Un informe de investigación publicado por el Equipo de Defensa de la Salud Infantil señala que las grandes empresas farmacéuticas y los medios de comunicación corporativos son en gran parte propiedad de sólo dos empresas de gestión de activos: BlackRock y Vanguard. Estas empresas tienen una enorme influencia sobre ejecutivos empresariales, incluyendo los de la prensa y a políticos nacionales. Al menos tres ex ejecutivos de BlackRock ocupan puestos importantes en la administración de Biden, como el actual director del Consejo Económico Nacional.

Medios de comunicación como cnn y abc (y empresas médicas como Pfizer y Moderna) realmente no son competencia auténtica entre si. Sus acciones son propiedad de las mismas empresas de inversión, bancos y gobiernos. Los ejecutivos farmacéuticos fabrican vacunas. Los periodistas nos cuentan lo maravillosas que son. Los políticos nos obligan a tomarlas. El mismo grupo de élites obtiene los beneficios, porque es el mismo grupo que dirige gran parte de Pfizer, cnn y el gobierno.

Además de los 1.800 millones de dólares que Pfizer gastó en publicidad el año pasado, también gastó 3,7 millones de dólares, de forma oficial, en hacer lobby para conseguir favores políticos. Esto convierte a Pfizer en la segunda empresa de su sector que más gasta en grupos de presión, justo después de Pharmaceutical Research and Manufacturers of America. No es de extrañar que muchos miembros del Congreso, como el senador Lindsey Graham, estén convencidos de la vacuna. En las últimas elecciones, Pfizer donó 434.800 dólares a los demócratas del Congreso y 478.386 dólares a los republicanos. Al igual que los periodistas de nuestros noticieros, muchos de nuestros legisladores electos están patrocinados por Pfizer.

¿Cuántos periodistas corporativos y políticos de Washington, que reciben beneficios de Pfizer, van a denunciarla por secretamente utilizar células de bebés abortados en su investigación de vacunas? Este año, Pfizer prevé 26.000 millones de dólares sólo en ventas de vacunas covid. Gran parte de este dinero irá a parar a los bolsillos de los políticos del Capitolio y de los ejecutivos de las oficinas de BlackRock, cbs Entertainment Group, Disney General Entertainment Content y WarnerMedia.

Mucha más gente que Chris Croce está viviendo del dinero de covid. Las élites empresariales, tecnológicas y mediáticas de Estados Unidos están sacando provecho de la vacuna covid para obtener grandes beneficios. No les importan las 17.128 muertes causadas por la vacuna que han reportado a los Centros de Control y Prevención de Enfermedades, ni las pruebas de que la inmunidad natural es mejor que las vacunas. Esos son simplemente baches en el camino para que su modelo de negocio los aplaste. Al ídolo que adoran estos aristócratas del siglo xxi es al lucro.

Entonces, ¿qué va a ocurrir ahora? ¿Qué podemos esperar cuando todos los negocios, la información y la política son “presentados a usted por Pfizer”?

La Biblia nos lo muestra. Nuestra sociedad actual coincide directamente con un período de la historia de nuestros antepasados en el antiguo Israel. Los líderes se volvieron abierta y cobardemente codiciosos, priorizando sus propios intereses egoístas, enriqueciéndose y afligiendo al pueblo. Esta historia está registrada en Amós 6:1-6. Ellos “dilatan el día malo”, enfocándose en sus lujosos estilos de vida y suponiendo que durarían el resto de sus vidas. ¡Pero Dios les advirtió a través de Amós que su nación caería bajo ataque y estas élites serían las primeras en sufrir!

Hoy, esta misma actitud infecta a Estados Unidos, especialmente entre la clase que vende mentiras y vacunas para obtener beneficios. Cegados por la codicia, están en un delirio por obtener riquezas, dañando a la nación en general e ignorando por completo las amenazas externas. Donald Trump ha trabajado para poner en jaque al poder político establecido y luchar por el bienestar del estadounidense común. Mi padre, el redactor jefe de la Trompeta, Gerald Flurry, ha profetizado que la Biblia muestra que el presidente Trump va a volver. Pero su segundo esfuerzo para hacer grande a Estados Unidos de nuevo será de corta duración si los estadounidenses no abordan la causa subyacente de la enfermedad de esta nación y se arrepienten hacia Dios por sus pecados.

Mi padre ha explicado que Donald Trump es una contraparte moderna del antiguo rey de Israel Jeroboam ii. Dios usó a ese rey, aunque no se arrepintió, para salvar a la nación de la destrucción, pero ese rescate fue temporal (ver 2 Reyes 14:27). Él está usando al Presidente Trump hoy en día para el mismo propósito. Y Él está usando a la Trompeta para entregar la misma advertencia a Estados Unidos que Amós entregó a nuestros antepasados: “No lo toleraré más” (Amós 7:8).

Dios está exponiendo la corrupción para despertarnos y llevarnos a admitir nuestros pecados y cambiar. Esta es la última oportunidad de Estados Unidos para arrepentirse. Esta es su última oportunidad para arrepentirse. ▪

Solicite su ejemplar gratuito de Arrepentimiento hacia Dios, por Gerald Flurry.


Boletín, AD