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Practique el arte de ser abuelo

Es una responsabilidad y una alegría que tiene un verdadero impacto en el futuro.

En al menos tres cosas en la vida nosotros tenemos poco que decir personalmente: cuándo nacemos; cuándo morimos; y cuándo nos hacemos abuelos. Hoy, a medida que la gente vive más, hay más abuelos que nunca.

Sin embargo, en general, se ha perdido el arte de ser abuelos.

El papel de un abuelo ha cambiado, especialmente con la continua desintegración de las familias. Millones de abuelos rara vez ven a sus nietos. Otros millones tienen a sus nietos viviendo con ellos y son sus principales cuidadores.

¿Se da usted cuenta del peso de la responsabilidad? Algunas de las personas más importantes en la familia son los abuelos. Una vez, cuando se le preguntó acerca la formación de un niño, Napoleón respondió que comenzaba “con sus abuelos”. La importancia de los abuelos quizás se capta mejor en Proverbios 17:6 “Corona de los viejos son los nietos, y la honra de los hijos, sus padres”. Es una gran alegría ver crecer a los nietos. Yo mismo puedo decirlo, como abuelo que soy.

El entrenamiento para ser abuelos comienza en la infancia. Aprendemos a ser abuelos de nuestros propios abuelos, ¡cuando éramos niños! Los abuelos son de hecho modelos a seguir, ¡para los futuros abuelos!

El apóstol Pablo amonestó a un joven ministro: “Trayendo a la memoria la fe no fingida que hay en ti, la cual habitó primero en tu abuela Loida, y en tu madre Eunice, y estoy seguro que en ti también” (2 Timoteo 1:5). La fe de Timoteo habitó primero en su abuela. El ejemplo de esa mujer tuvo un efecto maravilloso no sólo en la madre de Timoteo, Eunice, sino también en Timoteo.

Dios nos instruye a respetar la vejez y su sabiduría. Levítico 19:32 ordena: “Delante de las canas te levantarás, y honrarás el rostro del anciano, y de tu Dios tendrás temor. Yo el [Eterno]”. Podemos ver la importancia de los abuelos y los nietos “conectándose”. En esta sociedad menos-que-perfecta, esto rara vez es posible hacerlo en la medida que Dios pretendía que fuera. Sin embargo, debemos enfocarnos en hacer esas conexiones y aprovecharlas cada vez que surja la oportunidad. Padres, no siempre es fácil, pero hagan el tiempo para que sus hijos pasen tiempo con sus abuelos. Enseñen a sus hijos a respetarlos. La conexión es vital para las generaciones futuras.

Los jóvenes necesitan ser animados—incluso por sus abuelos cuando sea apropiado—a buscar la compañía, la experiencia e incluso el consejo de sus abuelos. Un joven sabio es aquel que aprovecha el conocimiento de sus abuelos.

Abuelos, ustedes brindan una gran cantidad de recursos maravillosos para que disfruten sus nietos. Hay muchas cosas que pueden transmitirles. El bien más importante y más valioso es, su experiencia. La vida está llena de muchas lecciones.

Uno de los privilegios que conlleva el papel de un abuelo o abuela es ser un consejero sabio y confiable. Al compartirse usted mismo, les está dando a sus nietos una visión única de la vida, sus caminos, sus recuerdos, sus habilidades e intereses y, sobre todo, su amor. A medida que el niño crece y desarrolla un conocimiento más amplio, esto puede volverse cada vez más significativo.

Hay un dicho que dice: “Cuando un anciano muere, una biblioteca se hizo cenizas”. Un abuelo es un puente hacia otra era. La historia familiar puede revivirse en historias del ‘abuelo’ y de la ‘abuelita’—historias de “los viejos buenos tiempos”, como solemos decir.

Una regla fundamental para ser abuelos efectivos es tratar a todos los nietos de manera equitativa, sin favoritismos. Nuestros nietos necesitan saber que estamos allí para ellos, que los amamos. Los abuelos pueden ser un punto de estabilidad y consuelo para sus propios hijos y nietos. A menudo, los abuelos se encuentran en la mejor situación para proveer la nutrición emocional y espiritual que los niños necesitan. Usted puede ser una fuente constante de aliento a largo plazo a medida que sus nietos crecen y pasan a través de las diversas etapas de sus vidas.

Los adultos que han tenido una buena relación con sus abuelos muestran una mayor autoestima, una mayor posibilidad de éxito en la vida y un fuerte sentido de los valores familiares.

Los niños son observadores naturales, y aprenden lecciones poderosas y duraderas al observar y escuchar a un abuelo que vive la vida con dignidad, con generosidad y que brinda un fuerte sentido de familia. Esta relación con sus hijos y nietos, es con aquellos que serán los líderes de la próxima generación. Mientras esperamos un mundo por delante en el que las familias aprenderán el verdadero valor de cada uno, cuando los abuelos cumplan con su papel ordenado por Dios, piensen en su legado como abuelos hoy que se extenderá a las generaciones futuras.

Como personas mayores, nosotros representamos a esos abuelos que muchos pudieran no tener, debido a otras circunstancias. Los ejemplos dentro de nuestras familias físicas y espirituales impactarán las mentes de los niños que serán los abuelos del mañana. Estos niños, estos futuros abuelos, necesitan ver y sentir la fidelidad en usted mientras se esfuerza por ser lo mejor que usted pueda. 

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