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¿Por qué sucedió la trágica inundación en el Himalaya?

Prabin RANABHAT / AFP via Getty Images

¿Por qué sucedió la trágica inundación en el Himalaya?

B uenos días,

Durante el Diluvio de Noé, nadie tenía un teléfono inteligente Huawei. Pero parece que casi todos en los valles del Himalaya sí lo tenían y lograron filmar la pesadillesca inundación repentina que de pronto los abrumó con la violencia del Diluvio. Sus impactantes videos de seres humanos frágiles huyendo desesperadamente de un furioso muro de agua me trajeron a la mente el desastre bíblico.

¿Por qué permitiría Dios semejante horror? ¿No debemos hacernos esta pregunta ante tal tragedia?

Parece tan arbitrario. El miércoles, la gente del condado de Gyirong, en el Tíbet, y del distrito de Rasuwa, en Nepal, comenzaba sus labores en una mañana despejada y sin lluvia. Sin que ellos lo supieran, en lo alto de las montañas, la lengua inferior de un glaciar se desprendió, como suele ocurrir.

  • Cayó casi 4.000 pies (1.200 metros) como una avalancha de hielo y roca, se estrelló contra el río Lhende y represó un estrecho desfiladero con escombros. El agua se acumuló rápidamente detrás de esa pila suelta de hielo, rocas y sedimentos, formando un lago improvisado.

  • La presión aumentó hasta que rompió la barrera, enviando decenas de millones de toneladas de agua, lodo y piedra estrellándose a través del puerto de Gyirong y descendiendo sobre las personas desprevenidas debajo.

¿Es mejor ser arrastrado o tener que vivir las secuelas? ¿Que le cambie la vida para siempre con familiares y amigos arrebatados, hogares, negocios y puentes borrados, su mundo enterrado bajo metros de lodo que huele a muerte?

El glaciar no albergaba malevolencia, ni mala voluntad hacia nuestra raza; sin embargo, sin razón alguna desató un horror indescriptible, una tragedia inimaginable si no estuviera tan minuciosamente documentada.

  • Y a diferencia del Diluvio, esto no fue un juicio divino contra una porción especialmente pecaminosa de la humanidad. Aparentemente, fueron procesos naturales que simplemente se desarrollaron, recordándonos el asombroso y aterrador poder latente en los elementos.

Esta mañana leí de nuevo “¿Por qué permite Dios el sufrimiento?”, el capítulo 2 de nuestro folleto Why ‘Natural’ Disasters? [¿Por qué los desastres “naturales”?, disponible en inglés]. Es una lectura importante. Aborda en profundidad esta cuestión tan compleja, no con tópicos, sino con pruebas bíblicas claras. Explica las razones por las que ocurren estos acontecimientos y las lecciones que Dios quiere que aprendamos de ellos.

  • Muestra por qué a veces Él retiene Su protección, por qué algunos mueren y otros no. Aclara cómo tales acontecimientos pueden armonizar con el plan general de un Dios que afirma encarnar el amor (1 Juan 4:8). Ofrece una esperanza segura, tanto para las víctimas como para los sobrevivientes de la calamidad.

Estos son asuntos cruciales que contemplar en tales ocasiones, y demasiado fáciles de ignorar. El sufrimiento en nuestro mundo es omnipresente. Nuestras mentes simplemente no pueden procesar ni una pequeña parte de lo que nuestro mundo interconectado puede servirnos incesantemente en nuestros teléfonos inteligentes. Debido a la frecuencia y facilidad con la que nos encontramos con los hechos, imágenes y sonidos del desastre, fácilmente nos volvemos insensibles.

Pero debemos guardarnos de la apatía.

La realidad, hecha clara tanto por la observación honesta como por la profecía bíblica, es que el sufrimiento como el que están experimentando los aldeanos de Nepal y el Tíbet en este mismo momento no permanecerá confinado a rincones lejanos.

  • Fuerzas implacables están en movimiento, más allá de nuestra conciencia, cobrando fuerza que pronto se desatará sobre una humanidad desprevenida. Usted quedará atrapado en “tiempo de angustia, cual nunca fue desde que hubo gente” (Daniel 12:1).

  • Al igual que el Diluvio, esto será una expresión del juicio divino contra una raza pecaminosa.

Contemplar una catástrofe como esta inundación repentina debería motivarnos a examinar nuestras suposiciones acerca de Dios, y sobre si en realidad calificamos para reclamar Sus promesas de protección de lo peor de la Tribulación venidera.

Estados Unidos catalogó a Palestine Action (Acción Palestina) como un “grupo terrorista global” el 26 de agosto. A los miembros del grupo, al igual que a los miembros de al Qaeda y Hamás, el Departamento de Estado les prohíbe ahora entrar a EE UU o realizar actividades financieras con EE UU. El grupo de extrema izquierda, con sede en el Reino Unido, vandalizó de forma infame sitios militares allí y fue designado como grupo terrorista por el gobierno británico el año pasado.

Jáqueres chinos vulneran agencias clave del gobierno de EE UU: jáqueres chinos han penetrado las redes de La Reserva Federal, el Departamento de Justicia, la NASA, el Senado y otras agencias vitales del gobierno, dijeron ayer las autoridades estadounidenses, utilizando un programa conocido como QScan y QTRouter. La Trompeta ha advertido durante mucho tiempo que la dependencia estadounidense de los sistemas informáticos la hace vulnerable a los ciberataques.

Meta paga, en cierta medida, por sus pecados: Meta, la empresa matriz de Facebook e Instagram, llegó a un acuerdo para pagar a 47 Estados, el Distrito de Columbia y tres territorios estadounidenses hasta 17.100 millones de dólares durante 10 años en multas por tergiversar el posible daño de sus servicios a los menores. Esta suma se dividirá en varios programas gubernamentales. Meta reportó más de 60.000 millones de dólares en ingresos el año pasado. Este acuerdo por sí solo no llevará a Meta a la bancarrota. “Pero”, escribió el gerente de redacción de la Trompeta, Joel Hilliker, en marzo, después de un caso similar contra Meta, “todos debemos prestar atención a la verdad que expone esta victoria judicial. Estas empresas dañan a las personas (...) Nadie, ni siquiera la demandante, puede depender de un veredicto judicial para protección, rescate o restauración. Esto depende de nosotros”.