REBEKAH GODDARD/la trompeta
Por qué el misterio de la trinidad es tan inscrutable
¿Ha notado que cada vez más gente habla de Dios? Aquí en Estados Unidos, la gente en la escuela, en el trabajo, en los lugares públicos y en los altos cargos habla más abiertamente del bien, del mal, de la “guerra espiritual”, de Satanás, de Jesús y de Dios.
Pero ¿quién es Dios?
Nada podría ser más importante para su fe, para su vida, que saber quién es Dios. Sin embargo, los cristianos no se ponen de acuerdo sobre esta cuestión fundamental.
En EE UU y otros países, las Iglesias más grandes enseñan la trinidad: una esencia divina, pero tres personas distintas, aunque solo un ser.
¿Es esto lo que Dios es?
Muchas personas que creen en esta doctrina admiten que no la entienden. Muchos más que se consideran cristianos creen cosas que están en conflicto con ella. Por ejemplo, muchos creen que Dios es un ser divino eterno que en algún momento creó a un ser divino menor, que se convirtió en Jesucristo. Otros tienen creencias diferentes sobre Dios y Cristo.
¿Están estos millones adorando al Dios revelado en la Santa Biblia? ¿Y usted?
No busque la ‘trinidad’ en la Biblia
Sólo una enseñanza sobre quién es Dios puede ser verdadera. Muchos sacerdotes y predicadores católicos, ortodoxos y protestantes afirman que Dios es una trinidad, y que quienes no creen en esta misteriosa doctrina no son realmente cristianos.
¿Es el Dios cristiano, el Dios de la Biblia, una trinidad?
La historia temprana del cristianismo, incluyendo las controversias abordadas en el Concilio de Nicea del año 325 d. C. indican que la trinidad no era una doctrina establecida. El propósito mismo de Nicea era aplicar presión civil y política a una disputa cristiana sobre quién es Dios.
“La palabra trinidad no aparece en ningún lugar de la Biblia”, escribió Herbert W. Armstrong en el capítulo 1 de El misterio de los siglos, “¿Quién y qué es Dios?”. “A medida que sigamos, voy a dejar perfectamente claro que Dios no se ha limitado a una ‘trinidad’. La sorprendente realidad, una vez comprendida, ¡es la revelación más extraordinaria que la mente humana pueda recibir o abarcar! El primer concepto o enseñanza acerca de que Dios es una trinidad surgió en la segunda mitad del siglo segundo, cien años después de haberse terminado de escribir la mayor parte del Nuevo Testamento”.
Otros concilios ordenados por el gobierno, como el Concilio de Constantinopla de 381 d. C., establecieron la trinidad como doctrina oficial.
Pero no la estableció como verdad.
La verdadera enseñanza sobre quién es Dios coincide con lo que el propio Jesucristo enseñó y con lo que sus discípulos enseñaron y canonizaron en la Biblia.
Entonces, ¿qué enseña la Biblia sobre quién es Dios?
La Enciclopedia Británica señala: “Ni la palabra trinidad ni la doctrina explícita aparecen en el Nuevo Testamento”. La Enciclopedia Bíblica Internacional Estándar dice: “El término trinidad no es un término bíblico, y no estamos utilizando lenguaje bíblico cuando definimos lo que expresa como doctrina”.
Hay un pasaje que los trinitarios utilizan para apoyar la doctrina. La traducción Reina-Valera 1960 de 1 Juan 5:7-8 dice: “Porque tres son los que dan testimonio en el cielo: el Padre, el Verbo y el Espíritu Santo; y estos tres son uno. Y tres son los que dan testimonio en la tierra: el Espíritu, el agua y la sangre; y estos tres concuerdan”.
Busque el mismo pasaje en la Nueva Traducción Viviente, la Nueva Versión Internacional, la versión Revised Standard, la traducción de Moffatt y muchas otras versiones y verá algo como esto: “Porque tres son los que dan testimonio: el Espíritu, el agua y la sangre, y los tres concuerdan”. Falta una gran parte. ¿Por qué? Porque todo lo demás fue insertado por escritores católicos.
¿Entonces, qué enseñan las Escrituras (no alteradas) de los Evangelios sobre Dios, Jesucristo y el Espíritu Santo?
¿Qué es el Espíritu Santo?
Antes de examinar lo que la Biblia establece sobre la relación entre Dios y Jesucristo, considere lo que dice sobre el Espíritu Santo.
La trinidad de origen católico afirma que el Espíritu Santo es una persona, el tercer miembro de esta tríada. La Biblia nunca dice que el Espíritu Santo sea el tercer miembro del ser que es Dios. De hecho, nunca dice que el Espíritu Santo sea una persona o un ser en absoluto. Lucas 1:35 define al Espíritu Santo no como una persona sino como un poder: el poder de Dios. “El Espíritu Santo vendrá sobre ti”, dijo el ángel a María, “y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra...”.
El Espíritu Santo es el poder impersonal de Dios.
Afirmar que el Espíritu Santo es una persona causa una gran confusión respecto al nacimiento de Cristo. Mateo escribe que María “se halló que había concebido del Espíritu Santo” (Mateo 1:18). Si el Espíritu Santo fuera una persona, entonces el padre de Jesucristo sería el Espíritu Santo, no el Padre. Pero lea lo que Jesús dijo (unas 190 veces en los Evangelios y el Apocalipsis) y enfatizó sobre Su Padre. Él estaba enfocado en su verdadero Padre, no en el Espíritu Santo.
En Efesios 1:13-14, Pablo escribe que este Espíritu es “las arras [pago inicial] de nuestra herencia”. En Hechos 1:5, Cristo le dice a los discípulos que pronto ellos serían “bautizados con el Espíritu Santo”. Hechos 2:4 los describe como “llenos del Espíritu Santo”. Hechos 10:45 dice que fue derramado sobre los gentiles. Lucas 11:13 dice que Dios dará ese Espíritu a todos los que se lo pidan. Estos versículos no describen a una persona, sino a un poder.
Juan 3:34 dice que Cristo tenía el Espíritu Santo sin medida. Esto no tiene sentido si el Espíritu Santo es una persona.
1 Corintios 2:11 contrasta al Espíritu Santo con “el espíritu del hombre”. “Porque ¿quién de los hombres sabe las cosas del hombre, sino el espíritu del hombre que está en él? Así tampoco nadie conoció las cosas de Dios, sino el Espíritu de Dios”. Este y otros pasajes muestran que el cerebro humano, a diferencia de los cerebros animales, está potenciado por un espíritu. Esto es lo que le permite comprender “las cosas del hombre”. Pero el espíritu humano que hay en su interior no es un ser distinto, diferente.
Dios utiliza Su Espíritu para crear, realizar milagros y revelar las cosas de Dios: el plan de Dios, el potencial del hombre y, sí, la naturaleza misma de Dios. De hecho, no se puede comprender la naturaleza de Dios sin Su Espíritu (vea los versículos 10-14).
En las Escrituras, a menudo se hace referencia al Espíritu Santo como “él” (p. ej., Juan 14:17 y Hechos 2:2-4). Esto se debe a que la lengua griega utilizada en el Nuevo Testamento original asigna incluso a los objetos inanimados el masculino, el femenino o el neutro. La palabra griega traducida como “espíritu” es masculina, lo que llevó a algunos traductores a referirse al Espíritu Santo como “él”. La palabra alemana para jardín tiene género masculino, pero eso no significa que un jardín sea un individuo. La palabra hebrea para Espíritu suele tener forma femenina, pero está claro que esto no significa que el Espíritu Santo sea una mujer. El Espíritu Santo es el poder de Dios.
Las enseñanzas de Pablo
“A cualquiera que dijere alguna palabra contra el Hijo del Hombre, le será perdonado; pero al que hable contra el Espíritu Santo, no le será perdonado, ni en este siglo ni en el venidero” (Mateo 12:32). A pesar de estas claras instrucciones relativas al Espíritu Santo, el apóstol Pablo ni siquiera lo mencionó en ninguno de los saludos de sus cartas, aunque siempre mencionó a Dios el Padre y a Jesucristo el Hijo. Lea 1 Corintios 1:3, 2 Corintios 1:2, los saludos en todas las epístolas de Pablo: Romanos, Gálatas, Efesios, Filipenses, Colosenses, 1 y 2 Tesalonicenses, 1 y 2 Timoteo, Tito, Filemón y Hebreos. En 14 libros, Pablo no menciona ni una sola vez al Espíritu Santo en sus saludos en nombre del Padre y del Hijo. Esta es una prueba más de las Escrituras de que el concepto del Espíritu Santo como miembro coigual de una divinidad trina se inventó después de que se escribiera la Biblia.
De todos los 14 libros que escribió Pablo, sólo un versículo menciona juntos a Dios el Padre, Jesucristo y el Espíritu Santo: “La gracia del Señor Jesucristo, el amor de Dios, y la comunión del Espíritu Santo sean con todos vosotros. Amén” (2 Corintios 13:14). En esa frase final de la carta de Pablo, el Espíritu Santo sólo se menciona en el contexto de la comunión, o compañerismo, no como un tercer ser distinto.
Aquellos que afirman que la Biblia respalda la trinidad constantemente citan el único lugar donde Pablo menciona a Cristo, Dios y el Espíritu Santo, e ignoran todas las muchas veces que lo omite.
En 1 Timoteo 2:5, escribe: “Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre”. Dios da a los verdaderos cristianos Su Espíritu Santo, que está dentro de nuestras mentes, pero no es el único “mediador”, Cristo lo es. Esto se debe a que el Espíritu Santo es un poder y no una persona.
En Romanos 8:17, Pablo no mencionó al Espíritu Santo cuando escribió: “Y si hijos, también herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo, si es que padecemos juntamente con él, para que juntamente con él seamos glorificados”. En 1 Corintios 11:3 dice: “Pero quiero que sepáis que Cristo es la cabeza de todo varón, y el varón es la cabeza de la mujer, y Dios la cabeza de Cristo”. No se menciona al Espíritu Santo.
Pablo también escribió que Cristo está sentado a la diestra de Dios en el trono de Dios (Colosenses 3:1; Apocalipsis 3:21).
¡El Padre y el Hijo!
Si usted acepta la Biblia como la autoridad respecto a quién es Dios, reconocerá que el Espíritu Santo no es un ser ni parte de un ser. El Padre es un Ser, y el Hijo es un Ser. Ambos son Dios, ambos son eternos y ambos son amor (Juan 1:1-3; Colosenses 1:12-17; 1 Juan 4:16).
Busque la palabra padre en una herramienta de estudio bíblico, ¡y quedará abrumado por el número de veces que Jesucristo dijo esa palabra y el inspirador contexto y significado de cada vez que pronunció Su nombre!
Si deja a un lado las tradiciones, filosofías, transigencias e ideas de los hombres, la verdad sobre quién es Dios comienza a hacerse maravillosa y deslumbrantemente clara. Dios no es una misteriosa hipóstasis de uno en tres y tres en uno.
Dios es una familia.
Dios no es simplemente “como” un padre para Jesucristo: ¡Él es literalmente Su Padre! Esta es una de las principales enseñanzas que Jesús proclamó, desde el inicio de Mateo hasta el final de Apocalipsis. Por eso Él oraba, apasionadamente, al Padre. Por eso todo se hace a través del Padre y del Hijo. Es parte de la razón por la que Dios creó al hombre y por la que un Dios se convirtió en hombre.
Porque Dios le está abriendo Su Familia al hombre. “En otras palabras”, escribió el Sr. Armstrong, “Dios es ahora una familia de Personas, que ahora se compone solamente de dos: Dios el Padre y Cristo el Hijo. Pero si el Espíritu Santo de Dios mora en alguien y éste es guiado por el Espíritu de Dios, entonces es un hijo engendrado de Dios (Romanos 8:14). Cuando Cristo regrese a la Tierra con poder y gloria supremos para establecer el Reino de Dios y restaurar el gobierno de Dios que Lucero abolió, entonces todos los que estén llenos del Espíritu de Dios y sean guiados por él se convertirán en hijos nacidos de Dios. ¡La Familia Dios gobernará entonces a todas las naciones con el gobierno de Dios restaurado!” (El misterio de los siglos).
Puede que algunos afirmen que esto es una blasfemia. Pero vea lo que dice la Biblia: “Mirad cuál amor nos ha dado el Padre, para que seamos llamados hijos de Dios (...) Amados, ahora somos hijos de Dios, y aún no se ha manifestado lo que hemos de ser; pero sabemos que cuando él se manifieste, seremos semejantes a él, porque le veremos tal como él es” (1 Juan 3:1‑2). Hebreos 2:10 describe a Dios llevando a “muchos hijos a la gloria”.
Filipenses 3:21 dice que Cristo “transformará el cuerpo de la humillación nuestra, para que sea semejante al cuerpo de la gloria suya...”. Génesis 1:26, Colosenses 1 y muchas otras Escrituras establecen la conexión entre cómo es Dios y cómo son los seres humanos. A diferencia de los animales o incluso de los ángeles, ¡somos creados “a imagen de Dios”!
Romanos 8:19-21 muestra que este es el propósito completo del plan de Dios: el universo entero está esperando que los hijos de Dios nazcan de nuevo como seres divinos.
Este mensaje del evangelio sobre la Familia de Dios se encuentra en toda la Biblia. No habla de la “trinidad”. En cambio, la Biblia está llena de palabras como Padre, Hijo, matrimonio y esposa, palabras sobre familia.
¡Dios no es una tríada misteriosa que no podemos comprender!
Él quiere que comprendamos quién es Él. Él creó el matrimonio y la familia para enseñarnos sobre la naturaleza de Dios y la Familia Dios.
Si nunca antes ha escuchado esta verdad, la razón es la trinidad. Jesucristo enseñó esta verdad sobre la Familia Dios como parte del verdadero evangelio. Los apóstoles lo predicaron y la verdadera Iglesia de Dios lo enseña. Esta verdad es la verdad de la Biblia, pero la trinidad la destruye.
Este tema crucial es demasiado importante para ignorarlo o decidir sobre él sin estudiar la Biblia. Usted necesita comprender quién es Dios. Para obtener orientación sobre dónde buscar en la Biblia las Escrituras que revelan la verdad, solicite un ejemplar gratuito de God Is a Family [Dios es una Familia; disponible en inglés], así como de El misterio de los siglos por Herbert W. Armstrong.
