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Por qué Dios se esconde

BORUPFOTO/GETTY IMAGES

Por qué Dios se esconde

La mayoría de los cristianos creen que Dios está en una cruzada desesperada para salvar almas, luchando contra el diablo para salvar a los seres humanos antes de que mueran. Pero la Biblia dice que Dios se esconde. ¿Por qué?

Dios es un misterio para la humanidad. La gente no puede responder quién y qué es Él. No lo entienden a Él ni Su propósito.

¿Se da cuenta usted de que Dios se esconde deliberadamente?

Dios nos creó, y nos creó con un gran propósito en esta vida y más allá de ella. Él sabe cómo los seres humanos podemos encontrar la verdadera felicidad en este mundo. Todos queremos una vida maravillosa, que sólo Dios puede proporcionar. Sin embargo, Él se esconde de la gran mayoría de nosotros.

¿Le parece eso lógico?

Aquí hay un par de versículos bíblicos para considerar. El Salmo 104:29 dice de Dios: “Escondes tu rostro, se turban; les quitas el hálito, dejan de ser, y vuelven a su polvo”. Este versículo tiene algunas implicaciones inquietantes. ¿Lo entiende?

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En Isaías 45:15 se lee: “Verdaderamente tú eres Dios que te encubres, Dios de Israel, que salvas”. ¿Cómo puede Dios ayudarnos escondiéndose? Este mismo versículo dice que Él es el “que salva”, pero ¿cómo puede salvarnos de esta manera? Estas son preguntas cruciales.

Dios tiene un plan para salvar a Israel, ¡y al mundo entero! “Israel será salvo en [el Eterno] con salvación eterna…” (versículo 17). Y esconderse es parte de ese plan.

Pero la Biblia también es clara en cuanto a que Dios no se esconderá de este mundo por mucho más tiempo. Él profetiza que pronto enviará a Jesucristo a la Tierra para restablecer el gobierno de Dios en la Tierra. “Y se manifestará la gloria de [el Eterno], y toda carne juntamente la verá…” (Isaías 40:5).

Pero debemos entender por qué Dios se esconde justo en este momento.

‘Ángel de luz’

Antes de crear a la humanidad, Dios creó a los ángeles. Envió a un ángel líder, Lucero, y a un tercio de los ángeles a la Tierra para establecer el gobierno de Dios. Pero Lucero se rebeló y acabó engañando a todos los ángeles que tenía a su cargo.

Una vez que ocurrió esa tragedia, Dios supo que no se podía confiar en los ángeles para que embellecieran todo el universo y lo construyeran como Él quería. Ese había sido el plan de Dios para ellos. La única manera de asegurar que una rebelión tan destructiva no volviera a ocurrir era emprender un plan aún más audaz. ¡Dios creó a los seres humanos con el fin último de crear más seres divinos como Él!

Dios creó al ser humano no sólo con el cerebro humano, sino también con el espíritu humano (p. ej., Job 32:8; Zacarías 12:1; 1 Corintios 2:11). Este espíritu humano es lo que separa al hombre de los animales: imparte el poder del intelecto. Nos capacita para pensar y tomar decisiones. También permite que nuestras mentes se conecten con la mente de Dios cuando recibimos Su Espíritu Santo. A los seres humanos, Dios les dio el potencial para recibir el poder de Su Espíritu (1 Corintios 2:7-16), que permite que Jesucristo entre en nuestras mentes (Filipenses 2:5).

Dios dio a los primeros seres humanos una elección fundamental. Podían someterse a Su autoridad y aceptar Su definición del bien y del mal. O podían decidir que ellos mismos eran su máxima autoridad y definir el bien y el mal. Esta elección estaba representada en el hecho de que les ofreció el árbol de la vida y el árbol del conocimiento del bien y del mal (Génesis 2:9, 16-17).

Dios quería que Adán y Eva comieran del árbol de la vida, pero no los obligó a hacerlo. Les permitió la opción del árbol de la ciencia del bien y del mal. Más aún, permitió que Lucero, cuyo nombre ahora era Satanás, los tentara. ¿Por qué? Porque sólo cuando los seres humanos rechazan voluntariamente a Satanás y se someten a Dios, Él puede formar un carácter justo en ellos, permitiéndoles nacer en Su Familia. ¡Esa es la razón fundamental por la que Dios creó a los seres humanos y es la forma como planea reproducirse!

Los primeros seres humanos siguieron a Satanás. Al igual que él, optaron por rechazar la autoridad de Dios y creer que ellos sabían más.

Satanás engañó a Eva. La primera mujer creyó realmente que el árbol del conocimiento del bien y del mal era mejor que el árbol de la vida (Génesis 3:1-6). Pero Adán no fue engañado (1 Timoteo 2:13-14). Eligió voluntariamente seguir a Satanás y rebelarse contra las instrucciones explícitas de Dios. Abrió la puerta a Satanás, permitiéndole trabajar en su mente y guiarlo. Satanás se convirtió en el dios de Adán, y así, éste último fijó el curso para sí mismo, para sus hijos y para toda la humanidad.

“Y dijo [el Eterno] Dios: He aquí que el hombre es como uno de nosotros, sabiendo el bien y el mal; ahora, pues, que no alargue su mano, y tome también del árbol de la vida, y coma, y viva para siempre. Y lo sacó [el Eterno] del huerto del Edén, para que labrase la tierra de que fue tomado. Echó, pues, fuera al hombre, y puso al oriente del huerto del Edén querubines, y una espada encendida que se revolvía por todos lados, para guardar el camino del árbol de la vida” (Génesis 3:22-24).

Dios estaba decepcionado, obviamente, pero permitió esta elección, y continuó con Su plan, pero no de la forma en que cree la mayoría de la gente, incluyendo a la mayoría de los cristianos. Fíjese que Dios Mismo cortó a la humanidad en su conjunto del Jardín del Edén, de esos dos árboles y de esa elección fundamental. Él ha permitido que la historia humana continúe durante miles de años. Sin embargo, Él se ha ocultado.

El hecho de que Dios expulsara a Adán y Eva del Jardín del Edén y les impidiera volver a entrar fue el comienzo de una sentencia de 6.000 años para la humanidad. Durante este tiempo, Dios sólo seleccionaría a unos pocos, incluyendo a los antiguos profetas y luego a la única Iglesia verdadera (Mateo 16:18).

¡Dios se escondió!

Desde Adán y Eva, Satanás ha tomado cautivo este mundo. Satanás posee un poder real. Es el “príncipe de la potestad del aire” (Efesios 2:2), el maestro difusor de estados de ánimo, actitudes e impulsos erróneos. Engaña al mundo entero (Apocalipsis 12:9). Es, de hecho, “el dios de este mundo” (2 Corintios 4:4) y ha manipulado a la humanidad para que le obedezca.

Esto está claro en la Biblia. Pero ¿cuántas personas lo creen realmente o han oído hablar de ello?

“El glorioso arcángel Lucero, tal como Dios lo había creado originalmente, fue la manifestación suprema del poder creativo de Dios en un ser individual”, escribió Herbert W. Armstrong en El misterio de los siglos. “Pocos se dan cuenta del enorme poder que tiene Satanás, poder que ahora se ha convertido en astuto engaño. Parece que Adán lo subestimó del todo”.

El Sr. Armstrong llegó a comprender mucho más profundamente al final de su vida que Dios había apartado totalmente a la humanidad de Sí Mismo. Esta fue una de las razones por las que escribió El misterio de los siglos.

Lucero era un portador de luz. Ahora es el portador de una oscuridad indescriptiblemente malvada. Los seres humanos creen que pueden reconocer el bien y el mal y distinguir la diferencia entre ambos. ¡Pero no pueden! Ellos confían en sí mismos y creen que saben la diferencia entre Dios y Satanás. ¡Pero no saben! Si usted no se somete activamente a la autoridad de Dios, verá las cosas que vienen de Satanás y pensará que vienen de un ángel de luz (2 Corintios 11:14).

¡La gente hoy subestima a Satanás todo el tiempo! Él tiene un poder tremendo. Ha llevado a toda la humanidad a comer del árbol de la ciencia del bien y del mal, que conduce a la muerte.

A lo largo de la historia, Dios ha llamado a una pequeña minoría a elegir el árbol de la vida, a preservar la verdad y a prepararse para la siguiente etapa de Su plan maestro. Pero incluso muchos de ellos, incluyendo el 95% de los verdaderos cristianos en este tiempo del fin, han decidido finalmente elegir el bien y el mal por sí mismos.

Cortado de Dios

Si Adán hubiera resistido a Satanás, lo habría reemplazado en el trono de la Tierra. Pero fracasó.

Adán y Eva decidieron determinar por sí mismos lo que es bueno y lo que es malo, lo que sólo da lugar a la autojusticia. Rechazaron la definición de Dios sobre el bien y el mal. Ese es el significado del árbol que eligieron. ¡Dios llama a la justicia humana trapo de inmundicia! (Isaías 64:6). ¡No tiene ningún valor!

Aquellos llamados a salir de este mundo hoy tienen el gobierno de Dios restaurado en la Iglesia. Cristo regresará para restaurar el gobierno de Dios sobre toda la Tierra. El pueblo de Dios hoy debe formar el carácter de Dios para poder ayudar a Cristo a establecer el Reino de Dios, gobernar en el Mundo de Mañana, y terminar de crear todo el universo. ¡Todo esto es parte del plan maestro de Dios!

Pero debemos cambiar. Adán y Eva se negaron a cambiar, por eso Dios los expulsó. Si los que hemos sido llamados a salir del mundo ahora decidimos, después de una vida de oportunidades, no cambiar y obedecer a Dios, entonces Dios nos borrará del libro de la vida (Apocalipsis 20:15).

Para el resto de la humanidad, su oportunidad de elegir la vida está todavía en el futuro, pero el proceso será el mismo. No estarán cortados de Dios por mucho tiempo. Hebreos 9:27 muestra que la esperanza de la humanidad no es que se salve antes de morir, sino en la resurrección. ¡No están siendo juzgados por Dios aún! Pero como lo han rechazado, Él se esconde.

En este momento, Dios se está reproduciendo sólo entre los verdaderos cristianos. Él ha llamado a esta pequeña minoría del mundo antes de la Segunda Venida de Jesucristo para hacer Su obra y entregar Su mensaje de advertencia al mundo. Pero Su plan no es sólo para esta pequeña minoría. Es un plan para todos los seres humanos que han vivido. ¡Dios se está reproduciendo en la humanidad! ¡Es la proeza suprema que debería dejarnos asombrados!

El plan maestro de Dios

Los dos árboles simbólicos del Jardín del Edén son muy significativos para nosotros hoy en día. Estos árboles explican el fundamento mismo de este mundo, que siempre ha sido un misterio para la humanidad. La gente puede reírse y burlarse de los dos árboles como una forma infantil de explicar la Biblia, pero es algo tan profundo que casi nadie lo entiende. ¡Es la profundidad misma de Dios!

Lo que le ocurrió a Adán y Eva le está ocurriendo al mundo entero ahora. Dios ha permitido que la humanidad haga las cosas a su manera. Ha observado que los seres humanos eligen continuamente el árbol del conocimiento del bien y del mal, que es en realidad el árbol de la muerte. Simboliza la muerte eterna para nosotros, si no aprendemos algunas lecciones. Se trata de algo de lo que hay que cuidarse en este mundo palpitante, malvado y retorcido.

Nos acercamos al final de 6.000 años de historia humana. Es como si la película estuviera a punto de terminar. No podemos entender lo que está sucediendo a menos que volvamos al principio y entendamos la premisa y lo que ha sucedido desde entonces. Debemos volver a los dos árboles y más allá para comprender por qué el mundo es como es. Estudiar los orígenes. Comenzar la película desde el principio.

Desde nuestros primeros padres, los seres humanos han estado aprendiendo de la forma difícil que seguir nuestro propio camino trae sufrimiento y muerte. ¡El hijo primogénito de los primeros seres humanos asesinó a su propio hermano! (Génesis 4:8). Caín mató a Abel en el principio mismo. Hemos sufrido luchas, violencia y asesinatos y no hemos comprendido nuestro propósito, o potencial, desde el principio.

La primera familia de la Tierra fue enseñada directamente por Dios. ¡Él no les ocultó Su rostro! Les enseñó cómo vivir una vida alegre, feliz, abundante y próspera. ¡Podrían haber crecido en carácter piadoso hasta el punto de nacer en la Familia de Dios! Pero lo rechazaron, y sus descendientes se mataron entre sí, incluyendo a los profetas que Dios envió a través de los tiempos para advertirles y enseñarles. Los seres humanos están enamorados de la actitud de Satanás. Siguen confiando en sí mismos, sin importar cuán horribles sean los resultados de esta elección fundamentalmente equivocada. Son autosuficientes y voluntariosos. ¡Adoran a Satanás sin darse cuenta!

La mente de Dios en nosotros

El pecado hace que Dios vuelva Su rostro de la humanidad. “He aquí que no se ha acortado la mano de [el Eterno] para salvar, ni se ha agravado su oído para oír; pero vuestras iniquidades han hecho división entre vosotros y vuestro Dios, y vuestros pecados han hecho ocultar de vosotros su rostro para no oír” (Isaías 59:1-2).

El mundo no quiere a Dios, ni lo busca. La gente puede pensar que lo hace, pero realmente no conocen ni entienden a Dios en absoluto.

Dios no ha renunciado al hombre. Esconderse forma parte de Su plan maestro. También lo fue enviar a un Ser Dios para que se convirtiera en hombre. Jesucristo vino a la Tierra no sólo para pagar la pena de muerte por nuestros pecados si nos arrepentimos, creemos en Dios y obedecemos Su ley, sino también para hacer lo que Adán falló en hacer y lo que Lucero falló en hacer antes que él. ¡Jesucristo se sometió perfectamente a la voluntad de Su Padre y confió totalmente en Él! Él terminó la obra de Su Padre.

Cuando Cristo regrese, revelará por fin al Padre a toda la humanidad. Él vino a la Tierra la primera vez para declarar al Padre (Juan 1:18). ¿Por qué? ¡Porque nadie conoce al Padre!

Hay dos seres Dios en este momento, llamados Dios y el Verbo en Juan 1:1. Usan el poder del Espíritu Santo para formar el carácter en los seres humanos. El Verbo, o Portavoz, se convirtió en Cristo. Dios es ahora el Padre; Cristo es el Hijo. ¡Dios es una Familia! Y quieren llevarnos a Su Familia a través de la resurrección.

Toda la humanidad está a punto de conocer al único Dios verdadero. Observe el final positivo: “cuando (…) los reúna sobre su tierra, sin dejar allí a ninguno de ellos. Ni esconderé más de ellos mi rostro; porque habré derramado de mi Espíritu sobre la casa de Israel, dice [el Eterno] el Señor” (Ezequiel 39:28-29).

Dios se ha escondido para permitir a la humanidad experimentar los resultados de sus elecciones. Se ha escondido para enseñarnos una poderosa lección. Se ha escondido porque tiene un plan para todos los seres humanos, vivos y muertos. ¡Pronto se revelará! Jesucristo está a punto de regresar a la Tierra para gobernarla y hacer lo que Adán y Lucero fallaron en hacer. Él obligará a todos a someterse al Padre, como Él Mismo lo hace. Todos tendrán la oportunidad de humillarse ante Dios y recibir Su Espíritu Santo. Tendrán la oportunidad de desarrollar la misma mente de Dios. Él cumplirá Su plan maestro. ¡Dios se reproducirá y traerá miles de millones de seres humanos a Su Familia!

Dios se esconde hoy con el propósito de cumplir Su plan maestro.

EL MISTERIO DE LOS SIGLOS

Se ha preguntado usted alguna vez: "¿Quién soy yo? ¿Qué soy? ¿Por qué existo?" Usted es un misterio. El mundo que lo rodea es un misterio. ¡Ahora usted puede comprenderlo!