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(ISTOCK.COM/ SONATE, ISTOCK.COM/ DEM10)

‘Pistolita económica, cañón político’

El rescate de Europa por el COVID-19 hizo más que simplemente agregar crédito a la hoja de balance europeo—agregó una gran cantidad de potencia de fuego.

¿Sabía que el término “primer ministro” comenzó como un insulto y no como un título laboral? A los políticos británicos les preocupaba que el Primer Lord del Tesoro estuviera acumulando demasiado poder, por lo que lo acusaron de ser el “primer ministro”.

El que controla el presupuesto controla el poder.

En Estados Unidos, la Ley de Financiamiento de 1790 cambió la historia. Dispuso que las deudas de los Estados individuales fueran compartidas y pagadas a través del gobierno federal. Si cada Estado hubiera mantenido el control total de sus propias deudas e ingresos, “Estados Unidos” se habría convertido en una asociación libre más parecida a las Naciones Unidas.

Las decisiones sobre finanzas determinan el curso de las naciones y del mundo.

La Unión Europea tomó otra decisión financiera histórica este verano. La forma en que ahora maneja las deudas pone a este grupo de naciones en el camino a convertirse en un súper estado, ¡y cumplir una de las profecías más grandes de la Biblia!

Una tarjeta de crédito conjunta

El 21 de julio, tras 90 horas de agotadoras negociaciones que abarcaron cinco días e incluyeron acalorados insultos entre los líderes nacionales, funcionarios de la UE acordaron un paquete de rescate por el coronavirus. El resultado fue un paquete de rescate de 750 mil millones de euros (862 mil millones de dólares). Es una gran cantidad, pero se distribuye a lo largo de siete años y 19 países e incluye programas que ya estaban en marcha. Así que el dinero en sí mismo hará poco para ayudar a la UE a recuperarse del coronavirus.

Pero eso no significa que no sea importante.

Este fondo contiene un cambio crucial. Por primera vez los líderes europeos han permitido que la UE en su conjunto pida dinero prestado. Un organismo opaco y no elegido, la Comisión Europea, tendrá las manos en el presupuesto.

La UE pedirá dinero prestado en los mercados financieros y luego distribuirá 390 mil millones de euros en subvenciones y 360 mil millones de euros en préstamos que deben reembolsarse.

La idea es ayudar a apuntalar las economías europeas que están al borde de la catástrofe. Italia es una de las más fuertemente golpeadas. El coronavirus ha cerrado el sector turístico, que representa el 14% de la economía del país. Agregue los otros efectos económicos del bloqueo, y verá que Italia se enfrenta al desastre.

Incluso antes que el virus golpeara, Italia estaba luchando por mantenerse a flote. Era uno de los países más endeudados del mundo desarrollado, con una deuda del 135% del tamaño de su producción económica anual.

Pedir dinero prestado para ayudar a sus empresas a superar el confinamiento no era una gran opción para Italia. Entonces se dirigió a la UE.

Y la UE no tuvo más remedio que actuar. Un colapso económico total en Italia afectaría duramente a toda la eurozona. Esta es simplemente la realidad de compartir una moneda.

Antes del coronavirus, Alemania se oponía estrictamente a la “mutualización de la deuda”, o compartir la deuda entre las naciones de la eurozona para crear más oportunidades de endeudamiento durante las crisis. Hacer esto significa que Grecia o Italia podrían gastar dinero, y que Alemania sería responsable de ayudar a pagarlo. Si Alemania va a compartir su tarjeta de crédito nacional, quiere asegurarse de que otros países no la usen para comprar autos deportivos y vacaciones de lujo.

Pero en mayo, la canciller alemana Angela Merkel, dio un giro de 180 grados sobre el tema. Comenzó a presionar para lograrlo, incluso frente a enérgicas objeciones.

Los líderes de Europa reconocen que se trata de un cambio radical, usando toda clase de calificativos que lo proclaman como “excepcional”. Por supuesto, también se suponía que el impuesto sobre la renta era excepcional, tanto en EE UU como en Gran Bretaña, pero hoy permanece con nosotros. Una vez que se rompe un tabú, se demuestra que se puede hacer y que es mucho más fácil de repetir.

Los 247,5 mil millones de dólares que Italia recibirá en subvenciones y préstamos no serán suficientes para mantenerse a flote. El dinero se destinará a algunos proyectos llamativos, como un túnel a prueba de terremotos hacia Sicilia, pero en realidad no ayudará al gobierno a pagar las facturas. En cambio, la impresión de dinero del Banco Central Europeo está haciendo la mayor parte del trabajo pesado en ese frente.

Una vez que se cruza el umbral de la deuda compartida, pronto siguen las otras trampas del gobierno. A medida que aumenta el límite de préstamos de esta tarjeta de crédito compartida, Europa necesitará alguna forma para supervisar los préstamos y los gastos. Necesitará un gobierno central poderoso.

Por supuesto, esta decisión de la UE no es el “momento hamiltoniano” de Europa, pues no es tan amplio como el reparto de la deuda de EE UU en 1790. La UE todavía tiene una lucha cuesta arriba antes de alcanzar ese punto. Pero es un primer paso trascendental en ese camino.

Ambrose Evans-Pritchard del Telegraph calificó el rescate como “una pistolita económica, pero un cañón político”, identificándolo como “un cambio profundo en la estructura y el carácter del proyecto europeo” (21 de julio).

‘Bordeando el totalitarismo’

El poder sobre el nivel actual, relativamente escaso de financiación de la UE, recae en la Comisión Europea, un grupo de líderes no electos nombrados por los gobiernos nacionales. Teniendo ya el poder de legislar, ahora tendrán el poder de recaudar fondos de la deuda compartida y el poder del gastarlo directamente.

“¿En qué otro lugar del mundo un sólo organismo no electo tiene el ‘derecho de iniciativa’ sobre legislación, los poderes ejecutivos de un protogobierno y las prerrogativas de gasto de un parlamento, todo en uno?” preguntó Evans-Pritchard. Advirtió que este poder está “bordeando el totalitarismo en términos constitucionales, en general sin una supervisión parlamentaria significativa que lo controle”.

Su caracterización más profética del creciente poder político de la UE llegó en la forma de una palabra: “cesaropapista”. Esta palabra connota la Roma imperial y los decretos papales. Un cesaropapado es un sistema político con un líder gobernando el imperio y la iglesia. Evans-Pritchard puede haber comparado el poder de la Comisión Europea para crear y hacer cumplir la política fiscal con el poder que mantenían los emperadores del pasado de Europa. Sin embargo, la Trompeta cree que Europa cumplirá literalmente esta descripción.

Va a haber otro Sacro Imperio Romano.

A medida que crezcan el límite de crédito y la gobernabilidad general de Europa, ésta se volverá aún menos democrática.

La profecía bíblica dice que 10 naciones europeas se unirán bajo un líder fuerte, con la religión como su fuerza unificadora. Basado en estas profecías, Herbert W. Armstrong, el fundador de nuestra revista predecesora, La Pura Verdad, escribió que las naciones europeas “darán todo su poder militar y monetario al gobernante central sobre los 10: el próximo líder europeo” (carta a los colaboradores, 14 de agosto de 1978).

El fondo de recuperación de Europa no la salvará de una crisis económica venidera. Como advirtió el Sr. Armstrong, una crisis económica en EE UU “podría provocar repentinamente que las naciones europeas se unan como una nueva potencia mundial más grande que la Unión Soviética o EE UU. Eso, a su vez, podría provocar la Gran Tribulación repentinamente” (carta a los colaboradores, 22 de julio de 1984). Otro colapso económico adentraría más a Europa en el camino de convertirse en un súper Estado.

No se trata de la cantidad de efectivo involucrada. Se trata sobre cuánto poder.

¿Demasiado grande para no fallar?

Las naciones europeas no dieron fácilmente este paso trascendental. La reunión fue una de las más divisivas de la historia reciente.

Originalmente, el plan era de 500 mil millones de euros en subvenciones y 250 mil millones de euros en préstamos. Esto encontró una fuerte oposición de los Países Bajos, Austria, Suecia, Dinamarca y Finlandia, dando lugar a lo que el presidente francés Emmanuel Macron describió como “momentos extremadamente tensos” a lo largo de las interminables negociaciones. La cumbre estuvo a sólo 30 minutos del récord de la más larga en la historia de la UE.

En un momento durante las reuniones, la canciller alemana Merkel y el presidente francés Macron se levantaron y salieron juntos, mostrando solidaridad entre ellos y resistencia a sus oponentes que querían un paquete de rescate más pequeño.

En realidad, esto apunta a un hecho importante revelado en la profecía bíblica. Con 27 naciones, la UE es actualmente demasiado grande para funcionar como un súper estado. Incluso tener 19 naciones en la eurozona es un arreglo difícil de manejar. La Biblia dice que el número de naciones de la Unión disminuirá, lo que permitirá que su poder aumente drásticamente.

A medida que aumenta el límite de crédito de la UE y su gobierno central (dominado por Alemania) se vuelve más poderoso, espere que algunos países de la UE se vayan o sean expulsados. Esto producirá un bloque europeo más austero, más mezquino y más consolidado que puede ser dirigido poderosamente por un gobierno “cesaropapista”.

“El coronavirus está acelerando la llegada del profetizado Sacro Imperio Romano”, escribió el jefe de redacción de la Trompeta, Gerald Flurry, en la edición de julio. “La Biblia dice que se levantarán 10 reyes en Europa en este tiempo del fin, liderados por un hombre fuerte dominante. Estos reyes formarán el Sacro Imperio Romano. ¡La pandemia del coronavirus está ayudando a marcar el comienzo de estos 10 reyes! Necesitamos estar pensando acerca de estos reyes profetizados, quienes están surgiendo ahora. (…) Muchas personas han expresado temor de que la reciente crisis destruirá a la Unión Europea. Pero, aunque esto puede verse así, de hecho, Europa está a punto de unirse de una forma poderosa”.

El Sr. Flurry calificó las consecuencias del coronavirus en Europa como “uno de los efectos más importantes del pánico global sobre el covid-19”. Las naciones europeas que cruzan este umbral económico y político en respuesta al virus confirman esa afirmación. La dirección que está tomando Europa en este momento encaja perfectamente con la profecía bíblica.

¡Comprenda estos eventos que le ayudarán a ver al próximo y trascendental imperio levantándose en Europa! ▪

Boletín, AD