México se niega a extraditar al gobernador de Sinaloa
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, está resistiendo la presión de EE UU al negarse a extraditar a Rubén Rocha, el gobernador del Estado de Sinaloa y un aliado clave en su partido gobernante Morena. El 31 de mayo, en un gran mitin público en el Monumento a la Revolución en la Ciudad de México, declaró: “México no es la piñata de nadie”, y sugirió que las demandas de EE UU para extraditar a Rocha podrían estar dirigidas a interferir en las elecciones de México de 2027 en lugar de luchar únicamente contra los cárteles. Rocha fue acusado por fiscales estadounidenses a fines de abril, junto con otros nueve funcionarios actuales y anteriores, por cargos de conspirar con el Cartel de Sinaloa. Los fiscales alegan que permitió que los líderes de los carteles introdujeran grandes cantidades de drogas en EE UU a cambio de sobornos y apoyo político. El hecho de que Sheinbaum esté dispuesta a arriesgarse a alienar a EE UU para evitar antagonizar al Cartel de Sinaloa muestra hasta qué punto han caído el poder y la influencia estadounidense.