Los teléfonos inteligentes perjudican a los adolescentes
Un estudio publicado ayer demuestra que los teléfonos inteligentes están haciendo que nuestros hijos se sientan cansados, gordos y desgraciados. Dirigido por el Hospital Infantil de Filadelfia, la Universidad de California-Berkeley y la Universidad de Columbia en Nueva York, el estudio analizó los datos de los Institutos Nacionales de Salud de más de 10.500 jóvenes entre 2018 y 2020. Descubrió que cuanto más joven es un niño al adquirir un teléfono inteligente, mayor es su riesgo de sufrir depresión, obesidad e insomnio, incluso “psicopatología de nivel clínico". Aunque el 95% de los adolescentes de 13 a 17 años tienen un teléfono inteligente, ésta es otra clara advertencia a los padres para que se opongan a esa tendencia, y a todos los adultos de la necesidad de autocontrol. La depresión inducida por el teléfono, la obesidad y la falta de sueño pueden ser un problema a cualquier edad.