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Lo que Fauci sabía cuando le dijo a las mujeres embarazadas: Vacúnense

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Lo que Fauci sabía cuando le dijo a las mujeres embarazadas: Vacúnense

E l Dr. Anthony Fauci creía en privado que la vacuna contra la COVID-19 podría causar abortos espontáneos en el primer trimestre. Aun así, la recomendó para las mujeres embarazadas.

  • En un mensaje privado el 25 de enero de 2021, Fauci advirtió a sus colegas: “Dado que muchas personas presentan una tormenta significativa de citoquinas y fiebre tras la segunda dosis, teóricamente esto podría estar asociado con abortos espontáneos en el primer trimestre”.

Apenas unos días después, el 3 de febrero, dio una versión muy distinta:

La FDA, como parte del seguimiento habitual que se realiza tras la emisión inicial de cualquier [autorización de uso de emergencia], ha determinado, hasta ahora —y debemos ser cautos, pero hasta ahora—, que no hay señales de alarma al respecto en las mujeres embarazadas.

Meses después, seguía contando la misma historia, y le dijo a un entrevistador en agosto de 2021:

No hay indicio alguno de que exista un aumento de problemas adversos en una mujer embarazada que fue vacunada en comparación con una mujer embarazada que no lo fue (…) Está bastante claro que las mujeres embarazadas deben vacunarse.

No son sólo los bebés los que pudieron haber sido afectados. La revista Atlantic admitió en diciembre de 2025: “La idea de que las vacunas basadas en ARNm han matado trágicamente a un número muy reducido de niños no es descabellada”. Las verdaderas consecuencias podrían ser peores de lo que esa revista, que ayudó a impulsar a la gente a vacunarse, jamás reconocerá.

Los medios de comunicación persiguieron a los “escépticos de las vacunas”, en algunos casos literalmente. CNN persiguió al Dr. Joseph Mercola por una calle de Florida y le exigió que respondiera por las muertes de los no vacunados.

  • Nadie ha perseguido a Fauci por la calle. Cuando finalmente fue llevado ante el Congreso para testificar sobre lo que sabía —a pesar de gozar de un indulto presidencial preventivo y general otorgado por Joe Biden—, se acogió a la Quinta Enmienda 111 veces. Todavía lo invitan a cenas de gala.

Fauci fue exaltado como un santo de la medicina, prácticamente un dios. Estados Unidos construyó un ídolo con un hombre a quien “le encantaba mirar sus propias fotografías”, que “se veía a sí mismo como un símbolo sexual”, y que permitió que los CDC y la CNN convirtieran a un investigador rival en un enemigo público por atreverse a advertir a las mujeres embarazadas sobre un asunto de vida o muerte, mientras que él, en privado, dudaba del mismo producto que estaba inyectando en sus brazos.

La sociedad moderna exalta a los expertos e insiste en que todos les obedezcan. Equiparamos desobedecerlos o incluso cuestionarlos con rechazar la ciencia misma. El alcance total de esta historia de Anthony Fauci muestra cuán peligroso puede ser eso. Los “expertos” tienen mentes humanas enfermas, como todos nosotros.

  • Confiamos en Fauci; confiamos en la revista Atlantic; confiamos en los políticos; confiamos en la sabiduría convencional y en la presión social.

  • Sin embargo, Dios nos dice directamente en Jeremías 17:9 —que es tan aplicable en 2019 y 2026 como cuando fue escrito originalmente—: “Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso; ¿quién lo conocerá?”.

Las personas que ya no temen ni obedecen a Dios siempre encuentran hombres a quienes temer y obedecer en su lugar. Sacrificarán en su altar lo que él pida, incluso, según resulta, a sus propios hijos no nacidos.

Este es un síntoma de los “tiempos peligrosos” de los últimos días sobre los que Dios advierte en 2 Timoteo 3:1-4, una era en la que los hombres son “amadores de sí mismos” en primer lugar, “amadores de Dios” como una consideración lejana, y “sin afecto natural”.

  • Tras años de ocultamiento, dilación, engaño, indultos sospechosos y de acogerse al derecho a no divulgar hechos que le incriminarían, la verdad, finalmente y con lentitud, está siendo sacada a la luz; no gracias a algún político confiable en Washington, sino porque es una ley de este universo que el mal no puede ocultarse para siempre.

Se acerca un mundo en el que ninguna madre enterrará a un hijo perdido por aborto espontáneo, en el que ningún bebé será llenado de agujas en lugar de nutrido con la verdad. Pero ese mundo sólo llegará después de que éste sea derribado y reconstruido sobre la obediencia a la ley de Dios, no sobre expertos humanos ni sobre la razón humana.

Rusia prepara una gran movilización para la guerra contra Ucrania: el presidente ruso Vladimir Putin está planificando “una movilización rápida adicional de varios cientos de miles de rusos antes de fin de año”, dijo ayer el presidente ucraniano Volodimir Zelenski, citando un informe de la Dirección General de Inteligencia de su país. Esto podría incorporar hasta 500.000 efectivos militares adicionales a la guerra, otra señal más de la implacable pasión de Putin por la conquista.

El grupo terrorista hutí de Yemen atacó ayer un buque de carga, matando al menos a cuatro marineros y a dos miembros de la Guardia Costera yemení. El gobierno yemení afirmó que el barco transportaba alimentos; los hutíes aseguran que llevaba “equipo militar saudí”.