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Las raíces rusas persisten en Venezuela

Radio Free Europe tituló el miércoles que “Maduro se ha ido de Venezuela, pero Rusia puede que no”. La publicación detalla cómo el régimen del presidente ruso Vladimir Putin pasó dos décadas cultivando relaciones personales con toda una serie de líderes militares, políticos y energéticos de Venezuela y estableciendo lazos comerciales con varios magnates empresariales. Incluso con Nicolás Maduro eliminado, “es poco probable que estos vínculos desaparezcan de la noche a la mañana”, afirma el artículo. La conclusión se refuerza por el hecho de que la captura de Maduro por parte de EE UU el 3 de enero no provocó un cambio de régimen, sino que dejó a la vicepresidenta de Maduro, Delcy Rodríguez, en el poder. Ella ha mantenido durante mucho tiempo relaciones cálidas con el Kremlin y, en 2024, fue galardonada con el prestigioso “Orden de la Amistad” de Rusia por el propio Putin. Aunque la operación estadounidense fue un golpe al poder ruso en Venezuela, las profundas raíces rusas persisten. El Kremlin aprovechará cualquier oportunidad para profundizar esos vínculos y seguir proyectando poder en el Hemisferio Occidental, a unas 1.700 millas del territorio continental de EE UU. Para entender cómo se utilizará la influencia extranjera en Latinoamérica como arma contra EE UU, lea “Preparándose para asaltar el castillo de EE UU”.