La visita de Vance a Europa perjudica de nuevo las relaciones transatlánticas
El vicepresidente estadounidense, JD Vance, llegó el martes a Hungría para ayudar al primer ministro Viktor Orbán a hacer campaña de cara a las elecciones del domingo, que posiblemente pongan fin a los 16 años de éste en el poder. Orbán es impopular entre otros líderes de la Unión Europea, y el apoyo de Vance al primer ministro tampoco es bien recibido. El martes, Vance acusó a la UE de “uno de los peores ejemplos de injerencia electoral extranjera” que jamás había visto para intentar derrocar a Orbán. El apoyo estadounidense para un hombre al que los europeos ven como pro-Rusia sólo sirve para tensar aún más las relaciones entre Europa y EE UU.