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WAKIL KOHSAR/AFP/GETTY IMAGES

La verdadera lección que nos dejó Afganistán

¡Si la aprende, tendrá esperanza!

La catástrofe de Afganistán es una deshonra vil y vergonzosa para Estados Unidos. Nuestra nación ha perdido 2.448 soldados y ha gastado 273 millones de dólares diarios durante 20 años en esa guerra; un total de más de 2 billones de dólares. Sin embargo, nuestros soldados fueron evacuados bajo la oscuridad de la noche para dejar esta nación en manos de bárbaros.

Los talibanes están reuniendo a niñas de 15 años e incluso más jóvenes para entregárselas a sus soldados como “esposas”.

Después de una retirada precipitada, los terroristas islamistas tardaron solo unos días en conquistar a la nación. Ahora Estados Unidos está perdiendo terreno en Kabul incluso antes de que terminemos de salir de Afganistán. Estamos en apuros para tratar de evacuar hasta el último de los nuestros; una réplica de la humillación que sufrimos cuando nos retiramos de Saigón, en Vietnam. Ahora, como entonces, millones de personas serán perseguidas y asesinadas. Los niños y las mujeres van a ser maltratados, violados y asesinados.

Y con la salida de Estados Unidos quedará una de las mayores naciones terroristas del mundo, especialmente porque se quedan con la base aérea, los aviones, los vehículos blindados, las municiones y otras armas y equipos que EE UU acaba de abandonar, sin mencionar a todos los soldados afganos que entrenamos y que demostraron no ser leales a nadie más que a sí mismos.

¡Qué acto tan miserable por parte de la “superpotencia” estadounidense! Esto es una de las cosas más vergonzosas que ha hecho EE UU.

Estados Unidos no sólo está en declive, sino que se está muriendo. Otras potencias del mundo lo ven claramente. Están sacando provecho de ello y se preparan para sustituir el dominio estadounidense con su propio poder. EE UU está siendo destruido ante nuestros ojos. Actualmente, muchos se encuentran en un estado de desesperación total.

Ésta es una lección dura que nos está viendo directamente a la cara. Apunta a las profecías de la Biblia que hemos estado proclamando, no sólo desde que comenzó la guerra de Afganistán hace 20 años, sino aun desde Vietnam, Corea e incluso desde la Segunda Guerra Mundial.

La Santa Biblia nos dice realmente lo que podemos esperar en Afganistán y en todo el mundo. Sus profecías revelan que Estados Unidos, así como Gran Bretaña, la nación judía y otras naciones relacionadas, ¡están a punto de ser pisoteadas por sus enemigos!

Dios profetizó que de los descendientes de Abraham levantaría “una nación y conjunto de naciones” y les concedería las “puertas de sus enemigos”. Él cumplió esa promesa con Estados Unidos y el Imperio Británico. Puede leer todo esto en nuestro folleto gratuito Estados Unidos y Gran Bretaña en profecía.

Dios también profetizó que, si nuestras naciones se alejaban de Él, nos despojaría de nuestro poder. Y nos convertiríamos en un refrán y burla entre nuestros enemigos.

La profecía bíblica tenía razón sobre el ascenso de Gran Bretaña y Estados Unidos, y tiene razón sobre la caída de Gran Bretaña y Estados Unidos. Y tiene razón sobre lo que vendrá después.

La Biblia dice que los estadounidenses, los británicos y los demás descendientes modernos del antiguo Israel están a punto de ser “pisoteados” durante los “tiempos de los gentiles”. ¡Estamos en los bordes exteriores de esa horrible tormenta! Las escenas de desesperación, barbarie y masacre que salen de Afganistán se repetirán muchas veces, no sólo en tierras lejanas, ¡sino incluso dentro de estos países prósperos de Primer Mundo!

La humillación de Estados Unidos en Afganistán a manos de los combatientes talibanes debería alarmarnos a todos y despertarnos a una verdad aterradora. ¿Por qué está ocurriendo esto? Levítico 26:19 advierte que, Dios ha quebrantado el orgullo de nuestro poder. Sí, ¡Dios nos está castigando por nuestros pecados! Por eso podemos tener un poderío militar tan asombroso y, sin embargo, ser tan patéticamente débiles.

Luego, en el versículo 20, Dios advierte: “Vuestra fuerza se consumirá en vano”. ¿Hay algo que ilustre esto más claramente que el hecho de que Estados Unidos haya emprendido una guerra sin éxito durante dos décadas pagando un costo tan alto y después se haya retirado con tanta desgracia?

¡Estos acontecimientos deberían hacernos reconocer que Dios está maldiciendo a Estados Unidos!, como lo afirma claramente la Biblia. Sin embargo, muy pocos están dispuestos a admitirlo. La izquierda radical quiere culpar de todos nuestros problemas a cosas como el cambio climático. Pero eso es sólo una distracción diabólica que no nos permite ver la lección que Dios nos está enseñando claramente: nosotros, como pueblo, estamos desobedeciendo a Dios y nos estamos enfrentando a consecuencias serias. Y como nos negamos a reconocerlo, estos terribles acontecimientos van a empeorar mucho más antes de que todo termine.

Los estadounidenses ignoran voluntariamente los hechos. Fue Dios quien inicialmente le dio a Gran Bretaña y luego a Estados Unidos su poder. Es a Dios a quien los británicos y los estadounidenses le han dado la espalda. Y es Dios quien está permitiendo el declive de Gran Bretaña y Estados Unidos y quien está activamente castigando a la nación para hacernos ver nuestros pecados.

Hay esperanza, si es que aprendemos esta lección amarga, nos arrepentimos de nuestros pecados, nos volvemos a Dios.

Muchas profecías bíblicas se están cumpliendo de muchas maneras en todo el mundo, y se están acelerando como nunca antes.

Una de las profecías más reveladoras se encuentra en Daniel 2, donde Dios predijo la existencia de cuatro imperios mundiales importantes en la historia: el babilónico, el medo-persa, luego el greco-macedonio y después el romano. Lo profetizó con siglos y siglos de anticipación. Y esos imperios surgieron, se levantaron y cayeron, tal y como Dios dijo. Él también profetizó el surgimiento de Estados Unidos y Gran Bretaña. (Solicite su ejemplar gratuito de Estados Unidos y Gran Bretaña en profecía para comprobarlo).

Dios profetizó que nos inclinaríamos hacia el pecado y la decadencia, y que tendríamos más y más derrotas como la de Afganistán. Profetizó que estaríamos en peligro de ser eliminados. Y profetizó con detalle a un imperio en particular que se está levantando actualmente para aprovecharse de la despreciable debilidad de Estados Unidos y finalmente destruir a esta nación. (Curiosamente, esa nación está considerando entrar a Afganistán mientras nosotros nos retiramos).

Pero observe qué más profetizó. Ya sea que nos arrepintamos o no, un quinto imperio mundial está por venir. Daniel 2:33-35 revela el final de los acontecimientos. Dios mismo va a destruir ese último imperio, así como a todos los demás gobiernos mundiales humanos. ¡Va a romperlos en pedazos! Nos obligará a aprender la lección que debería ser tan obvia: los seres humanos son incapaces de gobernar correctamente a otros seres humanos. ¡Sólo Dios puede gobernar a los hombres! Y eso es exactamente lo que ocurrirá: Jesucristo glorificado va a regresar y literalmente asumirá el gobierno de todos los pueblos y de todas las naciones.

Otras profecías de Dios se han cumplido: esta profecía también lo hará.

Este es el único y verdadero mensaje de esperanza. Hay una lección —y hay esperanza— en la catástrofe de Afganistán, si tan sólo logramos aprenderla. 


Boletín, AD