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(GLYN KIRK/AFP/GETTY IMAGES)

La ruptura del Reino Unido con Europa

Cuando Gran Bretaña votó por abandonar la Unión Europea, el mundo se sorprendió. Pero nosotros habíamos esperado esta división por más de 60 años. ¿Por qué?

El 24 de junio de 2016 el mundo se conmocionó. Gran Bretaña votó por abandonar la Unión Europea.

El mundo estaba asombrado. Las encuestas se equivocaron. Los mercados entendieron mal. Los miembros del Parlamento lo entendieron mal; Downing Street N°10 se equivocó. Los europeos lo entendieron mal.

Antes de que los resultados finales fueran anunciados, incluso Nigel Farage se había equivocado. El fuerte líder del Partido de la Independencia del Reino Unido (ukip, por sus siglas en inglés) quien había peleado tan vehementemente durante los últimos 24 años, admitió que el voto por “Abandonar” había perdido el referéndum: cinco horas antes de que ganara oficialmente. El mundo entero, fuera de las calles de Gran Bretaña, pareció conmocionado por la votación final: 52% por “Abandonar”, 48% por “Permanecer”.

Pero la Trompeta y su predecesora, la revista La Pura Verdad, habían estado esperando este resultado—por más de 60 años.


Un pronóstico sorprendente

Desde los primeros días de trabajo en la radio en la década de 1930, Herbert W. Armstrong pronosticó la llegada de una potencia europea unida. En 1956 escribió: “Probablemente Alemania liderará y dominará los próximos Estados Unidos de Europa, pero Gran Bretaña no será parte de ello” (énfasis agregado en todo).

“Probablemente Alemania liderará y dominará los próximos Estados Unidos de Europa, pero Gran Bretaña no será parte de ello”.


—HERBERT W. ARMSTRONG, 1956

Incluso cuando Gran Bretaña se unió a la Comunidad Europea en 1973, el Sr. Armstrong no se apartó de esta audaz profecía. “Gran Bretaña va a mirar hacia atrás, a ese lunes 1 de enero de 1973, con toda probabilidad ¡como una fecha históricamente trágica—una cita cargada de siniestras potencialidades!” escribió él. “Porque esa fecha marcó la entrada del Reino Unido a la Comunidad Europea”.

Concluyó ese artículo de 1973 escribiendo: “La entrada de Gran Bretaña a la Comunidad Europea presagia una situación trágica. Gran Bretaña se enfrentará a un dilema.

Más tarde, en 1978, con Gran Bretaña firmemente arraigada en la Comunidad Económica Europea, el Sr. Armstrong describió a un “‘Sacro Imperio Romano’ que resucitaría pronto—una especie de unos ‘Estados Unidos de Europa’—una unión de 10 naciones que se levantaría a partir del Mercado Común actual”.

“Gran Bretaña no estará en ese imperio pronto a aparecer”, escribió él.

¿Cómo sabía el Sr. Armstrong que Gran Bretaña no sería parte de este bloque europeo final? ¿Por qué insistió en esto—durante seis décadas? ¿Y por qué pensaba que era tan importante? ¿Por qué la Trompeta insistió durante 25 años en que Gran Bretaña dejaría Europa, incluso cuando la mayoría de los hechos indicaban fuertemente que Gran Bretaña se quedaría—hasta el 24 de junio de 2016?


DENTRO Y FUERA: El Reino Unido entró en el Mercado Común de la Comunidad Económica Europea en 1973. Cuarenta y tres años después, el periódico británico más leído instó a los lectores a votar para salir de la Unión Europea.   (Créditos: Keystone-France/Gamma-Keystone via Getty Images; DANIEL SORABJI/AFP/Getty Images)

La Pura Verdad, y la Trompeta, no tenía una organización multinacional exhaustiva, experimentada, bien financiada, bien equipada y bien conectada para informar sus evaluaciones y sus pronósticos. Teníamos una fuente diferente para esta inteligencia: la Biblia.

Las mejores mentes del mundo están especulando lo que sucederá ahora que Gran Bretaña deja Europa. Pero estos grandes jefes de Estado, líderes empresariales, analistas de noticias y actores políticos no saben—y no pueden saber—el futuro. Sin embargo, la Biblia proclama con audacia lo que éste depara.

Sin embargo, incluso la mayoría de las personas que están abiertas a la existencia de Dios, a la autoridad de la Biblia y la profecía bíblica en general, están confundidas acerca de a dónde conducirá este voto.

Incluso si usted cree que la profecía bíblica es verdadera, para descubrir lo que profetiza, todavía tiene que saber de quién se tratan las profecías. La Biblia no usa los nombres Gran Bretaña, EE UU, Rusia o Alemania. Pero con certeza, profetiza sobre estas naciones en este período de tiempo. Para descifrar el verdadero significado del voto del Brexit—y lo que sucederá después—necesita saber cómo identifica la Biblia a estos poderes mundiales.

Entonces, ¿cuál es la identidad bíblica del Reino Unido?


Identidad profética de Gran Bretaña

La Biblia muestra que los británicos son descendientes de la tribu israelita de Efraín. Hay abundantes pruebas de que los británicos son israelitas modernos—de hecho, un libro digno de comprobar. Nos gustaría ofrecerle una copia de ese libro—Estados Unidos y Gran Bretaña en profecía de Herbert W. Armstrong—sin cargo, sin costo, obligación ni seguimiento.

Lo que sigue es un breve resumen de la verdad contenida en ese libro. El antiguo Israel se dividió en dos naciones después de la muerte del rey Salomón. Judá era la nación del sur, con su capital en Jerusalén, y su gente es conocida hoy como judíos. Esa es una verdad generalmente reconocida. Pero las 10 tribus del norte fueron llamadas la casa de Israel, que se convirtieron en una nación completamente separada de los judíos. De hecho, la palabra judíos aparece por primera vez en la Biblia en un pasaje sobre Judá luchando contra Israel (2 Reyes 16:5-6).

Del 721 al 718 a. C. la nación de Israel fue invadida, conquistada y removida de su tierra por el Imperio Asirio (2 Reyes 17:18). Sus habitantes fueron deportados a las costas meridionales del Mar Caspio (versículo 6; 1 Crónicas 5:26). Mientras tanto, el reino de Judá permaneció en su tierra durante más de un siglo hasta que más tarde fue conquistado y llevado cautivo.

Cuando los asirios fueron luego conquistados por el Imperio caldeo-babilónico, emigraron hacia el norte y el occidente hacia Europa. Finalmente, se convirtieron en la Alemania moderna. Las “10 tribus perdidas” también emigraron al noroccidente, pero emigraron más lejos. Algunas tribus se asentaron en Francia, Bélgica, Holanda y los países escandinavos, donde están hoy sus descendientes.

Pero dos tribus en particular emigraron aún más lejos: Efraín y Manasés. La Biblia profetizó que estas dos tribus heredarían una riqueza nacional enorme (Génesis 48:14-16).

Efraín emigró a las Islas Británicas. Manasés se estableció en Estados Unidos.

Génesis 48 profetiza que Efraín se convertiría en un gran conjunto de naciones y que Manasés se convertiría en una gran nación (versículos 18-20). Génesis también especifica que estos descendientes de Abraham controlarían pasos montañosos, puertos, canales, cabos y otros puntos más estratégicos del mundo (Génesis 22:17-18).


Puertas marítimas estratégicas legadas a Gran Bretaña y Estados Unidos: (en sentido horario desde arriba a la izquierda) Cabo de Buena Esperanza, Suez, Panamá, Gibraltar, Malta, Malvinas, Hong Kong y Chipre.   (Créditos: Keystone-France/Gamma-Keystone via Getty Images; DANIEL SORABJI/AFP/Getty Images)

Solo dos naciones en la historia pueden ajustarse a las promesas de Dios a estas dos tribus: el Imperio Británico y Estados Unidos. Estos dos pueblos comparten una ascendencia común. En los siglos xix y xx, ambos tomaron posesión de la mayor parte de la riqueza mundial y de todas sus rutas comerciales y puertas marítimas más importantes. Ningún otro par de naciones ha recibido estas promesas tan abundantemente.

Eso puede parecer fantástico. Pero la prueba de esta verdad es abundante, y es realmente importante investigar profundamente, estudiar y comprobar por sí mismo porque sus implicaciones son asombrosas. Abre el significado de una tremenda cantidad de profecía bíblica, mostrando por qué Dios fue tan cuidadoso en asegurar que esas profecías se registraran y preservaran a través de miles de años, y muestra cuán profundamente relevantes son para nuestros días.

El voto del Brexit, y lo que sigue en la relación de Gran Bretaña con Europa, provee un ejemplo contundente.


Lo que sigue para Gran Bretaña

Si usted comprende que el pueblo británico se llama Efraín en la profecía bíblica, ¡descubrirá que la misma Biblia que profetizó la riqueza y el poder modernos de Efraín también profetiza su convulsión catastrófica!

Dios profetizó que, después de que Efraín y Manasés recibieran su riqueza y poder prometidos, si no se volvían al Dios que los bendijo, Él eliminaría esas bendiciones y castigaría a estas naciones con guerra y cautiverio.

Daniel 12:1 profetiza de “tiempo de angustia, cual nunca fue desde que hubo gente hasta entonces”. ¡Jesucristo lo llamó un período de “gran tribulación”, que aniquilaría a la humanidad si Él no interviniera! (Mateo 24:21-22).

Dios especifica que EE UU y Gran Bretaña recibirán lo peor de este castigo cuando diga: “¡Ah, cuán grande es aquel día! tanto, que no hay otro semejante a él; tiempo de angustia para Jacob; pero de ella será librado” (Jeremías 30:7). El nombre Jacob se refiere a los dos hijos de José, Efraín y Manasés, a quienes se les dio el nombre de Jacob. ¡El siguiente versículo muestra que los descendientes de Efraín y Manasés irán al cautiverio!

¿Y qué pueblos profetiza la Biblia que los llevarán cautivos? ¡Los mismos pueblos de los que los británicos intentan liberarse políticamente! ¡Estas profecías están directamente relacionadas con lo que está sucediendo entre el Reino Unido y la UE!


Theresa May, primera ministra del Reino Unido, asiste a una ceremonia de bienvenida militar en Berlín, Alemania.  (Créditos: ADAM BERRY/Getty Images)

Dios profetizó que el pueblo británico, en algún momento, se asociaría con Alemania. “Efraín fue como paloma incauta, sin entendimiento; llamarán a Egipto, acudirán a Asiria” (Oseas 7:11). Asiria es el nombre bíblico para la Alemania moderna (lea Alemania y el Sacro Imperio Romano para comprobar). Gran Bretaña fue a Alemania al unirse a la Comunidad Económica Europea en 1973, precursora de la UE. Los británicos carecían de corazón o comprensión, y se unieron con la esperanza de salvar su economía en apuros. En lugar de recurrir a Dios, recurrieron a Alemania en busca de ayuda.

Por causa de ello, Dios profetizó: “Tenderé sobre ellos mi red; les haré caer como aves del cielo… les castigaré… ¡Ay de ellos!” (versículos12-13). Dios trae grandes problemas al pueblo británico por recurrir a Alemania. En realidad es Él quien los lleva al cautiverio mediante el mismo pueblo al cual fueron por ayuda.

“Devorado será Israel; pronto será entre las naciones como vasija que no se estima. Porque ellos subieron a Asiria...” (Oseas 8:8-9). ¡Múltiples Escrituras revelan que Dios usará a una Europa unida liderada por Alemania para castigar a Gran Bretaña en este tiempo del fin!

En Isaías 10:5, Dios dice: “Oh Asiria [una profecía de la Alemania moderna], vara y báculo de mi furor, en su mano he puesto mi ira”. ¿Y contra quién usa Dios esta vara? El versículo 6 muestra que es contra “el pueblo de mi ira”—las naciones de Israel, incluida Gran Bretaña, que han enojado a Dios con sus pecados.

Esta profecía subraya el pronóstico de que Gran Bretaña no formará parte del proyecto europeo liderado por Alemania. Una ruptura entre ambos está fuertemente implícita cuando es Alemania quien tendrá el poder de asestar el golpe fatal a los cimientos de Gran Bretaña.

Pasajes en Isaías 47 y Apocalipsis 17-18 ofrecen aún más detalles. Estas predicciones describen a Alemania encabezando un imperio europeo unido. Ese imperio, influenciado por una gran iglesia falsa, tomará cautivo a Israel. (Para comprobarlo, solicite ¿Quién o qué es la bestia profética? por Herbert W. Armstrong.)

Sin embargo, si usted reconoce la veracidad de la profecía bíblica, sabe con certeza que el voto de “Abandonar” no liberará a los británicos del control de Europa.


Hoy, las bases para ese imperio ya se han establecido en la Unión Europea. Está dominado por Alemania e influenciado por la Iglesia católica. La Biblia profetiza que pronto designarán a un líder dictatorial que forjará una unión aún más estrecha.

Fue precisamente el reconocimiento de estas tendencias en desarrollo lo que hizo que tantos británicos votaran por abandonar la Unión Europea. Saben que la UE sólo continuará robándoles sus derechos e independencia. Décadas de regulación y políticas cada vez más invasivas ya han erosionado la soberanía de Gran Bretaña.

Sin embargo, si usted reconoce la veracidad de la profecía bíblica, sabe con certeza que el voto de “Abandonar” no liberará a los británicos del control de Europa.


La profecía bíblica es segura

Desde que existe la Trompeta, las profecías de Dios nos han llevado (y a Herbert W. Armstrong durante más de 60 años), a declarar que Gran Bretaña no sería parte de la Unión Europea. La Trompeta ha proclamado audazmente que ésta sería expulsada o que se iría. ¡Esa profecía ha demostrado ser correcta!

En numerosos artículos, el Sr. Armstrong dejó en claro que la alianza de Gran Bretaña con Europa terminaría. “¡El escenario está listo!” escribió en 1956. “Todo lo que falta ahora es el líder fuerte—¡el próximo führer! Los alemanes se están recuperando de la destrucción de la Segunda Guerra Mundial de manera impresionante. Alemania es el corazón económico y militar de Europa. Probablemente Alemania liderará y dominará los próximos Estados Unidos de Europa”.

“Pero Gran Bretaña” escribió él, “¡no será parte de ello!”.

Usar la profecía bíblica para explicar y predecir eventos mundiales no es convencional, pero es un método comprobado. Y el voto del Brexit estuvo lejos de ser el único momento en que los pronósticos de la Trompeta, o de Herbert W. Armstrong, basados precisamente en las profecías de la Biblia han demostrado ser certeros. Lea nuestro folleto gratuito Él tenia razón para ver cómo, usando la profecía bíblica, ha llevado a más de 80 años de pronósticos precisos.

El gran Dios cumplió Su plan y propósito al traer una tremenda riqueza a los pueblos británico y estadounidense. ¡Puede estar seguro, entonces, de que Él también cumplirá Su plan para llevar a estos pueblos al cautiverio! El voto británico de “Abandonar” no ayudará a los británicos a escapar. Pero si usted comprende estas profecías y comprende el propósito de Dios, individualmente puede escapar del desastre que se aproxima a Gran Bretaña.

La salida de Gran Bretaña de la Unión Europea es una prueba dramática de la exactitud de la profecía bíblica. Sus predicciones son mucho más específicas de lo que este mundo se da cuenta—conectando directamente con los titulares que usted leyó este año, y mucho más allá. ▪

‘GRAN BRETAÑA NO SERÁ PARTE DE ELLO’

La Segunda Guerra Mundial había terminado. La Guerra Fría estaba en su apogeo. Los británicos e incluso los estadounidenses se aliaron con Europa para luchar contra el comunismo. Durante este período volátil, Gran Bretaña entró en una unión con Europa.

La unión era de naturaleza económica en ese momento. Sin embargo, una voz predijo audazmente que se volvería cada vez más política, que se volvería cada vez más federal y cada vez más alemana, que sería cada vez más religiosa y que, en última instancia, se volvería indescriptiblemente violenta. Esa voz también declaró rotundamente que, al final, “Gran Bretaña no será parte de ello”. De hecho, proclamó durante décadas que Gran Bretaña sería víctima de aquello. Esto construirá su fe en la precisión de la profecía bíblica al comparar lo que esa voz, Herbert W. Armstrong dijo, con los eventos que han sucedido desde que escribió esas palabras en 1956, y en varias otras áreas de la profecía y la geopolítica. Solicite su copia gratuita de Él tenia razón.