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Erik McGregor/Pacific Press/LightRocket/Getty Images

La próxima guerra civil de Estados Unidos

Pero los estadounidenses no saben por qué viene.

Después que los estadounidenses eligieron un nuevo presidente el 8 de noviembre, sus opositores reaccionaron con ferocidad. ¡Sus agresivas diatribas son más peligrosas de lo que ni aun ellos se dan cuenta!

Uno de los peores comentarios poselectorales vino de un hombre llamado Van Jones quien es un comunista declarado conocido por atacar vulgarmente a los republicanos. Jones hizo su carrera provocando el sentimiento de culpa racial y agitación. Se dice que él firmó una petición exigiendo que se investigara si la administración de George W. Bush permitió intencionalmente que los terroristas asesinaran a 3.000 personas el 11 de septiembre [2001]. El presidente Barack Obama lo nombró como su “zar de la energía verde” en 2009. Menos de seis meses después, Van Jones renunció bajo presión. Después, la cadena cnn lo contrató como comentarista.

En las primeras horas del 9 de noviembre, justo después que fuera definitiva la derrota de Hillary Clinton frente a Donald Trump, Jones dijo: “La gente ha hablado de un milagro. Yo estoy escuchando sobre una pesadilla. (…) Uno les dice a sus niños: no amedrenten a otros. Les dice, no sean intolerantes. Les dice, hagan sus tareas y prepárense. Y luego llega este resultado. Y hay personas llevando a sus hijos a dormir esta noche, con miedo del desayuno. ‘Tienen temor de... ¿cómo le explico esto a mis niños?’. Yo tengo amigos musulmanes escribiéndome esta noche, diciendo: ‘¿Debo abandonar el país?’ Tengo familias de inmigrantes aterrorizadas esta noche”.

¡Esto es infundir terror salvajemente! ¿De qué está hablando este hombre? Las únicas personas que podrían tener algo de incertidumbre tras la victoria del Sr. Trump son los que han violado la ley y están en Estados Unidos ilegalmente. El Sr. Trump dijo que él de hecho haría cumplir las leyes de inmigración existentes aprobadas por el Congreso, ¡lo cual es el deber del presidente! Pero para Van Jones, ¡esto supuestamente es una “pesadilla”!

Los ojos de Jones estaban llorosos cuando dijo: “Esto fue una rebelión contra las elites, verdad. Fue una completa reinvención de la política y las encuestas, es verdad. Pero también fue algo más. (…) Nosotros no hemos hablado sobre raza. Este fue un latigazo blanco. Un latigazo blanco contra un país cambiante. Un latigazo blanco contra un presidente negro, en parte. Y esa es la parte de donde viene el dolor” (énfasis mío en todo).

¿Qué quiere decir él con “un latigazo blanco contra un país cambiante”? Él está evocando los días de esclavitud, ¡acusando a muchos millones de blancos de ser el peor tipo de racistas!

Él también dijo que fue un latigazo blanco contra un presidente negro, en parte. ¡Y esta declaración racista viene después de que mucha gente blanca eligiera a Barack Obama por dos términos con una victoria casi aplastante!

Van Jones está expresando el tipo más profundo de racismo negro diabólico. ¡Y la cnn está ayudándole a propagarlo!

¿Hacia dónde conduce esto a Estados Unidos?

¡Este es el tipo de lenguaje vil que hemos escuchado una y otra y otra vez que ha provocado terrible amargura y enojo entre las minorías contra este país! Este tipo de incitación está dividiendo las razas aún más, ¡y está llevando a la guerra racial!

¿Por qué tantos de nuestro país no ven esta simple verdad?

Después de la elección

El día después de la elección, el presidente Obama hizo esta declaración: “Ahora bien, no es ningún secreto que el presidente electo y yo tenemos diferencias bastante significativas. Pero recuerden, hace ocho años, el presidente Bush y yo tuvimos diferencias muy significativas. Pero el equipo del presidente Bush no podría haber sido más profesional o más amable al asegurarse de que tuviéramos una transición suave y pudiéramos continuar sobre la marcha. (…) Entonces yo he instruido a mi equipo a seguir el ejemplo puesto por el equipo del presidente Bush hace ocho años, y trabajar tan duro como podamos y asegurarnos que esta sea una transición exitosa para el presidente electo; porque ahora todos estamos dando nuestro apoyo para que tenga éxito en unificar y liderar el país. La transición pacífica de poder es una de las marcas distintivas de nuestra democracia. Y en los próximos meses, mostraremos eso al mundo”.

Estas se oyen como buenas palabras. Al día siguiente, el Sr. Trump aceptó una invitación para reunirse con el Sr. Obama en la Casa Blanca. Ellos tuvieron una reunión aparentemente cordial.

Sin embargo, apenas tres días antes, el día previo a la elección, el presidente Obama había estado en un escenario de la campaña diciendo que el Sr. Trump tenía ¡“un temperamento inadecuado para ser el comandante jefe”! Él incluso implicó que Trump simpatizaba con el Ku Klux Klan, una horrible organización racista. ¡El presidente Obama estaba llamando a Trump racista! Este mismo presidente contrató a Van Jones y escogió a Al Sharpton como su principal hombre de enlace para “derechos civiles”.

¡Las palabras amables del presidente Obama no concuerdan con todo lo que él ha estado haciendo durante los últimos ocho años!

Al tiempo que él hacía algunas de esas declaraciones, miles de personas hacían manifestaciones e incluso disturbios para oponerse al presidente electo. Los manifestantes destrozaron propiedades, provocaron incendios y bloquearon el tráfico. En un video publicado online, un grupo de afroamericanos sacaron a un hombre blanco de su vehículo, lo golpearon y le robaron su auto porque él tenía una calcomanía de “Trump” en el parachoques de su auto. Mensajes pintados con pintura de aerosol leían: “Somos ingobernables”, “Maten a los blancos”, y “mueran blancos, mueran”. Gente enfurecida garabateó en las paredes: “Maten a quien apoye a Trump en su vecindario”; “Maten a Trump”; y escribieron cosas terribles sobre su esposa.

Hubo protestas en Nueva York, Los Angeles, Chicago, Washington D.C., Miami y otras varias ciudades. Docenas de personas fueron arrestadas. Muchos periodistas reportaron sobre las manifestaciones como sucesos espontáneos pero todo indicaba que todas habían sido organizadas y planificadas. ¡Muchos de estos manifestantes son profesionales a quienes les pagan para suscitar manifestaciones! Muchos de ellos ni siquiera viven en las ciudades donde marchan y organizan revueltas. Han aparecido fotos mostrando filas de buses grandes que supuestamente transportaban manifestantes de fuera de la ciudad para hacer que el descontento pareciera mayor de lo que realmente es. ¡Más de la mitad de los arrestados ni siquiera votaron!

El presidente Obama dijo que él quiere una transición de poder pacífica. Pero al solicitarle a él y a Hillary Clinton que calmara las protestas, la gente se encontró con un estruendoso silencio. La mayoría de los líderes demócratas permanecieron en silencio.

Varios días después, el Presidente dijo que los resultados de la elección debían ser aceptados. Pero esto fue una rápida declaración superficial.

¿Es eso “trabajar tan duro como podamos y asegurarnos que esta sea una transición exitosa para el presidente electo; porque ahora todos estamos dando nuestro apoyo para que tenga éxito en unificar y liderar el país”?

Bernie Sanders, un declarado socialista que suscitó su propio movimiento populista de extrema izquierda cuando fue candidato contra Clinton por la nominación demócrata, ¡de hecho alentó las protestas!

Al Sharpton dijo: “Nosotros no caeremos sin pelear, y Donald necesita saber eso”. Celebridades liberales dijeron cosas similares.

¿De qué tipo de pelea está hablando el Sr. Sharpton?

¿‘Hemos recuperado a nuestro país’?

El comentarista de Fox News Bill O’Reilly preguntó: “¿Se está cocinando una guerra civil en EE UU?

¡Esa es una pregunta importante! ¡Claramente hay muchas personas que quieren una pelea ‒una revolución‒ una guerra racial! Y la van a tener, ¡y mucho más que eso!

Mientras los estadounidenses se vuelven sus peores enemigos entre sí, ¿qué cree usted que harán nuestros enemigos?

Después de la elección, el comentarista conservador Rush Limbaugh dijo: “Acabamos de recuperar a nuestro país”. Y luego, comenzaron los disturbios. Esto no está “devolviéndonos a nuestro país”; ¡esto es una alarma de guerra!

El hecho que Limbaugh cubriera los disturbios fue suficiente para motivar una llamada furiosa de uno de sus antiguos radioescuchas porque Limbaugh no se estaba concentrando en el éxito electoral sino que estaba mencionando los disturbios. El radioescucha simplemente no quería oír tan malas noticias. Él quería celebrar la victoria electoral.

¡Esta es una actitud peligrosa, una actitud que ignorará el desastre justo hasta el momento en que éste se traga a la víctima!

El estadounidense promedio solo quiere que todo se calme para poder volver a su vida y sus placeres y demás. Pero las sacudidas para Estados Unidos no van a desaparecer. Usted puede ver eso si está observando con ojos abiertos lo que está sucediendo.

Pero más allá de eso usted puede estar seguro de ello por las profecías en la Biblia.

La Biblia está llena de pasajes que describen lo que está a punto de pasarle a Estados Unidos. Yo he escrito varios artículos mostrando cómo una guerra racial está profetizada. El capítulo cinco de mi nuevo folleto Great Again (Grande otra vez) se titula “Adónde llevan los disturbios raciales de Estados Unidos” y explica mucho de estos pasajes. (Este folleto, disponible en inglés, es gratis bajo pedido o puede leerlo en línea en theTrumpet.com/go/ga). ¡Usted no puede entender la seriedad de esta amenaza a menos que conozca la Biblia!

Si usted nunca lo ha hecho, necesita leer el libro de Herbert W. Armstrong Estados Unidos y Gran Bretaña en profecía, el cual prueba paso a paso cómo identificar a Estados Unidos en la profecía bíblica, y da una sorprendente visión general de lo que dice la Biblia sobre este tema. Nosotros gustosamente le enviaremos una copia gratuita de ese importante libro.

Destrucción a la medida

El libro de Amós tiene algunas profecías muy fuertes que todos los estadounidenses deberían conocer. En él, Dios condena a nuestra nación por nuestros pecados y describe muchos castigos que vendrán sobre nosotros como consecuencia, incluyendo algunas maldiciones que ya hemos visto a cierto grado; como sequias en ciertas áreas e inundaciones en otras, y plagas en nuestra producción de alimentos. Pero también hay maldiciones de destrucción nacional que todavía no han sucedido, ¡como el fuego nuclear devorando nuestras ciudades!

Solo un profundo arrepentimiento podría evitar tal pesadilla. ¿Pero dónde se ve algún indicio de arrepentimiento en Estados Unidos hoy?

En Amós 7, el profeta escribe: “Me enseñó así: He aquí el Señor estaba sobre un muro hecho a plomo, y en su mano una plomada de albañil. [El Eterno] entonces me dijo: ¿Qué ves, Amós? Y dije: Una plomada de albañil. Y el Señor dijo: He aquí, yo pongo plomada de albañil en medio de mi pueblo Israel [en el sentido profético, esto se está refiriendo a los descendientes modernos de la antigua Israel, los cuales incluyen a EE UU]; no lo toleraré más. Los lugares altos de Isaac serán destruidos, y los santuarios de Israel serán asolados, y me levantaré con espada sobre la casa de Jeroboam” (Amós 7:7-9).

Una plomada de albañil es un instrumento de medición. En este caso, ¿qué está midiendo Dios con esa plomada? ¡Él está midiendo la destrucción que viene sobre Estados Unidos!

Piense en esto. En muchas profecías de la Biblia se habla de la destrucción venidera. Pero no será salvaje e indiscriminada. ¡Dios la está midiendo precisa y cuidadosamente para cumplir algo específico y maravilloso!

Cuando Dios castiga, lo hace para corregir a la gente, ¡para apartarla del pecado! Como Él lo dijo a través del profeta Ezequiel: “Diles: Vivo yo, dice [el Eterno] el Señor, que no quiero la muerte del impío, sino que se vuelva el impío de su camino, y que viva. Volveos, volveos de vuestros malos caminos; ¿por qué moriréis, oh casa de Israel?” (Ezequiel 33:11).

Estamos viviendo en el marco de tiempo de la profecía de Amós; y note lo que Dios dice ahí: ¡“No lo toleraré más”! Dios ha dado muchas advertencias durante un período de muchos años, pero Estados Unidos ha ignorado esas advertencias. Entonces Dios dice, ¡Esta es la última advertencia, no voy a tolerarlo más!

¡Esto demuestra cuán urgentes son estos tiempos!

Como lo señala mi folleto Great Again, y también mi folleto Estados Unidos bajo ataque, hemos estado viviendo en el tiempo de un tipo de Antíoco del tiempo del fin, un líder que ha hecho un daño tremendo a la nación más poderosa sobre la Tierra. Lea estos folletos para entender la dimensión espiritual del declive que Estados Unidos ha estado sufriendo durante los últimos ocho años.

Pero la profecía de Amós 7 indica un tiempo diferente; un período con un hombre diferente a cargo: un tipo de rey Jeroboam del tiempo del fin. Yo creo que el cambio en la administración es proféticamente una transición a ese tiempo. Esto significa que a Estados Unidos le queda muy poco tiempo, ¡y usted tiene muy poco tiempo para responder a la advertencia final de Dios!

Muchos estadounidenses están preocupados por las divisiones y odios que se expresan ahora. ¡Pero necesitan estar más preocupados de lo que están! ¡Los problemas van a empeorar más y más hasta que la gente capte el mensaje, y aprendan por qué están ocurriendo estos desastres!

¡El triunfo de Donald Trump es una señal profética de una guerra civil inminente y de anarquía, seguidas por la peor derrota militar en la historia de Estados Unidos! Pero no culpe a los políticos, ni a los hostigadores raciales, ni a los agitadores profesionales. Esta situación existe en Estados Unidos solamente debido a los pecados de la nación; ¡de todos los estadounidenses! ¡Ya no podemos ignorar más lo que hemos cosechado por entregarnos al pecado! ¡Esto es un ajuste de cuentas!

La buena noticia, sin embargo, es que la destrucción que está a punto de arrasarnos es todo por un propósito. Está medida con precisión, y tiene un propósito. ¡Está preparando a nuestra gente para llegar a conocer a Dios!

Aun el libro de Amós, que contiene un montón de malas noticias, concluye mostrando el inspirador resultado. “He aquí vienen días, dice [el Eterno], en que el que ara alcanzará al segador, y el pisador de las uvas al que siembra la semilla; y los montes destilarán mosto, y fluirá de todos los collados. Y traeré de regreso a los cautivos de mi pueblo Israel, ellos edificarán las ciudades asoladas y las habitarán; plantarán viñas y beberán el vino de ellas, y harán huertos, y comerán el fruto de ellos. Pues los plantaré sobre su tierra, y nunca más serán arrancados de la tierra que les di, ha dicho [el Eterno] tu Dios” (Amós 9:13-15; Nueva versión King James).

Hay días oscuros por delante; pero nunca pierda de vista el por qué Dios está permitiendo esto, ¡y la inspiradora conclusión!