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La ofrenda de paz del papa León a las Iglesias separadas
El papa León xiv hizo una concesión histórica cuando se reunió con los líderes ortodoxos, ortodoxos orientales y protestantes en Iznik, Turquía, el 28 de noviembre.
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La reunión conmemoró el aniversario número 1700 del Primer Concilio Ecuménico, la trascendental reunión del año 325 d. C. que estableció la participación gubernamental en la doctrina cristiana y cambió para siempre el mundo occidental.
En un hecho sin precedentes, los líderes de 27 Iglesias recitaron el Credo niceno-constantinopolitano en inglés. No incluían la “cláusula Filioque” añadida por la Iglesia católica romana en 1014. Este cambio lingüístico aparentemente pequeño podría anunciar el comienzo de una gran revolución religiosa.
- Hicieron falta dos concilios —el Primer Concilio de Nicea (d. C. 325) y el Primer Concilio de Constantinopla (d. C. 381)— para que las Iglesias católicas romanas y ortodoxas orientales se pusieran de acuerdo en que creían “en el Espíritu Santo, el Señor, el Dador de Vida, que procede del Padre; que, junto con el Padre y el Hijo, es adorado y glorificado; que habló por los profetas. En una Iglesia santa, católica y apostólica”.
- Sin embargo, siglos más tarde, el papa Benedicto viii añadió la cláusula Filioque al credo, una frase latina que significa “y el Hijo”. Esta adición tenía por objetivo enfatizar la creencia católica romana de que el Espíritu Santo procede conjuntamente del Padre y del Hijo, y no sólo del Padre.
- Los ortodoxos orientales rechazaron esta adición, y fue uno de los principales factores que contribuyeron al Gran Cisma de 1054.
El hecho de que el actual líder de la Iglesia católica esté dispuesto a recitar el credo sin esta cláusula es una importante ofrenda de paz para las Iglesias ortodoxas orientales.
- En una carta publicada justo antes de visitar Turquía, el papa León escribió: “¡Verdaderamente, lo que nos une es mucho más grande que lo que nos separa!” Parece que no quiere centrarse en la “cláusula Filioque” sino en el Credo Niceno-Constantinopolitano original.
- Durante su estancia en Turquía, León advirtió sobre el resurgimiento de viejas herejías, diciendo: “Hay un nuevo arrianismo” en la cultura actual en la que la gente admira a Jesús meramente a nivel humano. También redobló la insistencia del Vaticano en una solución de dos Estados en Israel.
El Papa sabe que la Iglesia católica no puede ser un actor político importante mientras permanezca dividida, por lo que está pasando por alto las diferencias doctrinales, como la “cláusula Filioque”, para reunir a católicos, ortodoxos y protestantes bajo la autoridad general de Roma.
Una profecía en Isaías 47 habla de una “hija de Babilonia” que dice: “Yo soy, y fuera de mí no hay más; no quedaré viuda, ni conoceré orfandad” (versículo 8). Como escribió el difunto Herbert W. Armstrong, este pasaje describe a una Iglesia que tiene Iglesias hijas protestantes. Esta Iglesia quiere que estas Iglesias hijas vuelvan a estar bajo su autoridad. Para ello, la Iglesia reaviva su relación ilícita con el emperador de un Imperio Romano renacido.
En última instancia, el Papa no podrá unificar a católicos, ortodoxos y protestantes hasta que encuentre un nuevo emperador Constantino que haga cumplir sus decisiones. Pero mientras tanto, está presionando para reunir a todos los trinitarios en una Iglesia políticamente poderosa que pueda acabar con las “viejas herejías”.