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‘La nueva máquina de guerra alemana’

KARL-TOBIAS SCHWAB, PUBLIC DOMAIN, VIA WIKIMEDIA COMMONS, JULIA GODDARD/LA TROMPETA

‘La nueva máquina de guerra alemana’

Con este titular, el Atlantic se ha unido al creciente número de publicaciones asombradas por la drástica transformación militar de Alemania. Los titulares anteriores incluyen:

  • “El ejército alemán se está reconstruyendo. ¿Qué podría salir mal?” (Politico, 29 de agosto)
  • “Alemania se está armando hasta los dientes para volver a transformar Europa” (Telegraph, 2 de noviembre)
  • “El rearme de Alemania avergüenza a Gran Bretaña” (Spectator, 11 de noviembre)

El escritor del Atlantic Isaac Stanley-Becker escribió: “Escuchando los planes de rearme en el antiguo cuartel general de la Wehrmacht, me preguntaba si Alemania podría acertar esta vez con el poder”. Donde sea que mire, él se acuerda del pasado de Alemania:

  • El abuelo del nuevo inspector del ejército, el teniente general Christian Freuding, sirvió “en ambas guerras mundiales y fue encarcelado por las fuerzas aliadas en 1945”.
  • Las instalaciones de la fuerza aérea alemana “fueron construidas por el Tercer Reich en las afueras de Berlín”.
  • Las instalaciones del Ministerio de Defensa alemán fueron en su día el cuartel general de la Wehrmacht.
  • El ejército de Alemania Occidental fue “reconstruido a partir de las filas de antiguos nazis”.
  • En 2020, una unidad de fuerzas especiales fue disuelta porque estaba infestada de “fanatismo de derecha”.
  • La última vez que Alemania tuvo una presencia armada permanente en Lituania fue durante la ocupación nazi. Al final de la guerra, la población judía de Lituania había sido masacrada. Ahora han vuelto las tropas alemanas.

Sin embargo, este pasado parece olvidado:

Me pregunté qué sentían los lituanos al ver soldados alemanes. (…) Una joven madre me dijo que su familia había sufrido bajo las políticas de colectivización soviéticas y que se siente más segura con soldados alemanes cerca. (…) El panel en la parte delantera de los autobuses urbanos anunciaba que Lituania ama a Alemania.

Alemania planea dedicar 538.000 millones de dólares a la Bundeswehr en los próximos cuatro años y anuncia su reclutamiento en todas partes, incluso en las cajas de pizza. Esto se debe a que los diplomáticos y las fuerzas estadounidenses están dejando a Europa a su suerte. Stanley-Becker escribe:

¿Dónde estaban “los alemanes ‘buenos’?”, preguntó mi bisabuelo. En cárceles y campos de concentración, respondió, y enterrados en la tierra. (…) Creía que la influencia estadounidense ayudaría a asegurar la paz y a purgar a Europa del fascismo. (…) Durante un tiempo, así fue. Pero ese mundo está desapareciendo y el pacifismo alemán pertenece a otra época.

Un alto funcionario alemán le dijo al autor que al canciller de Alemania le atormenta la pregunta: “¿Dejará Estados Unidos que sus aliados se vengan abajo?”. Este ímpetu le llevó a autorizar un endeudamiento ilimitado del gobierno para defensa.

El autor está preocupado. Preguntó a un general alemán sobre la apreciación de Winston Churchill de que los alemanes están “siempre en conflicto o en servicio de uno”. La respuesta del general: “Mucho ha cambiado” y no hay nada distintivo en la capacidad alemana para el mal. Dijo: “Tenemos que ser conscientes de que los seres humanos, en general, tienen un lado oscuro”.

Sin embargo, el artículo advierte de que “los juramentos de los soldados también pueden cambiar, dependiendo de las cambiantes mareas políticas”.

La Trompeta no desconoce si “Alemania podría acertar esta vez con el poder”. La Biblia profetizó este creciente poder militar en Apocalipsis 17 y en muchos otros pasajes del Antiguo y Nuevo Testamento. Con base en esta profecía, el difunto Herbert W. Armstrong ha advertido desde el final de la Segunda Guerra Mundial que Alemania iniciará una tercera guerra mundial.