Reciba nuestro Boletín de avisos gratuitamente una vez por semana.

Kod 20 04 es

La Trompeta

La máxima humildad (transcripción)

Saludos a todos, ¿se dirige Estados Unidos hacia otra guerra civil? Podemos ver en el televisor y darnos cuenta que cada vez más comentaristas y líderes dicen que parece que nos dirigimos hacia esa dirección, y eso es lo que sucederá si no hacemos algo para cambiarlo. Pues, casi todos pueden ver que nuestro sistema político nos está destrozando. La mayoría de las personas cuando piensan en esto, y supongo que todos nosotros lo hacemos, naturalmente preferimos evitar el tema porque es un tema serio y peligroso. Y nunca podremos resolver el problema si adoptamos esa actitud o ese punto de vista. Simplemente no lo vamos a hacer. Pero hay sólo una manera de evitar la guerra civil.

Si observamos la historia, el 12 de abril de 1861, fuego de cañón pesado fue disparado en contra del Fuerte Sumter de la Unión, y ese acto comenzó la Guerra Civil.

Unos meses más tarde, esto fue el 12 de agosto de 1861, el presidente Lincoln tenía un mensaje muy urgente. Declaró un día de Acción de Gracias, y cuando uno analiza ese Día de Acción de Gracias, no es igual al Día de Acción de Gracias que los estadounidenses observan hoy. Tenemos que darnos cuenta de eso, y ahí es donde radica el verdadero problema. Hay una gran diferencia entre lo que hacemos hoy y lo que se hizo entonces.

Permítanme compartir una cita de Abraham Lincoln. Mucha gente dice que él es el mejor presidente que hemos tenido, esto es lo que dijo: "Por lo tanto, yo ... presidente de Estados Unidos, nombro el último jueves de septiembre próximo como un día de humillación, oración y ayuno para toda la gente con toda humildad [¡con toda humildad!] y con toda solemnidad religiosa, a fin de que la oración unida de la nación pueda ascender al trono de la gracia y derramar abundantes bendiciones sobre nuestro país. En testimonio de lo cual he dicho aquí, con mi mano, imprimo el sello de Estados Unidos este 12 de agosto de 1861 d. C.".

Herbert W. Armstrong habló sobre como "¿Qué tan lejos se ha separado esta nación de Dios desde que Abraham Lincoln firmó esa proclamación en 1861?" ¡esta nación se ha apartado muy lejos de Dios!

¿Podemos observar nuestra historia y a nuestro propio presidente en ese entonces, y darnos cuenta de lo que está sucediendo hoy en Estados Unidos? Bueno, imagine esto: Abraham Lincoln no inicio con mucha bravuconería militar. Él no hizo eso en lo absoluto; Tenía un mensaje muy diferente en la declaración de Acción de Gracias, y quería salvar la Unión, y estuvo muy cerca de estar totalmente dividida para siempre.

Pero Lincoln sabía que en "toda humildad" ante Dios, la gente de Estados Unidos podría realmente unir nuevamente a la Unión. solamente a menos que estuviéramos en "toda humildad". Todas las personas tenían que ser lo suficientemente humildes como para permitir que Dios y algunos líderes que tenían buena información les enseñaran una lección. Mucha gente piensa que fue nuestro mejor presidente, y él hizo esa proclamación.

En otro mensaje posterior, dijo: "Estamos en esta Guerra Civil porque hemos abandonado a Dios". Ahora, estas fueron las palabras de un presidente de los Estados Unidos de Norteamérica. "Estamos en una guerra civil porque hemos abandonado a Dios". ¿Te imaginas un presidente o un líder político hoy haciendo esa declaración? Estamos en toda esta división profunda y peligrosa porque hemos abandonado a Dios. ¿Será que así estamos hoy? Bueno, de algunas formas, hoy es mucho peor. Solo que aún no hemos comenzado el tiroteo, pero algunas de las declaraciones que se hacen son peores que las de 1861. ¿A dónde llevara todo esto?

En esa misma proclamación, esto es lo que Lincoln concluyó: "Y recomiendo a mis conciudadanos antes mencionados, que en esta ocasión se humillen reverentemente en el polvo…". Se nos dice bíblicamente que "polvo eres, y al polvo volverás". De eso es de lo que está hablando. Decía, miren, solo somos polvo, y debemos ser humildes. Dios nos creó del polvo, de tierra. Y observe lo que dice: "... [H]umildemente se humillan en el polvo, y desde allí ofrezcan penitencia y oraciones fervientes y suplicaciones al Gran Autor de eventos para el retorno de las inestimables bendiciones de paz, unión y armonía en toda la tierra que le ha complacido [a Dios] asignar como lugar de residencia para nosotros y para la posteridad a través de todas las generaciones. En testimonio de lo que he dicho pongo con mi mano el sello de Estados Unidos. Firmado, Abraham Lincoln".

Ahora, este fue un día de proclamación de Acción de Gracias como nada que hayamos escuchado en la historia de Estados Unidos. ¡Y él dijo que deberíamos estar acercándonos a esto porque estábamos justo en medio de una Guerra Civil, y deberíamos estar con toda humildad! Ahora, no llegó a las personas con ese mensaje de inmediato. Tuvieron que sufrir y sufrir, y empapar la nación de Estados Unidos con sangre, pero finalmente obtuvieron humildad, y este presidente estaba realmente haciendo un llamando al pueblo de Estados Unidos a que se arrepintieran en humildad y que dejaran que Dios los guiara. Eso es lo que estaba diciendo.

Pero, ¿cómo puede Estados Unidos evitar hoy una guerra civil? Bueno, se los diré.

Quiero hablar sobre la máxima humildad, y les mostraré cuál fue la máxima humildad de Cristo, y es algo que realmente debemos discernir si vamos a hacer un cambio y cambiar la forma en que vivimos.

Jesucristo dio el ejemplo, en 1 Pedro versículo 2 dice que dio un ejemplo para nosotros, y si hubiera fallado en ese ejemplo, usted y yo no tendríamos esperanza, ni futuro, ni salvación. Y quiero que vean su ejemplo de humildad. Filipenses 2 versículo 3, “Nada hagáis por contienda o por vanagloria; antes bien con humildad, estimando cada uno a los demás como superiores a él mismo”. Ahora, eso es humildad. "La humildad mental" y "estimar a los demás más que a uno mismo”. Versículo 4, “no mirando cada uno por lo suyo propio, sino cada cual también por lo de los otros. (5) Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús”. La misma mente, la misma mente que tenía Jesucristo. Qué modo de pensar tan diferente. Él vino compuesto de carne y hueso a esta tierra, pero él era Dios, y bajó a esta Tierra, y quiero que se den cuenta de lo que hizo, porque eso fue lo máximo en humildad. ¡Y cuán diferente al modo de ser de los hombres! Versículo 6: “el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse” [Él era Dios] “sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres”. Se hizo sin ningún tipo de reputación.

Versículo 8, “y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz”. Fue obediente hasta la muerte. Fue humilde hasta la muerte. Ahora, eso es lo máximo en humildad. ¡Eso es! Ese es nuestro ejemplo, sólo que no llegaremos ni cerca a lo que Él hizo. Pero ahí una cosa que él nos pide y es similar a esto y muy significativo en relación a su ejemplo. Entonces aquí, Él nos adquirió con Su sangre, y fue humilde hasta la muerte. Ahora, ¿qué opina acerca de esto en relación a un acto de increíble servicio a la humanidad, para hacer posible la salvación?

Y luego Dios el Padre, continúa diciendo en el versículo 9, “... le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre”. El exalta a las personas que son humildes, y eso es bueno de entender.

Observe Isaías 52:14, "... su apariencia estaba tan estropeada, más allá de la apariencia humana ..." Ahora, esto es por lo que pasó. Esa es la versión estándar revisada. después de haber sido golpeado salvajemente y crucificado ni siquiera tenía la aparecía de un ser humano.

Ahora, hizo todo eso por nosotros, y tuvo que hacerlo perfectamente para proporcionarnos la oportunidad de salvación. Darnos a todos un gran potencial.

Isaías 53:3 dice, “Despreciado y desechado entre los hombres, varón de dolores, experimentado en quebranto; y como que escondimos de él el rostro, fue menospreciado, y no lo estimamos”. Él está hablando de toda la humanidad. Todos somos culpables de pecado y transgresión; eso es lo que está diciendo.

Versículos 4 y 5, “Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido. Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados”. Se humilló hasta la muerte; ahora que es algo en lo que pensar. Él pagó la pena por nuestros pecados físicos y espirituales, y aquí dice, por “su llaga fuimos nosotros curados.” Quiere curarnos de todo tipo de aflicciones y enfermedades, pero antes de que eso suceda tendremos que aprender una lección.

¿Pero cuánto de eso ve usted hoy? Bueno, diría que es casi nada, pero vea las bendiciones que podríamos estar recibiendo.

Versículo 6 dice, “Todos nosotros nos descarriamos como ovejas” [Todos nosotros]; “cada cual se apartó por su camino; mas [el Eterno] cargó en él el pecado de todos nosotros”. Versículo 7, “Angustiado él, y afligido, no abrió su boca; como cordero fue llevado al matadero…”

Y luego el versículo 8, “Por cárcel y por juicio fue quitado; y su generación, ¿quién la contará?...” Ahora, esa es la gran pregunta. Bien, si sabemos sobre esto, ¿quién va a declarar su generación? Ahora, como pueden ver, se humilló hasta la muerte, pero ahora dice: OK, quiero que te humilles, no te avergüences de mí. Quiero que declares mi generación. Esas son las palabras en Isaías. Estamos aquí para humillarnos y declarar su generación, SI le damos la máxima humildad que Él requiere de nosotros, como él lo hizo, lo cual fue mucho más. Pero tenemos que tener el mismo espíritu, la misma actitud. Ahora, su generación y lo que hizo por nosotros, Dios dice: Ahora, quiero que declares eso. Quiero que declares esa paliza salvaje que tuvo, esa paliza BRUTAL que tuvo que soportar, y por esas llagas fuimos sanados. ¡Él nos sana! ¿Cuánta gente realmente cree eso?

Pero también derramó Su sangre para pagar nuestros pecados espirituales. ¡Se humilló hasta la muerte, y ahora quiere que no nos avergoncemos de Él, y que nos humillemos para declarar su generación por completo y lo que hizo por nosotros! Eso es si es que queremos un futuro más allá de este mundo. Vamos a tener que aprender esa lección. ¿Estamos dispuestos, usted y yo, a declarar su generación y estar encantados y absolutamente emocionados de que Dios nos permita ese honor?

Veamos Isaías 66: 1. Aquí podemos encontrar más sobre cómo hacerlo. “[El Eterno] dijo así: El cielo es mi trono, y la tierra estrado de mis pies; ¿dónde está la casa que me habréis de edificar, y dónde el lugar de mi reposo?” Bueno, esa es una gran pregunta. ¿Dónde va a residir Dios? Recuerden, hoy no hay un templo físico como lo había antiguamente. Hay un templo espiritual, que es el Espíritu Santo dentro de nosotros si que nos arrepentimos y recibimos el Espíritu Santo.

Y ahora dice: ¿Dónde voy a residir? Si vamos a "declarar su generación", ¡tendrá que residir en nosotros! Tendremos que tener Su mente en nosotros, como lo leí previamente en Filipenses 2:5.

Vea el siguiente versículo en Isaías 66:2, “Mi mano hizo todas estas cosas, y así todas estas cosas fueron, dice [el Eterno]; pero miraré a aquel que es pobre y humilde de espíritu, y que tiembla a mi palabra”. La palabra "contrito" significa roto y destrozado. ¿Eso es humildad? La palabra "pobre" significa manso, manso y simplemente destrozado. ¡Y luego "temblar ante la palabra de Dios", con humildad! ¡Toda esa humildad! Dios dice: Esta es a la persona que tomaré en cuenta, una persona rota y APLASTADA, que ha dejado de lado su vanidad y que ha vencido a mucho de ésta. Vea lo que Cristo dice si es que hacemos esto: miraré a esta persona. Y usted puede superar cualquier problema o resolver cualquier problema que tenga con un individuo, una ciudad, un estado, una nación o un mundo. Cristo dijo en Filipenses 2 que todos van a inclinarse ante Él, incluso si tiene que romperlos, antes de que esto termine, para al menos someterse a su Creador momentáneamente.

¡Dios nos está dando todas las oportunidades, y vea lo que Cristo hizo por nosotros! ¡Observe ese acto de amor que Dios el Padre y Jesucristo nos dieron! Qué honor poder dejarlo residir dentro de nosotros.

Creo que Isaías 66:2 es una de las mejores escrituras de toda la Biblia. ¿Pero declararemos su generación? ¿usted y yo tenemos la fuerza, tenemos la humildad, para humillarnos y dejar que Dios viva en nosotros y declare su generación? Declarar lo que sucedió, allí, es para toda la humanidad, cada ser humano en esta Tierra. ¿Cómo no podemos declarar a esa generación? Esa es ciertamente la dirección en la que se dirigía Abraham Lincoln cuando hizo esa proclamación de Acción de Gracias.

Mateo 11:23 dice lo siguiente: Y así es con la mayoría de las élites de hoy, o bueno, la mayoría de nuestros líderes. Ciertamente, hay mucho de esto. “Y tú, Capernaum, que eres levantada hasta el cielo…” Exaltado hasta el cielo. Esta es una zona rica y turística, y la gente era “levantada hasta el cielo,” Cristo les estaba diciendo “…hasta el Hades serás abatida [hades, la tumba]; porque si en Sodoma se hubieran hecho los milagros que han sido hechos en ti, habría permanecido hasta el día de hoy”. Eso se remonta al primer libro de la Biblia, en Génesis, donde habla sobre Sodoma y Gomorra. Pero Él dice: Si las obras que se han llevado a cabo ante ustedes se hubieran manifestado en Sodoma, aún vivirían hoy. Pero fueron eliminados por el fuego del cielo por sus males, por sus pecados. Aquí Dios es muy directo.

Versículo 24, “Por tanto os digo que en el día del juicio, será más tolerable el castigo para la tierra de Sodoma, que para ti”. Sabían que este era un hombre que había venido de Dios, y aun así se rebelaron. Y esto es solo un ejemplo de la forma en la que todos nos hemos comportado hacia Dios. Todos somos culpables de esto. Eso es lo que quiere decir. No es solo para los judíos; Esto es para todos. Pero las élites, ¿Dónde se ven las élites? ¿Cuántos políticos vemos que son así? ¡Son exaltados hasta las alturas! Porque ante Dios no son humildes ni educables; hacia las alturas se exaltan, y Dios dice: voy a llevar a esas personas al HADES. Polvo eres, y al polvo volverás. ¡Él quiere que veamos lo que nos está ofreciendo y lo que nos está dando! Nos está dando todo, toda recompensa que uno pueda imaginar y la gloria eterna. Y si salimos y obedecemos y declaramos a Su generación hoy, ¡Él nos permitirá sentarnos con Él en el trono de David por toda la eternidad! Es decir, Cristo lo hará, y el Padre le dio a Cristo ese trono. Puede leer eso en Lucas 1:30-33.

Y aquí dice en el versículo 25, déjenme leer esto, Dios quiere que seamos como niños, niños pequeños: “En aquel tiempo, respondiendo Jesús, dijo: Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque escondiste estas cosas de los sabios y de los entendidos, y las revelaste a los niños”. ¡Él revela estas cosas a niños, a aquellos que pueden ser educables! Todas las élites suelen liderara al pueblo. Él dijo: ¡No sigas a esas personas! ¡Se están auto exaltando hasta lo más alto del cielo, justo en contra de Dios! ¡han hecho de menos a Dios!

y él dice que van a pagar un precio. No podemos admirar a las élites de este mundo: no pueden admirarlas. Les comento que este mundo ni siquiera sabe qué ni quién es Dios. Y eso lo demostramos en nuestro libro El Misterio de Los Siglos. Porque la verdad de Dios tiene que ser revelada.

Mateo 18:1 dice, “En aquel tiempo los discípulos vinieron a Jesús, diciendo: ¿Quién es el mayor en el reino de los cielos? (2) Y llamando Jesús a un niño, lo puso en medio de ellos, (3) y dijo: De cierto os digo, que si no os volvéis y os hacéis como niños, no entraréis en el reino de los cielos”. ¡No estará allí!

Versículo 4, “Así que, cualquiera que se humille como este niño, ése es el mayor en el reino de los cielos”. ¿No es esto asombroso? Son palabras fuertes, pero ciertamente debemos entenderlas.

Y en conclusión me gustaría compartirles un ejemplo, pero solo les recuerdo que Cristo nos dijo que una nación dividida entre si no puede permanecer. Quiero leerles algo que Herbert Armstrong escribió cuando se humillaba ante Dios. Él dijo, “Nunca fui convertido sino hasta que llegué al punto de darme cuenta que yo no era nada, y que vi la inconmensurable grandeza de Dios. Fue cuando me sentí completamente apaleado, derrotado, y llegué a considerarme como sólo un ‘pedazo de basura humana’ inútil, ni siquiera digno de ser arrojado al basurero de desechos humanos. Estaba verdaderamente compungido por haberme imaginado que yo era alguien ‘muy importante”.

Admitió de que no era alguien importante y de eso tuvo que arrepentirse. “Le dije a Dios que ahora yo estaba listo para entregarle mi persona y mi vida entera. Para mí ya no tenía ningún valor [y más adelante dijo]. …Pero déjeme decirle al lector que si Dios pudo tomar a éste fracasado, completamente derrotado e inútil, a lo que yo mismo admitía que había sido reducido, y Él pudo usar esta vida para desarrollar y construir lo que Él ha hecho, Dios también puede tomar su vida y usarla en una forma que usted simplemente no puede ni soñar ahora”. No solo en el futuro, sino también ahora. Ni siquiera puede imaginar lo que Dios hará por su vida y lo maravilloso que será. En el apogeo de la obra que encabezó el señor Armstrong, el ingreso [anual de donaciones] fue de $200 millones y logró difundir el mensaje a todo el mundo. Tenía estaciones de televisión. Tenía 8 millones de suscripciones a la revista La Pura Verdad. Observe todas las bendiciones que recibió.

Si nos humillamos y nos entregamos a Dios, ¡recibiremos bendiciones con las que ni siquiera podemos soñar!

Hasta la próxima vez, soy Gerald Flurry, ¡adiós amigos!