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La más reciente laureada del Nobel no es una mujer de paz

Frank BOXLER / AFP via Getty Images

La más reciente laureada del Nobel no es una mujer de paz

B uenos días: 

Resulta desconcertante que Donald Trump codicie tanto un Premio Nobel de la Paz. Es un galardón que no se otorga a verdaderos pacificadores, si es que existe tal cosa en este mundo, sino que sirve para que el comité del premio emita declaraciones políticas dudosas. Un claro ejemplo: la más reciente ganadora del premio es Navi Pillay.

Pillay es una enemiga declarada del Estado judío. Hace poco presidió una comisión de las Naciones Unidas que acusó a los judíos de genocidio en Gaza y acusó al presidente, al primer ministro y al exministro de Defensa de Israel de incitar al genocidio. Comparó sus acciones con las de los responsables del genocidio en Ruanda. El informe de Pillay apenas mencionó la inhumana masacre de Hamás del 7 de octubre de 2023, que provocó toda la guerra de Gaza.

  • En julio de 2022, Pillay defendió a un colega comisionado después de que éste preguntara por qué Israel era siquiera miembro de la ONU y dijera que las redes sociales estaban “controladas en gran medida por el grupo de presión judío”.

  • Ha calificado a Israel como un Estado de segregación racial y firmó, en 2020, la petición de boicot, desinversión y sanciones titulada “Sancionen al Israel por segregación racial”.

  • Como Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos (2008-2014), respaldó la acusación del Informe Goldstone de que Israel atacó deliberadamente a civiles, y siguió defendiéndola incluso después de que Goldstone retirara dicha conclusión.

Elegirla a ella para recibir el premio es una clara reprimenda al presidente Trump y al primer ministro israelí Benjamin Netanyahu, quienes rechazaron el informe de la comisión de la ONU sobre Gaza. Israel ha acusado a Pillay de ser un “subsidiario de Hamás”.

Aun así, difícilmente es la peor elección hecha por un comité con un historial de otorgar su Premio de la Paz a personas cuyas carreras incluyeron terrorismo, mando paramilitar o la matanza de civiles a gran escala. Entre los casos más claros:

  • Yasser Arafat (1994, por los Acuerdos de Oslo), fundador del grupo terrorista que perpetró la masacre de los Juegos Olímpicos de Múnich en 1972 y otros atentados mortales. Netanyahu, entonces líder de la oposición israelí, calificó de farsa otorgar el premio a “la persona que inventó el terrorismo internacional”.

  • Aung San Suu Kyi (1991, por su oposición no violenta a la junta de Birmania), quien, tras entrar en el gobierno, defendió la campaña militar de 2017 contra los rohinyás, que los investigadores de la ONU describieron como genocidio. Varias instituciones le retiraron honores; el Nobel no fue revocado.

  • Abiy Ahmed (2019, por el acuerdo de paz entre Etiopía y Eritrea), quien, en menos de un año, inició la guerra de Tigray, en la que una comisión de la ONU determinó que se cometieron crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad y que causó cientos de miles de muertos.

  • Barack Obama (2009, por razones poco claras, puesto que llevaba menos de nueve meses como presidente) quien, entre otros actos que Gerald Flurry detalla en Estados Unidos bajo ataque, apoyó la revuelta islamista que reemplazó a Hosni Mubarak en Egipto con los Hermanos Musulmanes; ignoró el levantamiento iraní de 2009; firmó un acuerdo nuclear que liberó a espías iraníes, envió dinero a Teherán y permitió que Rusia le enviara suficiente uranio para unas 10 bombas; aprobó una guerra no autorizada en Libia en 2011; se cruzó de brazos cuando atacaron Bengasi; y restableció las relaciones con la Cuba comunista.

El presidente Trump se sentirá molesto por haber sido ignorado una vez más, ya que sigue jactándose de las “ocho guerras” que ha puesto fin, afirmando que nadie en la historia se lo merece más que él.

  • Pero los combates se han reanudado (o nunca cesaron) en tres de esos ocho conflictos, el valor de los esfuerzos de paz estadounidenses en los demás está en disputa, y la guerra más feroz de su presidencia —Ucrania— continúa a pesar de todos los intentos por detenerla.

“No conocieron camino de paz”, escribió el profeta Isaías. Palabras verdaderas, evidenciadas por toda la historia humana, y no menos en nuestros turbulentos tiempos:

  • El año pasado se registraron ocho conflictos interestatales, la cifra más alta desde la Segunda Guerra Mundial. En los primeros ocho meses de este año, el Programa de Datos sobre Conflictos de la Universidad de Uppsala muestra 13 conflictos que han causado más de mil muertos, y 63 con al menos 25 muertes, igualando el total de guerras del año pasado cuando aún faltan cuatro meses para que termine el año.

  • La profecía muestra que estas guerras y rumores de guerras culminarán en una guerra mundial a una escala sin precedentes.

Solo Dios conoce el camino de la paz. Afortunadamente, Él está a punto de imponerlo y enseñarlo a toda la humanidad.

La estrategia ártica de China fortalece la posición de Rusia: la creciente inversión y presencia de China en el Ártico están ayudando a afianzar al ejército ruso en la región, escribió ayer el American Security Project (Proyecto de Seguridad Estadounidense). La naviera china NewNew Shipping planea trasladar 1 millón de toneladas de carga por aguas árticas el próximo año y realizar importantes inversiones en los puertos rusos de Murmansk y Arcángel, lo cual aumentará las capacidades de la Flota del Norte de Rusia, incluyendo sus submarinos con armamento nuclear. Rusia ya mantiene la mayor presencia militar y la infraestructura más extensa del Ártico, y la inversión china reforzará aún más su posición en esta región cada vez más estratégica.

Una nueva ley electoral italiana allana el camino al autoritarismo: ayer, la Cámara de Diputados de Italia aprobó una ley que otorga escaños adicionales a los ganadores de las elecciones en el Parlamento. La medida reducirá la inestabilidad política al otorgar más poder al primer ministro. Los opositores la comparan con una ley de 1923 que ayudó a Mussolini a consolidar su poder personal sobre el gobierno italiano. La Biblia profetiza que Europa está a punto de volverse extremadamente autoritaria, con sus “reyes” cediendo su poder a un único dictador general. Legislaciones como esta ayudan a preparar a Italia para uno de esos reyes.

Alemania encarga buques de guerra adicionales: los legisladores alemanes aprobaron ayer la compra de cuatro fragatas navales MEKO A-200 por un estimado de 6300 millones de dólares. Esto se suma a las cuatro aprobadas en julio.

ESTADOS UNIDOS BAJO ATAQUE

La profecía bíblica le ayudará a entender la traición en nuestro país.