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La Iglesia es el Cuerpo de Cristo
Transcripción de La Llave de David
Herbert W. Armstrong:
Ahora bien, amigos míos, Jesús también vino a morir por nosotros. Y cuando murió, resucitó y fue al cielo. Pero no es que Él se haya retirado. No, Él sigue al mando, pero ahora lo hace desde el cielo. Y dijo que si iba al cielo, enviaría el Espíritu Santo para los de Su Iglesia. Y entonces en ese día de Pentecostés, ese mismo poder idéntico que había hecho la Obra de Dios en el cuerpo de Cristo, en Su propio cuerpo humano antes de morir, ese mismo poder entró ahora en el cuerpo colectivo de Sus discípulos y ellos se convirtieron en la Iglesia.
Ahora, el mismo poder está haciendo la misma Obra y dirigido desde el cielo por Jesucristo que está sentado a la diestra de Dios en el cielo, dirigido por Dios. Cristo es la Cabeza de la Iglesia. Ese mismo poder estaba haciendo la Obra en y a través del cuerpo colectivo, los cuerpos humanos combinados de aquellos apóstoles.
Ellos recibieron una formación completa. Jesús los instruyó como estudiantes o aprendices por tres años y medio. Por eso, amigos míos, la Iglesia es el cuerpo de Cristo, porque es un cuerpo humano colectivo formado por la suma total de cuerpos humanos individuales, el único cuerpo colectivo a través del cual, incluso entonces, el Espíritu de Dios lleva a cabo la Obra de Dios.
Stephen Flurry:
Jesucristo está vivo. No es que se retirara, como dijo Herbert Armstrong en su antiguo programa de radio, El Mundo de Mañana, de la década de 1960. ¡Está vivo! ¡Él es la Cabeza de la Iglesia! La Iglesia, como veremos en el programa de hoy, es el cuerpo de Cristo.
Hola a todos, ¡y bienvenidos de nuevo al programa La Llave de David! Gracias por acompañarnos hoy. Hay mucho que cubrir. Vamos a hablar del Cristo vivo. Ofreceremos El libro de Hebreos. Pueden ver el subtítulo ahí debajo: “¿Qué está haciendo Jesucristo hoy?”. ¡La mayoría de la gente no lo sabe! Suponen, como oyeron en la introducción, que Él simplemente se retiró, delegó a Pedro, y ahora sólo ha estado, supongo, sin hacer gran cosa durante los últimos 2.000 años. Pero como el Sr. Armstrong señaló allí, Cristo resucitó de entre los muertos. ¡Dios lo resucitó! ¡Está vivo! Está a la diestra de Dios, como señalan varias Escrituras. Así que eso genera la pregunta, ¿Qué está haciendo? ¿Qué ha estado haciendo durante 2.000 años?
Hay otro artículo aquí, “What Christ is Doing Now” [Qué está haciendo Cristo ahora; disponible en inglés], es un reimpreso que le enviaremos por correo junto con El libro de Hebreos. Sólo tiene que llamar hoy a nuestros operadores o en el descanso o justo después del programa, y darnos su dirección de envío. Y todo lo que enviamos se ofrece sin costo ni compromiso. Y nos encantaría regalarle también una suscripción de un año a nuestra revista mensual: la Trompeta de Filadelfia. Así que, si no está suscrito, hoy es el día de hacerlo.
Pueden empezar por Mateo 16. Y como les animo a menudo, por favor, lean el texto y vean lo que dice su Biblia. Para saber lo que Jesús está haciendo hoy ¡hay que mirar en la Biblia! ¡Tienen que ver lo que dice la Palabra de Dios! La Biblia es Jesucristo impreso. ¡Él se los dirá! Si tienen una actitud humilde y enseñable, como dice en Mateo 11:25, ¡Él le revelará estas verdades!
Déjenme darles una cita. Es de nuestro Curso bíblico por correspondencia del Armstrong College. También puede inscribirse y convertirse en un estudiante como muchos otros miles lo han hecho. Esto es de la Lección 11 donde dice: “Después de enseñar a sus discípulos por tres años y medio, Jesús se preparó para ofrecerse como el sacrificio final por el pecado. Pronto Él sería crucificado, y después de tres días y tres noches en la tumba, Él resucitaría para sentarse a la mano derecha de Su Padre en el cielo”. Oyeron algo de esto en la introducción. “Sus apóstoles entonces continuarían la Obra que Él personalmente comenzó mientras estaba en la Tierra”. ¿Cómo recibió el mundo la Obra de los apóstoles cuando continuaron los pasos de Cristo? ¿Cómo recibió el mundo la Obra de Jesucristo? Creo que ya conocen la respuesta a esa pregunta.
Pero aquí dice: “Estos hombres”, hablando de los apóstoles originales, “tendrían que llevar un evangelio impopular a un mundo hostil. Tendrían que enfrentar años de persecución, ridículo y finalmente, para muchos, ¡aun el martirio!”. ¡Esa es la verdad! Esa es la verdadera historia de la verdadera Iglesia de Dios. Dentro de un momento hablaremos de la Iglesia.
“Los apóstoles necesitarían fuerza, ánimo y sabiduría. Necesitarían el amor, paciencia y aguante para seguir en los pasos de Cristo y llevar a cabo Su comisión de predicar el evangelio que Él proclamó”. Necesitarían valor. Habían recibido formación, por tres años y medio. Instrucción. Estaban a punto de recibir el Espíritu Santo el día de Pentecostés, después de que Jesucristo hubiera resucitado. El poder de Dios.
Noten aquí durante Su ministerio, esto está en Mateo 16 y versículo 13. Dice: “Viniendo Jesús a la región de Cesarea de Filipo, preguntó a sus discípulos, diciendo: ¿Quién dicen los hombres que es el Hijo del Hombre?”. ¿Qué dice la gente de mí y de mi ministerio? Y tenían muchas opiniones diferentes, los seres humanos siempre las tienen, sobre la Iglesia, sobre Jesucristo, sobre Sus enseñanzas. ¿Lo han notado alguna vez? Hay mucho desacuerdo sobre lo que está escrito en la Santa Biblia. Con otros libros, no hay desacuerdo generalizado y división sobre cómo interpretar otros libros. Pero con la Biblia es muy diferente, ¿no? Y eso se debe a que la gente no se somete a la verdad de la Biblia. Quieren poner sus ideas en la Palabra de Dios. ¡Quieren poner lo que dice algún hombre sobre la Biblia incluso por encima de lo que Dios dice claramente en las Escrituras!
Así que, versículo 14, dice: “Ellos dijeron: Unos, [dicen] Juan el Bautista; otros, Elías; y otros, Jeremías, o alguno de los profetas”. Eso está en el versículo 14. Pero fíjense: “[Jesús] les dijo: Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?”. ¿Quién creen ustedes que soy? ¡Dios quiere saberlo! Era una pregunta de sondeo. Y este era Jesucristo preguntando a sus discípulos, a sus alumnos, ¿Pero quién creen ustedes que soy yo?
Dice: “Respondiendo Simón Pedro, dijo: Tú eres el Cristo, el Hijo de Dios viviente”. Tú eres el Hijo de Dios. ¡Eres Dios en la carne! Eres el Cristo, el ungido, el profetizado. Y esa es una respuesta correcta. Pero fíjense también, dice, eres Cristo el Hijo del Dios viviente. Dios también vive, Dios el Padre. Jesucristo resucitado vive. Y pueden ver a Pablo cuando se dirigió a los filósofos en Atenas, está en Hechos 17, dijo que, ya saben, Dios no está tan lejos de ustedes. Pero sólo tienen que ir y buscar. ¡Tienen que hacer una búsqueda diligente! Y Dios se dará a conocer. Pero como dice Juan 3:19, la mayoría en este mundo prefiere la oscuridad. De hecho, dice que aman la oscuridad. Aquí, Jesucristo vino como una luz a este mundo, y los hombres amaron las tinieblas.
Versículo 17: “Entonces le respondió Jesús: Bienaventurado eres, Simón, hijo de Jonás, porque no te lo reveló carne ni sangre”. Un hombre no se lo reveló. Dice: “sino mi Padre que está en los cielos”. Como ven, Dios revela quién era Jesús. Revela quién es Jesucristo. Y luego habla de lo que hizo Jesucristo, de lo que construyó: construyó una Iglesia. ¿Para qué sirve la Iglesia? Es importante responder a estas preguntas. ¡Y hay respuestas! La Biblia nos da esa revelación. Y como digo, si somos como niños, Dios puede revelarnos esta preciosa verdad.
Versículo 18, noten esto. Dice: “Y yo también te digo, que tú eres Pedro”, continúa Cristo, “tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi iglesia; y las puertas del Hades”, o de la tumba, “no prevalecerán contra ella”. Cristo responde aquí y dice, edificaré mi Iglesia. Esto es durante Su ministerio, así que aún no había sucedido. Cristo no estableció Su Iglesia hasta después de Su resurrección, después de haber sido glorificado, y de haber ascendido al trono de Su Padre en el cielo. Fue entonces cuando Él estableció la Iglesia. Pueden leer de ello en Hechos 2.
Ahora, muchos cristianos de hoy, interpretan el versículo 18 como si Jesucristo simplemente hubiera entregado el liderazgo de la Iglesia a Pedro y luego Cristo simplemente se retiró, como dijo el Sr. Armstrong en el clip que les mostré. ¡Cristo se esfumó! Desapareció. Mucha gente cree esto. Eso no es lo que ocurrió.
Jesús es la roca mencionada aquí en el versículo 18. Y, la gente piensa que, bueno, ese debe ser Pedro del que Él está hablando. El nombre de Pedro significaba “piedrecita o piedra”. Pero la “roca”, la roca que se menciona, “sobre esta roca”, ¡Jesús está hablando de Sí Mismo! Es la base. Él es la “piedra del ángulo” como dice en Efesios 2:20. Sí, los apóstoles y los profetas constituyeron esos cimientos de la Iglesia, pero Cristo es la piedra angular. Pedro iba a ser el apóstol principal, eso es cierto, después de que Jesucristo ascendiera al cielo para estar en el trono de Dios, a la diestra de Dios. Pero de nuevo, Cristo dijo “Yo” edificaré mi Iglesia. Es la Iglesia de Cristo. Hay creo que 12 versículos en la Biblia que se refieren a la Iglesia como la Iglesia “de” Dios. “De” denota propiedad. Pertenece a Dios. Eso es lo que la hace santa. Eso es lo que la distingue. Es Dios quien la posee. Es Dios quien la estableció.
Ahora, veamos lo que dice. Esto es de El misterio de los siglos, que ofrecimos en el programa la semana pasada. Pero veamos lo que dice de la Iglesia, de los miembros de la Iglesia. De nuevo, sólo desglosando el versículo 18 aquí donde se refiere a la Iglesia, esta es la primera vez que se ve la palabra española “iglesia” en la Biblia. Y proviene de la palabra griega “ekklesia”. Y el Sr. Armstrong escribe sobre esto en el capítulo 6 de El misterio de los siglos. Dice: “Como dijimos antes, la palabra griega inspirada para iglesia fue ekklesia, que significa los convocados. Dicho más claramente en español, Jesús declaró: ‘Llamaré discípulos”, o estudiantes, “para que salgan del mundo de Satanás, para que crezcan hacia el mundo nuevo y totalmente distinto que será el reino de Dios”. La Iglesia debe ser entonces ese Reino de Dios en embrión. La nueva nación de Dios. De hecho, un mundo nuevo.
Ahora, si se fijan, les citaré estos versículos. No los leeremos todos. Pero la mayoría de la gente supone casualmente que cuando se oye “Iglesia” sólo significa un edificio en la esquina de un cruce en alguna parte. Y aquí, en Oklahoma, hay muchos edificios de aspecto impresionante. Mucha gente cree que va a la iglesia. Van a un edificio. Pero si miran varios versículos del Nuevo Testamento… Romanos 16:5 dice: “Saludad también a la iglesia de su casa”. Aquí hay una referencia a que la “Iglesia” está dentro de la casa de un miembro de la Iglesia. En otras palabras, aquí es donde los hermanos, los miembros, los discípulos, acudían a los servicios de la Iglesia. Acudían a los servicios para oír sermones, recibir instrucción, tener compañerismo con el pueblo de Dios. La Iglesia, en otras palabras, son los llamados, ¡son los miembros, el pueblo, la ekklesia! De nuevo, todo esto se explica en el capítulo 6 de El misterio de los siglos.
En 1 Corintios 16:19 dice: “Las Iglesias de Asia os saludan. Aquila y Priscila, con la iglesia que está en su casa, os saludan mucho en el Señor”. Hay otras referencias que hablan de que la Iglesia está en el edificio, o dentro del edificio. Obviamente, refiriéndose a los hermanos, los llamados.
Ahora, veamos 1 Corintios capítulo 12. Y seremos más específicos sobre qué es la Iglesia, y cuál es su propósito, y qué hace Cristo como cabeza de la Iglesia; así se le menciona en las Escrituras. Aquí mismo, en 1 Corintios 12, dice en el versículo 27: “Vosotros, pues, sois”, Pablo está hablando a los hermanos de Corinto. Y les dice: ustedes, miembros, discípulos, “sois el cuerpo de Cristo, y miembros cada uno en particular”. Si estudian todo este capítulo, verán que Pablo utiliza la analogía de un cuerpo humano. Una vez más, Cristo es la Cabeza, pero luego están todos los diversos miembros como hay en un cuerpo físico. En este caso, está hablando del cuerpo espiritual: el cuerpo de Cristo.
Versículo 12, veamos este versículo. Dice: “Porque así como el cuerpo es uno, y tiene muchos miembros, pero todos los miembros del cuerpo, siendo muchos, son un solo cuerpo, así también Cristo”. Resulta que es una congregación o un área de la región de Pablo que estaba muy dividida. Pueden verlo en 1 Corintios capítulo 1. Y Pablo dijo que no debería haber división. Incluso dijo que todos deberíamos hablar lo mismo. No todos tenemos varias interpretaciones de lo que significa la instrucción bíblica. ¡El gobierno de Dios lo deja claro! Lo revela como hemos visto. No debería haber división. Jesús vino, se darán cuenta, lo acabamos de leer en Mateo 16. Vino a establecer, o a construir, Su Iglesia. No dijo “iglesias”. No dijo, bueno, es una especie de gran iglesia, pero hay unas 400 denominaciones diferentes. Y todas con interpretaciones diferentes. No, Él dijo que vino a construir Su Iglesia.
El Sr. Armstrong escribe sobre el cuerpo de Cristo. Esto es de un artículo de Las Buenas Noticias de 1969. Dice: “¿Cómo podría ser la Iglesia el cuerpo de Cristo? (…) La palabra de Dios [lo deja] claro. Dios comenzó Su Obra evangélica, proclamando el evangelio (las buenas nuevas) del Reino a través del cuerpo humano individual de Jesús. Pero después de Su resurrección, Jesús envió al mismo Espíritu Santo el día de Pentecostés del 31 d. C.”, como dije, pueden leer esto en Hechos 2, “31 d. C., y después, para entrar en el cuerpo colectivo de los que constituyen la Iglesia de Dios”. Ahora, en caso de que se confundan cuando escuchan el término “Pentecostés”, está en Hechos 2. Tenemos otro folleto, ya saben, Las fiestas santas de Dios. ¿Con cuáles se queda? ¿Las establecidas por los seres humanos? ¿Carne y sangre? O las establecidas por Dios Mismo tal y como se recogen en las Sagradas Escrituras. Consigan ese librito. Realmente responderá a muchas preguntas si tienen curiosidad, si están dispuestos a profundizar en la Biblia y ver lo que dice.
Pero aquí, Dios envía Su Espíritu a Su Iglesia en ese primer Pentecostés del año 31 d. C. Y el Sr. Armstrong dice aquí: “La Iglesia, entonces, es el cuerpo colectivo que Cristo utiliza como Su instrumento, facultado por el Espíritu de Dios, para llevar a cabo la Obra de Dios”. Dice: “¡Jesucristo la encabeza y dirige desde el cielo! ¿Cómo se convierte uno en miembro de este cuerpo?”. Bueno, el versículo siguiente, todavía estamos en 1 Corintios 12, el versículo siguiente responde. Dice: “Porque por un solo Espíritu”, este es el Espíritu de Dios, el poder de Dios, “fuimos todos bautizados en un cuerpo”. El énfasis aquí está en la unidad, la unidad. Muchos miembros pero un solo cuerpo. “Sean judíos o griegos, sean esclavos o libres; y a todos se nos dio a beber de un mismo Espíritu”. Esta es una verdad asombrosa que tantos en este mundo tampoco entienden, que usted es bautizado en el cuerpo de Jesucristo. Y al serlo, se convierte en parte o miembro del cuerpo de Cristo. La Iglesia de Dios. El Israel espiritual.
Mencioné la fiesta de Pentecostés, y cómo el espíritu descendió sobre la Iglesia del Nuevo Testamento en ese día santo.
En el siguiente clip que tengo para ustedes, es del Sr. Armstrong de nuevo, de 1957. Por cierto, él murió en 1986. Pero esto fue al principio de su ministerio cuando está hablando, no de Pentecostés, sino de otra fiesta que se celebra en otoño: la Fiesta de los Tabernáculos. Y habla de que esta es un anticipo del Reino de Dios. Da una visión de conjunto, y en medio de esta explicación habla de la Iglesia y de qué es la Iglesia, y cuál es el propósito de la Iglesia. Este es el clip 2.
Herbert W. Armstrong:
La Fiesta de los Tabernáculos es un tiempo de regocijo. Es un anticipo del Reino de Dios. Voy a empezar mañana en la mañana otra vez, como todos los años, a explicar lo que significan estas fiestas porque Dios nos las ha dado con un propósito, y es enseñarnos porqué somos el cuerpo de Cristo. Somos la Iglesia de Dios. Somos el instrumento humano, el cuerpo colectivo, al que Dios da poder con Su Espíritu Santo para completar la Obra que comenzó Jesucristo.
La Obra se inició en el cuerpo individual de Jesucristo. Pero Jesucristo, después de haber entregado Su vida por nosotros, resucitó de entre los muertos y ascendió al cielo para dirigir desde allí Su Obra. Él es la Cabeza de la Iglesia. Pero Él dijo: ‘Edificaré mi Iglesia’, y la Iglesia de Dios es el cuerpo de Cristo. Conforme Dios trabajaba en el cuerpo de Jesucristo, y Jesucristo dijo: ‘No puedo hacer nada por mí mismo’. ‘El Padre que mora en mí, Él hace las obras, y me ha dado un mandamiento, lo que debo decir, y lo que debo hablar’.
Me pregunto si se dan cuenta de que Jesucristo no empleó el poder divino inherente a Sí Mismo. No hizo nada que usted y yo no pudiéramos hacer. Utilizó el poder del Espíritu Santo de Dios en Él, y que podemos tener hoy en día, si estamos tan cerca de Dios como Él lo estaba entonces. Dios comenzó la obra a través de ese único cuerpo de Cristo.
Stephen flurry:
Y nosotros somos una extensión de ella si estamos inmersos en el cuerpo a través del arrepentimiento y la fe y el bautismo. Entonces nos convertimos en miembros. ¡Y tenemos toda clase de literatura que les ayudará en ese viaje si tienen pasión y celo por buscar la verdad de Dios, Su propósito, Su plan! Hay una razón por la que Jesús estableció o construyó la Iglesia, y es importante que entiendan cuál es ese propósito. No es un edificio. Es un grupo de llamados. Y son llamados de antemano en este orden de tiempo del propósito y plan de Dios, no porque sean las favoritas de Dios, sino porque el Hijo de Dios, Jesucristo necesita una prometida, una esposa. Y esto lleva a otro tema sobre la Iglesia de Dios. ¡La Iglesia es la Esposa de Cristo! Tendré que hablar de ello después, quizá en otro programa.
Pero para este programa, es importante saber que la Iglesia es el cuerpo de Cristo. Y Dios continúa Su Obra milagrosa a través de aquellos apóstoles del primer siglo, a través de los que fueron llevados a la Iglesia de Corinto y a otras congregaciones. Y esa historia de la verdadera Iglesia, ¡ha continuado durante 2.000 años! Y gran parte de esa historia, como nuestro libro sobre la historia de la Iglesia, La verdadera historia de la verdadera Iglesia de Dios, es igual que en el primer siglo. El pequeño rebaño es perseguido. Son continuamente perseguidos y, en algunos casos, martirizados por proclamar con valentía la verdad.
Noten Colosenses 1:17. Habla de Cristo, dice: “Y él es antes de todas las cosas, y todas las cosas en él subsisten”. O todas las cosas se mantienen unidas. Jesucristo sostiene Su Obra mediante el Espíritu o el poder de Dios.
Y dice en el versículo 18: “Y él”, hablando de Cristo, “es la cabeza del cuerpo que es la iglesia, él es el principio, el primogénito de entre los muertos, para que en todo tenga la preeminencia”. Jesucristo es la cabeza sobre todo en Su Iglesia hoy. No se retiró. Está vivo. Está activo. Está trabajando. En el libro de Hebreos dice que Él vive para interceder. ¡Él es nuestro Intercesor, nuestro Abogado, cuando pecamos! Eso está en 1 Juan 2.
Pero en este folleto, lea sobre el Cristo vivo. El libro de Hebreos: lo que Jesucristo está haciendo hoy. Y no se olvide del reimpreso: “What Christ is Doing Now”. Toda nuestra literatura, como dije, se ofrece sin costo ni obligación.
Pasando a Efesios 1. En el versículo 20 dice: “La cual operó en Cristo, resucitándole de los muertos”. Versículo 21: “Sobre todo principado y autoridad y poder y señorío”. Y luego en el versículo 22 dice: “Y sometió todas las cosas bajo sus pies, y lo dio por cabeza sobre todas las cosas a la iglesia”. De nuevo, Jesucristo es la Cabeza sobre todo lo que concierne a Su Iglesia. Y la Iglesia está aquí para hacer una Obra. Debe continuar los pasos de Jesucristo. Debe completar la Obra que comenzó Jesucristo. Hay un propósito para la Iglesia de Dios hoy.
El versículo 23 dice: “La cual es su cuerpo, la plenitud de Aquel que todo lo llena en todo”. La traducción de Moffatt dice: “La iglesia que es su Cuerpo, llena por aquel que llena el universo por completo”.
Rápidamente, si miran Efesios 5, el último tercio de ese capítulo donde habla del matrimonio. Y hacia el final del capítulo, Pablo dice: esto es un gran misterio (el matrimonio, la familia) es un gran misterio en el mundo, ¡pero no debería! ¡De lo que estoy hablando es en realidad del matrimonio entre Cristo y la Iglesia! Y luego en el versículo 30 dice: “Porque somos miembros de su cuerpo”, hablando de Cristo, “de su carne y de sus huesos”. Es decir, salimos directamente del cuerpo de Cristo, como lo hizo Eva literalmente en el libro de Génesis.
Es asombroso pensar en todas estas ayudas que Dios nos da para que podamos entender la verdad, para que podamos recibir revelación sobre Cristo, para qué vino a la Tierra, qué vino a hacer en la Tierra, qué vino a construir, por qué vino a construir la Iglesia. Estas preguntas y más se responden en nuestra literatura.
Hemos llamado la atención sobre dos libros, o un folleto y un reimpreso en particular. Pero además, no olviden suscribirse a la revista la Trompeta para conocer hoy las noticias de mañana.
Eso es todo por hoy. Gracias por acompañarnos esta semana y nos veremos la próxima vez.