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La gran paradoja
Transcripción de La Llave de David
Herbert W. Armstrong:
Hoy estamos en un mundo de avances asombrosos. El progreso en este mundo –lo que el mundo ha logrado y hecho– es absolutamente asombroso. Por otro lado, vemos en el mundo problemas y males espantosos, problemas y males que el hombre es incapaz de resolver, a pesar de nuestra capacidad de llevar hombres a la luna y volver, y salten en la luna y nos envíen imágenes en vivo, que podemos ver en nuestras propias salas de televisión, de ellos saltando alegres en la luna. Y saltan más alto allí arriba porque hay muy poca gravedad.
¿Por qué esta paradoja? ¿Por qué podemos hacer cosas tan asombrosas y aun así el mundo tiene tantos problemas? ¿Por qué todos están en contra de todos? ¿Por qué esposo y esposa no se llevan bien? Los padres no se llevan bien con los hijos ni los hijos con los padres. Las familias no pueden llevarse bien con sus vecinos.
Ahora, el hombre puede ir a la luna y volver, ¡pero parece que no puede resolver sus problemas y dificultades! ¿Por qué? ¿Qué le pasa a la mente humana?”.
Gerald Flurry:
Los conocimientos que tenemos hoy no curan nuestros males ni previenen otros nuevos. Algo falla en nuestros conocimientos. Algo va mal en nuestra educación. ¿Y saben lo que es? Simplemente cierran los ojos al gran Dios Creador que nos dio un libro que nos dice cómo vivir, la base de todo conocimiento. Claro que hay más conocimientos. Y tenemos que descubrir ciertas cosas nosotros mismos. Pero aquí está la base. Estos son los cimientos. Y si no edificamos sobre eso, nos enfrentaremos a la extinción humana y a todo tipo de problemas que no podemos resolver.
Stephen Flurry:
Un par de grandes clips aquí, uno de Herbert Armstrong allá en 1981, y luego el segundo de mi padre allá en 2008. El mismo mensaje. Es decir, llevamos décadas proclamando esto. Todo este supuesto “progreso”, ciertamente en conocimiento materialista, y sin embargo los espantosos males, ¡males acelerados!
La Biblia nos dice por qué se ve esta gran paradoja por toda la Tierra.
Hola a todos y bienvenidos de nuevo al programa La Llave de David. Gracias por acompañarnos en el programa de hoy.
Herbert Armstrong, tenía un artículo, creo que de 1970: “El conocimiento se ha duplicado, ¡y los problemas también!”. ¿Por qué se han multiplicado los problemas pese a todo este aumento en la acumulación de conocimientos?
Dijo: “Durante 6.000 años, la humanidad ha estado produciendo conocimiento. Se publican cientos de miles de artículos científicos y técnicos continuamente. El desarrollo de nuevos conocimientos se dispara”. Esto ya lo decía en 1970. ¿Qué diría hoy si aún estuviera con nosotros?
¡Miren la explosión del conocimiento! Hoy todo se maneja con sólo pulsar un botón.
“Todo este conocimiento”, dice el Sr. Armstrong, “pero prácticamente no hay felicidad, sólo problemas, males que se aceleran. Es como estar varado en una balsa en medio del océano. Agua por todas partes, ¡pero ni una gota para beber!”.
Busquemos en nuestras Biblias. Lean conmigo. Vamos a ir al capítulo 2 del Génesis, aquí, en la fundación misma de este malvado mundo actual. Y Dios dio a Adán y Eva poder mental. ¡Y miren lo que la mente humana ha sido capaz de producir! Es asombroso. ¡Es increíble! Pero vean el aumento de los males.
Recientemente, la nave espacial Artemis dio la vuelta a la luna. Dice aquí: “La nasa anunció antes la noticia”. Dice: “Un nuevo hito para la humanidad: la tripulación del Artemis ii es ahora la que más lejos ha viajado, alcanzando una distancia máxima de [406.000] kilómetros de la Tierra”. Es algo que nos deja perplejos al pensar en la tecnología. Como dijo allí el Sr. Armstrong, refiriéndose a cuando pisamos la luna a finales de la década de 1960. ¡Es increíble!
Este artículo del Telegraph dice: “Tras completar su viaje alrededor de la Luna el lunes por la noche, [el Presidente] Trump felicitó a la tripulación a bordo de su cápsula. ‘Son pioneros modernos…’ [dijo el Presidente]. ‘Tienen mucho valor al hacer lo que hacen”. Y luego dijo: “Los seres humanos nunca han visto nada parecido a lo que ustedes están haciendo. Es realmente especial”. ¡Y es cierto! Nunca habíamos visto nada igual. Y sin embargo, ¡miren la sofisticada tecnología que se ve en los armamentos de guerra! Y eso está en las noticias.
Pero es tan fácil ser engañado por el conocimiento materialista, o por el aumento del conocimiento.
Este es un Tweet reciente de un conservador. “Estados Unidos está en un cambio de onda. Ahora es la era de héroes y milagros. El equipo de hockey del país se lleva el oro; el ejército, rescata a unos pilotos en Irán. Artemis viaja a la cara oculta de la Luna. En el hielo, en el aire o en el espacio, los estadounidenses pueden hacer lo imposible”. Todo es bastante engañoso, ¿no? Los estadounidenses pueden hacer lo imposible. Hablamos de la edad de oro, de prosperidad y de paz. Pero miren cuánta guerra y división hay. ¡Miren cuántas luchas!
Génesis 2 y versículo 16, dice: “Y mandó [el Eterno] Dios al hombre, diciendo: De todo árbol del huerto podrás comer; mas del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás; porque el día que de él comieres, ciertamente morirás”. Entonces, estos son Adán y Eva. Dios los está educando. Les está dando revelación. Esta debía ser la base de su verdadera educación. Es como dijo mi padre en ese clip: ¡eso es la Biblia! Es la base de todo conocimiento. ¿Y qué clase de estructura tiene si no tiene cimientos? Jesús habló de esto en los evangelios. En cuanto llega la tormenta, todo queda arrasado.
En El misterio de los siglos, el Sr. Armstrong dijo: “Dios habló cara a cara, personalmente, con Adán y Eva, los primeros humanos creados. Luego permitió que Satanás se acercara a ellos”. Satanás también es un educador. Y su educación acaba con el fundamento de todo conocimiento.
Dice en el versículo 1 de Génesis 3: “Pero la serpiente era astuta, más que todos los animales del campo que [el Eterno] Dios había hecho; la cual dijo a la mujer: ¿Conque Dios os ha dicho: No comáis de todo árbol del huerto? Y la mujer respondió a la serpiente: Del fruto de los árboles del huerto podemos comer; pero del fruto del árbol que está en medio del huerto dijo Dios: No comeréis de él, ni le tocaréis, para que no muráis”. Y luego el versículo 4: “Entonces la serpiente dijo a la mujer: No moriréis”. La primera mentira de Satanás. ¡Falsificó la verdad de Dios! Dios ofreció a Adán y Eva la vida eterna, ¡pero tenían que obedecer! Tenían que seguir los mandatos de Dios. Tenían que seguir Sus instrucciones, como vimos en el capítulo 2.
Satanás viene y produce esta gran falsificación diciendo, ya tienes vida eterna. No vas a morir. ¡Tienes un alma inmortal! Vas a seguir viviendo. ¿Por qué no hacerlo a tu manera?
Versículo 5: “Sino que sabe Dios que el día que comáis de él, serán abiertos vuestros ojos, y seréis como Dios, sabiendo el bien y el mal. Y vio la mujer que el árbol era bueno para comer, y que era agradable a los ojos, y árbol codiciable para alcanzar la sabiduría; y tomó de su fruto, y comió; y dio también a su marido, el cual comió así como ella”. Adán simplemente hizo lo mismo.
Sr. Armstrong en La dimensión desconocida de la sexualidad, este es el libro que ofrecemos en el programa de hoy. Los siete primeros capítulos, en realidad, tratan de la dimensión que falta en la educación. Es una verdad espectacular, es verdad revelada. Un libro maravilloso del difunto Herbert W. Armstrong.
Este de aquí, Education With Vision [Educación con visión; disponible en inglés]. Ofrecemos ambos sin costo ni obligación. Llamen hoy mismo a nuestros operadores y se los enviaremos lo antes posible para que puedan comenzar su estudio, para que puedan continuar su estudio.
En La dimensión desconocida dice: “Fueron los primeros”, Adán y Eva fueron pioneros, “en determinar por sí mismos lo bueno y lo malo, ¡lo que es justo y lo que es pecado! Desde entonces, la humanidad ha continuado haciendo lo que a cada quien le parece bien”. Proverbios 14:12: “Hay camino que al hombre le parece derecho; pero su fin es camino de muerte”. ¿Cómo termina? ¿Hacia dónde nos dirigimos? ¿Cuál es el destino?
Hace poco di un programa sobre la Profecía del monte de los Olivos. Termina en una gran tribulación, la presente era malvada. El propósito de Dios, obviamente, no termina ahí. ¡Dios tiene que intervenir para salvarnos de nosotros mismos!
¿Cómo lo hicieron? Adán y Eva, así es como fueron pioneros en decidir por sí mismos lo que está bien y lo que está mal. “1) Rechazaron la revelación, 2) utilizaron la observación, 3) la experimentación, y 4) emplearon el razonamiento humano. ¡Este es precisamente el método ‘científico’ utilizado por la ciencia moderna!”. Y así, hemos podido producir todas estas maravillas de la ciencia, la tecnología. Hay información. Grandes bibliotecas de información que la gente lleva en el bolsillo. Una “era de la información” nunca antes vista. Sin embargo, miren los males. Vean las guerras. Vean el conflicto.
El Sr. Armstrong dijo: “Descubrí que se está ignorando por completo el fundamento mismo de la educación para una vida feliz y exitosa. Ese fundamento es la conciencia del propósito de la vida, el conocimiento de lo que es el hombre, el reconocimiento de los valores verdaderos frente a los falsos y el conocimiento del camino que es la causa de todo efecto deseado”. Dice: “Ese conocimiento es la dimensión que falta en la educación actual”. Falta en la educación. Y así, a pesar de toda esta acumulación de conocimientos, ¡estamos tan alejados de la Biblia como se puede estar! Hemos rechazado el conocimiento de Dios, el conocimiento revelado, el conocimiento verdadero.
Vean lo que ocurrió con Adán y Eva. Versículo 22: “Y dijo [el Eterno] Dios: He aquí el hombre es como uno de nosotros, sabiendo el bien y el mal; ahora, pues, que no alargue su mano, y tome también del árbol de la vida, y coma, y viva para siempre. Y lo sacó [el Eterno] del huerto de Edén, para que labrase la tierra de que fue tomado. Echó, pues, fuera al hombre”, versículo 24, “y puso al oriente del huerto de Edén querubines, y una espada encendida que se revolvía por todos lados, para guardar el camino”, o para proteger el camino “del árbol de la vida”. Dios los expulsó. Fueron apartados del árbol de la vida, de la mente de Dios, de la verdad de Dios, de la verdadera educación. Quedaron por su cuenta. Y ese es el rumbo que ha seguido este mundo durante 6.000 años.
Escuchen de nuevo el programa de mi padre La Llave de David, de 2008.
Gerald Flurry:
El hombre ha destruido casi todo lo que debía embellecer y mantener en esta creación. Por 6.000 años, ha experimentado con lo que está bien y lo que está mal. Se ha educado a sí mismo en este conocimiento, ¿y el resultado? El Sr. Armstrong escribió: “La humanidad ha producido también una vasta montaña de males. Su acervo de conocimientos mezcla el bien y el mal, lo verdadero y lo falso. Ha producido una civilización llena de vidas vacías, descontento, infelicidad, dolor y sufrimiento, crimen, inmoralidad, hogares y vida familiar rotos, corrupción, injusticia, falta de equidad, violencia, contaminación, guerra y muerte. Pero el hombre se niega a creer los resultados de su propio experimento”. Los frutos están ahí, ¡y el experimento ha fracasado! ¿Por qué? Porque falta una dimensión en ese experimento, igual que con Adán y Eva.
Stephen Flurry:
Ahí está citando a Herbert Armstrong, esas citas están en este folleto, Education With Vision. El experimento ha fracasado, ¡y sus frutos están a nuestro alrededor! ¡Jesús dijo que juzgáramos por los frutos! ¡Todo este progreso, todo este conocimiento y, sin embargo, tanto engaño, tanta maldad, tanta suciedad, tanto pecado! ¿Cómo es que no hay más predicadores que hablen del mal en este mundo? Hay docenas de versículos que lo hacen. Está en toda la Biblia. El mundo entero está engañado, dice en Apocalipsis 12.
Pablo llamó a este mundo un mundo “malo”. Pero es engañoso, el mundo de Satanás, porque miramos la tecnología y pensamos, ¿sabes qué? Estamos avanzando. ¡Estamos progresando! Haciendo progresos. ¡Miren estos inventos! ¡Estamos yendo alrededor de la Luna! ¡Vamos a aterrizar en la Luna! Sí, y luego miren las otras cosas que está produciendo el hombre.
Recientemente hemos tenido programas sobre el mundo armándose para la guerra, y portadas de la Trompeta sobre ese tema.
Por cierto, esta es la última revista la Trompeta: “¿Qué sigue?”. No sólo para Irán, ¿qué sigue para el mundo? ¿Hacia dónde va este mundo? La profecía bíblica nos lo dice. Nos dice hacia dónde va el hombre. Y el hombre se niega a aceptarlo, a reconocer siquiera que lo que estamos haciendo no está funcionando. No une a las familias. No une a las Iglesias. No está uniendo a las naciones. ¡En lo absoluto!
Noten Oseas capítulo 4.
El Sr. Armstrong habló de que los errores casi siempre parten de una premisa básica falsa. La gente simplemente, ¡ellos miran Génesis 2 y 3 y lo descartan! Es una historieta bonita, pero no es, digo, ¡esa no es realmente la forma en que comenzó la civilización! ¡Absolutamente lo es!
Dios creó al hombre. En Génesis 1 y versículo 26, vemos que fuimos creados a Su imagen, Su carácter. Y esto es lo que Adán y Eva rechazaron en Génesis 3. Y desde entonces el hombre ha seguido el camino marcado por el príncipe de la potestad del aire.
Oseas 4 versículo 1, dice: “Oíd palabra de [el Eterno], hijos de Israel, porque [el Eterno] contiende con los moradores de la tierra; porque no hay verdad, ni misericordia, ni conocimiento de Dios en la tierra”. ¡No hay verdad ni conocimiento! Obviamente hay conocimiento, pero no hay revelación de Dios. No hay verdadera educación, sólo información y mucho pecado, como lo muestran los dos versículos siguientes. “Perjurar, mentir, matar, hurtar y adulterar prevalecen, y homicidio tras homicidio se suceden. Por lo cual se enlutará la tierra, y se extenuará todo morador de ella, con las bestias del campo y las aves del cielo; y aun los peces del mar morirán”. Es decir, este es el peso del pecado desenfrenado. Nos está aplastando.
Versículo 6, Dios dice: “Mi pueblo fue destruido, porque le faltó conocimiento. Por cuanto desechaste el conocimiento, yo te echaré del sacerdocio; y porque olvidaste la ley de tu Dios, también yo me olvidaré de tus hijos”. Esto está dirigido específicamente al pueblo de Dios, la Iglesia rebelde de Dios que se alejó de Él. Pero más ampliamente, se aplica a todas nuestras naciones, a las naciones de Israel en particular. Hemos rechazado a Dios. No tenemos el conocimiento adecuado, los cimientos, como dijo mi padre en uno de esos clips: la Santa Biblia. Este es el manual de instrucciones que Dios envió junto con Su creación. Nos enseña a vivir. Y cuando uno NO vive como Dios indica en la Santa Biblia, pues se acaba en ruina. Termina en desastre. Termina en Oseas 4 versículos 6 y 7.
Dios nos dice, es una ley, causa y efecto. Si obedece, será bendecido. Si desobedece, si rechaza la ley de Dios, entonces atraerá maldiciones sobre usted mismo.
Esa palabra “destruido”, por cierto, en el versículo 6, significa “cortado”. Es decir, nos hemos aislado de Dios. ¡Rechazamos el árbol de la vida! Y Dios, como leemos, lo sacó.
El versículo 7, dice: “Conforme a su grandeza, así pecaron contra mí; también yo cambiaré su honra en afrenta”. Por todas partes vemos que el pecado se multiplica, tal como Pablo le dijo a Timoteo. Aumenta. Empeora. Lo leeremos en un segundo.
Primero, esto es de uno de los antiguos programas del Sr. Armstrong. Clip 4.
Herbert W. Armstrong:
¿Adónde vamos a parar? ¿Adónde nos lleva el hombre con su ciencia moderna y sus tremendas y aterradoras máquinas de destrucción? Ya es hora de que despertemos y nos demos cuenta del mundo en el que vivimos. La mayoría de ustedes viven sin prestar atención, sin preocuparse en absoluto. Sólo quiere entretenerse y pasar el tiempo con un montón de programas de televisión, algún entretenimiento o diversión, quizá una película, o una partida de cartas, cualquier cosa para pasar el tiempo y olvidarse de todo.
Ahora, escuchen, amigos míos, hay una forma de escapar de todo esto. Pero yo les digo, por la autoridad del Dios Todopoderoso y de Jesucristo, que, a menos que Dios Todopoderoso exista, a menos que haya un Dios de poder supremo, cuyos ojos estén puestos en este mundo y que vea y sepa lo que está pasando y esté a punto de intervenir e interferir en los asuntos de los hombres y detener lo que los hombres están haciendo, que nada detendrá a los hombres hasta que hayan borrado la vida humana de la faz de la Tierra. No hay garantía de que esto no suceda de forma inesperada y de que usted y los suyos no estén entre las víctimas. Eso es a menos que Dios Todopoderoso siga activo y usted tenga una garantía de Él en la que pueda confiar. No hay otra esperanza para usted. Y cuanto antes se dé cuenta, mejor y más le vale comprender cuál es esa esperanza.
Stephen Flurry:
Eso es de la Profecía del monte de los Olivos. También pienso en otras Escrituras. Jeremías 17:5, no hay esperanza en el hombre. No hay esperanza en el corazón humano. No se deje engañar por las maravillas de la tecnología, por el progreso del conocimiento materialista. Espiritualmente, pasamos hambre y estamos muriendo. Por eso el mal se multiplica.
Podemos concluir en 2 Timoteo capítulo 3. Ya lo he mencionado.
Y mientras van allí, déjenme que les presente estos dos libros, así como la revista la Trompeta. Llamen hoy mismo a nuestros operadores y solicite La dimensión desconocida de la sexualidad. Hay mucho ahí sobre la dimensión perdida en la educación. Y, por supuesto, nuestro otro folleto: Education With Vision [disponible en inglés]. ¡Indague en la verdad de Dios y aprenda a vivir! Todo lo que ofrecemos, esos dos folletos, la suscripción a la Trompeta, se ofrece sin costo ni obligación. Ya está todo pagado, incluyendo el envío.
Pablo dice aquí, bueno, en 2 Timoteo 3, en los primeros versículos está describiendo este mundo malo y la prevalencia del pecado. Y como dijo Oseas en Oseas 4, cómo se está multiplicando. Se está expandiendo. Está creciendo, extendiéndose como un cáncer.
Y luego Pablo sigue describiendo nuestra sociedad: “Siempre están aprendiendo, y nunca pueden llegar al conocimiento de la verdad”. ¡Qué descripción tan perfecta de nuestro tiempo actual! Estamos aprendiendo y aprendiendo, ¡pero no podemos llegar al conocimiento de la verdad! Dios tiene que guiarnos hasta allí, y tenemos que estar dispuestos a seguirle. Tenemos que estar dispuestos a someternos a Su dirección, a mirarle como nuestro Educador.
¿Por qué tantas personas, incluso en el mundo cristiano tradicional, aceptan el hecho de que Dios es real, que existe, pero no aceptan el hecho de que sea nuestro Educador? ¡También es nuestro gobernante! Pero somos agentes libres y tenemos que elegir. Tenemos que elegir someternos a Su amoroso gobierno. Él tiene que mostrarnos el camino. El hombre no conoce el camino. Como dijo Jeremías en Jeremías 10, el hombre no sabe ordenar sus propios pasos. Por eso necesitamos a Dios. Necesitamos la dirección de Dios.
Mateo 6:33 dice: “Buscad primero el reino de Dios y su justicia…” y entonces Dios añadirá todas las demás cosas que también necesitamos. Pero tenemos que ser buscadores, buscadores diligentes del Reino y del modo justo de vivir de Dios. El manual de instrucciones para saber cómo vivir, la Santa Biblia.
Esto es lo que Pablo está describiendo aquí, 2 Timoteo 3 y versículo 7. Es la gran paradoja de nuestros días. Estamos adquiriendo todos estos conocimientos, pero no los adecuados.
Versículo 13, dice: “Mas los malos hombres y los engañadores irán de mal en peor, engañando y siendo engañados”. Hombres malos, engañadores, todo empeora y empeora.
Noten que dice engañando y siendo engañados . Hombres malos engañados por la tecnología, por el aumento del conocimiento. Miren para lo que estamos utilizando esa tecnología. Olviden la nave espacial. ¿Y los misiles? ¿Y los aviones creados para la guerra? ¿Tanques, y demás? Tenemos suficiente poder para autodestruirnos, lo que otra vez nos lleva a la Profecía del monte de los Olivos y a algunos de estos clips que he reproducido para ustedes hoy.
Si quieren indagar en la verdad sobre una educación divina, si quieren adentrarse en el conocimiento más importante que existe, esos folletos les ayudarán en su estudio de la Santa Biblia.
¡Eso es todo el tiempo que tenemos para el programa de hoy! Gracias por acompañarnos y esperamos verlos la próxima vez.