Reciba nuestro boletín gratis

La Cuba comunista está lista para caer

ADALBERTO ROQUE / AFP VIA GETTY IMAGES

La Cuba comunista está lista para caer

Cubazuela se está colapsando, pero ¿qué la reemplazará?

Durante más de dos décadas, la Cuba comunista y la República Bolivariana de Venezuela han trabajado juntas contra Estados Unidos. El gobierno venezolano envía cientos de toneladas de cocaína a Estados Unidos y Europa, mientras que Cuba sigue siendo un patrocinador estatal del terrorismo designado por EE UU. Ambas naciones han ofrecido a los enemigos de EE UU en China, Irán y Rusia un punto de apoyo en el Hemisferio Occidental. El gobierno estadounidense ha intentado aislar a estos parías con sanciones, que en gran medida han resultado ineficaces porque Venezuela envía petróleo a Cuba para su reventa en el mercado negro. La alianza económica, militar y política entre Cuba y Venezuela es tan estrecha que muchos analistas llaman a las dos naciones Cubazuela.

El presidente estadounidense Donald Trump comprende la amenaza que Cubazuela representa para EE UU y está tomando medidas audaces para enfrentarla. El sábado, más de 150 aviones militares estadounidenses bombardearon infraestructura en el norte de Venezuela mientras el equipo de élite Delta Force del Ejército estadounidense asaltaba la residencia del dictador venezolano Nicolás Maduro, arrestando tanto a Maduro como a su esposa, Cilia Flores. Maduro fue enviado a la ciudad de Nueva York para enfrentar cargos de narcotráfico de larga data en el Tribunal de Distrito de EE UU para el Distrito Sur de Nueva York.




Es refrescante ver a un dictador como Maduro enfrentar la justicia pero el presidente Trump no ordenó su captura únicamente por razones humanitarias. El domingo, el presidente Trump predijo que Cuba estaba “lista para caer” ahora que ya no puede depender de Venezuela para su seguridad y petróleo. Desde hace mucho tiempo se sabe que los espías cubanos dirigen efectivamente las operaciones de inteligencia y seguridad internas de Venezuela, por lo que cortar los lazos económicos entre las dos mitades de Cubazuela será clave para lograr un cambio de régimen en ambas naciones.

La Casa Blanca publicó un documento de 33 páginas el 5 de diciembre que describe los planes de la administración Trump para reducir la participación estadounidense en el Hemisferio Oriental mientras aumenta su participación en el Hemisferio Occidental. Este documento llevó a George Friedman, fundador de Geopolitical Futures, a predecir el 22 de diciembre que la acumulación militar de Trump en el Caribe tenía como objetivo final abordar el problema de Cuba.

“Los despliegues en el Caribe fueron el primer paso”, aclaró Friedman el 5 de enero. Continuó:

El segundo paso ocurrió temprano el sábado por la mañana con el ataque de EE UU a Venezuela y la captura del presidente Nicolás Maduro y su esposa. En una conferencia de prensa posterior, el presidente Donald Trump anunció que Estados Unidos administraría Venezuela por un período no especificado, reorganizaría la economía venezolana, particularmente la industria petrolera, y convertiría a Venezuela en un país próspero (…) Tanto Trump como [el secretario de Estado Marco Rubio] hicieron referencia al interés y la preocupación estadounidense en Cuba. El presidente estadounidense también mencionó explícitamente la Doctrina Monroe, que declaró la preeminencia de EE UU en el Hemisferio Occidental. Dado este énfasis, la medida para deponer a un líder hostil en Venezuela tiene sentido y podría ser un preludio útil para lidiar con Cuba.

Este es un análisis bastante astuto. Friedman también señaló:

Cuba y Ucrania son en cierta medida equivalentes geográficos debido a su proximidad a EE UU y Rusia, respectivamente. Así como una Ucrania armada por Occidente es una amenaza para Rusia, una Cuba armada por Rusia es una amenaza para EE UU, no en términos de guerra nuclear, sino porque podría bloquear con armas convencionales las rutas comerciales esenciales desde la costa del Golfo de EE UU hasta el Atlántico, y en cierta medida el Pacífico.

Asegurar Cuba es una prioridad geopolítica mucho más alta para EE UU que asegurar Venezuela. Sin embargo, dado que el petróleo venezolano sostiene la economía cubana, tiene sentido lidiar primero con Venezuela.

El redactor jefe de la Trompeta, Gerald Flurry, destacó la amenaza de Cuba hace 10 años en un artículo que escribió después de que el Vaticano mediara un acuerdo entre Cuba y la administración Obama para restaurar los lazos diplomáticos entre Estados Unidos y Cuba. El Sr. Flurry destacó las profecías bíblicas sobre EE UU siendo asediado económicamente por sus enemigos, señalando que la Iglesia católica sería un enemigo más grande que el Partido Comunista de Cuba. “La Cuba moderna es una nación comunista, pero sólo ha sido comunista durante unos 50 años, lo que es menos que una vida”, escribió. “¡Ha sido un país católico durante casi 500 años! En la actualidad, entre el 60% y el 65% de los cubanos se declaran católicos, entonces es claro que la influencia de la Iglesia sigue arraigada. Fidel Castro está cerca de la muerte. Y Raúl Castro es bastante mayor. Así que la ecuación política podría cambiar radicalmente en los próximos años, o incluso meses. Si ocurren enormes cambios, el Vaticano podría ganar un poder real en Cuba”.

Fidel Castro murió en 2016, y su hermano Raúl dejó el cargo como jefe del Partido Comunista de Cuba en 2021. Cuba ahora está gobernada por Miguel Díaz-Canel, pero incluso sus días pueden estar contados si EE UU se apodera de los campos petroleros de Venezuela. El presidente Trump está tomando una postura mucho más dura contra los dictadores socialistas en Latinoamérica que la el presidente Obama alguna vez tomó, pero es probable que subestime la amenaza del Vaticano.

El papa León xiv subrayó la importancia de salvaguardar la soberanía venezolana después de que las fuerzas estadounidenses capturaran a Maduro; el Vaticano y la Conferencia Episcopal Venezolana probablemente jugarán un gran papel en determinar qué tipo de gobierno reemplaza a la República Bolivariana. A corto plazo, expulsar a Maduro del cargo probablemente beneficiará tanto a EE UU como a la Iglesia católica. Sin embargo, una Venezuela procatólica aún podría volverse contra EE UU.

De hecho, la profecía bíblica indica que esto sucederá.

En Apocalipsis 17 y 18, Dios llama al imperio liderado por Alemania e influenciado por el Vaticano que actualmente está emergiendo en Europa como “Babilonia la grande”. En las profecías correspondientes del Antiguo Testamento de Isaías 23 y Ezequiel 27, este imperio aparece bajo el nombre de Tiro, el centro comercial más poderoso del antiguo Mediterráneo.

Basado en estas Escrituras, el difunto Herbert W. Armstrong profetizó durante mucho tiempo que la alianza entre Europa y Suramérica se haría extremadamente fuerte. Los factores más significativos que cimentarán esta alianza son la religión católica romana y el idioma español. Esta unión, sin embargo, no será una unión de iguales: los países latinoamericanos volverán a convertirse en Estados vasallos de un Sacro Imperio Romano dominado por los católicos.

Como predijo en La Pura Verdad de julio de 1965: “La gran riqueza mineral de Latinoamérica fluirá a través del Atlántico para alimentar los hornos hambrientos de la región del Ruhr y los otros complejos industriales de Europa”.

Alemania y el Vaticano están construyendo una alianza transcontinental que incluirá a 10 reyes europeos, una red leal de Estados vasallos latinoamericanos y una alianza anti-iraní de regímenes árabes.

Con su brazo izquierdo, este conglomerado dominado por el Vaticano se adentrará hacia el sur y el este, hasta Oriente Medio, para conquistar la Ciudad Santa de Jerusalén. Luego, con su brazo derecho, se extenderá hacia el sur y el oeste, cruzando el Atlántico, para tomar el control de Latinoamérica y asediar a EE UU.

Lea el Capítulo 7 del libro del Sr. Flurry, La visión de Isaías sobre el tiempo del fin para obtener más información sobre los intentos del Sacro Imperio Romano de utilizar a Latinoamérica para sitiar y conquistar a EE UU.

LA VISIÓN DE ISAÍAS SOBRE EL TIEMPO DEL FIN

Isaías tenía una profecía para el tiempo del fin que era dual. Él entregó su mensaje a los sacerdotes del templo y al pueblo de Israel. ¿Sabía usted que la mayoría de las profecías de Isaías para el templo también son dirigidas a la Iglesia de Dios laodicena en el tiempo del fin? La rebelión de los laodicenos gira en torno al gobierno de Dios. No quieren que Dios los gobierne. Isaías tiene una visión poderosa para los laodicenos, para las naciones de Israel e incluso el mundo entero. Usted no encontrará una visión más inspiradora y de mayor alcance en toda la Biblia. Representa una Tierra hermosa y pacífica. La visión llega al universo. Este profeta también revela cómo Satanás destruye con éxito esa visión para muchos del pueblo de Dios. Aquellos que superen el engaño de Satanás serán las personas más honradas de la Tierra. ¡Se convertirán en la Esposa de Cristo!