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(DREW ANGERER/GETTY IMAGES)

La confirmación de Garland expone desigualdad judicial en Estados Unidos

El ‘trato desigual en nuestro sistema de justicia’ existe, pero no de la manera que piensa el nuevo fiscal general.

Merrick Garland, el candidato de Joe Biden para fiscal general, fue aprobado ayer [marzo 1] por el Comité Judicial del Senado en una votación de 15 a 7. Se espera que el pleno del Senado vote para confirmarlo en cuestión de días. ¿Qué podemos esperar del fiscal general Merrick Garland?

El hombre que está a punto de tomar el control del Departamento de Justicia tiene ideas radicales acerca de la justicia. Durante su audiencia de confirmación de dos días la semana pasada, él declaró enfáticamente que en Estados Unidos no existe la justicia equitativa bajo la ley. Y, según él, esta injusticia es perpetrada por todo un sistema de racistas.

El senador demócrata Cory Booker le preguntó a Garland si el racismo sistémico influye en los resultados de la justicia penal. Garland respondió: “Senador, para mí no hay duda de que hay un trato desigual en nuestro sistema de justicia”.

En 2016, Barack Obama nominó a Garland para ocupar un puesto en la Corte Suprema que había quedado vacante por la muerte del juez Antonin Scalia; pero no fue confirmado. El presidente Donald Trump fue elegido, y ese puesto fue ocupado por Neil Gorsuch. Los demócratas presentaron a Garland como un moderado judicial cuando intentaron que fuera confirmado para la Corte Suprema, pero sus audiencias de confirmación muestran que no será un fiscal general moderado.

“Todavía no tenemos una justicia equitativa”, dijo Garland ante el Comité Judicial del Senado en una declaración radical. “Las comunidades de color y otras minorías todavía se enfrentan a la discriminación en la vivienda, en la educación, en el empleo y en el sistema de justicia penal. Y soportan la peor parte de los daños causados por la pandemia, la contaminación y el cambio climático”.

Garland tiene razón en que existe “un trato desigual en nuestro sistema judicial”. Gerald Flurry, mi padre y jefe editor de la Trompeta de Filadelfia, escribió un artículo en la edición de marzo explicando lo que la Biblia revela acerca de la corrupción en el sistema judicial de Estados Unidos. Sin embargo, lo que Garland propone no equilibrará la injusticia, sino que la institucionalizará.

Las políticas de discriminación positiva ya dan a las “comunidades de color y otras minorías” una ventaja especial “en la vivienda, en la educación, en el empleo y en el sistema de justicia penal”. En su artículo, mi padre citó el ejemplo de la fiscal del circuito de San Luis, Kim Gardner, que dejó en libertad a todos los alborotadores y saqueadores detenidos durante una protesta de Black Lives Matter [Las vidas negras importan] el verano pasado, pero procesó a Mark McCloskey y a su familia por levantar (pero no disparar) armas mientras una turba de blm los amenazaba.

Esto es justicia desigual a favor de las “comunidades de color” en el sistema judicial.

El recientemente fallecido icono de la radio conservadora Rush Limbaugh pronunció un discurso en 1997 acerca de la diferencia entre conservadores y liberales.

“Así que para nosotros [los conservadores], es una cuestión de lo correcto contra lo incorrecto”, dijo él. “No creo que a los liberales les preocupe tanto eso. Los liberales no ven a los conservadores como personas equivocadas. Los líderes liberales ven a los conservadores como personas malvadas. No es lo correcto en contra de algo incorrecto, es el bien en contra del mal. Y ellos, los líderes liberales, son los buenos. Ellos dicen que nosotros, los conservadores, sólo por el hecho de ser conservadores, somos los malos. Así que, en una batalla del bien contra el mal, el bien puede hacer cualquier cosa para triunfar sobre la maldad; aun romper las reglas, doblar la ley, porque el único objetivo es detener al mal”.

Limbaugh comprendió que los izquierdistas radicales se consideraban a sí mismos como justos y por eso se dedicaban a la política del fin justifica los medios. Puede ver por qué los izquierdistas odiaban tanto a Rush Limbaugh. Él los comprendía, ¡y los exponía!

El 22 de febrero, la Corte Suprema rechazó un caso que cuestionaba la legitimidad de los votos por correo que llegaron después del día de las elecciones en Pensilvania. Tres jueces conservadores, Clarence Thomas, Samuel Alito y Neil Gorsuch, disintieron, diciendo que la corte necesitaba aclarar el caso antes de que ocurrieran las próximas elecciones. Sin embargo, Brett Kavanaugh y Amy Barrett, ambos nombrados por el presidente Trump, se pusieron del lado del ala izquierdista de la corte.

Incluso la Corte Suprema está más preocupada por aplacar a la izquierda radical que por defender el estado de derecho y la Constitución de Estados Unidos. ¡Y el futuro fiscal general Merrick Garland quiere ir mucho más allá!

La izquierda radical ve a Donald Trump como un ser malvado, así que todo se vale. En sus mentes, y sin importar lo que hagan, sus oponentes son malvados y ellos son buenos. Así que robaron descaradamente las elecciones de 2020 con papeletas fraudulentas y máquinas de votación manipuladas, y ahora están trabajando para cambiar las leyes electorales para poder ganar todas las elecciones futuras.

La Corte Suprema no los detiene, así que ellos no se detienen.

En su disentimiento en el caso de la corte de Pensilvania, el juez Thomas citó un artículo del New York Times de 2012: “[E]l voto por correo sustituye la supervisión que existe en los colegios electorales por algo parecido a un sistema de honor”. Eso es lo que ocurrió en las elecciones pasadas. El director de seguridad informática Kris Krebs dijo que las elecciones eran seguras, así que todos nada más le creyeron. No hay supervisión ni transparencia. Y no hay nada parecido al honor.

Los líderes de Estados Unidos, especialmente los de la izquierda radical, tienen un juicio quebrantado.

El fallecido Herbert W. Armstrong demostró en su libro Estados Unidos y Gran Bretaña en profecía que los estadounidenses realmente descienden de los antiguos israelitas. Y el profeta Miqueas advirtió que los descendientes de los israelitas decaerían a un sistema de justicia parecido al canibalismo.

“Dije: Oíd ahora, príncipes de Jacob, y jefes de la casa de Israel: ¿No concierne a vosotros saber lo que es justo? Vosotros que aborrecéis lo bueno y amáis lo malo, que les quitáis su piel y su carne de sobre los huesos; que coméis asimismo la carne de mi pueblo, y les desolláis su piel de sobre ellos, y les quebrantáis los huesos y los rompéis como para el caldero, y como carnes en olla” (Miqueas 3:1-3).

¿Podría el sistema de justicia de Estados Unidos ser realmente tan malo? Bueno, ¡así lo describe Dios! Y ahora Merrick Garland tomará posesión de su cargo y emitirá “justicia” abiertamente y de diferentes maneras a diferentes personas. Los alborotadores de Black Lives Matter, los militantes de Antifa, los activistas transgénero y otros manifestantes de izquierda seguirán violando el estado de derecho. Los inocentes seguirán sufriendo. El fiscal general Garland lo llamará justicia.

Y Dios permitirá que esta horrible situación continúe hasta que la gente se dé cuenta de lo terrible que es la ley y la justicia ideada por el ser humano y de lo desesperadamente que necesitamos la ley y la justicia que sólo vienen de nuestro Creador.

Para aprender más sobre lo que la Biblia tiene que decir sobre el sistema de justicia en Estados Unidos hoy en día, por favor, solicite una copia gratuita del folleto de mi padre, Miqueas: ¡El pueblo de Dios se levanta como Su enemigo! 


MIQUEAS: ¡EL PUEBLO DE DIOS SE LEVANTA COMO SU ENEMIGO!

Este libro tiene un mensaje espantoso para las naciones de Israel-principalmente los pueblos norteamericano y británico. ¡Pero el enfoque primordial está en la propia Iglesia de Dios que se vuelve Su enemigo en este tiempo del fin! Pocas personas entienden esta verdad de vértigo. Sin embargo, Miqueas también nos da algunas de las mejores noticias de toda la Biblia. Él describe los primeros frutos de Dios nacidos dentro la Familia de Dios y el mundo entero en paz bajo el gobierno de Cristo.