La condena de Jimmy Lai confirma el control de China sobre Hong Kong
El magnate de los medios de comunicación de Hong Kong, Jimmy Lai, fue condenado ayer por publicar material sedicioso y “connivencia con fuerzas extranjeras”, y ahora se enfrenta a una posible cadena perpetua. Su único “delito” real fue criticar al Partido Comunista Chino (PCCh) y su represión ilegal de Hong Kong. Por lo tanto, el veredicto confirma que el PCCh gobierna ahora Hong Kong tan plena y represivamente como la China continental. Cuando Gran Bretaña entregó Hong Kong al dominio chino en 1997, el PCCh se comprometió a no interferir en su autonomía económica, política y judicial durante al menos 50 años. Pero a principios de la década de 2000, el régimen inició una opresión progresiva que culminó con la aprobación en 2020 de una ley de seguridad nacional que permitía al PCCh perseguir a cualquier hongkonés considerado insuficientemente sumiso al Partido. La tasa de condenas en los tribunales de PCCh es superior al 99,9%. La condena de Lai ejemplifica el uso que hace China de la ley politizada para aplastar la disidencia y señala que el mundo se está deslizando hacia una era más oscura y autoritaria.